thumbnail|right|260px|Medea y Jasón de John William Waterhouse. miniatura|Esta es una crátera de Cáliz de figuras rojas, atribuida al pintor de Policoro y datada hacia el 400 a.C. Se conserva en el Museo de Arte de Cleveland. La escena representada en este vaso nos remite directamente al final de la tragedia Medea escrita por Eurípides. Medea, tras haber asesinado a sus hijos aparece en un carro tirado por serpientes aladas que le ha otorgado su abuelo, el Sol y en el que va a huir a Atenas. En el centro del vaso vemos, en el aire, el carro de serpientes aladas en el que está montada Medea, vestida con ropas orientalizantes y gorro frigio, simbolizando su nacionalidad extranjera. El carro está enmarcado en un círculo con rayos, que remite al Sol, el abuelo de Medea y quien le dio el carro. Abajo, sobre una especie de altar a la derecha reposan tendidos los cadáveres de sus dos hijos. Una mujer mayor, por su cabello blanco, está al lado de los cuerpos y se lleva las manos a la cabeza en señal de desolación. Tiene los brazos moteados, por lo que probablemente se trate de alguna sirvienta también extranjera, como Medea. Al lado de esta, otro personaje, masculino, también observa la escena y se lleva las manos a la cabeza. A la izquierda, mirando apenado a Medea, Jasón, con barba y vistiendo solo un himatión caído que deja al descubierto su pecho. En este pasaje en la tragedia de Eurípides Jasón acaba de descubrir el crimen de su mujer y le recrimina su crueldad, mientras ella, desde el carro, le dice que lo ha hecho para hacerle daño y que no dejará que se acerque a los cadáveres. En la mitología griega, Medea (del griego Μήδεια) era la hija de Eetes, rey de la Cólquida. En el mito de Jasón y los argonautas, ayuda a Jasón en su búsqueda del vellocino de oro. Más tarde se casa con él, pero acaba matando a sus hijos y a su otra esposa. Medea es conocida en la mayoría de las historias como hechicera y a menudo se la representa como sacerdotisa de la diosa Hécate. Aparece por primera vez en la Teogonía de Hesíodo hacia el año 700 a. C., pero es más conocida por la tragedia Medea de Eurípides y la epopeya Argonáuticas de Apolonio de Rodas.

Hija del rey Eetes, es nieta mítica del dios del sol Helios y sobrina de Circe, una diosa hechicera. Según varias versiones era sacerdotisa de Hécate, a la que algunos consideran su madre y de la que se supone que aprendió los principios de la hechicería junto con su tía Circe. Así, Medea es el arquetipo de bruja o hechicera y comparte con Calipso y Circe, entre otras, su condición de mujer autónoma e inusual, contraria al prototipo ideal de la época. Desempeña asimismo el papel arquetípico de doncella ayudante, asistiendo a Jasón en su búsqueda del Vellocino de Oro. En dicha búsqueda, utiliza su magia para salvarle la vida y mata a su propio hermano para que Jasón pueda escapar. Una vez que éste termina su búsqueda, Medea abandona su hogar natal de la Cólquida y huye hacia el occidente con Jasón, donde con el tiempo se establecen en Corinto y se casan.

Su personaje tendría una gran repercusión en generaciones posteriores, sobre todo de manos de autores trágicos de la talla de Eurípides (Medea) y Séneca.

La tragedia de Eurípides Medea, del , describe el final de su unión con Jasón, cuando, tras diez años de matrimonio, Jasón pretende abandonarla para casarse con Creúsa, la hija del rey Creonte. Jasón argumenta que sus hijos tendrán un futuro mejor en la ciudad si él se casa con la hija del rey y sus hijos se quedan en la misma ciudad con él. Afirma que los votos sagrados que tiene con Medea pueden romperse porque ella es extranjera, lo que convierte su matrimonio en ilegítimo. El rey Creonte destierra a Medea de Corinto y el rey Egeo le ofrece refugio en Atenas después de que ella se ofrezca a ayudarle a conseguir un heredero con su magia.

