La segunda invasión inglesa al Río de la Plata también llamada segunda invasión británica se dio tras haber tenido que capitular en Buenos Aires en 1806 durante la primera de las invasiones inglesas al Virreinato del Río de la Plata, la flota británica continuó en el Río de la Plata a la espera de los refuerzos que había solicitado a Inglaterra. Una vez que llegaron los refuerzos, en 1807 inició una segunda invasión que culminó con su derrota y la restauración del poder de España en el Río de la Plata con Santiago de Liniers como virrey. Esta fue la segunda y última invasión inglesa aunque, técnicamente, fue solo una la invasión. El barco que había trasladado a los británicos en la primera expedición nunca se fue del Río de la Plata y se quedó bloqueando el puerto de Buenos Aires. Tampoco era solo inglesa ya que, entre los invasores, también había escoceses.
Bloqueo británico a los puertos del Plata
El comodoro Norrington mantenía bloqueados los puertos de Buenos Aires, Montevideo y Maldonado, y por tal motivo, Liniers emitió una patente de corso a favor de Juan Bautista Azopardo, quien alistó la goleta Mosca de Buenos Aires. Esta patente le permitía ejercer el corso en el área del Río de la Plata a la vez que tenía encomendada la vigilancia de la escuadra enemiga y la notificación de cualquier desembarco.
En una de las salidas de la Mosca, el bergantín HMS Protector y una goleta británica no identificada a la fecha, entablaron combate con la nave corsaria. Dada la inferioridad de fuego, Azopardo decidió fijar rumbo a la costa sur del río con dirección a Quilmes, donde quedó varado intentando salvar el navío. Los británicos aprovecharon la oportunidad para asaltar al corsario desembarcando cuatro embarcaciones livianas que izaron bandera negra. La primera barca fue capturada con un oficial y cinco marineros, mientras que las tres restantes regresaron a los buques, que estaban fondeados fuera del alcance de los cañones de la Mosca.
Azopardo organizó en tierra una posición defensiva ante un posible contragolpe británico. Cuando volvió la crecida, volvieron a balizas. Los prisioneros fueron remitidos a Buenos Aires y las bajas totales del navío corsario computaron tres marinos.Azopardo, Mercedes G. (bisnieta) (1961) Coronel de Marina Juan Bautista Azopardo Serie C Biografías Navales Argentinas Nº 3. Capítulo I. Invasiones Inglesas. pag.20-21 .Secretaria de Estado de Marina, Subsecretaria, Departamento de Estudios Históricos Navales.
Invasión inglesa a la Banda Oriental
thumb|right|250px|Bandera del Regimiento Green de Santa Elena (o del Regimiento de Infantería Nº 95 "The Rifle Regiment") capturada durante la segunda invasión inglesa en 1807 y conservada en la basílica de Santo Domingo de la ciudad de Córdoba.Las Banderas Británicas tomadas en Buenos Aires el 5 de Julio de 1807. Por Guillermo Palombo. En julio de 1806, el vicealmirante Sir Charles Stirling, que había participado de la Batalla del Cabo Finisterre, fue designado comandante del navío HMS Sampson con la orden de transportar las tropas del general Samuel Auchmuty a Buenos Aires para brindar soporte a Popham. Recién el 22 de septiembre, el gobierno británico resolvió por primera vez la conquista de Montevideo y de Buenos Aires. Pocos días después, arribó a Londres el botín obtenido durante la primera invasión, que fue paseado en carretas por la ciudad y festejado por sus habitantes.
Toma de Maldonado
Mientras tanto, Popham merodeaba las costas del Plata en espera de refuerzos. Finalmente en el mes de octubre, llegaron al comando del teniente coronel Thomas Joseph Backhouse los 1.400 hombres del Regimiento N° 47 de Infantería, provenientes del Cabo de Buena Esperanza. Tras un leve bombardeo a Montevideo, Popham decidió atacar Maldonado. Esta población contaba con escasas fortificaciones y tan sólo unos 250 hombres, destinados al resguardo de lo que por entonces era la frontera entre los dominios españoles y portugueses. El 29 de octubre, los británicos desembarcaron en Maldonado y en la isla Gorriti y al cabo de 3 días tomaron control de ambos enclaves. Los soldados españoles que resistieron este ataque fueron apresados y trasladados a la Isla de Lobos. Mientras tanto, los soldados británicos saquearon Maldonado y apresaron a sus habitantes. El coronel Vasall fue nombrado gobernador, quien liberó a la población cautiva y devolvió al pueblo algunos de los objetos robados durante el saqueo inicial. Las tropas inglesas tuvieron que enfrentar en varias oportunidades a las fuerzas enviadas desde Montevideo.
