thumb|400px|Interpretación artística titulada The Taking of the Children (‘El secuestro de los niños’), del artista Chris Cook, instalada en 1999 en el Gran Reloj Australiano del edificio Reina Victoria (en Sídney). Las Generaciones Robadas se refieren a la innumerable cantidad de hijos de descendientes de aborígenes australianos e isleños del estrecho de Torres (los Niños Robados), que fueron apartados por la fuerza de sus familias por las agencias gubernamentales federales y estatales australianas, y por algunas misiones religiosas cristianas protestantes, en virtud de las leyes de sus respectivos parlamentos.
En la década de 1860, Victoria se convirtió en el primer Estado en aprobar leyes que autorizaban a separar a los niños aborígenes de sus padres. Posteriormente, otros Estados y Territorios adoptaron políticas similares, así como lo hizo el gobierno federal cuando se estableció en el .
Los niños eran recogidos por la policía en su camino hacia o desde la escuela en la mayoría de los casos. Fueron enviados a más de 480 instituciones, adoptados o acogidos por personas no indígenas y, a menudo, sometidos a abusos. A los niños se les negó todo acceso a su cultura y en muchos casos no se les permitió hablar su idioma. El impacto de esta política se siente todavía hoy en sus descendientes.
Los traslados de los denominados niños "mestizos" (half-castes) se realizaron en el período comprendido aproximadamente entre 1905 y 1969, aunque en algunos sitios todavía se llevaron niños mestizos durante la década de 1970 (el gobierno del Estado de Victoria reconoció más de 350 niños separados en 1976). Esta política continúa hoy en día bajo la cobertura de la protección infantil.
Las estimaciones oficiales del gobierno indican que durante el período activo de esa política, y según las regiones consideradas, entre un 10% y un 30% de los niños fueron separados por la fuerza de sus familias y comunidades, para ser criados en instituciones o acogidos por familias blancas.
Política de retirada de niños de sus familias A finales del , el número creciente de niños mestizos y la explotación sexual de las mujeres jóvenes indígenas por hombres europeos llegó a preocupar a la opinión pública. Este número creciente se explicaba por la escasez de mujeres no indígenas que viviesen allí en ese momento. La respuesta inicial del gobierno fue retirar a esos niños de sus comunidades y colocarlos al cuidado de instituciones gubernamentales o misiones religiosas. Este fue el primer paso para una segregación de los indígenas basada en que su sangre fuera 100% aborigen o correspondiera a una descendencia mixta.
Causas de la separación de los niños aborígenes Las pruebas documentales tales como artículos de prensa e informes de las comisiones parlamentarias de los siglos y sugieren un par de razones para la separación de los niños mestizos de sus familias: La suposición de que la población aborigen de pura sangre parecía incapaz de sostenerse a sí misma y estaba condenada a la extinción, y que para protegerles debían asimilarlos en la sociedad blanca. Había habido una drástica reducción de la población aborigen tras el contacto con los hombres blancos. Se estima su población en unos 750.000 aborígenes antes de la llegada del hombre blanco en 1788, y menos de 100.000 en 1900, debido a las nuevas enfermedades, los tratamientos represivos recibidos, y la ruptura y desintegración social y cultural de los aborígenes. El Jefe Protector de los Aborígenes de Australia Occidental, A. O. Neville, y otros políticos, expresaron en la década de 1930 la idea de que los niños mestizos podían ser entrenados para trabajar en la sociedad blanca, y que a lo largo de las generaciones se casarían con los blancos y acabarían asimilándose a la sociedad. miniaturadeimagen|300px|Progresiva eliminación del 'color' en la población aborigen, demostrada en un libro de A.O. Neville Existen pruebas de que ciertos niños aborígenes estaban desnutridos o hambrientos porque a sus padres aborígenes no se les pagaba el salario completo que se les debía. El miedo a la mezcla de razas de “sangre pura” (de origen británico o europeo) con los pueblos aborígenes. Algunos australianos europeos vieron la posible proliferación de niños de ascendencia mixta (etiquetados como “mestizos”-half cast, o “cuarterones”, términos considerados hoy como despectivos para los aborígenes) como una amenaza para la estabilidad de la cultura predominante o para la “herencia” racial y social. El Jefe Protector de los Aborígenes del Territorio del Norte, Dr. Cecil Cook, creía en la asimilación biológica y argumentó que “debía hacerse todo lo necesario para convertir al mestizo en un ciudadano blanco”:
En resumen, los gobiernos de los Estados alegaron que esta separación era para su protección y para salvarles de una vida de abandono. Algunos creían que los aborígenes de “sangre pura” se extinguirían por ser racialmente inferiores a las personas de origen caucásico, y que los niños de “sangre mixta” podrían asimilarse más fácilmente a la sociedad.
