miniatura|Emblema de la Santa Sede. miniatura|Vista del Palacio Apostólico desde la plaza de San Pedro en la Ciudad del Vaticano.La curia romana es el conjunto de órganos de gobierno de la Santa Sede y de la Iglesia católica. Está compuesta por distintas instituciones —la Secretaría de Estado, los dicasterios, los organismos de justicia, los organismos económicos y las oficinas— todo ellos bajo la dirección del papa,A la Santa Sede se le refiere a menudo como «Vaticano», una palabra de muchos significados, ya que puede referirse a la zona geográfica, conocida por ese nombre, incluso antes de la cristiandad, en la residencia del papa, a la Santa Sede, y el Estado de la Ciudad del Vaticano, que fue creado en 1929. que ejercen las funciones legislativas, ejecutivas y judiciales. Coordina y proporciona la necesaria organización central para el correcto funcionamiento de la Iglesia y el logro de sus objetivos. La potestad de la curia romana se considera vicaria del papa:Según Iuscanonicum, "La potestad de la Curia romana es vicaria del papa": .

Conceptos derecha|miniatura|Curia Hostilia, el edificio en el que se reunía el Senado romano en el Foro. Curia El origen del término curia en el transcurso del tiempo ha sido usado para significar varias cosas, en la Antigua Roma por ejemplo podría significar "asamblea" o una parte de los ciudadanos romanos según la división de Romolo, Curia Titia, Faucia, Rapta, Velitia, etc. Mientras que al tiempo del imperio, pasa a significar prácticamente al Senado romano.

Para los escritores eclesiásticos entre los siglos y , el término curia es usado igualmente para diversas cosas, para indicar el foro judiciario, curiam vocare; los encuentros o congresos, curia paschalis, solemnis, sacra, etc.; o para el lugar de la sede del patriarca, del metropolita, del exarca o del obispo, incluyendo en el término tanto el edificio como el personal que trabajaba en él.

A partir del , curia designa casi que específicamente la "corte papal, inicialmente usado solo para definir el palacio pontificio y luego extendiéndose a las oficinas que en él tenían establecidas sus sedes, y luego, hacia el , al complejo de oficinas que dependían de la Sede Apostólica.

Romana El término romana podría dar a entender que se llama así en cuanto a que a la sede de la misma se halla en Roma, sin embargo el concepto deriva del hecho que el papa gobierna la Iglesia universal y es su jefe supremo en cuanto sucesor de Pedro, obispo de Roma, por lo tanto la Curia romana se encuentra donde este se encuentre, por ejemplo, durante el período del papado de Aviñón, la curia tenía su sede en esa ciudad, pero continuó llamándose romana; lo mismo sucedió cuando el papa Clemente VIII estuvo en Ferrara, de donde tiene origen la expresión latina ubi Pontifex ibi Roma, «donde está el Papa allí está Roma».

La curia romana, entonces, es la corte papal y lo asiste en el desempeño de sus funciones como jefe de la Iglesia católica y en el ejercicio del primado, constituyendo según Pablo VI, «el instrumento que el papa necesita y por el cual se sirve para realizar el propio mandato divino.

La Curia Romana puede parecer imprecisa en comparación con los gabinetes de los países con gobiernos de tipo occidental, pero solo la segunda sección de la Secretaría de Estado, conocida también como la sección de relaciones con los estados, y la Congregación para la Educación Católica, pueden compararse directamente con los ministerios de un gobierno civil.

Es normal que cada diócesis católica tenga su propia curia para su administración. Para la diócesis de Roma, estas funciones no son manejadas por la curia romana, sino por el Vicariato General de Su Santidad para la Ciudad de Roma, según lo dispuesto por la constitución apostólica Ecclesia in Urbe. El vicario general de Roma, tradicionalmente un cardenal, y su delegado el vicario adjunto, que ostenta el título personal de arzobispo, supervisan la gestión de la diócesis por delegación del mismo papa, pero no con más dependencia de la curia romana, como tal, que otras diócesis católicas de todo el mundo.

Hasta hace algunos años, existían cargos hereditarios en la curia romana, ostentando títulos denominados "funciones" que finalizaron cuando los Estados Pontificios se perdieron y llegaron a ser parte de Italia. Una reforma ordenada por San Pío X fue incorporada al Código de Derecho Canónico de 1917. Otra reorganización fue comenzada por Pablo VI en 1960. Entre los logros de esta reforma curial están la modernización de los procesos y la internalización del equipo de la curia. Estas reformas están reflejadas en el segundo Código de Derecho Canónico, de 1983.Curia romana (2009). Enciclopedia Británica.18 mayo de 2009

Historia Los organismos que componen la Curia romana, se fueron formando paulatinamente entre los y , sin embargo fue el papa Sixto V, quien con la reforma de 1588 reorganizó los organismos de la Santa Sede, dividiendo los órganos ejecutivos en Congregaciones y oficinas; y los judiciales en Tribunales.

Tradicionalmente se ha dividido la historia de la Curia Romana en cinco grandes periodos, teniendo en cuenta para ello las reformas llevadas a cabo para su reorganización: el primer periodo comprende la historia desde los orígenes hasta el , llamado del "Presbiterio" o de los "Sínodos", sin poder hablarse propiamente de Curia romana; el segundo, llamado "período de los Consistorios", que va desde el al ; el tercero, que comprende las dos grandes reformas de la Curia, la de Sixto V en 1588 y la de Pío X en 1908; el cuarto comprende el periodo de la promulgación del Código de Derecho Canónico, de 1917, y la reforma de Pablo VI de 1967, según las directrices planteadas por el Concilio Vaticano II. Se puede hablar de un quinto período iniciado por la reorganización de la Curia Romana, durante el período sucesivo a Pablo VI, que halla su culmen en la Pastor Bonus de Juan Pablo II de 1988.

