El Palacio de Versalles () es una antigua residencia real construida por el rey Luis XIV situada en Versalles, a unos 19 kilómetros al oeste de París (Francia). El palacio es propiedad de la República Francesa y desde 1995 está gestionado, bajo la dirección del Ministerio de Cultura francés, por el Establecimiento Público del Palacio, Museo y Dominio Nacional de Versalles. Alrededor de 15 millones de personas visitan cada año el palacio, el parque o los jardines de Versalles, lo que lo convierte en una de las atracciones turísticas más populares del mundo.
Luis XIII construyó un sencillo pabellón de caza en el emplazamiento del Palacio de Versalles en 1623. Tras su muerte llegó Luis XIV, que amplió el castillo hasta convertirlo en los inicios de un palacio que pasó por varios cambios y fases desde 1661 hasta 1715. Fue la residencia favorita de ambos reyes y, en 1682, Luis XIV trasladó la sede de su corte y gobierno a Versalles, convirtiendo el palacio en la capital de facto de Francia. Esta situación se mantuvo con los reyes Luis XV y Luis XVI, que principalmente realizaron reformas interiores en el palacio, pero en 1789 la familia real y la capital de Francia regresaron a París. Durante el resto de la Revolución francesa, el Palacio de Versalles fue abandonado en gran parte y despojado de sus bienes, y la población de la ciudad circundante cayó en picado.
Napoleón I, tras su coronación, utilizó Versalles como residencia de verano de 1810 a 1814, pero únicamente restauró el Gran Trianón. Tras la Restauración borbónica, cuando el rey volvió al trono, residió en París y no fue hasta la década de 1830 cuando se volvió a restaurar una parte importante del palacio. En su interior se instaló un museo de historia de Francia que sustituyó a los aposentos del ala sur.
El palacio y el parque fueron designados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979 por su importancia como centro del poder, el arte y la ciencia en Francia durante los siglos y . El Ministerio de Cultura francés ha incluido el palacio, sus jardines y algunas de sus estructuras subsidiarias en su lista de monumentos de importancia cultural.
miniatura|Mapa de Versalles en 1789, del Atlas Histórico de William R. Shepherd. miniatura|Plano de la planta principal del palacio (1742).
Historia El castillo viejo En 1623, el rey Luis XIII ordenó construir el castillo en medio del bosque, al lado de una loma rodeada por bosques.
En 1632 el monarca compró el dominio de Versalles. Luis XIII no hizo la compra de este castillo más que para demolerlo y así ampliar la superficie de la residencia real. Como curiosidad, en la cumbre de la meseta de Versalles, en la misma plaza del palacio actual, se edificó un molino de viento. Al mismo tiempo, el rey adquirió nuevos terrenos para ampliar la zona de caza.
Las obras se terminaron en 1634 y, para entonces, Luis XIII tomó posesión de sus nuevos departamentos. A partir de 1636, el rey multiplicó sus estancias. Los jardines fueron estructurados «a la francesa» por Jacques Boyceau, con decoraciones arabescas y entrelazados.
Luis XIV
miniatura|Orangerie del Palacio de Versalles miniatura|Estanque de Latona, fuente con el tapis vert y el Grand Canal en el fondo. miniatura|upright=1.2|Escalera de los Embajadores en Versalles (1671-1680; demolida en 1752).Ayers 2004, p. 336. Al principio de su reinado, el «Rey Sol» Luis XIV vivía en París: en el Palacio Real, en el Louvre, en las Tullerías. Trató de quedarse en Vincennes y en Saint-Germain-en-Laye, y pasó una temporada en Fontainebleau. En 1651, el rey efectuó su primera visita a Versalles y en 1661 empezaron los nuevos trabajos de ampliación. Luis Le Vau, el arquitecto del Palacio de Vaux-le-Vicomte, fue el encargado de reconstruir las dependencias, Charles Errard y Noël Coypel empezaron los trabajos de decoración de las estancias, mientras que André Le Nôtre creó el invernadero y el zoológico. En esa época, Versalles no era más que una residencia de placer en cuyos jardines se celebraban las fiestas; el Palacio del Louvre era oficialmente el palacio real.