En venganza contra Jasón, Medea asesina a sus propios hijos y a la nueva esposa de Jasón, la hija del rey Creonte, con una corona y unas vestiduras envenenadas para que Jasón se quede sin heredero y sin legado para el resto de su vida. Lo que sucede después varía según los relatos. Heródoto, en sus Historias, menciona que acabó abandonando Atenas y estableciéndose en la meseta irania entre los arios, que posteriormente cambiaron su nombre por el de medos.

Familia Ya desde la Teogonía a Medea se la ha imaginado como descendiente de Helios. Por decisión de los dioses, Eetes, soberano de la Cólquide, se desposó con Idía, oceánide de hermosas mejillas. De esta unión nacería Medea.Hesíodo: Teogonía 956 ss Su hermana, al menos por parte de padre, es Calcíope o Yofosa.Apolodoro, Biblioteca mitológica I 9, 1 Apolonio dice que Eetes tomó como primera esposa a Asterodea, una ninfa del Cáucaso con la que engendró a Apsirto, y más tarde se desposaría con Idía.Apolonio de Rodas: Argonáuticas III 241 ss En la Medea de Séneca se dice que Medea era hija del horroroso Fasis.Séneca: Medea 102 Según una tradición, solo sostenida por Diodoro, Helios tuvo dos hijos: Eetes, rey de la Cólquide, y Perses, rey de la Táurica. Hécate, hija de Perses y descubridora del acónito, se desposó con Eetes. Hijos de esta unión fueron Circe, Medea y Egialeo.Diodoro Sículo, Biblioteca histórica IV 45 1-3 Versiones tardías nos dicen que Medea era una de las hijas de Sol.Tercer Mitógrafo Vaticano, 11, 6

En cuanto a su descendencia, ya en las versiones más arcaicas se nos dice que Medea y Jasón fueron padres de Medo, al que educó en las montañas Quirón.Teogonía, 993 ss. Otros dicen que Medo también se llamaba Políxeno.PAUSANIAS: Descripción de Grecia II, 3, 8, con una referencia a Helánico. La hermana de Medo se llamaba Eriópide o Eriopis.Pausanias: Descripción de Grecia 2.3.9. Cuando Jasón quiso casarse con Glauce o Creúsa, hija de Creonte, Medea se vengó matando a los hijos que había tenido de Jasón, Mérmero y Feres.EURÍPIDES: Medea; Biblioteca histórica 4.54.7; Fábulas 25; Biblioteca mitológica I, 9, 28. Otros llaman a los niños Alcimenes y Tisandro, que posteriormente fueron enterrados por Jasón en el santuario de Hera en Corinto.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica 4.54.55. Hermano de los anteriores fue Tétalo o Tésalo, y dicen que sobrevivió a su madre e incluso que gobernó después de Acasto.Biblioteca histórica IV, 54, 1 y 55, 3 Otra fuente nos dice que de Jasón y Medea nacieron siete hijos y siete hijas, pero no los citan.PTOLOMEO QUENO: Historia nueva o Historia paradójica (Περί παραδόξου ιστορίας) 2.

Medea, desterrada de Corinto, llegó en busca de asilo a Atenas al palacio de Egeo, hijo de Pandión con el que se casó y engendró a Medo.Higino: Fábulas 26 Este mató a su tío Perses y dio su nombre a la región de Media.Higino: Fábulas, 27 Cuando Medea murió, moró en los Campos Elíseos, donde vivió feliz para toda la eternidad. Según algunas fuentes, es posible que se casara con Aquiles.APOLONIO DE RODAS: Argonáuticas, IV, 811.

Texto griego en el Proyecto Perseus.Tzetes, sobre Licofrón, Alejandra § 798

La huida de la Cólquida Cuando Jasón y los argonautas llegaron a la Cólquida y reclamaron el vellocino de oro, el rey Eetes les prometió que se lo entregaría solo si eran capaces de realizar ciertas tareas. En primer lugar Jasón tenía que uncir dos bueyes que exhalaban llamaradas de fuego por la boca y arar un campo con ellos. Una vez arado, debería sembrar en los surcos los dientes de dragón que Eetes le dio. Jasón aceptó las condiciones, a pesar de que salir airoso de la prueba le parecía imposible.

