miniaturadeimagen|280px|Interpretación del terreno prometido a Abraham según Génesis 15.
En las religiones abrahámicas, la tierra prometida o tierra de promisión () es un nombre que corresponde al relato de la Biblia, en el cual Dios promete entregar, mediante una serie de pactos, un territorio como herencia a sus fieles, empezando por Abraham, y luego a sus descendientes. Además del nombre, el término también sirve como concepto identitario-religioso, y se asocia muchas veces en el contexto moderno para referirse a la patria del pueblo judío.
En el contexto de la Biblia hebrea, se entiende que estos descendientes eran originalmente los israelitas, cuyo antepasado fue Jacob, hijo de Isaac, a su vez hijo de Abraham. El concepto de la Tierra Prometida coincide en gran medida con la Tierra de Israel (Sion) o la Tierra Santa en un sentido bíblico/religioso, y con Canaán o Palestina en un sentido secular/geográfico. Según Génesis 15:18 equivale a la porción situada entre la costa de Egipto hasta la orilla del Éufrates.Génesis 15:18; Deuteronomio 1:7; y Deuteronomio 11:24. Si bien el Libro de los Números proporciona cierta definición de los límites de la Tierra Prometida, estos no están delimitados con precisión, aunque se acepta universalmente que las áreas centrales se encuentran en Jerusalén y sus alrededores. Según el relato bíblico, la Tierra Prometida no fue heredada hasta la conquista israelita de Canaán, que tuvo lugar poco después del Éxodo.
Estas promesas fueron hechas antes del nacimiento de los hijos de Abraham. El árbol genealógico de Abraham incluye tanto a las tribus ismaelitas —de las que se considera que descienden los árabes y el profeta islámico Mahoma— a través de Ismael, el primer hijo de Abraham, como a las tribus israelitas —de las que se considera que descienden los judíos y los samaritanos— a través de Isaac, el segundo hijo de Abraham.
Uso del término La Real Academia Española define el término en minúscula, si bien cuando se trata del nombre propio es adecuado también el uso de la mayúscula (Tierra Prometida). A partir del concepto bíblico, se suele usar como préstamo también para otras expresiones («En ese momento, la isla era tierra de promisión para los navegantes»; «Este sitio dista de ser la tierra prometida que nos han dicho», etc.).
Pasajes bíblicos La promesa fue hecha en primer lugar a Abraham,Génesis 15:18-21 renovada luego a su hijo, Isaac, y al hijo de este, Jacob, nieto de Abraham:
Su alcance es replicado por Moisés durante el Éxodo:
Según los textos del Tanaj, el Pueblo de Israel habría sido elegido por Dios para la revelación de principios fundamentales y los Diez Mandamientos contenidos en la Torá. Es con el primer patriarca del pueblo hebreo que Dios establece su Alianza o Pacto, también conocido como Convenio Abrahámico:
El libro del Éxodo contiene los siguientes términos:
La tierra que Dios prometió a Abraham figura en el texto bíblico:
Extensión miniaturadeimagen|Estampilla israelí con Josué y Caleb portando el fruto de la Tierra Prometida. En hebreo, presenta la inscripción «Tierra de leche y miel» (Números 14:8). Alcances máximos:
Alcances mínimos:
Recursos Los recursos de dicho terreno se describen en Deuteronomio de la siguiente manera:
Las siete especies de la Tierra Prometida aparecen representadas en una serie de estampillas israelíes diseñada por Zvi Narkiss en 1958.
La inscripción citada en cada una de las estampillas tiene su fuente de inspiración en el texto original que figura en el quinto libro de la Torá:
Interpretaciones
Interpretación judía El concepto de Tierra Prometida es una creencia religiosa central del pueblo judío y un principio clave del sionismo, el movimiento nacional judío que estableció el Estado de Israel.Compare:
La tradición judía dominante considera que la promesa hecha a Abraham, Isaac y Jacob se aplica a cualquier miembro del pueblo judío, incluidos los prosélitos y, a su vez, a sus descendientes y se expresa a través del brit milá (rito de circuncisión).
Génesis 15:18 describe el pacto de Dios con Abraham, que incluye los límites de la Tierra Prometida:בַּיּוֹם הַהוּא כָּרַת ה' אֶת אַבְרָם בְּרִית לֵאמֹר: לְזַרְעֲךָ נָתַתִּי אֶת הָאָרֶץ הַזֹּאת מִנְּהַר מִצְרַיִם עַד הַנָּהָר הַגָּדֹל נְהַר פְּרָת.En español:Aquel día, Dios hizo un pacto con Abraham: «A tu descendencia le asigno esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran río, el río Éufrates».El libro de Josué 1:4 describe la primera profecía dada a Josué sobre la conquista de la tierra:מֵהַמִּדְבָּר֩ וְהַלְּבָנ֨וֹן הַזֶּ֜ה וְֽעַד־הַנָּהָ֧ר הַגָּד֣וֹל נְהַר־פְּרָ֗ת כֹּ֚ל אֶ֣רֶץ הַֽחִתִּ֔ים וְעַד־הַיָּ֥ם הַגָּד֖וֹל מְב֣וֹא הַשָּׁ֑מֶשׁ יִֽהְיֶ֖ה גְּבוּלְכֶֽםEn español:Vuestro territorio se extenderá desde el desierto hasta el Líbano, y desde el gran río Éufrates —toda la tierra de los hititas— hasta el mar Mediterráneo al oeste.
Interpretación cristiana
En el Nuevo Testamento, el linaje y la promesa se reinterpretan desde una perspectiva religiosa. En la Epístola a los gálatas, el apóstol Pablo llama la atención sobre la formulación de la promesa, evitando el término «descendientes» en plural (que se refiere a muchas personas), y optando en cambio por «descendencia», en singular, refiriéndose a una sola persona, que él identifica con Jesús (y con quienes están unidos a él). Por ejemplo, en Gálatas 3:16, señala:«Pues bien, las promesas fueron dirigidas a Abraham y a su descendencia. No dice: «y a los descendientes», como si fueran muchos, sino a uno solo, a tu descendencia, es decir, a Cristo».En Gálatas 3:28-29, Pablo va más allá, indicando que la extensión de la promesa del singular al plural no se basa en una relación genética o física, sino espiritual o religiosa:«Ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si sois de Cristo, ya sois descendencia de Abraham, herederos según la Promesa».En Romanos 4:13 está escrito:«En efecto, no por la ley, sino por la justicia de la fe fue hecha a Abraham y su posteridad la promesa de ser heredero del mundo.».El comentarista luterano alemán del Antiguo Testamento, Johann Friedrich Karl Keil, afirma que el pacto se establece a través de Isaac, pero señala que los descendientes de Ismael han poseído gran parte de esa tierra a lo largo del tiempo.
Referencias
Véase también Gran Israel Sion Sionismo Tierra de Israel Tierra Santa
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