La provincia de Tunja, también llamada gobierno de Tunja durante la época imperial española, fue una entidad administrativa y territorial de la Nueva Granada, creada el 7 de agosto de 1539 como corregimiento del Virreinato del Perú. En 1717 una Real Cédula expedida por el rey Felipe V de España creó el Virreinato de Nueva Granada, por medio de la cual la provincia fue agregada a este último.

Durante la emancipación de las colonias americanas (1810-1816), Tunja se incorporó y fue capital de las Provincias Unidas de la Nueva Granada. En la época de la Gran Colombia hizo parte del Departamento de Boyacá, el cual cubría territorialmente todo lo que hoy es el oriente de Colombia.

Posteriormente a la disolución de este país (1830) perteneció a la República de la Nueva Granada, de carácter centralista, hasta que finalmente se implantó el sistema federal en la Nueva Granada en 1858 y la provincia pasó a ser entonces una de las provincias constituyentes del Estado Soberano de Boyacá.

Historia Antecedentes

Antes de la llegada de los españoles, el territorio estaba habitado principalmente por pueblos de lengua muisca. Su organización política se estructuraba en distintos señoríos, entre ellos el del Zaque con sede en Hunza (de donde deriva el nombre de Tunja), así como los dominios de Tundama (de donde deriva Duitama) y Sugamuxi (de donde deriva Sogamoso). Las comunidades que habitaban la región trabajaban la tierra y la artesanía; el maíz era uno de sus principales cultivos. También trabajaron el oro con gran habilidad. Sus viviendas eran chozas construidas con materiales vegetales como bareque y bejucos.

En 1537, llegó a este territorio Gonzalo Jiménez de Quesada para ocupar las tierras, distribuir los indígenas en encomiendas, obtener recursos y poblar. Este proceso se enmarcó en medio de batallas dadas por los indígenas para evitar el dominio español. Más tarde en 1539, Gonzalo Suárez Rendón fundó Tunja y otras poblaciones ocupadas por los antiguos caseríos indígenas.Jeografía Física y Política de las provincias de la Nueva Granada: Provincias de Socorro, Vélez, Tunja y Tundama

Dominio español miniatura|Un edificio en la ciudad de Tunja miniatura|Templo de San Ignacio en Tunja

La provincia de Tunja comenzó su vida jurídica como corregimiento del Nuevo Reino de Granada, que hasta 1564 dependía por completo de la Real Audiencia de Lima. El 7 de agosto de 1539, un día después de la creación de la ciudad de Tunja, el cabildo de la ciudad señaló los límites de la provincia de acuerdo a la orden de fundación dada por Gonzalo Jiménez de Quesada. En aquella época la provincia no era más grande que el actual Departamento de Boyacá. Su territorio correspondía inicialmente al que ocupaban los chibchas, si bien luego fue ampliado hasta abarcar gran parte del oriente de la actual Colombia.Geografía Física y Política de la Confederación Granadina: Estado de Boyacá, Obra dirigida por el General Agustín Codazzi, 2003

Como corregimiento del Nuevo Reino, su administración estaba a cargo de los "corregidores" y "justicias mayores". Estos cumplían un papel similar a los que desempeñaban los gobernadores de las provincias; los corregidores eran nombrados en regiones de mayor problema, con lo cual se buscaba la consolidación de la monarquía y el establecimiento del orden, siendo nombrados directamente por la Corona española.

Por medio de la Real Cédula de 1717 forma parte del Virreinato de Nueva Granada, separado este del de Perú. Sin embargo la vida de este primer virreinato fue corta ya que en 1723 fue suprimido. En 1739 fue restaurado y Tunja pasó a formar como una de las provincias.

Desde su creación, la extensión del Corregimiento de Tunja era considerable, tanto que entre 1539 y 1607 abarcaba los actuales departamentos colombianos de Boyacá, Santander, Norte de Santander y Casanare, además de los estados venezolanos de Mérida y Barinas. Debido a la enormidad del territorio y la dificultad de administrarlo la Corona se vio en la necesidad de separar o crear nuevas provincias en su territorio. Así es como para 1795 se le habían segregado Mérida, Barinas, El Socorro, Pamplona y Casanare.

Durante los siglos y la provincia de Tunja se convirtió en una de las más importantes del Virreinato política y económicamente. Por tal motivo se fortalecieron la encomienda y el resguardo dentro de su territorio. Durante la revolución comunera (1781) toda la región parte importante dentro de la lucha.

Comprendía dentro de su territorio 9 corregimientos de indios:Diccionario geográfico-histórico de las Indias Occidentales ó América. Autor: Antonio de Alcedo. Editor en la Imprenta de Benito Cano, 1789

Turmequé Tenza Duitama Chivatá Paipa Sogamoso Chita Gámeza Sáchica

Las décadas de transición entre los siglos y representan en la historia de Colombia y de Hispanoamérica, el ciclo de crisis revolucionaria y el nacimiento de los Estados Nacionales que reemplazaron las antiguas provincias de ultramar en el Imperio español. Esta revolución de independencia hace parte del ciclo revolucionario de la sociedad occidental que durante un siglo, entre los años 1750 y 1850, entró en una crisis mundial revolucionaria, que ha sido llamada La Revolución de Occidente.

