El Real Burgos Club de Fútbol, S. A. D. fue un club de fútbol español de la ciudad de Burgos (Castilla y León), fue fundado en 1983 y posteriormente dejó de competir en 1996 y volvió a competir en 2011. Fue disuelto en 2022, tras un proceso de liquidación.

El 12 de abril de 1983 el Burgos Club de Fútbol, ante su inminente liquidación, desvinculó a su filial, el Burgos Promesas, que entre 1963 y 1973 se había denominado Burgos C.F. Aficionados, para librarlo de la liquidación y mantener sus derechos federativos. Estos se cedieron posteriormente a un club de nueva creación, el Real Burgos Club de Fútbol, fundado el 4 de agosto de 1983, que, tras conseguir los derechos federativos del ex-filial y el título honorífico de la Casa Real, comenzó a competir en la temporada 1983-84 en Tercera División con nuevo nombre, con nuevos colores (el rojo carmesí y el marrón pardo, colores de la bandera de Burgos) y con un nuevo escudo, en el que se integraron algunos elementos del escudo municipal. El Real Burgos CF dejó de competir en la temporada 1995-96 tras ser condenado a quince años de inactividad por lo elevado de la deuda acumulada. Pasado ese tiempo, el club retomó su participación en la temporada 2011-12 en la categoría más baja, la Primera División Provincial Aficionados.

En septiembre de 2021 fue excluido de la Primera División Regional Aficionados de Castilla y León, en la que competía, por su incomparecencia a los partidos de las dos primeras jornadas del Grupo A. En ellos debía haberse enfrentado al Briviesca Norpetrol como visitante y al Sporting Uxama como local.El MundoRevista Forofos

Historia Primera época (1983-1996) Las dos primeras temporadas de su corta historia compitió en el Grupo VIII de la Tercera División y en ambas quedó campeón. En la primera cayó en el play off de ascenso ante el segundo filial del Barcelona, el Barcelona Amateur. En la segunda fase de ascenso consiguió el ascenso a la Segunda División B en el Estadio "El Alcoraz", a costa de la SD Huesca el día 16 de junio de 1985, en la segunda y definitiva eliminatoria.

En la Segunda División B compitió otros dos años. En un fortísimo grupo único de Segunda B, logró el ascenso a Segunda División A, ante la extinta UD Salamanca (que también optaba al ascenso) en el "Estadio Helmántico", el día 14 de junio de 1987, en la última jornada de Liga y ante más de 20 000 espectadores. Fue uno de los encuentros más memorables del fútbol castellano-leonés por la transcendencia de los puntos. La escuadra rojipardilla jugó casi toda la segunda parte con un hombre menos, pero fue capaz de obtener el gol de la victoria y del pasaporte a Segunda A en los minutos de descuento.

Las dos primeras temporadas en Segunda División fueron complicadas. El conjunto pardicarmesí se salvó del descenso y sentó las bases de lo que fue la tercera temporada consecutiva en Segunda División. Esta temporada, la 1989/90, fue sencillamente genial. El club franjipardo dominó la competición de principio a fin y consumó el ascenso a la élite del fútbol español en San Mamés, el día 6 de mayo de 1990, faltando tres jornadas para el final de la Liga ante el filial del Athletic de Bilbao, el llamado por aquel entonces Bilbao Athletic. El equipo pardicarmesí acabó cantando el alirón y la ciudad recuperó la ilusión perdida siete años antes.

