El intento de asesinato de Ronald Reagan ocurrió el 30 de marzo de 1981, 70 días después de que Reagan asumiera la presidencia de los Estados Unidos. A su salida de una conferencia en el hotel Hilton en Washington D. C., Reagan y otras tres personas recibieron disparos y fueron heridas por John Hinckley Jr. Reagan no recibió el impacto directo de ninguna bala, pero una de ellas tras rebotar en su limusina le alcanzó en la axila izquierda, fracturándole una costilla y alojándose en un pulmón, provocando además una importante hemorragia interna de la que pudo ser salvado en un hospital. En aquel entonces tenía 70 años. El intento de asesinato de Ronald Reagan fue retratado en la película The Day Reagan Was Shot ("El Día que Reagan recibió un disparo"), producción de 2001.

No se produjo una invocación formal de sucesión presidencial, aunque el Secretario de Estado Alexander Haig hizo unas declaraciones que resultaron controvertidas, afirmando «que tenía el control aquí» lo que se explicaba por el corto período en que el vicepresidente George H. W. Bush estuvo físicamente ausente, volando de regreso a Washington D. C. en el Air Force Two después de un discurso en Fort Worth, Texas. Hinckley, el tirador, fue declarado inocente por motivos de demencia y permaneció confinado en una institución psiquiátrica hasta 2016.

Motivación

La motivación detrás del ataque de Hinckley surgió de una obsesión erotomaníaca con la actriz Jodie Foster. Mientras vivía en Hollywood, a finales de la década de 1970, vio la película Taxi Driver por lo menos quince veces, al parecer se identificaba fuertemente con Travis Bickle, el personaje principal. La trama gira en torno al intento de Bickle de proteger a una prostituta de 12 años de edad, interpretada por Foster. Hacia el final de la película, Bickle intenta asesinar a un Senador de los Estados Unidos que se está postulando para Presidente. Durante los años siguientes Hinckley siguió a Foster por todo el país, llegando hasta el punto de matricularse en un curso de escritura en la Universidad de Yale en 1980, cuando se enteró de que ella estudiaba allí tras leer un artículo en la revista People. Escribió numerosas cartas y notas a Foster a finales de 1980. La llamó dos veces y se negó a darse por vencido cuando ella le indicó que no estaba interesada en él. Convencido de que al ser una figura nacional Foster lo vería como a un igual, Hinckley comenzó a acechar al entonces Presidente Jimmy Carter (su decisión de utilizar a los presidentes como blanco, también parece haberse inspirado en Taxi Driver). Escribió tres o cuatro notas más para ella a principios de marzo de 1981 que Foster le entregó a su decano, quien a su vez se las entregó al Departamento de Policía de Yale, que intentó dar con la pista de Hinckley sin resultados.Wald, Matthew L. (2 de abril de 1981) Teen-age Actress Says Notes Sent by Suspect Did Not Hint Violence. New York Times.Wald, Matthew L. (5 de abril de 1981) Yale Police Searched For Suspect Weeks Before Reagan Was Shot. New York Times.

Emboscada a la salida del hotel

Conferencia en el Hotel Hilton de Washington Hinckley llegó a Washington D. C. el domingo 29 de marzo en un autobús de Greyhound Lines y se registró en el Park Central Hotel.A Drifter With a Purpose, by Mike Sager and Eugene Robinson, Washington Post, 1 de abril de 1981. Consultado de 1 de octubre de 2009 A la mañana siguiente desayunó en un McDonald's, se enteró del horario del presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, en la página A4 del Washington Post y decidió que era el momento de hacer su jugada. Sabiendo que tal vez no viviría para contarlo si le disparaba a Reagan, escribió una carta, que no envió, a Foster, unas dos horas antes del intento de asesinato, diciéndole que esperaba impresionarla con la magnitud de su acción.

