Santoña es un municipio y villa española de la comunidad autónoma de Cantabria, situada en su zona oriental. Pertenece a la comarca de Trasmiera, ubicándose en la bahía de Santoña, al pie del monte Buciero. Dista unos 48 km de la capital autonómica, Santander. Santoña era conocida en la Edad Media con el nombre de Puerto o Puerto de Santoña, y así consta en muchos documentos.

El municipio está rodeado casi en su totalidad por el mar Cantábrico; limita al norte con la playa de Berria, al sur con la playa de San Martín, al este con el Monte de Santoña (monte Buciero) al oeste con los municipios de Argoños, Escalante y Bárcena de Cicero. En esta orientación se sitúan los puertos pesquero y deportivo y las marismas de Santoña, que junto con las de Victoria y Joyel constituyen la Reserva Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.

Su actividad económica se basa en una importante industria pesquera y conservera. Es una villa marinera que fue patria natal de Juan de la Cosa, con playas y marismas que la han convertido en un centro turístico de primer orden. Sus principales monumentos son la iglesia de Santa María del Puerto (, con una pila bautismal del y un retablo mayor neogótico) y los palacios del marqués de Chiloeches y de los duques de Santoña. También se encuentra aquí el penal del Dueso.

Toponimia El origen del topónimo es incierto. Según el estudio de algunos historiadores es anterior a la conquista romana, anterior al nombre de Portus que le dieron los romanos. El origen de la palabra podría ser celta, derivado de una gens de la tribu de los sanntones o sántonos (los sántonos, Santones o Santoni, Σάντονες, Σάντονοι, Σάντωνες), asentada en el suroeste de la Galia. La misma teoría aplican para la ciudad francesa de Saintonge.J. Dassié, Manuel d'archéologie aérienne, Technip, París, 1973, p. 243-250.

Desde muy antiguo en los documentos que citan la zona se habla de Santoña refiriéndose al monte, mientras que el núcleo de población, que fue creciendo al amparo del primitivo cenobio, respondía al nombre de Puerto. También en época del conde castellano Sancho García se conoció el lugar como el peñate de Sancta Onia, en una desfiguración del topónimo. El conde proclamaba el peñate como una propiedad del abad y la abadesa del monasterio de Oña, al mismo tiempo que lo repoblaba con gentes que se dedicaban al comercio y a la pesca de la ballena.

En 1579, cuando el rey Felipe II firmó la Cédula Real para que pasara a ser villa de realengo, el escribano Diego de Puerta la inscribe con el nombre de Puerto de Santoña. Así viene llamándose y así se registra en el catastro del marqués de la Ensenada en 1753. Años más tarde, todavía en el desapareció el nombre de Puerto, quedando tan solo el de Santoña.

Geografía El término municipal está situado al oriente de la costa de Cantabria. El litoral presenta grandes acantilados y suaves playas, con la añadidura de la ría, la bahía y las marismas.

Hidrografía Bahía de Santoña Su origen geológico fue una depresión que evolucionó a causa de la acción diapírica; pero la progresiva erosión facilitó la entrada del mar hasta confundirse con la desembocadura del río Asón, que a su vez se transformó en la ría (ría de Treto) formando un estuario cuyos sedimentos de abundantes limos y materia orgánica formaron el ecosistema de la marisma santoñesa.

Playa de Berria y marismas

miniatura|Playa de Berria vista desde el este con Argoños al fondo a la izquierda y Noja al fondo a la derecha

La playa de Berria se encuentra en el norte del municipio de Santoña. Se formó por los arrastres que depositaron dos corrientes de mar de dirección contraria, N-S y S-N. Santoña fue en la antigüedad casi una isla y sus aguas vertían por esta parte de la playa; luego se colmató la salida del agua por la acción de los vientos, formando un banco de arena y una línea de dunas con vegetación que fueron impidiendo el desagüe hacia el mar por la parte norte, dando lugar así un istmo, que son las actuales marismas. El canal que atraviesa las marismas, llamado canal de Boó, era el que efectuaba dicho desagüe.