Es de recalcar la bravía actuación de los habitantes de San Carlos, villa cercana a Maldonado, quienes resistieron los embates británicos hasta las últimas consecuencias, valiéndoles después el reconocimiento del Rey Fernando VII, que la nombró "la muy fiel y Reconquistadora villa de San Carlos", título que luce como blasón de su escudo de armas.
Desembarco británico en el Buceo
El 5 de enero de 1807, Auchmuty llegó al Río de la Plata con una expedición oficial de 4.300 hombres.
Sobremonte había llegado a Montevideo con una fuerza de caballería de 2.500 cordobeses. Sin embargo, el Cabildo de esta ciudad impidió la entrada del virrey y puso en manos de Ruiz Huidobro la defensa. El 14 de enero se apostó frente a Montevideo una escuadra inglesa de 100 velas repletas de manufacturas británicas y que ahora contaba con casi 6.000 hombres al mando del vicealmirante Stirling (que venía a reemplazar a Popham).
El 16 de enero, Auchmuty desembarcó a 10 kilómetros de Montevideo en la zona del Buceo. Cerca de allí estaba el campamento de Sobremonte, quien envió a impedirlo un pequeño destacamento de caballería. Sin embargo, estas tropas hicieron una muy débil resistencia. Poco después, Sobremonte llevó su campamento hacia el oeste, a la zona del arroyo Miguelete.
Combate del Cordón o del Cardal
El gobernador de la ciudad, Pascual Ruiz Huidobro, contaba con una guarnición de sólo 3.000 hombres. Aun así, tenía a su favor las fortificaciones de la plaza, y un muy superior número de cañones. Las murallas de la ciudad estaban parcialmente inconclusas, pero podían ser efectivamente defendidas con una estrategia defensiva.
Insólitamente, Ruiz Huidobro, mientras solicitaba auxilios a Buenos Aires optó por la peor estrategia, dada la relación de fuerzas: ordenó el 20 de enero la salida de casi todas sus tropas en un avance frontal hacia las posiciones inglesas. Pero la salida resultó aún peor que lo esperado: en el momento en que chocaban las fuerzas, los españoles fueron atacados de flanco, "a quemarropa", en un callejón, por tropas emboscadas en un maizal. Debieron retirarse dejando cientos de bajas en el campo, y con la moral muy disminuida. Esta derrota española se conoce como Combate del Cordón o del Cardal.
Las unidades españolas participantes en el combate (2.362 hombres), estaban al mando del brigadier Bernardo Lecocq, siendo su segundo el teniente coronel Francisco Javier de Viana.
Refuerzos de Buenos Aires El 23 de enero de 1807 el Cabildo de Buenos Aires, la Audiencia y Liniers decidieron enviar fuerzas a Montevideo para hacer frente a una inminente invasión a la ciudad. Fueron transportados inmediatamente por el capitán Michelena 500 soldados al mando de Arce y luego los siguió Liniers con otros 1.500 soldados (entre ellos más de 500 patricios), dejando la capital al mando de César Balbiani. Entre el 2 y el 3 de febrero la columna de Arce fue derrotada completamente por Auchmuty, cayendo prisionero su jefe y entre otros Antonio González Balcarce. Al saber lo ocurrido a la columna de Arce, el mismo día 3 Liniers regresó a Buenos Aires dejando a Prudencio Murguiondo al frente de las fuerzas y dando aviso al cabildo al día siguiente sobre la caída de Montevideo. Ante esa situación, el coronel Cornelio Saavedra con la 8° Compañía del 1° Batallón de Patricios quedó para evacuar hacia Buenos Aires la artillería, armas y municiones de la plaza de Colonia del Sacramento.Martínez de Fontes y la fuga del General Beresford. Pág. 88. Escrito por Oscar Tavani Pérez Colman, Oscar Ricardo Tavani. Publicado por Editorial Dunken, 2005, ISBN 987-02-1485-1, 9789870214854
Sitio y caída de Montevideo
thumb|left|Muralla de Colonia del Sacramento (Uruguay).
