thumb|Emilio Aguinaldo pronuncia un discurso en español en 1929
El español fue el primer idioma oficial y unitario de Filipinas, desde la llegada de los españoles en 1565 hasta la segunda mitad del . Además de oficial, el español llegó a ser la lengua común y vehicular del país entre finales del y principios del XX. En 1863 se creó un sistema de educación pública que impulsó considerablemente el conocimiento del español en el país. El héroe nacional José Rizal escribió la mayoría de sus obras en español, al igual que la mayoría de escritores y pensadores del . La Revolución filipina se articuló en idioma español, y la Primera República Filipina fundada en 1899 estableció el español como idioma oficial. La primera Constitución de Filipinas, al igual que el himno nacional filipino se escribieron en español. En la primera mitad del , el español estaba muy difundido en las grandes ciudades. Era la lengua de la prensa, la cultura, el comercio y, hasta cierto punto, de la política filipina. El español mantuvo su estatus oficial (junto con el inglés y el tagalo) hasta 1973, estatus que tenía desde 1571. La Proclamación Presidencial núm. 155 del 15 de marzo de dicho año 1973, todavía en vigor, ordena que el español continue siendo idioma oficial en Filipinas para todos aquellos documentos oficiales de la época imperial que no fueron traducidos a la lengua nacional.
Después de la eliminación como idioma oficial en 1973, el español también fue eliminado como asignatura obligatoria en la universidad en 1987.
En 2009, la académica y expresidenta filipina Gloria Macapagal-Arroyo fue galardonada con el Premio Internacional Don Quijote, que reconoce la iniciativa educativa de la República de Filipinas de introducir el idioma español en los planes de estudio nacionales, que amplía el área de colaboración política, institucional y económica que se desarrolla en lengua castellana. En este sentido, el 23 de febrero de 2010, durante la V Tribuna España-Filipinas se alcanzó el acuerdo, entre el Ministerio de Educación de Filipinas, el Ministerio de Educación de España, el Instituto Cervantes y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), por el que todos los alumnos de secundaria de Filipinas tuvieron la oportunidad de estudiar español a partir de 2012.
Hoy en día, sin embargo, el español sigue siendo solo lengua opcional en la escuela filipina y es hablado como segunda lengua por el 3 % de la población del país, habiendo sido un idioma hablado únicamente por ciertas élites, pero nunca aprendido por el total de la población; aunque algunos autores hispanistas como el filipino Guillermo Gómez Rivera sostienen que fue hablado hasta por el 60 % de la población hasta comienzos del .
En la actualidad, el idioma español sigue muy presente tanto en los nombres y apellidos de los filipinos (antropónimos), como en el nombre de muchas de sus localidades (topónimos) y demarcaciones administrativas.
Historia miniaturadeimagen|253x253px|Edificio principal de la Universidad de Santo Tomás de Aquino (UST), en Filipinas El idioma español comenzó a predominar sobre las muchas lenguas nativas de Filipinas a partir de 1565, fecha en que la expedición de Miguel López de Legazpi y Andrés de Urdaneta, procedente de la Nueva España (hoy México), llega a Cebú y funda el primer asentamiento español en el archipiélago.
Al principio, el aprendizaje del español era opcional, no obligatorio. Como en algunos lugares de América, los misioneros predicaron el catolicismo a los nativos en lenguas locales. En 1593 se fundó la primera imprenta local. En 1595 se establece la primera institución académica del país, el colegio de San Ildefonso, fundado por los jesuitas en Cebú y que más tarde se convertiría en la Universidad de San Carlos. En Manila se funda la Universidad de Santo Tomás por los dominicos en 1611. Ambas universidades se disputan el reconocimiento de universidad más antigua de Asia.
izquierda|miniaturadeimagen|Reina Isabel de Borbón y Dos Sicilias, de España En 1863, la reina Isabel II de España decreta la creación de un sistema escolar público en todos los territorios españoles. Esto da lugar a la creación de escuelas públicas con enseñanza en español en la mayoría de pueblos y ciudades de Filipinas. A principios del , el español se mantiene como la lengua franca del país y el idioma de la educación, prensa, comercio, política y justicia.
En Manila, el español se había generalizado hasta estimarse en alrededor del 50% la población de la capital con capacidad para comunicarse en español a finales del .Pero ¿cuántos hablan español en Filipinas? http://descargas.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/bameric/01350553135573500088680/209438_0011.pdf En 1898, se calcula que alrededor del 15 o 20% de la población del archipiélago sabía hablar español. Unos años antes el porcentaje sería bastante menor, siendo en 1870 en torno al 2 o 3% según datos del estadista Agustín de la Cavada y Méndez de Vigo. Incluso después de la ocupación estadounidense y la introducción del inglés como lengua de instrucción en colegios públicos, y a pesar de la muerte de un 15% de toda la población filipina en la Guerra Filipino-estadounidense, la gran mayoría de ellos instruidos subversivos y antiguos militares, y por tanto seguramente en su mayoría capaces de hablar en español, sigue predominando en las principales ciudades como vehículo principal de comunicación entre filipinos, hasta por lo menos, la segunda década del , cuando se prohíbe la educación en otra lengua que no sea inglés.