En realidad, con esta política los blancos robaron el futuro de los aborígenes al impedir la transmisión de su idioma, de su tradición, su conocimiento y sus danzas, rompiendo este círculo de vida, lo que debía llevar a acabar con la cultura aborigen en pocas generaciones y deshacerse del “problema aborigen”.
Desarrollo de la política y legislación por Estados La práctica de separación de los niños aborígenes de sus familias comenzó realmente en los primeros días de la colonización europea, cuando esos niños eran utilizados como guías, sirvientes domésticos y mano de obra agrícola, como trabajadores baratos y a menudo no remunerados. La primera “institución nativa” en Parramatta en 1814 se creó para “civilizar” a los niños aborígenes.
Victoria (Vic) La “Ley de Protección Aborigen (Vic)” de Victoria de 1869, supuso la legislación más antigua que autorizaba la separación de los niños de sus padres aborígenes, poderes que la 'Junta Central para la Protección de los Aborígenes' había estado defendiendo desde 1860. Esta Ley otorgó al Gobernador de la colonia de Victoria un amplio conjunto de poderes sobre los aborígenes y los “mestizos”, incluido el traslado forzoso de niños, especialmente de las chicas “en riesgo”, para enviarlos a reformatorios o escuelas especiales y obligarlos a asimilarse en la sociedad blanca.Musgrove, N. (2023). Settler colonial expansion and the institutionalisation of children in Victoria, Australia. Settler Colonial Studies, 13(4), 539–554. https://doi.org/10.1080/2201473X.2023.2265096
Nueva Gales del Sur (NSW) En 1883 se estableció la 'Junta para la Protección de los Aborígenes' en Nueva Gales del Sur para proporcionar ayuda del Estado con el fin de mejorar la raza, proporcionar instrucción rudimentaria y asistir en los gastos de manutención cuando fuere necesario, así como conceder terrenos, obsequiar embarcaciones o útiles de trabajo industrial. Hasta 1909 esta Junta actuaba sin autoridad legislativa.
La “Ley de Modificación de Protección de los Aborígenes (NSW)” de 1915 otorgó a esa Junta el poder de separar a los niños indígenas de sus familias, sin necesidad de establecer ante un tribunal que estuviesen desatendidos. Algunos miembros del Parlamento de NSW se opusieron sin éxito, porque permitiría a la Junta “robar el niño a sus padres”, y podrían ser sometidos a trabajos no remunerados en instituciones o granjas, en un régimen equivalente de esclavitud.
Queensland (Qld) La “Ley de Protección Aborigen y Restricción de la Venta de Opio (Qld)” de Queensland de 1897 permitió al Jefe Protector mover a los aborígenes entre reservas, y retener a sus niños. Hasta 1965 el director del Bienestar Nativo fue el guardián legal de todos los niños aborígenes, aunque sus padres viviesen.
Australia Occidental (WA) La “Ley de los Aborígenes (WA)” de Australia Occidental de 1905 traspasó la tutela legal de los niños aborígenes y mestizos hasta los 16 años de edad, de los padres aborígenes al Jefe Protector, por lo que el gobierno no necesitaba el permiso de los padres para reubicar a los niños mestizos en Instituciones.