200px

<tr><td><small>11 habitual en la liga 1990-91 con José Manuel Díaz Novoa de entrenadorhttps://www.bdfutbol.com/es/t/t1990-91173.html

Los dos primeros años en Primera División fueron los más gloriosos de la entidad rojipardilla. El Real Burgos debutó en la temporada 1990-91 en un partido en El Plantío ante el Cádiz C. F., al cual ganó por 1-0 con gol de Ivica Barbarić. Ese mismo año fue apodado el Matagigantes debido a los buenos resultados obtenidos ante los equipos más importantes de España: la doble victoria ante el Real Madrid tanto en El Plantío (2-1) como en el Santiago Bernabéu (0-1), los empates obtenidos ante el Barcelona en el Camp Nou (0-0) y ante el Atlético de Madrid en el "Vicente Calderón" (0-0) y en "El Plantío" (1-1) y los triunfos a domicilio ante los poderosos Sevilla (1-2) y Valencia (0-1). Cabe destacar en esta primera temporada en la máxima categoría la solidez defensiva del equipo rojipardo, que consiguió ser el club menos goleado de la Primera División con tan sólo 27 goles encajados en 38 partidos.

La segunda temporada del combinado pardicarmesí en la máxima categoría, la 1991-92, se saldó con un espléndido 9.º puesto. El Real Burgos se salvó del descenso varias jornadas antes de acabar el campeonato y se quedó a las puertas de la extinta Copa de la UEFA.

La temporada 1992-93, la última de la entidad rojipardilla en la élite del fútbol español, arrancó con un espectacular (4-0) ante la Real Sociedad y se puso líder en la primera jornada de la Primera División. Fue un espejismo, ya que a partir de aquí el equipo dirigido por Theo Vonk comenzó a encadenar una serie de resultados que acabaron con el equipo en las últimas posiciones, de las cuales no salió a pesar del baile de entrenadores que sufrió el club hasta el final de temporada. El equipo se despidió de la máxima categoría con un triunfo (1-0) sobre el Osasuna con gol de Loren.

El equipo descendió a Segunda División y quedó inmerso en una grave crisis económica consecuencia de un mal control del proceso de transformación del club en SAD la temporada anterior y por una muy deficiente gestión de los recursos económicos y deportivos en la primera parte de la temporada 93/94.Esto generó graves conflictos internos en la plantilla y los consiguientes resultados negativos. Al terminar la temporada el equipo descendió a Segunda B.

La imposibilidad de asumir los compromisos económicos con los jugadores de la plantilla, adquiridos por el Consejo de Administración presidido por Miguel Jerez y por Antonio Martínez Laredo, terminó con la denuncia por dichos impagos ante los órganos federativos y la consiguiente sanción de descenso de categoría hasta la Tercera División. Además, la deuda de 2000 millones de pesetas que el club arrastra llevó a la Federación Castellano-Leonesa a excluirle de la competición. Tras ese año sin competir, el club recurrió la exclusión y se le permitió cautelarmente competir en la temporada siguiente en Tercera; finalizó ésta en un cómodo décimo puesto. Sin embargo, tras esta temporada, la Justicia acabó por condenar a la entidad a quince años de inactividad por lo elevado de la deuda acumulada.

Segunda época (2011-2021) En el verano de 2011, tras quince años sin actividad, el presidente de la entidad Juan Antonio Gallego inscribió al club para empezar a competir en la temporada 2011/12 en la categoría más baja, la Primera División Provincial Aficionados.

El 28 de julio de 2011 se celebró la primera asamblea de accionistasNingún accionista acude a la Junta General del Real Burgos C.F. SAD tras conocer la vuelta del equipo a la competición. En la misma, se aprobó un presupuesto de 38 000 € y se dio a conocer el nombre del entrenador, Alfonso García, exentrenador del C.D. Juventud del Círculo, con una amplia experiencia en la categoría. En la 8.ª jornada y alegando motivos personales, el entrenador Alfonso García salió de la entidad y le sustituyó Jesús Barbadillo, que debutó en la 10.ª jornada con una victoria mínima (1-0) ante la Arandina B. Tras una temporada discreta, el equipo acabó en la 5.ª posición del Grupo Sur de la Primera División Provincial Aficionados, sin obtener el ascenso.