Las marismas son de un gran valor ecológico, reserva natural y zona protegida. Son el resultado de un espacio donde se une el agua salada del mar Cantábrico y el agua dulce del río Asón en su desembocadura. Abarcan en las que están comprendidos una parte de los municipios de Argoños, Arnuero, Bárcena de Cicero, Colindres, Escalante, Laredo, Limpias, Noja, Santoña y Voto. Este enclave singular, además de pródigo en fauna marina, es utilizado por las aves migratorias, procedentes del norte y el centro del continente, en su desplazamiento hacia tierras más cálidas. En este espacio natural se han observado, hasta la fecha, 121 especies de aves ligadas al medio acuático. Han sido declaradas como zona RAMSAR (4 de octubre de 1994) y zona de especial protección para las aves (ZEPA, «Marismas de Santoña, Victoria, Joyel y Ría de Ajo», ES0000143).

Orografía El monte de Santoña ocupa más de la mitad del municipio. En tiempos pasados sus laderas estaban roturadas con terrazas que se cultivaban como huertas. se aprovechaban para el cultivo. Cuando los cultivos dejaron de tener utilidad surgió la vegetación autóctona de sotobosque y matorrales y crecieron laureles, endrinos, avellanos, hayas, robles, encinas, acebos, madroños, además del brezo y la argoma que en Cantabria se llama escajo. La extensión a los pies del monte por su lado oeste constituye el municipio de Santoña.

Las alturas destacadas de este monte son: monte Buciero propiamente dicho, uno de los puntos más elevados del monte de Santoña, con . Con el nombre de esta elevación se ha generalizado vulgarmente todo el monte de Santoña; pico Ganzo, que pertenece al Buciero, con , donde está el vértice geodésico; monte de Berana, con ; se encuentra a espaldas del fuerte de San Martín; monte Rabona, hacia el este, con ; Atalaya, al norte de Rabona, con ; punta del Águila, al norte del monte de Santoña, con .

La costa del monte de Santoña ha sido configurada por la acción erosiva del mar. A lo largo de esa costa, y siguiendo una ruta norte-este-sur, se encuentran los siguientes puntos: parte este de la playa de Berria, sobre la cual se alza el antiguo sitio militar llamado Batería de la Cueva; punta del Águila, lugar que se aprovechó para colocar la Batería del Águila; punta de El Pescador, donde se encuentra el faro norte llamado faro de El Pescador, que ha sido restaurado y abierto al público para su visita en julio de 2008 y que tiene una sala dedicada a pequeña exposición de pintura; ensenada del Arco; punta de la Mula; punta de El Caballo, donde se encuentra el faro del este, llamado faro del Caballo (al sur se encuentra la batería de San Felipe); La Merana; punta de El Fraile, que es una aguja caliza que se separa ligeramente del acantilado; ensenada conocida con el nombre de playa de la Redonda; punta de San Carlos, donde se construyó el fuerte de San Carlos; punta de Galbanes, con la batería de Galbanes; fuerte de San Martín, frente al cual termina la playa de San Martín, que ocupa todo el lado sur de Santoña.

La vegetación de los escarpados acantilados cambia según se encuentren más o menos cerca del mar; por eso se encuentra matorral bajo (brezos y tojos) en la parte alta, y vegetación adaptada a la salinidad en la baja, junto al mar.

La fauna ha sido desde siempre rica y variada. Hay mamíferos (zorro, tejón, comadreja), reptiles (lagarto verde, víbora), aves, tanto de tierra adentro como marinas (gaviotas, alcatraces, cormorán, espátulas, zarapitos, etc.).

La roca caliza erosionada por las corrientes de agua dio lugar a numerosas cavernas o cuevas y a torcas y dolinas. Estos abrigos fueron muy atractivos para los hombres prehistóricos, que dejaron en ellos huella de su paso, ampliamente estudiada por especialistas con la ayuda y apoyo de la Universidad de Cantabria. Son varias las cuevas descubiertas y estudiadas.