El 30 de marzo de 1981, Reagan pronunció un discurso en un almuerzo de negocios con los representantes de AFL-CIO en el Washington Hilton Hotel.1981 Year in Review: Reagan Assasination Attempt-https://www.upi.com/Audio/Year_in_Review/Events-of-1981/Reagan-Assasination-Attempt/12311754163167-4/ Ingresó al edificio cerca de las 13:45, saludando a la multitud compuesta por periodistas, ciudadanos y el primer ministro canadiense, Pierre Trudeau.

Los disparos Poco antes de las 14:30 hora local, Reagan salió del hotel por la salida hacia T Street NW rumbo a su coche que le esperaba, Hinckley surgió de entre la multitud de admiradores y disparó un revólver Röhm RG-14 calibre .22 LR seis veces en tres segundos. La primera bala alcanzó en la cabeza al Secretario de Prensa de la Casa Blanca, James Brady. La segunda le dio en la espalda al oficial de policía del Distrito de Columbia, Thomas Delahanty.Feaver, Douglas. "Three men shot at the side of their President", The Washington Post, 31 de marzo de 1981.Hunter, Marjorie. "2 in Reagan security detail are wounded outside hotel", New York Times, 31 de marzo de 1981Fears of Explosive Bullet Force Surgery on Officer, by Charles R. Babcock, The Washington Post, 3 de abril de 1981 La tercera bala sobrepasó al presidente y golpeó la ventana del edificio de enfrente. La cuarta bala le dio en el abdomen al agente del Servicio Secreto Timothy McCarthy. La quinta golpeó el cristal resistente a las balas de la ventana de la puerta abierta de la limusina del presidente. La sexta y última bala rebotó en la limusina e impactó al presidente en la axila izquierda, golpeando una costilla y alojándose en el pulmón, deteniéndose a unos 2,5 cm. del corazón. Los agentes del Servicio Secreto entraron en acción, tirando a Hinckley al suelo. El agente Robert Wanko tomó una Uzi de un maletín. El agente Dennis McCarthy (sin relación con el agente Timothy McCarthy) se abalanzó sobre Hinckley, así como otros, para mantenerlo en el suelo.

Dieciséis minutos después del atentado, la ATF encontró que el arma había sido comprada en Rocky's Pawn Shop en Dallas, Texas.Mohr, Charles. (1 de abril de 1981) Guns Traced in 16 Minutes to Pawn Shop in Dallas, New York Times. Cargado con seis cartuchos marca "Devastator" 22 LR, que contenía pequeñas cargas explosivas de azida de plomo, diseñadas para explotar al contacto.Taubman, Philip. "EXPLOSIVE BULLET STRUCK REAGAN, F.B.I. DISCOVERS" The New York Times, 3 de abril de 1981. Las balas no habían sido fabricadas en los Estados Unidos y cualquier bala que contuviera explosivos estaba clasificada como un artefacto explosivo ilegal bajo la ley federal vigente al momento en que Hinckley las compró. Ninguna de las seis balas llegó a explotar.

Todo el incidente fue grabado en vídeo por al menos cinco cámaras, incluyendo las principales cadenas de televisión estadounidenses. La Cable News Network estaba difundiendo el discurso de Reagan en directo momentos antes y su personal estaba todavía dentro del hotel. Hinckley preguntó a los agentes que lo detuvieron si la Ceremonia de los Óscar de esa noche se pospondría debido al atentado, y de hecho así ocurrió.

Reagan es llevado al hospital Momentos después del tiroteo, Reagan fue llevado rápidamente a la limusina presidencial por agentes del Servicio Secreto. En un primer momento no se advirtió que el presidente había sido herido; la bala que le pegó entró justo por debajo de la axila. Sin embargo, cuando el agente Jerry Parr Servicio Secreto verificó si Reagan había sufrido daño causado por los disparos, el presidente tosió ruidosamente sangre espumosa, indicando que su pulmón fue perforado. Reagan, que sufría un gran dolor, pensó que una de sus costillas se había roto cuando el agente Parr lo colocó dentro de la limusina. Parr dio órdenes de llevarlo rápidamente al hospital de la Universidad George Washington.Medical chronology of President Ronald Reagan's shooting, at doctorzebra.com

Aunque el personal médico de la sala de emergencia había sido informado de que las víctimas de disparos estaban para llegar, no se preparó ninguna camilla. Reagan salió de la limusina caminando y fue ayudado a entrar a la sala de emergencia. Quejándose de dificultad para respirar, sus rodillas se doblaron y Reagan cayó de rodillas.