En la temporada 2012-13, el club consigue configurar un equipo con una mezcla de jugadores jóvenes y otros más veteranos que habían jugado incluso en Tercera División. Tras quedar en la primera posición del Grupo Sur de la provincial burgalesa, accedió a la liguilla de ascenso como uno de los favoritos y acabó el grupo en segunda posición detrás del Burgos CF "B". Tras varias renuncias de equipos de otras provincias, el equipo ascendió de categoría.

La temporada 2013-14, en Primera División Regional Aficionados, el club mantuvo los jugadores más importantes que consiguieron el ascenso un año antes. El equipo se mantuvo durante todo el año en la zona media-alta de la tabla, pero la novedad del año radicó en la imposibilidad del club de poder reforzarse con nuevos jugadores durante todo el año al negarle la Federación de Castilla y León, presidida por Marcelino Maté, la posibilidad de dar de alta nuevas fichas de jugadores. El equipo acude a muchos partidos con los 11 jugadores justos para jugar y en un partido aplazado correspondiente a la jornada 23 ante el CD Bosco de Arévalo el club anunció que tiene únicamente 8 jugadores para afrontar dicho partido debido a sanciones y lesiones y pidió un nuevo aplazamiento al rival y a la FCyLF. El CD Bosco de Arévalo anunció que estaba de acuerdo en volver a aplazar dicho partido pero la FCyLF, por orden de Marcelino Maté, obligó a disputar el partido en la fecha indicada. El Real Burgos anunció a ambos organismos que no acudiría a dicho partido, por lo que se le sancionó con la pérdida del partido por 3-0 y con tres puntos en la tabla clasificatoria. El club denunció públicamente el penoso trato recibido por la FCyLF pero de nada sirvió, ya que el club no era bien visto por el presidente de la Federación, que tenía además problemas personales contra el presidente del club, Juan Antonio Gallego, conocido empresario hostelero de la ciudad de Burgos.

En la temporada 2014-15, el equipo vuelve a competir en Primera División Regional Aficionados. Durante todo el año el equipo se mueve por las posiciones medio-bajas de la tabla del grupo A. Acabó en el 11.º puesto y mantuvo la categoría.

Durante toda la temporada 2015-16 el equipo se mueve por las posiciones medias de la tabla del grupo A. Acaba en el 7.º puesto y mantiene la categoría.

En la temporada 2016-17 el equipo compite una temporada más en el grupo A de la Primera División Regional Aficionados. Tras un año espectacular en el que únicamente pierde un partido de 34 disputados, el equipo acaba líder y consigue el ascenso a la Tercera División.

Durante la disputa del campeonato de Tercera de 2017-18 se produjo un hecho atípico: la Federación de Castilla y León permitió que todos los equipos con jugadores convocados para la fase final nacional de la Copa de las Regiones de la UEFA pudieran aplazar sus encuentros correspondientes a la jornada 32. La Arandina, que aportaba varios jugadores, se benefició de esta resolución de la federación y solicitó el aplazamiento de su partido contra los rojipardillos. El partido se jugó un mes después, ya con todos los jugadores disponibles para la Arandina. La derrota del Real Burgos le condenó al descenso, que se consumó unas jornadas más tarde. El equipo presentó una demanda contra el organismo territorial al entender que se había vulnerado el reglamento.Un auto de fecha 16/08/2018 del Juzgado de Primera Instancia n.º 5 de Valladolid estima la medida cautelar de inscribir al Real Burgos en Tercera División la temporada 2018-19. La parte dispositiva del citado Auto establece:

“Se acuerda la medida cautelar solicitada por la Procuradora Dª ECG, en nombre y representación de Real Burgos CF·SAD contra la Federación de Fútbol de Castilla y León, representada por la Procuradora de los Tribunales Dª MLG, consistente en el mantenimiento e inscripción del Real Burgos CF·SAD en el Grupo VIII de Tercera División de la Liga Nacional de Fútbol, incluyéndole a la hora de elaborar y conformar el grupo y el calendario de competición para la próxima temporada (2018/19) entre aquellos que han de disputar la misma.”