En el límite oeste del municipio se encuentra otro monte, llamado el Brusco, de una altitud de y, hacia el suroeste, el monte Montehano, ya en el municipio de Escalante, donde está el convento de San Sebastián de Hano. En este convento están sepultados los restos de Bárbara Blomberg, madre de Juan de Austria.

Núcleos de población El municipio de Santoña está formado por tres núcleos de población: Santoña, El Dueso y Piedrahíta. El Dueso y Piedrahíta son dos barrios mientras que Santoña forma el núcleo principal. En la Edad Media el poblamiento principal de Santoña estaba compuesto por barrios próximos unos de otros y unidos por una serie de caminos que iban a dar a la calzada principal. La calzada empezaba en la iglesia de Nuestra Señora del Puerto y llegaba hasta las afueras del término municipal. Estos núcleos urbanos están situados al pie de la gran elevación que hay al este, conocida como Monte de Santoña.

Historia

Prehistoria La bahía de Santoña estuvo habitada por el hombre desde el Paleolítico Superior, según indican los yacimientos encontrados en el monte santoñés, estudiados minuciosamente en los últimos años del . Se han hallado utensilios sobre soporte de piedra y arte rupestre en las cuevas del Perro y de San Carlos.

Romanización La romanización se llevó a cabo en Santoña a la par que en toda la costa cántabra. Según se menciona en las fuentes clásicas, este lugar pudo ser Portus Vereasueca, Portus Blendium o Portus Victoriae, no sabiendo hasta la fecha cuál era exactamente. Por las excavaciones hechas en la zona de la iglesia y por el nivel romano sellado encontrado, con la suma de restos de cerámica de gran valor y monedas, se sabe que hubo un asentamiento importante en la segunda mitad del , sin duda al amparo de las actividades del puerto desde el que se comerciaba con el sur de la Galia.

Edad Media En la Alta Edad Media, Santoña tendría un núcleo de población muy probablemente alrededor de un primitivo cenobio. Cuando este núcleo entró realmente en la historia fue en 1038, con la intervención del abad Paterno que restauró el monasterio, reorganizó la comunidad religiosa y llevó a cabo una intensa tarea de repoblación. Así fue como aumentó el número de habitantes, se levantaron casas, se cultivó la tierra y comenzó para Santoña la verdadera vida como población. Muchos historiadores consideran al abad Paterno como el verdadero fundador de Santoña. Los problemas que el abad pudo tener para llevar a cabo tal empresa, al carecer el asentamiento de reconocimiento, fueron subsanados por el rey García de Nájera, quien otorgó un fuero llamado "Privilegio Viejo de Santoña", con fecha de 1074, que hizo de Santa María de Puerto un abadengo, cuyo señor sería el abad y sus sucesores, otorgándole los correspondientes derechos como señorío abacial: posesiones del monasterio, inmunidad jurisdiccional, refugio y franquicias de comercio y plaza de mercado.

Obispado de Nájera Desde la época de los reyes asturianos, las comarcas cántabras de Liébana, Asturias de Santillana, Campoo y Trasmiera pertenecían al reino de Asturias. Después fueron patrimonio de los condes de Castilla y de los reyes de Navarra.

La esposa del rey de Navarra Sancho III el Mayor (también conocido como Sancho Garcés III de Pamplona), Muniadona de Castilla, hermana del asesinado conde García Sánchez de Castilla heredó el condado de Castilla. Sancho tomó el control de dicho condado y de las comarcas cántabras aquí citadas. p. 84 A su muerte repartió el reino entre sus hijos, con el consiguiente enfrentamiento entre García de Navarra (o de Pamplona) y Fernando de Castilla. García Sánchez III de Pamplona (conocido también como García Sánchez el de Nájera), estableció el obispado de Nájera, incluyendo en ese obispado algunas zonas de la Castilla condal, entre otras el abadengo de Puerto, que pasó a depender del monasterio de Santa María la Real de Nájera.