A finales del se manifestaron varias revueltas populares como reacción de las gentes contra los impuestos, especialmente el de la alcabala y la Armada de Barlovento, sobre las Ventas. Se hicieron reclamaciones económicas y sociales, que llevaron a un movimiento insurreccional de las masas rurales y las aldeas en la provincia de Tunja, a través del cual se manifestó la crisis del mundo sociocultural con los consiguientes cambios en las estructuras sociales y económicas. Uno de estos movimientos socioeconómicos fue la Revolución de los Comuneros de 1781, la cual tuvo su mayor concentración en los pueblos de Socorro, San Gil, Mogotes, Charalá y aledaños pertenecientes a los dominios político-administrativos de Tunja. La chispa revolucionaria comunera se difundió rápidamente por toda la comarca, caracterizada por una gran densidad demográfica y con caracteres económicos de pueblos comerciantes, artesanos y agrícolas.

Desde el 16 de marzo de 1781 cuando irrumpió masivamente la insurrección de los comuneros en el Socorro, se proyectó el movimiento de rebeldía en toda la provincia de Tunja. Con machetes, picas, palas y otros utensilios de uso cotidiano, las masas se movilizaron hacia Santafé de Bogotá. El 17 de mayo de 1781, los Comuneros del Socorro y pueblos vecinos llegaron a Tunja con grandes aclamaciones populares. Los tunjanos asaltaron la Administración de tabaco y vendieron a bajos costos el producto almacenado. Organizaron una tropa tunjana de 200 hombres, capitaneada por los comuneros Juan Agustín Niño, Juan José Saravia, Francisco José de Vargas y Joaquín del Castillo.

Veinte mil comuneros mestizos, indígenas y algunos criollos intervinieron en este movimiento popular, cuyas reclamaciones se plasmaron en las Capitulaciones de Zipaquirá, las cuales fueron redactadas por el tunjano Juan Bautista de Vargas y el peruano Don Agustín Justo de Medina, residente en Tunja. Las Capitulaciones se han considerado como el documento más importante de finales del , que refleja los problemas sociales, económicos y fiscales. Su proyección se refleja en la Revolución de Independencia, pues si bien su culminación revolucionaria fracasó en su momento histórico, bien sabemos que abrió el camino a posteriores rebeliones y a la independencia de América en relación con las metrópolis europeas.

Emancipación

Entre 1807 y 1808 las tropas francesas al mando de Napoléon Bonaparte invadieron a España y este nombró rey a su propio hermano José Bonaparte. Es así como España vivió su propia guerra de independencia contra Francia entre 1800 y 1814, momento que aprovecharon sus colonias para reclamar su derecho a ejercer un autogobierno. Aprovechando el vacío de poder que ocurrió en España después de la invasión napoleónica en 1808, las colonias españolas realizaron la Revolución de Independencia y organizaron los Estados Nacionales, delineados en una democracia republicana.

En los años de la crisis revolucionaria apareció la fuerza geopolítica del regionalismo en la Nueva Granada y en general en Hispanoamérica, a través de la cual se fortalecieron las provincias y los estados. Se dio mucha importancia a la provincia y a la región, con una tendencia al fortalecimiento del localismo político.

A consecuencia de ello en 1810 Santafé de Bogotá y otras localidades de la Nueva Granada establecieron Juntas Supremas. Entre estas juntas estaban la de Santa Fe de Antioquia (presidida por Francisco de Ayala), la de Cali (Joaquín de Caizedo y Cuero), la de Cartagena (José María García de Toledo), la de Mompós (José María Salazar y José María Gutiérrez de Caviedes), la de Neiva (José Domingo Falla), la de Pamplona (Domingo Tomás de Burgos), la de Popayán (Miguel Tacón, substituido por Joaquín de Caizedo y Cuero), la de Santa Marta (Víctor de Salcedo), la del Socorro (José Lorenzo Plata), la de Tunja (Juan Agustín de la Rocha), la de Nóvita (Miguel Antonio Moreno), la de Mariquita (Francisco de Mesa y Armero), la de Girón (Eloy Valenzuela) y la de Citará (José María Valencia). Estas provincias crearon la Primera República independiente de Colombia conocida como Provincias Unidas de la Nueva Granada. Tunja desconoció a la Junta de Santafé el 25 de julio de 1810 y mantuvo su lealtad a España. El 23 de agosto Sogamoso se separó de la provincia y se unió a Santafé. Juan Agustín de la Rocha fue elegido el 18 de octubre como presidente y con él se inició una tendencia más independentista y federalista. En enero de 1811 Tunja se opuso a la invasión de la Nueva Granada desde Venezuela. En noviembre de 1811 se separaron las regiones de Muzo y Chiquinquirá, que se unieron al Estado Libre de Cundinamarca.

República de Tunja miniatura|Declaración de independencia de la provincia de Tunja (19 de diciembre de 1813).

El 27 de noviembre de 1811, las provincias de Tunja, Pamplona, Antioquia, Cartagena y Neiva firmaron el Acta de Confederación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, en la cual se consolidó el federalismo. Tunja convocó entonces el Colegio Electoral Constituyente compuesto por los diputados de todos los pueblos de la provincia. Allí se expidió la Constitución de la República de Tunja, que fue aprobada el 9 de diciembre de 1811. El proyecto de Constitución fue redactado por los diputados Juan Nepomuceno Toscano, Francisco de Jove Huergo y Joaquín Umaña.

La primera Asamblea Constituyente del Estado se reúne y expide la primera constitución de Tunja el 9 de diciembre de 1811 declarando la independencia del reino de España y proclamando la República de Tunja, y declara su independencia total y absoluta de España el 10 de diciembre de 1813. Desde entonces se convirtió en el bastión del federalismo en la Nueva Granada. Su primer gobernador fue el Dr. Juan Nepomuceno Niño Muelle.