La Ley Foral del Euskera es una ley que regula el pluralismo lingüístico de la Comunidad Foral de Navarra (España). Fue aprobada en 1986 por el Parlamento de Navarra y promulgada el 15 de diciembre de dicho año con la denominación de Ley Foral del Vascuence. En 2017 el Gobierno cuatripartito de Uxue Barkos sustituyó la denominación «vascuence» por «euskera». Su promulgación en 1986 desarrolló el artículo 9 de la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra, el equivalente navarro del estatuto de autonomía.
Contexto
De acuerdo con el censo de 2011, en el conjunto de Navarra el castellano es la lengua materna del 81,9% de la población, el euskera del 5,7%, el 3,8% tiene ambas lenguas como maternas y el 6,1% tiene otra lengua como lengua materna. Un 13,6% de la población navarra se considera vascohablante y otro 14,5% casi vascohablante. El número de personas que conocen el euskera está aumentando en Navarra.
De acuerdo a lo establecido en el artículo 9 del Amejoramiento del Fuero, norma institucional básica de Navarra, el castellano es la lengua oficial de Navarra y el euskera tiene también carácter de lengua oficial en las zonas vascoparlantes.
Desarrollo parlamentario El debate sobre la legislación lingüística y la regulación de los derechos lingüísticos en Navarra se inició sin consenso y con retraso si se compara con otras comunidades autónomas que también contaban con otra lengua distinta al castellano como Cataluña, Euskadi, Galicia o la Comunidad Valenciana. El proyecto fue debatido en comisión del 12 al 20 de noviembre de 1986 con la posición favorable inicial del Partido Socialista de Navarra (20 escaños) y el Partido Nacionalista Vasco (3 escaños) (en realidad pertenecientes a Eusko Alkartasuna por la reciente escisión del PNV). La reticencia a esta ley procedía de Unión del Pueblo Navarro (13 escaños) y Coalición Popular (compuesta por Alianza Popular, Partido Demócrata Popular y Unión Liberal) (8 escaños). Por su parte, Herri Batasuna (6 escaños) no participaba por decisión propia en las instituciones y, por tanto, no tomó parte en la elaboración de esta ley.Gregorio Monreal Zia. Origen de la Ley del Vascuence de Navarra. Se llevó al pleno del Parlamento el 2 de diciembre de 1986 que dio su aprobación con 29 votos a favor, 3 en contra y 11 abstenciones de los 50 parlamentarios.
Voto PSN UPN HB Moderados Popular EA Mixto Total 20 4 3 2 No 3 11 6 1
Objetivos De acuerdo con lo establecido en el Amejoramiento del Fuero, la Ley Foral del Euskera es el instrumento que determina de manera concreta cuáles son las zonas vascoparlantes de Navarra en las que el euskera es lengua cooficial con el castellano, que es oficial en toda Navarra. Además, la ley foral declara como sus objetivos generales:
A la hora de abordar la determinación concreta de las zonas vascoparlantes de Navarra, la ley foral desarrolla la constatación que hace el Amejoramiento del Fuero de la existencia de un área de Navarra en la que el euskera es lengua viva y tradicional de comunicación de sus habitantes, y de otra área en la que no lo es; utilizando para ello un concepto parecido al de predominio lingüístico que informa la legislación lingüística valenciana y que también fue adoptado por la aragonesa.
La ley también reconoció al castellano y al euskera, con independencia del régimen de oficialidad establecido, el carácter de lenguas propias de Navarra y estableció que las variedades dialectales del euskera en Navarra serían objeto de especial protección. Aunque la ley no especifica cuáles son estas variedades dialectales de Navarra, desde ámbitos filológicos se suele tomar como referencia la clasificación realizada por Koldo Zuazo en 1998, que considera que en Navarra perviven tres dialectos del euskera: navarro, navarro-labortano y central y el navarro oriental, clasificada históricamente esta en dos subvariedades: el salacenco, de unos pocos cientos de hablantes, y el euskera roncalés, cuya última hablante falleció en 1991 y considerado extinto. La ley foral estableció asimismo que la institución consultiva oficial, a los efectos del establecimiento de las normas lingüísticas, sería la Real Academia de la Lengua Vasca.
Zonificación lingüística thumb| División de la zona vascófona, mixta y no vascófona en el territorio navarro. Cumpliendo lo previsto en el Amejoramiento, en la redacción de la ley foral se recurrió como instrumento para la regulación del pluralismo lingüístico de Navarra a una versión del concepto legal predominio lingüístico, determinándose una zonificación lingüística estructurada en el reconocimiento de la existencia de una zona vascófona en la cual el euskera sería cooficial junto con el castellano, y una zona no vascófona en la que la única lengua oficial sería el castellano.
Sin embargo, el transcurso de los debates parlamentarios llevó a la adición de una zona mixta, al llegarse al convencimiento de que la diversidad de la realidad lingüística, social, cultural e histórica de Navarra no aconsejaba la división del territorio únicamente entre las zonas vascoparlantes y las zonas castellanohablantes. De esta manera, y a pesar de decidirse que el euskera sería lengua cooficial con el castellano únicamente en la zona vascófona, se reconoció que en las zonas castellanohablantes de Navarra se daba una diferencia entre dos áreas distintas.
Por un lado, un área territorial en la que el euskera nunca se utilizó (Comarca de Tudela) o en el que el euskera había dejado de hablarse hacía varios siglos (como la Ribera Alta de Navarra y algo de la Zona Media).
Por otro, una segunda área en la que, a pesar de ser de predominio castellanohablante y no ser el euskera en ella lengua de comunicación y expresión de una parte significativa de la población, sí que lo fue en algún momento (Cuenca de Pamplona, Valle de Roncal y Valle de Salazar, Estella) y además existía una minoría relevante de hablantes de esta lengua, pudiéndose considerar al euskera, por tanto, lengua tradicional de ese territorio. Además esta área incluiría a Pamplona como capital y zona de contacto entre los dos predominios lingüísticos. En la zona mixta el castellano sería la única lengua oficial, pero en atención a haber sido una lengua tradicional histórica del territorio, el euskera gozaría de una serie de medidas especiales concretas para su fomento y recuperación.
De esta manera, la Ley Foral del Euskera dibujó un panorama legal lingüístico de Navarra estructurado entre una zona de predominio lingüístico vascoparlante (zona vascófona) con dos lenguas cooficiales (castellano y euskera) y dos zonas de predominio lingüístico castellanohablante (zona mixta y zona no vascófona) con un único idioma oficial (castellano), siendo que en la zona mixta el euskera gozaría de un régimen especial que fomentase y promoviese su uso.
Zona vascófona
La zona vascófona estaba formada originalmente en 1986 por los siguientes municipios: Abaurrea Alta, Abaurrea Baja, Alsasua, Anué, Araiz, Aranaz, Arano, Araquil, Arbizu, Areso, Aria, Arive, Arruazu, Bacáicoa, Basaburúa Mayor, Baztán, Beinza-Labayen, Bertizarana, Betelu, Burguete, Ciordia, Donamaría, Echalar, Echarri Aranaz, Elgorriaga, Erasun, Ergoyena, Erro, Esteríbar, Ezcurra, Garayoa, Garralda, Goizueta, Huarte-Araquil, Imoz, Irañeta, Ituren, Iturmendi, Lacunza, Lanz, Larráun, Leiza, Lesaca, Oiz, Olazagutía, Orbaiceta, Orbara, Roncesvalles, Saldías, Santesteban, Sumbilla, Ulzama, Urdax, Urdiáin, Urroz de Santesteban, Valcarlos, Vera de Bidasoa, Villanueva de Aézcoa, Yanci, Zubieta y Zugarramurdi. En 2010 se añadieron dos más, procedentes de la segregación de municipios pertenecientes a dicha zona: Lecumberri e Irurzun. En 2017, Atez pasó de la zona mixta a la zona vascófona. Así, a fecha de 2017 la zona vascófona está formada por 64 municipios navarros.
En 2012 la población de los municipios de la Zona Vascofona suponía el 9% de la población navarra. Totalizando 63 municipios pequeños de los que ninguno superaba los 10 000 habitantes y que albergaban, según datos de 2001, el 47% de los vascoparlantes de Navarra (a su vez el 67,3% de la población total de la zona vascófona).
Zona mixta
La zona mixta estaba formada originalmente en 1986 por los siguientes municipios: Abárzuza, Ansoáin, Aoiz, Arce, Atez, Barañáin, Burgui, Burlada, Ciriza, Cendea de Cizur, Echarri, Echauri, Valle de Egüés, Ezcároz, Esparza de Salazar, Estella, Ezcabarte, Garde, Goñi, Güesa, Guesálaz, Huarte, Isaba, Iza, Izalzu, Jaurrieta, Juslapeña, Lezáun, Lizoáin, Ochagavía, Odieta, Oláibar, Olza, Ollo, Oronz, Oroz-Betelu, Pamplona, Puente la Reina, Roncal, Salinas de Oro, Sarriés, Urzainqui, Uztárroz, Vidángoz, Vidaurreta, Villava, Yerri y Zabalza. En 2010 se añadieron cuatro más, procedentes de la segregación de municipios pertenecientes a dicha zona: Berrioplano, Berriozar, Orcoyen y Zizur Mayor. Además, se otorgó a cuatro municipios de la Cuenca de Pamplona la posibilidad de incorporarse a la zona mixta si así lo decidían los plenos de sus ayuntamientos por mayoría absoluta. Aranguren, Belascoáin y Galar pasaron a formar parte de la zona mixta. El cuarto municipio afectado por la modificación legal, el Valle de Elorz, decidió permanecer en la zona no vascófona.
En 2017 una modificación de la ley permitió que se incorporaran a la zona mixta 44 municipios de la zona no vascófona: Abáigar, Adiós, Aibar, Allín, Améscoa Baja, Ancín, Añorbe, Aranarache, Arellano, Artazu, Bargota, Beriáin, Biurrun-Olcoz, Cabredo, Cirauqui, Dicastillo, Enériz, Eulate, Gallués, Garínoain, Izagaondoa, Larraona, Leoz, Lerga, Lónguida, Mendigorría, Metauten, Mirafuentes, Murieta, Nazar, Obanos, Olite, Oteiza, Pueyo, Sangüesa, Tafalla, Tiebas-Muruarte de Reta, Tirapu, Unzué, Ujué, Urraúl Bajo, Urroz-Villa, Villatuerta y Zúñiga; y que el municipio de Atez pasara de la zona mixta a la vascófona. Así, a fecha de 2017, la zona mixta está formada por 98 municipios navarros.
La población de la Zona Mixta supone el 63% de la de Navarra.La modificación de la Ley del Euskera tendrá una importante repercusión demográfica y territorial En ella, según datos del 2001, se encontraba el 47% de la población vascoparlante de Navarra, a su vez el 18,4% de la población total de la zona mixta.
Zona no vascófona
La zona no vascófona está integrada por el resto de municipios de Navarra. A fecha de 2017, estos 110 municipios son: Aberin, Ablitas, Aguilar de Codés, Allo, Andosilla, Aras, Los Arcos, Arguedas, Armañanzas, Arróniz, Artajona, Ayegui, Azagra, Azuelo, Barásoain, Barbarin, Barillas, Beire, Berbinzana, Buñuel, El Busto, Cabanillas, Cadreita, Caparroso, Cárcar, Carcastillo, Cascante, Cáseda, Castejón, Castillonuevo, Cintruénigo, Corella, Cortes, Desojo, Eslava, Espronceda, Etayo, Ezprogui, Falces, Fitero, Fontellas, Funes, Fustiñana, Gallipienzo, Genevilla, Guirguillano, Ibargoiti, Igúzquiza, Javier, Lana, Lapoblación, Larraga, Lazagurría, Leache, Legarda, Legaria, Lerín, Liédena, Lodosa, Lumbier, Luquin, Mañeru, Marañón, Marcilla, Mélida, Mendavia, Mendaza, Milagro, Miranda de Arga, Monreal, Monteagudo, Morentin, Mues, Murchante, Murillo el Cuende, Murillo el Fruto, Muruzábal, Navascués, Oco, Olejua, Olóriz, Orísoain, Peralta, Petilla de Aragón, Piedramillera, Pitillas, Ribaforada, Romanzado, Sada, San Adrián, San Martín de Unx, Sansol, Santacara, Sartaguda, Sesma, Sorlada, Torralba del Río, Torres del Río, Tudela, Tulebras, Úcar, Unciti, Urraúl Alto, Uterga, Valle de Elorz, Valtierra, Viana, Villafranca, Villamayor de Monjardín y Yesa.
La población de esta zona supone el 27,8% del total de Navarra. Según los datos de 2001, en esta zona se encuentra el 6% de la población vascoparlante de Navarra, que representa el 6,8% de la zona no vascófona.
Toponimia
En la zona vascófona los topónimos tendrán denominación oficial en euskera, salvo que exista denominación distinta en castellano, en cuyo caso se utilizarán ambas.