El idioma oficial de todos los tribunales y sus registros será el español hasta el 1 de enero de 1913. Después de esa fecha, el inglés será el idioma oficial, pero en asuntos judiciales se podrá utilizar el idioma español, disponiéndose de intérpretes y en los casos en que todas las partes o abogados lo estipulen por escrito, las actuaciones se llevarán a cabo en español. Los argumentos eran claros:
El 31 de diciembre de 1916 se crea el Boletín Oficial (Official Gazette) que se publicará semanalmente y por separado, tanto en español como en inglés.
thumb|268x268px|Fotografía del barrio de Intramuros destruido en la batalla de Manila durante la Segunda Guerra Mundial.
El predominio del español sobre el inglés se prolonga en un constante declive hasta aproximadamente el final de la Segunda Guerra Mundial. A partir de entonces, con ya dos generaciones educadas en inglés, el español pierde relevancia. Además, la destrucción del barrio de Intramuros y La Ermita por la aviación estadounidense durante la Batalla de Manila acaba con el principal núcleo de cultura hispánica y lengua española de Filipinas (unos 300.000 hispanohablantes tan sólo en Intramuros). Aunque haya algunas excepciones familiares y personales, se suele considerar a la generación nacida en la posguerra mundial (hasta 1950 aproximadamente) la última generación hispanoparlante, momento en el cual, tras la masacre de la fallida guerra de independencia, la represión lingüística y los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, la sociedad hispanohablante se considera diluida y no vuelve a haber relevo generacional hispanohablante.
Actualmente, los filipinos hispanoparlantes plenamente competentes, al menos a nivel oral, no son monolingües de español y sólo en casos excepcionales tienen una edad inferior a los 55 años, por la no continuidad del relevo generacional en el uso del idioma.
Época de dominación estadounidense
En 1898, la junta constituyente de la Primera República Filipina, activa en Malolos, Bulacán, estableció el español como primera lengua oficial. Terminaba entonces el dominio hispano. La mayoría de los medios de comunicación como prensa, radio, documentos y decretos gubernamentales, así como la educación, utilizaban todavía el español. El español mantuvo su prestigio y uso hasta bien avanzado el . Algunos investigadores afirman que tardó más de cincuenta años en imponerse el inglés sobre el español, sobre todo por la dificultad que entrañaba el aprendizaje del inglés y (en un principio) porque saber hablar español era señal de elevado estatus cultural y económico.
Aunque el inglés era promovido e incluso forzado por la administración colonial estadounidense como lengua de la educación y del gobierno, gran parte de la literatura de entonces se escribió en lengua española. La razón es que la mayor parte de las elites de aquella generación, educadas en español, por primera vez experimentaban la libertad de disentir, esta vez contra los intentos estadounidenses de desmantelar la cultura hispánica del archipiélago. Los directorios militares estadounidenses reprimieron duramente la resistencia, tanto la de signo nativista cuanto la de signo hispanista.
En el Octavo Informe Anual del Director de Educación David P. Barrows, fechado 1 de agosto de 1908,"Eight Annual Report" publicado por el Bureau of Printing, 1957, Manila) se encuentran las siguientes observaciones sobre el idioma español:
Esta observación confirma el dato dado por el abogado Luciano de la Rosa sobre el español siendo el segundo idioma del 60 por cien de la población total de Filipinas durante las primeras cuatro décadas de 1900.
Otra fuente reveladora de la extensión nacional en que se utilizaba el idioma español en Filipinas es el Informe de Henry Ford de 1916 al presidente de Estados Unidos.
Aunque el censo de 1903, preparado por el gobierno de ocupación estadounidense, dio a entender que el idioma español "lo hablaría tan solamente el diez (10) por ciento de los filipinos", el citado Informe de Ford nos lo desmiente con sus observaciones. Dice:"Hay, sin embargo, otro aspecto en este caso que se debe considerar. Este aspecto se me presentó a mí mismo cuando iba viajando por las islas, usando el transporte ordinario y mezclándome con toda clase de gente de todas las condiciones. Aunque a base de estadísticas escolares se hace la declaración de que son más (numerosos) los filipinos que hablan inglés frente a cualquier otro lenguaje, nadie ha de estar de acuerdo con esta declaración si ha de depender del testimonio de lo que le llega al oído. En todas partes el español es el idioma del negocio y del intercambio social." miniaturadeimagen|260x260px|El escritor español Miguel de Unamuno, en el año 1925 "Para que cualquiera pueda conseguir una pronta atención de quienes sean, el español resulta ser más útil que el inglés. Y fuera de Manila, es casi indispensable. Los americanos que viajan por todas las islas lo usan de costumbre."The Ford Report of 1916. #3. The Use of English. Pages 365-366.Op.cit.
Aunque durante el período de colonización española sobresalieron algunos escritores de consideración, en especial José Rizal y Alonso, alabado por Miguel de Unamuno y leído hoy en traducciones inglesas o nativas por todos los escolares de Filipinas, la verdadera Edad de Oro del español en Filipinas sucede tras la marcha de España, cuando el estamento social nativo o mestizo que había cooperado con la obra colonizadora alcanza su mayoría de edad social. La literatura hispano-filipina que entonces se produce, y que podríamos llamar clásica, es obra de escritores «ilustrados» como José Rizal, Pedro Paterno, Graciano López Jaena, Jesús Balmori, Antonio M. Abad, Manuel Bernabé, Adelina Gurrea, Guillermo Gómez Windham, Claro M. Recto... A estos, ya entrada la segunda mitad del se añaden Evangelina Guerrero, Federico Espino Licsi, Edmundo Farolán Romero, director de Revista Filipina y Guillermo Gómez Rivera, estos dos últimos todavía activos a principios del .