En mayo de 1664 el rey Luis XIV inauguró el palacio. Entonces se celebró la primera fiesta, que se denominó: "Los Placeres de la Isla Encantada". La fiesta se inició con dos poemas épicos del : Orlando furioso de Ludovico Ariosto y Jerusalén liberada (La Gerusalemme liberata, 1580) de Torquato Tasso. Molière presentó las Cartas francesas creando la Princesa de Elide y los tres primeros actos del Tartufo. El rey había preparado esta fiesta, en secreto, para Mademoiselle La Vallière.
Luis XIV decidió conservar el palacio edificado por Luis XIII. Luis Le Vau triplicó la superficie del palacio, que fue decorado retomando el tema del Sol, omnipresente en Versalles. Los jardines, especialmente apreciados por Luis XIV, fueron ampliados y adornados con esculturas de François Girardon y de Le Hongre. Las primeras estatuas en el jardín se instalaron en 1665 y se construyó la gruta de Tethys.
En 1667, se excavó el estanque del Gran canal en el centro del jardín. Le Nôtre diseñó la ampliación del ala central y se hizo cargo de los jardines y las viviendas exteriores. Colaboró con Francine, hijo de un ingeniero italiano, para la construcción y las instalaciones hidráulicas. Le Nôtre aplicó sus conocimientos de arquitectura, hidráulica, geología, óptica y botánica para convertirse en un jefe de obras que revolucionó la jardinería diseñando parques a gran escala.
Al año siguiente se celebró la décima fiesta el 18 de julio, en la que se dio a conocer el nombre de Versalles. Conocida (la fiesta) con el nombre de "Gran Divertimiento Real de Versalles", dejarán huella por sus creaciones: Georges Dandin, Molière, así como las fiestas del Amor y del Azar, de Lully.
Ampliación del palacio (1678-1715)
miniatura|En 1670 se construyó el Gran Trianón. miniatura|Galería de los Espejos. miniatura|Los jardines. miniatura|Capilla real, desde la tribuna. Los trabajos en Versalles respondían a un deseo político y económico de Luis XIV. El rey, deseando ampliar el palacio, confió este trabajo a Luis Le Vau, cuyo proyecto suponía la destrucción del palacio primitivo, que sería reemplazado por un palacio a la italiana. El proyecto planteaba la ampliación del palacio, por la parte del jardín, revestido de piedra.
Le Vau empezó la edificación del revestimiento, que consistía en una segunda construcción que rodearía el primer palacio. De una parte a otra del antiguo palacio, el "Gran Departamento" del rey, al norte, el de la reina, al sur, fueron emplazados simétricamente. Una terraza, frente a los jardines, comunicaba ambas dependencias. Momentáneamente, se conservó el palacio de ladrillo y piedra. Las fachadas se adornaron con columnas de mármol de Rance, balcones de hierro forjado y dorado y bustos sobre las balaustradas. Los tejados llevaban adornos y el patio fue enlosado con mármol.
El 11 de octubre de 1670 fallecía Le Vau, y Colbert designó a François d’Orbay para proseguir con las obras. Luis XIV vio su deseo cumplido, el palacio de Luis XIII permaneció igual frente al burgo, pero no sucedió lo mismo con respecto al jardín, ya que quedó oculto tras las nuevas edificaciones. Desde entonces se distinguieron, perfectamente, el "Palacio Viejo" de Luis XIII y el "Palacio Nuevo" de Luis XIV, construido por su hijo. Las largas fachadas fueron punteadas por una saliente y divididas a lo alto.
En el primer piso se pusieron columnas jónicas, hornacinas y altas ventanas rectangulares (diseñadas por Mansart en 1669). Se decoró con esculturas: estatuas en las hornacinas y bajorrelieves rectangulares sobre las ventanas (desaparecidos en 1679). En el segundo piso, o ático, la decoración fue de estilo corintio y se coronó con una balaustrada.