El 2 de febrero los británicos lograron abrir una brecha a través del portón de San Juan, una de las dos puertas de acceso a la ciudad. A partir de entonces, la población participó activamente en la defensa de la plaza, y se produjeron numerosas bajas. Finalmente el 3 de febrero, la operación conjunta de infantería y de marina británica logró ocupar la ciudad. Liniers había decidido cruzar el río con unos 3.000 milicianos cuando ya era tarde, por lo que debió volver a Buenos Aires.
Auchmuty ordenó la creación del periódico The Southern Star o La Estrella del Sur para que se distribuyera en Montevideo y también en Buenos Aires, no sólo con el fin de transmitir noticias sino también de servir de medio de comunicación de artículos propagandísticos en favor de la ocupación.
Toma de Colonia del Sacramento
Temiendo que las fuerzas españolas llegaran a Montevideo vía Colonia del Sacramento y con la idea de establecerse en ese punto estratégico para un futuro avance sobre Buenos Aires, Auchmuty encargó al coronel Denis Pack (quien días antes había fugado junto a Beresford) la toma de aquel pueblo fortificado, de unos 2.800 habitantes. Pack desembarcó y ocupó esta plaza, prácticamente sin oposición entre el 15 y 16 de marzo. A falta de artillería, Ramón del Pino, sargento mayor del Regimiento de Voluntarios de Caballería de la Colonia y comandante militar de la plaza, se había replegado a la campaña con sus tropas con la intención de organizar una guerra de guerrillas.
Pack hizo instalar baterías y estableció destacamentos de 200 y 300 hombres en varios lugares estratégicos.
Combate de San Pedro
Al tomar conocimiento de la caída de Colonia, la Real Audiencia de Buenos Aires decidió enviar una expedición para evitar que los británicos continuaran internándose en la Banda Oriental. Se puso al mando al recién llegado de España coronel Francisco Javier de Elío para recuperar la plaza. El 16 de abril las naves con 900 soldados (entre ellos la compañía de patricios al mando del capitán Martín Medrano) y piezas de artillería fondearon en el puerto de Higueritas (actual Nueva Palmira). El día 17 las fuerzas de Elío llegaron al pueblo de Las Víboras (actual Carmelo), en donde dejaron parte del parque, y luego continuaron hasta la Calera de las Huérfanas. El 21 de abril las fuerzas españolas llegaron al Real de San Carlos y en la madrugada del 22 de abril atacaron por sorpresa y en sigilo a la Colonia, pero un disparo alertó a las guardias británicas y los fusileros del Regimiento N° 95 de Infantería rechazaron el ataque, desbandándose los atacantes.
Elío recompuso sus tropas en la Calera de las Huérfanas y el día 22 de mayo recibió refuerzos enviados desde Buenos Aires, entre ellos las compañías de patricios al mando de los capitanes José Antonio Tejo y Andrés Patrón. El 4 de junio, Elío con aproximadamente 1.500 hombres se trasladó cerca de la desembocadura del arroyo San Pedro en su ribera norte, a 22 kilómetros de la Colonia. Rafael Pérez del Puerto fue encargado de organizar un hospital y un depósito de suministros a orillas del río San Juan.
Al tomar conocimiento de los movimientos de Elío, Pack decidió atacarlo, delegó el mando de la plaza en el mayor Pigot del Regimiento 9° de Dragones Ligeros y el 7 de junio partió con una columna de 1.139 hombres. La vanguardia estaba formada por 61 dragones del Regimiento 9°, luego iban 541 infantes del Regimiento 40°, 225 rifleros del Regimiento 95°, 278 cazadores del Batallón Ligero y 34 artilleros con dos piezas de seis libras.
Pack atacó el campamento de Elío y las tropas españolas se desbandaron abandonando muchos armamentos.
La División de Elío que se hallaba en el campamento estaba conformada por: