Espartaco (103 a. C. - abril de 71 a. C.) fue un esclavo de origen tracio, de la tribu medos (‘’maidoi’’), con probable localización en la región de influencia de Macedonia, que según fuentes griegas y romanas, dirigió una rebelión contra la República romana en suelo itálico, ocurrida entre los años 73 y 71 a. C., conocida con el nombre de tercera guerra servil. Esta guerra se extendió a toda la península durante casi tres años, y los acontecimientos siguieron teniendo efectos directos e indirectos en la política romana de los años posteriores. Los gladiadores eran esclavos de las regiones sometidas por Roma, comprados por mercaderes, que peleaban en combates en los anfiteatros (llegando a la muerte en ocasiones extraordinarias) para el entretenimiento del público romano. Espartaco, junto con otros esclavos gladiadores, ideó un plan de escape que desembocó en un estallido en toda la península. Se les unían esclavos fugitivos de todas partes, conformándose de esta manera un ejército que fue creciendo hasta llegar a ser de ciento veinte mil personas aproximadamente. Guiados por Espartaco, lograron una fuerza armada mixta formada por hombres, mujeres y niños que, sorprendentemente, constituyó una combinación que demostró repetidas veces su capacidad para resistir y superar al equipado y entrenado ejército romano, las cualificadas legiones. Tras numerosas victorias, y a punto de obtener la libertad cruzando los Alpes, regresaron para sitiar Roma. La guerra acabó finalmente en 71 a. C.
Orígenes
miniaturadeimagen|La procedencia de Espartaco, según coinciden todas las fuentes, era la tribu de los medos (Maidoi) que moraba a orillas del río Estrimón sur, entre el lago Kirkini y el río Nesto, ambos en la actual Grecia y parte meridional de Bulgaria, un área helenizada que pertenecía al reino de Macedonia. miniaturadeimagen|Situación de la península de la Hélade, los Balcanes y Anatolia en el miniaturadeimagen|El Coliseo romano. En estos lugares era donde se celebraban los combates de gladiadores y se arrojaban leones que devoraban a los esclavos, lo que constituía el entretenimiento del pueblo. miniaturadeimagen|Mosaico hallado en el Coliseo romano, que representa a un esclavo luchando con un león. De acuerdo con las referencias del historiador Plutarco, Espartaco era tracio y propiamente griego, según el autor. Los historiadores romanos Apiano y Floro coinciden en su origen. Tracio era también un tipo de gladiador romano. Las fuentes contemporáneas indican que provenía del pueblo de los medos (en griego Μαιδοι, «prados»), con origen antiguamente frigio.
Los medos habitaban a lo largo del río Estrimón sur y el río Nesto (entre el lago Kirkinis de Grecia y la localidad de Sandanski), lindando con los macednoi. La ubicación geográfica determina que los medos habitaban dentro de la región que se considera integraba el reino de Macedonia durante el período helenístico (heredada de Filipo II y Alejandro Magno), para ese entonces una zona fuertemente helenizada, cuando el reino cayó en el año 168 a. C. a manos de Roma, renombrándolo provincia romana de Macedonia (hoy el sur de Bulgaria, norte de Grecia y Albania).
Todas las fuentes conocidas, muy fragmentarias, coinciden en describir a Espartaco como un hombre culto. Las fuentes también coinciden mayormente en afirmar que Espartaco procedía de una familia de la nobleza, deduciéndose que, por escritos de Plutarco, su esposa era la profetisa de su pueblo; normalmente los puestos en los oráculos eran propios de las clases altas. Existe un relato acerca de una profecía del oráculo del dios griego Dioniso, y a quien Espartaco rendía culto, que le vaticinó que sería un libertador. El supuesto origen noble es por su apodo, ya que el nombre Espartaco era común en los príncipes y reyes de los reinos en la región de Tracia y el Mar Negro («Sparta», «Sparadokos»).
Aparentemente, cuando Roma invadió el territorio del pueblo medo, Espartaco fue obligado a militar en las tropas auxiliares de Roma (auxilia), de las que desertó. Al no ser ciudadano romano, fue capturado y reducido a la esclavitud junto con su esposa. Por su fuerza física fue comprado por un mercader para que luchase en la escuela de gladiadores de Capua de Léntulo Batiato.
Escuela de gladiadores Séneca, político y senador de Nerón y Claudio, escribió sobre la lucha de gladiadores:
En estas escuelas, los prisioneros de guerra y los delincuentes convictos —que eran considerados como esclavos— eran entrenados en las habilidades necesarias para luchar hasta la muerte en los juegos de gladiadores.Mommsen, The History of Rome, 3233-3238.
Rebelión y fuga En el año 73 a. C., durante su permanencia en la escuela de gladiadores, Espartaco ideó y organizó una rebelión a fin de escaparse junto a doscientos compañeros. El plan fue tramado por Espartaco junto con los celtas Casto y Cánico y los galos Crixo y Enomao. Se armaron con utensilios de cocina y eludieron las legiones que intentaban interceptarlos. De los doscientos que iniciaron la rebelión, solo 74 lograron escapar, y algunas fuentes citan que una mujer los acompañó, que se presume era acompañante de Espartaco. Los caudillos de la rebelión tenían seguidores esclavos por distintos motivos, por etnia, por ser los estrategas de la fuga, por sus aptitudes guerreras y posiblemente por su carácter de nobles (antes de ser capturados por Roma).
En el camino asaltaron un convoy que transportaba armas de gladiadores y se apoderaron de él; luego se refugiaron en el monte Vesubio, desde donde empezaron a llevar a cabo acciones de sabotaje contra las localidades vecinas. Espartaco estableció un reparto equitativo del botín entre todos sus hombres, lo que le atrajo gran número de seguidores entre los esclavos de las fincas aledañas al volcán, con lo que comenzó el engrosamiento de sus fuerzas.Apiano, Guerras civiles, 1:116; Floro, Epitome, 2.8; - Floro y Apiano afirman que los esclavos se retiraron al Vesubio, mientras que Plutarco sólo menciona "una colina" en el posterior relato del asedio de Glabro al campamento de los esclavos.
La guerra, el ejército de Espartaco y las derrotas de Roma Al tener conocimiento del motín, los romanos, sin dar gran importancia a este incidente, enviaron desde Capua un pequeño contingente de soldados, que fue derrotado. Rápidamente los esclavos sustituyeron sus armas de gladiadores por verdaderas armaduras romanas, lo que generaría confusión a las legiones al enfrentarse a un ejército de igual apariencia al suyo.
Batalla del Vesubio Luego de esta primera derrota, los romanos enviaron una unidad de tres mil hombres al mando de Cayo Claudio Glabro. Contrariamente a la doctrina militar, e infravalorando a los exesclavos, Claudio Glabro estableció su campamento al pie de la montaña, por donde descendía el único camino proveniente de la cima, sin establecer una valla de protección. Al tener conocimiento de este hecho, Espartaco adoptó un brillante plan: sus hombres bajaron por la parte más escarpada del volcán atados con cuerdas a las cepas de un viñedo silvestre y cayeron por sorpresa sobre los soldados romanos, causándoles numerosas bajas y obligando a los supervivientes a darse a la fuga desordenadamente, quienes abandonaron el campamento, provisiones, caballos y armas a manos de los esclavos. Era la primera gran victoria de Espartaco, en la después llamada batalla del Vesubio.
Organización del ejército de Espartaco Tras la batalla del Vesubio, Espartaco y sus compañeros Crixo y Enomao se dedicaron a organizar un ejército regular disciplinado que pudiera enfrentarse con éxito a las poderosas legiones romanas. Entre los esclavos se contaban médicos, carpinteros y sacerdotes. De esta manera se preparó la construcción de armas y se organizó la infantería y caballería. Con el constante afluir de esclavos de distintas partes del imperio, la legión esclava logró reunir de cincuenta a setenta mil hombres. Después se trazó un plan para futuras acciones: huir de Roma marchando hacia el norte. Como los esclavos carecían de entrenamiento militar, las fuerzas de Espartaco mostraron cierta inventiva en su uso de los materiales locales disponibles, que a su vez resultó en la aplicación de tácticas ingeniosas y poco ortodoxas cuando se enfrentaban a los disciplinados ejércitos romanos.Frontino, Estratagemas, Book I, 5:20-22 y Book VII:6. Los esclavos rebeldes pasaron el invierno de 73 a. C. armando y equipando a sus nuevos reclutas y expandiendo su radio de sabotajes hasta incluir las ciudades de Nola, Nuceria, Turios y Metaponto.Floro, Epitome, 2.8.
Batallas en el norte Aunque no hay información precisa al respecto, se puede afirmar que el plan de Espartaco consistía en reunir el mayor número posible de rebeldes y salir de Italia cruzando los Alpes.Plutarco, Craso, 9:5-6. Esta era la única posibilidad de obtener la libertad para la mayoría de ellos, puesto que, una vez fuera de Italia, muchos rebeldes podrían escapar a territorios que aún no habían sido conquistados por Roma (como Germania).
Los romanos enviaron contra los rebeldes dos legiones traídas de la frontera septentrional de Italia, al mando del pretor Varinio. Este trató de cercar a Espartaco con una maniobra en tenaza, para lo que dividió sus fuerzas en tres columnas. Espartaco, bien informado por sus espías, aprovechó la división de las fuerzas romanas y derrotó separadamente a los dos ayudantes de Varinio. Luego atacó a las fuerzas mandadas directamente por él, llegando al punto de capturar a los lictores del pretor y su propio caballo, por lo que Varinio tuvo que huir a pie.
Como resultado, el movimiento de los rebeldes se extendió a todo el sur de Italia. Muchas ciudades fueron tomadas y saqueadas por los esclavos. El historiador romano Salustio habla de la desobediencia de Espartaco, de la masacre de los esclavistas y de las crueldades cometidas por los ex esclavos contra sus antiguos opresores. Dado que era imposible sostener una larga guerra de desgaste contra la República romana, pues esta era inmensamente rica y podría rehacer sus fuerzas armadas una y otra vez (recurriendo a la conscripción obligatoria y a sus aliados), con el fin de escapar comenzó el plan para salir de la península, marchando con sus tropas hacia el norte. En algún momento de estos sucesos, o posiblemente durante los asaltos del invierno a finales de 73 a. C., perdieron a su líder Enomao —quizás en batalla—, al que no se menciona más en las historias.Orosio, Historias 5.24.2; Bradley, Slavery and Rebellion, p.96. thumb|Año 73-72 a. C., tras las victorias en las batallas, las legiones de esclavos se separan: el ejército de Espartaco se dirigió al norte y llegó a la región cisalpina, y el ejército de Crixo regresó al sur para sitiar Roma, de acuerdo con la versión de Plutarco.
Primera separación del ejército esclavo En ese preciso momento surgieron disensiones entre los rebeldes, cuyo resultado fue la separación de un grupo de unos veinte mil hombres, compuesto en su mayor parte por galos y germanos, al mando de Crixo.
Según lo que indica el historiador romano Salustio, las disensiones estaban relacionadas al parecer con el plan de acciones futuras: Espartaco quería que sus hombres salieran de Italia, pero Crixo y los suyos estaban empeñados en presentar batalla a los romanos, derrotarlos e incluso apoderarse de Roma, aniquilando al opresor. Asimismo es posible que Crixo estuviese respaldado también por los estratos pobres de la población libre que se habían adherido a la rebelión y que, como es obvio, no tenían intención de dejar Italia.
Mientras las tropas de Espartaco se dirigían hacia el norte, Crixo y su ejército se fueron hacia el sur para sitiar a Roma. Crixo no tenía la habilidad estratégica de Espartaco, y el propretor Arrio (ayudante de Gelio) los interceptó y aniquiló en Apulia, cayendo el mismo Crixo en el combate.