Territorio del Norte (NT) Por la “Ley de Aborígenes (NT)” del Territorio del Norte de 1910, el Jefe Protector de los Aborígenes fue designado “tutor legal de todos los niños aborígenes y mestizos hasta la edad de 18 años”. Tras la toma del control del Territorio por el gobierno federal, en virtud de la “Ordenanza sobre los Aborígenes” de 1918, se otorgó al Jefe Protector el control total de todas las mujeres indígenas, sin tener en cuenta su edad, salvo que estuvieran casadas con un hombre “de origen europeo”, y se requería su aprobación para cualquier matrimonio de una mujer indígena con un hombre no indígena.
Australia del Sur (SA) En 1909, el Protector de los Aborígenes de Australia del Sur, William Garnet South, abogó por poder separar a los niños aborígenes sin necesidad de audiencia judicial, ya que a veces los tribunales se negaban a aceptar que los niños estaban abandonados o en la indigencia. South argumentó que “todos los niños de ascendencia mixta deben ser tratados como abandonados”. Su presión favoreció la promulgación en 1911 de la “Ley de Aborígenes (SA)”, que le designaba como tutor legal de todos los niños aborígenes del Estado, y no solo de los “mestizos”.
Las 'Juntas de Protección de Aborígenes' establecidas en los diferentes Estados, supervisaron el traslado masivo de niños aborígenes de sus tierras tradicionales a reservas e instituciones. Las niñas aborígenes, en particular, fueron enviadas a hogares para ser capacitadas para el servicio doméstico.
En 1940, la 'Junta de Protección de Aborígenes de Nueva Gales del Sur' perdió su poder para separar a los niños indígenas, y fue renombrada como 'Junta de Bienestar de los Aborígenes', pero en 1969 fue abolida definitivamente en provecho de nuevas Agencias que buscasen soluciones alternativas. Esto provocó que el resto de Estados y Territorios derogasen la legislación que permitía la separación de los niños aborígenes bajo el pretexto de una política de “protección”.
Organización e instituciones participantes Como resultado de la legislación anterior, los Estados organizaron la separación de principalmente los niños mestizos de sus madres aborígenes. Los Jefes Protectores de los Aborígenes (establecidos por primera vez en Australia del Sur en 1836), que tenían su tutela hasta los 16 a 21 años de edad, determinaban dónde podrían vivir o trabajar. A los policías u otros agentes del Estado, como los Oficiales de Protección Aborigen, se les otorgó el poder de localizar y trasladar bebés y niños de ascendencia mixta de sus madres o familia, a organismos para su cuidado, a menudo utilizando la fuerza. En estos Estados y Territorios, se establecieron instituciones gubernamentales y misioneras para niños mestizos separados de sus familias.
Los niños robados fueron criados en estas instituciones, o por padres adoptivos, aislados de su pasado aborigen. Muchos recibieron nuevos nombres y algunos fueron llamados por un número. Si les sorprendían hablando su idioma aborigen, eran severamente castigados. Muchos recibieron escasa educación; los niños eran entrenados para ser ganaderos, y las niñas para ser sirvientas domésticas.
miniaturadeimagen|300px|izquierda|Institución Kahlin Compound en Darwin para "mestizos". Las instituciones utilizadas para la separación de los niños fueron comparados por algunos más tarde con los campos de concentración alemanes. Algunas de estas Instituciones fueron las siguientes: Institución Nativa de Blacktown en Sídney, NSW, para adoctrinar a los niños en la cultura y costumbres europeas. Una de las primeras en la nueva ideología del gobierno. Funcionó de 1814 a 1829, atendió a unos 20 niños aborígenes al mismo tiempo y fue regida por la Sociedad Misionera de la Iglesia Anglicana.