El equipo de traumatología, dirigido por el doctor Joseph Giordano, trató a Reagan con líquidos intravenosos, oxígeno, toxoides y sistemas de recolección de drenaje. Cuando la primera dama Nancy Reagan llegó a la sala de emergencias después de haber sido informada de la situación, Reagan le dijo: "Cariño, me olvidé de esquivar", palabras que tomó prestadas al boxeador Jack Dempsey , quien se las dijo a su esposa la noche en que fue derrotado por Gene Tunney.

El jefe de cirugía torácica, Benjamin L. Aaron, decidió realizar una toracotomía que duró 105 minutos porque la hemorragia persistía. Reagan había perdido más de la mitad de su volumen sanguíneo en el departamento de emergencia y durante la cirugía que retiró la bala.

En la sala de operaciones, Reagan comentó: "Por favor, díganme que son todos republicanos". Giordano, un liberal demócrata, respondió: "Hoy, todos somos republicanos". La operación duró aproximadamente tres horas."March 30, 1981" Reagan's reflections on the assassination attempt, Ronaldreagan.com. Consultado el 1 de octubre de 2009 El postoperatorio se vio complicado por fiebre, que fue tratada con múltiples antibióticos.

Los asesores de Reagan estaban ansiosos por la aparición del presidente y por su rápida recuperación. A la mañana siguiente después de su operación, Reagan firmó un texto legislativo. Reagan salió del hospital después de trece días. Inicialmente trabajó solo dos horas por día en la Casa Blanca. No ordenó ninguna reunión de gabinete hasta el vigésimo sexto día, no salió de Washington hasta el cuadragésimo noveno día, y no dio ninguna conferencia de prensa hasta el septuagésimo noveno día. El médico de Reagan creía que la recuperación no sería completa hasta octubre.

El día que sufrió el ataque, Reagan tenía una visita programada al estado de Pensilvania. Mientras estaba intubado, garabateó en un billete para una de las enfermeras, "Después de todo, prefiero estar en Filadelfia", línea de W. C. Fields.

Investigación

El FBI tomó el control de la investigación el sábado. Los agentes obtuvieron una orden judicial y registraron la habitación de hotel del tirador. Antes de tocar algo, se filmó y fotografió toda la habitación. Después se buscaron huellas dactilares por si había un cómplice.

Según el agente Thomas J. Baker: «Lo que encontramos en la habitación del señor Hinckley fue extraño. Sobre el escritorio, para que pudiéramos encontrarlo, estaba todo su plan. Había dejado un mapa de adónde iba. Tenía el periódico de la mañana abierto con el diario del presidente. Hizo público el hecho de que Reagan hablaría ante un grupo sindical en el salón de baile del Washington Hilton. Lo más extraño de todo fue una declaración, una carta a la actriz Jodie Foster en la que proclamaba que estaba cometiendo un acto histórico, un asesinato presidencial, para impresionarla».

El número de serie del revólver de Hinckley fue facilitado a la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego. Ésta determinó rápidamente dónde había comprado Hinckley el revólver. La policía reunió a los testigos en el auditorio donde el presidente había pronunciado un discurso. Se identificó a los agentes del Servicio Secreto que habían sido testigos o tenían otra información de primera mano.

Según el agente Thomas J. Baker: "Nuestra investigación de seguimiento, que duró semanas, rastreó la historia del Sr. Hinckley durante los meses anteriores. Descubrimos que había viajado por el país, había ido a campos de tiro y, de hecho, estaba obsesionado con la Sra. Foster. Había planeado y cometido un atentado contra el presidente. Era un hombre mentalmente perturbado".

Alexander Haig "a cargo" thumb|derecha|El secretario de Estado Alexander Haig habla a la prensa sobre el atentado.