Roque José Antonio del Sagrado Corazón de Jesús Sáenz Peña Lahitte (Buenos Aires, -Buenos Aires, ), conocido como Roque Sáenz Peña, fue un abogado y político argentino. Fue elegido presidente de la Nación Argentina como candidato del sector modernista del Partido Autonomista Nacional, ejerciendo el cargo entre 1910 y 1914, fecha en que falleció cuando aún restaban poco más de dos años de mandato. Su obra más destacada fue la elaboración y promulgación de la Ley 8.871, conocida como Ley Sáenz Peña, que instauró en Argentina el Sufragio Masculino, Secreto y Obligatorio, que recién sería universal en Argentina a fines de la década de 1940.

Su figura es recordada en el Perú por haber sido combatiente voluntario del Ejército del Perú en la guerra del Pacífico.

Su padre, Luis Sáenz Peña, también fue presidente de la Nación, ejerciendo el cargo entre 1892 y 1895.

Primeros años Roque José Antonio del Sagrado Corazón de Jesús Sáenz Peña, era hijo de Luis Sáenz Peña y Cipriana Lahitte. Provenía de una familia de partidarios de Rosas: sus abuelos paterno y materno, Roque Julián Sáenz Peña y Eduardo Lahitte, habían sido diputados de la Legislatura durante el gobierno de aquél. Después de la derrota de Rosas en la batalla de Caseros, la tradición federal de los abuelos y del padre, que no cambiaron sus convicciones, los mantuvo alejados de la función pública. Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires, bajo la dirección de Amadeo Jacques. En 1875 se graduó de doctor en derecho, con una tesis sobre "Condición jurídica de los expósitos".1912

Durante la Revolución de 1874 defendió a las autoridades de la nación como Capitán del Regimiento N.º 2, bajo el mando de Luis María Campos. Vencida la revolución, fue ascendido a Segundo Comandante de Guardias Nacionales, pero solicitó ser relevado de las filas. Opositor a Bartolomé Mitre, militó en el Partido Autonomista encabezado por Adolfo Alsina y en 1876 fue elegido para una banca de Diputado en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires. Llegó a desempeñar la presidencia del cuerpo a los 26 años, siendo así uno de los presidentes más jóvenes de la Cámara. En 1877 fundó el Partido Republicano, junto a Leandro Alem, Aristóbulo del Valle, Hipólito Yrigoyen, Lucio Vicente López, Pedro Goyena, José Manuel Estrada y Francisco Uriburu.

En 1878, a raíz de las disidencias producidas dentro del autonomismo con motivo de la política de conciliación iniciada por el presidente Nicolás Avellaneda a la que Sáenz Peña se oponía, renunció a su cargo y terminó por abandonar transitoriamente la política.

El 4 de febrero de 1887 contrajo matrimonio en la Basílica Nuestra Señora del Pilar (Buenos Aires) con Rosa Isidora González Delgado, hija del político mendocino Lucas González y de Rosa Delgado Ibarbaltz.

Guerra del Pacífico miniaturadeimagen|Sáenz Peña con su uniforme militar del Ejército Peruano. Al declararse la guerra del Pacífico que enfrentó a Chile contra Perú y Bolivia, en 1879 Roque Sáenz Peña se ausentó silenciosamente de su país viajando hacia Lima. Ofreció sus servicios al Perú, que le otorgó el grado de teniente coronel (Comandante). En la batalla de Tarapacá sirvió al mando del coronel Andrés Avelino Cáceres, donde su bando obtuvo un triunfo transitorio sobre Chile. En la batalla de Arica estuvo al mando del batallón Iquique, después de ser herido en el brazo derecho y contemplar impotente la muerte de muchos de sus camaradas peruanos, cayó prisionero en manos del capitán del 4.º de Línea del ejército chileno Ricardo Silva Arriagada.