Sin embargo Medea, traspasado su corazón por los dardos certeros de amor de Eros y aconsejada por su hermana (a cuyos hijos había salvado Jasón de perecer en la isla de los Pájaros), visitó esa misma noche la tienda de Jasón y le proporcionó pociones y ungüentos mágicos, además de las instrucciones precisas para lograrlo. Invulnerable al fuego y poseedor de una fuerza sobrenatural, pudo el héroe someter a los bueyes y uncirlos al arado, roturando a continuación la porción de tierra acordada. Tras ello, y arrojados los dientes en los surcos, se retiró a observar cómo de cada diente surgía un soldado-esqueleto fuertemente armado. Después de esperar con paciencia a que se desarrollasen completamente un gran número de ellos, arrojó una enorme piedra entre los soldados, que no sabían quién la había arrojado, y lucharon encarnizadamente entre sí por hacerse con ella hasta la muerte. Finalmente, aún bajo los efectos de las pociones mágicas de Medea, Jasón acabó con los que quedaron en pie.

Tras salir airoso de esta prueba, Eetes se enfadó sobremanera y se negó a cumplir su parte del trato. Guiados entonces por Medea, los argonautas llegaron al bosque donde se escondía el vellocino de oro. Allí, Medea exhortó a los presentes a evitar ser hipnotizados no mirando a los ojos a su guardián, una serpiente enorme que jamás dormía. Ayudada de unas hierbas especiales y sus propios poderes hipnóticos, Medea logró dormirla, permitiendo así que Jasón cogiera el preciado trofeo y pudieran todos regresar con él a su patria.

La expedición de los argonautas partió entonces con la compañía de Medea ya que, sabedora de que su traición nunca sería perdonada y enamorada perdidamente de Jasón, había rogado a cambio de sus servicios poder huir con la expedición. Jasón no solo había accedido, sino que le prometió hacerla su esposa, jurándole que le sería siempre fiel. Eetes mandó entonces a su hijo mayor Apsirto al frente de una gran flota a perseguirlos. Pero cuando logró al fin darles alcance, Jasón acordó con Apsirto entregar a Medea a cambio de poder continuar su viaje con el vellocino. Medea urdió entonces nuevamente una estratagema para que su hermanastro se presentase solo a la negociación, lo que aprovechó Jasón para asesinarle a traición y arrojar su cuerpo, en múltiples pedazos, al mar. El desconsolado Eetes tuvo que entretenerse recogiendo uno por uno los restos de su hijo, lo que dio ventaja a los argonautas para que pudieran escapar.

Existen varias versiones acerca de la ruta que siguieron los argonautas a partir de entonces, ya que la versión que nos ha llegado se pone en duda al requerir un trayecto por tierra por media Europa (bien vadeando ríos navegables, bien arrastrando por tierra firme su nave Argos).

Cuando llegaron a Tesalia, Medea profetizó que el timonel del Argos, Eufemo, reinaría sobre Libia. Esta profecía se materializaría posteriormente en Bato, descendiente de Eufemo.

La boda con Jasón Una vez purificados ante los dioses por Circe del crimen de Apsirto, en su morada de la isla Eea, los argonautas fueron interceptados por los colcos que los perseguían en Córcira (Corfú), donde se encontraban los héroes bajo la protección del rey Alcínoo. Este, tras discurrir una solución, decide entregar a Medea a los perseguidores sólo si conserva su doncellez, lo que le comunica en la intimidad de la alcoba a su esposa la reina Arete la noche previa al dictamen. Arete, cautivada por el encanto de Medea, da aviso de ello a los argonautas, que esa misma noche, en la cueva de Macris y sobre el propio vellocino, consumaron su matrimonio. De esta forma al día siguiente, cuando Alcínoo emitió su sentencia, los colcos no pudieron cumplir las órdenes de Eetes y frustrados se establecieron en la zona, temerosos de su venganza si volvían a la Cólquida a comunicarle la noticia.

Tritón y Talos