En Versalles, y cerrando la terraza de Le Vau por medio de una larga fachada cuyas líneas arquitectónicas eran iguales a las del palacio nuevo, Mansart construyó la Galería de los Espejos entre 1678 y 1684. Este símbolo del poder absoluto del monarca, se levantó sobre la antigua terraza del palacio nuevo. La decoración fue confiada al equipo de Charles Le Brun. La galería, limitada al norte por el salón de la "Guerra" y, al sur por el salón de la "Paz", tiene de largo, ocupando la fachada oeste del "Palacio Nuevo", y servía de comunicación entre los departamentos del rey y de la reina.
En 1678, se empezó la construcción del ala sur destinada a alojar a los cortesanos. Mansart proyectó la construcción de dos edificios que encuadrarían el palacio de Le Vau por el norte y por el sur y por detrás de este. De esta forma, la Galería de los Espejos, el Salón de la Guerra y de la Paz reemplazaron la terraza y los gabinetes del rey y de la reina.
Entre 1685 y 1689 una verdadera fiebre constructiva dio paso al Invernadero, las caballerizas, el Gran Común y el ala norte para los cortesanos. La construcción de las alas norte y sur amplió las fachadas de Le Vau. La fachada medía . Los dos nuevos edificios acogían a las Princesas y a los cortesanos, las caballerizas, las carrozas, los servicios generales y el alojamiento de los criados. La Gruta de Téthys fue derruida. En 1687, Mansart edificó un pequeño palacio de mármol y pórfiro: el Gran Trianón.
En el nuevo Versalles, se accedía a los departamentos de la reina por medio de una escalera de mármol llamada la "Escalera de la Reina". El rellano daba acceso a las dos Salas de la Guardia de Corps, después estaba la Antecámara, el Gran Gabinete y la Cámara que daba al Salón de la Paz. Este conjunto componía la fachada sur edificada por Le Vau.
Los nuevos departamentos del rey se edificaron alrededor del Patio de Mármol. Los departamentos oficiales llamados "Departamentos del Rey" ocupaban las alas sur y oeste del palacio de Luis XIII, y el "Departamento interior" se hallaba en el ala norte. El departamento del rey lo componían siete piezas, la última se unía con el Departamento Interior. En el centro del palacio se instaló el Salón del Rey (futura cámara de Luis XIV), y terminaba con el Gabinete del Consejo y el "Gabinete de las Thermes" o de las "Pelucas".
En 1701, la cámara del rey se situó en el centro del palacio. La antecámara y la cámara de (1689) fueron unidas para formar la "Cámara del ojo de buey". En 1710, se terminó la construcción de la Capilla Real edificada por Robert de Cotte, que señalaría el fin del reinado de Luis XIV. El 1 de septiembre de 1715, el rey Sol murió. Su cuerpo fue expuesto en su propia habitación, convertida en capilla ardiente.
Protocolo en la corte del «Rey Sol»
miniatura|Vista de los tres patios (de Honor, Real y de Mármol), hacia 1722 En mayo de 1682 el rey dejó Saint-Cloud y se instaló definitivamente en Versalles, que se convirtió, de esta forma, en la residencia oficial del rey de Francia. Versalles vivió entonces el apogeo de la sociedad cortesana. Luis XIV transformó una nobleza belicosa y potencialmente rebelde en un grupo mantenido por el Estado en la persona del rey. El rey, que había conocido durante la Fronda los peligros de una sublevación de la nobleza, quería proteger tanto a la persona real como al gobierno.
El rey estableció unas reglas de protocolo que transformaron todos sus actos, incluso los más cotidianos, en un ceremonial casi sagrado. En el acto de levantarse o acostarse de los reyes podía estar presente un determinado número de personas, los más favoritos tenían el honor de rodear al rey por detrás de la balaustrada, que aislaba el lecho del resto del dormitorio, y prestarle ayuda cuando se vestía. Todas los actos de su vida estaban regulados de esta manera y las relaciones del rey con las personas que podían aproximarse a él tenían que realizarse con toda solemnidad, ya fueran recepciones a los embajadores, presentación de nobles y damas con título, o el recibo de felicitaciones y parabienes.
Luis XV y Luis XVI
miniatura|Entre 1761 y 1768, Ange-Jacques edificó el Pequeño Trianón. miniatura|Cámara de la reina. miniatura|El escritorio de Luis XV