Roque Sáenz Peña fue sometido a un Consejo de Guerra y se lo confinó cerca de la capital chilena. Puesto en libertad luego de seis meses, a instancias de su familia y del gobierno argentino, regresó a Buenos Aires en septiembre de 1880. El Congreso de la Nación Argentina, en voto unánime, le devolvió la ciudadanía argentina, que había perdido ipso iure al incorporarse al Ejército peruano.

Los años de funcionario thumb|200px|Roque Sáenz Peña en su juventud Presidía entonces el país el general Julio Argentino Roca, y su ministro de Relaciones Exteriores, Bernardo de Irigoyen lo nombró Subsecretario en 1880. Un año después renunció al cargo de Subsecretario, y se trasladó a Europa por dos años.

Roque Sáenz Peña fue iniciado masón el 14 de marzo de 1882 en la Logia Docente.

En 1884, ya de regreso en Buenos Aires, concibió el proyecto de fundar la revista Sud América junto a sus amigos Paul Groussac, Carlos Pellegrini y Exequiel Ramos Mejía, en la que sus ideas americanistas fueron publicitadas ampliamente. Desde la publicación enfrentó las ideas de Dardo Rocha.

Apoyó la candidatura presidencial de Miguel Juárez Celman. En 1887, con Juárez Celman ya en la presidencia, fue designado embajador plenipotenciario en el Uruguay. En 1889 resaltaba como representante del país en la Conferencia de Montevideo sobre Derecho internacional privado.

En 1889 - 1890, junto a Manuel Quintana representó a la Argentina en la Conferencia de Washington. Allí defendió el principio de inviolabilidad de los estados y se opuso ardorosamente al proyecto estadounidense de crear una unión aduanera continental y una moneda única en el continente. A la doctrina Monroe, que sostenía la consigna "América para los americanos", opuso la consigna "América para la humanidad". El prestigio adquirido por su actuación diplomática en Washington, y la crisis política y financiera de la administración juarista, lo catapultaron al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto el 18 de abril de 1890, posición que ostentó hasta la renuncia del presidente en agosto. Al asumir la presidencia Carlos Pellegrini, Saénz Peña fue designado presidente del Banco Nacional.

La tarea de saneamiento bancario no era sencilla. La crisis financiera de 1889, por la continua suba del precio del oro, y la enorme flexibilidad del sistema de préstamos del unicato, destinado a financiar la compra de tierras, y las inversiones en la Bolsa, hicieron de cumplimiento imposible las obligaciones de las entidades bancarias oficiales, entre las que se contaban el Banco Nacional y el Banco de la Provincia de Buenos Aires. En ese contexto, la suscripción de un empréstito interno por medio de la Bolsa, a iniciativa del presidente Pellegrini, fracasó y significó la suspensión de las operaciones de los bancos oficiales el 7 de abril de 1891. El Banco Nacional no logró recuperarse jamás y se apagó finalmente en 1893.

El Partido Modernista

En medio de la grave crisis política y económica que sacudía al país, la figura del joven Roque Sáenz Peña se perfiló como favorita para la elección presidencial de 1892 impulsada por el flamante Partido Modernista creado por el gobernador de Buenos Aires, Julio Costa, el 17 de diciembre de 1891. Fue el primer intento serio de renovación institucional y política realizado por los sectores conservadores desde 1880, y contaba con fuertes apoyos políticos: la juventud juarista; los gobernadores de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Santiago del Estero; e importantes figuras antirroquistas como el cordobés Manuel D. Pizarro.

Sin embargo, la candidatura del joven abogado porteño tuvo enemigos importantes, pues amenazaba con quitarle el control al Partido Autonomista Nacional del expresidente Julio Argentino Roca, enfrentado políticamente con los jóvenes juaristas y a quien Sáenz Peña llamaba "Napoleón de azúcar rubia".Rosa, José María: "Historia Argentina". Vol. VIII - Pág. 326. Buenos Aires, 1974. Para dificultar su candidatura, Bartolomé Mitre, líder de la Unión Cívica Nacional y en connivencia con Roca, impulsó la del propio padre de Roque, el juez de la Suprema Corte de Justicia, Luis Sáenz Peña.