Período de los Presbiterios o de los Sínodos Algunos documentos de los primeros tiempos de la Iglesia hacen mención de un grupo de presbíteros y diáconos, reunidos en forma colegial, presbiterium, que ayudaban al obispo de Roma en sus funciones como sus consejeros y colaboradores. Sin embargo esto se podía decir de otras iglesias locales, aunque Roma y su presbiterio intervenía como intermediaria en las cuestiones más espinosas de las otras iglesias, tal es el caso de la intervención de Clemente I en la iglesia de Corinto, entre los años 96 y 97, pidiendo la reintegración en su oficio de unos presbíteros injustamente juzgados. Esta función de mediación la ejercía incluso el presbiterio romano, aun en Sede Vacante, como en la problemática de Cipriano respecto a los lapsis de la iglesia africana.

Pertenecían al Presbiterium todo el clero romano, bajo la presidencia del Pontífice. En la reunión del consejo, tomaban parte también los obispos que casualmente estuviesen presenten en Roma, sin embargo hacia el se nota que el número de participantes se limitó solo a los presbíteros que tuvieran un título (como las actuales parroquias) en Roma y a los diáconos regionales que administraban las siete regiones en la que se encontraba dividida Roma, según la repartición hecha por el papa Fabián en el . De esta participación nace en el la palabra cardenal, que significa incardinado, en un título o diaconía de la diócesis de Roma.

Para la reunión del Presbiterio no existía aún un lugar específico, por lo que se podía realizar en cualquier iglesia o sala privada de cualquier cristiano piadoso. A las cuestiones analizadas en ella, el presbiterio solo tenía un voto consultivo y tocaba al papa dar la última palabra. Para las cosas de singular importancia, a partir del se desarrolló la realización anual de un Sínodo o Concilio romano, para tratar especialmente cuestiones de fe, condenas o penas canónicas. Quienes asistían a este concilio eran los obispos que residían en Roma, incluyendo las diócesis comprendidas en la provincia eclesiástica romana. Podían aceptarse los obispos invitados y los que estuviesen en Roma durante el tiempo de la celebración, como símbolo de la universalidad de la Iglesia. Los participantes solo tenían voto consultivo, pero a diferencia del sistema del presbiterio, tenían voz, aunque como en ese caso tocaba al papa evaluación final de las sanciones. Las resoluciones de los sínodos romanos son conocidas por el Decretum Gratiani y por las Decretales de Gregorio IX. Como organismos ejecutivos del romano pontífice, obraban con sede en el mismo Palacio Lateranense.

En el nace una oficina dedicada a la redacción y a la expedición de las cartas y de los actos pontificios, la Schola notarium, la cual hacia finales del primer milenio dará origen a la Cancillería. Por otra parte se encuentran, igualmente en el , diversos oficios como el arcarius, que era el encargado de la administración del tesoro; el sancellarius que se encargaba de las pagas, y el vestiarius, encargado del cuidado de los ornamentos litúrgicos, que a hacia el darán paso la Cámara apostólica, encargada de las rentas, impuestos y donaciones de la Santa Sede.

Este sistema empezó a cambiar como consecuencia de la lucha de las investiduras entre la Iglesia y el Imperio, y de las ideas reformistas del , que contribuyó a un nuevo orden eclesial más cada vez más centralizado.

Período de los Consistorios En el nace el Consistorium, compuesto exclusivamente por cardenales, a quienes les fue reservado el derecho de tratar las cuestiones relativas a la fe y a la disciplina eclesiástica, la política exterior de la Santa Sede y de todas las causas competentes a la misma, fue adquiriendo cada vez mayor fuerza, al punto de que prácticamente el antiguo sistema sinodal fue desapareciendo poco a poco. Con la reforma gregoriana se dio el más arduo trabajo de centralización, romanización y latinización de las decisiones judiciales y normativas de la Iglesia, con la tendencia a la universalización y unificación de la legislación. El número de participantes al consistorio se hacía cada vez menor, con lo cual se podía agilizar a la hora de tomar decisiones. En el consistorio el papa concedía a unos el poder de tomar decisiones a nombre suyo, lo que contribuyó al peso político de los organismos curiales.

Durante los siglos y la Curia Romana se fue transformando lentamente, por causa del nacimiento de una serie de oficios cada vez más numerosos, que hizo necesario la repartición de las competencias con su consecuente adaptación de personal, hoy a estos oficios permanentes se les conoce como dicasterios. Así adquieren forma las ya mencionadas Cancillería Apostólica y Cámara Apostólica, constituidas ya de manera orgánica. A mediados del aparece la Dataría Apostólica, separada de la Cancillería y hacia el nace, bajo el pontificado de Martín V la Cámara secreta, con el encargo de atender la correspondencia de la Sede Apostólica. Junto a estos oficios surgen además los organismos encargados de las cuestiones judiciales, como el tribunal de la Rota Romana, que a partir del irá adquiriendo mayor importancia con el objetivo de juzgar las causas más importantes presentadas al papa; y el tribunal de la Penitenciaría con el fin de perdonar pecados y censurar en el foro interno y externo.

Período de las grandes reformas A mediados del , a causa de los frecuentes abusos que se daban en varios de los oficios de la Curia romana, se sintió la necesidad de una reforma de dichos estamentos eclesiásticos. Pío II encomendó a Domenico de' Domenichi un memorial de reforma de la Curia, la obra de Domenichi fue llamada Tractatus de reformationibus Romanae curiae, y es una especie de radiografía de los abusos cometidos en la época por los miembros de la Curia Romana, pero que la muerte del papa no permitió la tan anhelada reforma.