La figura opaca e intrascendente políticamente del padre, Luis, exlegislador y ex vicegobernador de Buenos Aires, alcanzaba para herir de muerte la candidatura del hijo, "el muchacho Roque", y la de su íntimo amigo Bernardo de Irigoyen, sostenido por la revolucionaria Unión Cívica Radical. El Mosquito se mofaba del magistrado del alto tribunal presentándolo como un Guillermo Tell envejecido y senil, renuente a disparar contra la cabeza del hijo la flecha alcanzada por Roca y Mitre.

Antes que enfrentarse con su padre, Roque prefirió renunciar a su candidatura y dar muerte al Partido Modernista, tras lo cual declaró:

thumb|200px|Fotografía de Roque Sáenz Peña de cuerpo entero. Las elecciones dieron como triunfador a Luis Sáenz Peña, que designó a Roque jefe del Regimiento de Guardias Nacionales. En junio de 1892 se incorporó a la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires, pero al poco tiempo renunció a ambos cargos para retirarse de la vida pública.

El modernismo continuaría como corriente interna del PAN, liderada por el propio Roque Sáenz Peña.

El liderazgo del movimiento antirroquista

La alianza política entre Pellegrini y Roca se debilitó en julio de 1901, sin desaparecer del todo aún, por diferencias en torno a un proyecto financiero. En ese contexto, Roque Sáenz Peña encabezó la lista de diputados nacionales del pellegrinismo en la Capital Federal que fue derrotada en los comicios del 9 de marzo de 1902. Como aún regía el sistema de lista completa de la Ley 140, el excanciller no pudo ingresar al Congreso nacional.

A partir de julio de 1902 se produjo en la República Argentina una división formal y definitiva en el Partido Autonomista Nacional en torno a la sucesión del dos veces presidente Julio A. Roca. La "convención de notables", instaurada desde 1903 como órgano no formal de selección del candidato presidencial del partido dominante, se fracturó en torno al incumplimiento del compromiso de postular al expresidente Carlos Pellegrini y la decisión de Roca de impulsar al abogado Manuel Quintana en la elección de 1904.

Allí nacen dos expresiones políticas dentro de la ideología conservadora: los "autonomistas nacionales" o roquistas, con su política intransigente de mantener el fraude electoral, y los "autonomistas" o pellegrinistas, sectores escindidos del P.A.N. influidos por las revoluciones radicales, los atentados anarquistas y las huelgas obreras. Una de las mayores preocupaciones de los pellegrinistas era transpolar las protestas de las calles al parlamento dando cabida política a los nuevos actores sociales. Para ello se hacía necesario dar espacios de representación al principal partido opositor, la Unión Cívica Radical, pero también al moderado Partido Socialista. De esa manera, se debilitaría a las tres grandes fuerzas sociales emergentes de la época: el movimiento obrero, el socialismo y el anarquismo.

Al producirse la ruptura del P.A.N. y confirmarse la candidatura de Quintana el 12 de octubre de 1903, Sáenz Peña organizó un banquete de desagravio a Pellegrini dos días después en el Café de París. Allí, el expresidente anunciaba las razones del nuevo movimiento político antirroquista: "El partido político al que pertenecimos ha desaparecido sustituyéndole una sola cabeza que piensa, una voluntad que resuelve, una voz que ordena, un elector que elige".Rosa, José María: Historia Argentina, Vol. IX, Pág. 96-97. Ed. 1974.

Entre los vaivenes institucionales de la política presidencial de Manuel Quintana y la revolución radical de 1905, los enemigos de Julio A. Roca superaban en número a sus amigos y aliados. Es así, que en la elección del 11 de marzo de 1906, nuevamente bajo el sistema de lista completa, se impuso la coalición "Concentración Popular" a la lista oficialista en medio de escándalos y protestas por compra de votos. Un frente político de exmodernistas, mitristas, el conservador Benito Villanueva y radicales bernardistas que postulaba a Carlos Pellegrini, Emilio Mitre, Roque Sáenz Peña y Ernesto Tornquist en los primeros lugares.