thumb|350px|Iglesia San Juan Bautista de Milla La parroquia Milla es uno de los sectores más antiguos de la ciudad de Mérida (Venezuela). Debe su nombre a uno de sus primeros pobladores, Juan de Milla, un aborigen artesano venido desde Tunja, Colombia. Fue constituida como Parroquia Eclesiástica en el año de 1.805 por decreto del Obispo Santiago Hernández Milanés, estableciendo como patrono a San Juan Bautista.

Desde el comienzo de la vida republicana en el la Parroquia Milla mantuvo su existencia jurídica en todas las leyes de organización político-territorial. En la actualidad, esta parroquia es una de las más populosas de la ciudad de Mérida y se compone por varias comunidades de características socioeconómicas contrastantes organizadas en Consejos Comunales. Entre ellos:

5 de julio El Consejo Comunal 5 de julio actualmente se encuentra conformado por: la Urbanización El Conuco, el Pasaje Eva María, el Pasaje Ocho y el Pasaje Los Frailes.

Antiguamente las carreteras del sector eran de piedras y las puertas de las casas eran de madera y mecate conocidas como “Garitas”. Entre las casas antiguas del sector que actualmente permanecen y que significan para la misma reliquia de un pasado, se encuentran:

En el Pasaje los Frailes, la casa reconstruida de la señora Carmen Calderón. Media cuadra más abajo del puente la Hechicera, la casa reconstruida del Señor José Manuel Días. Pasos arriba de la entrada de la Urbanización el Conuco, la casa reconstruida de la señora Aura Parra.

En la actualidad la mayoría de las viviendas son casas, quintas, chalets y edificios. Se cuentan con abastos, restaurantes, kioscos y hoteles. La actividad económica principal de esta zona es la venta de dulces abrillantados, tejidos, artesanías y recuerdos de visita a Mérida, así como también la venta de comida típica de la región por restaurantes y kioscos.

Entre sus fiestas o tradiciones la más importante es la Fiesta del Santo Negrito de San Benito. Esta fiesta se origina en la zona de los Chorros de Milla luego de la llegada de un señor llamado David, que provenía del pueblo de Mucuchíes, quien era trabuquero en las festividades que se celebran en honor al Santo, y ante la promesa que este tenía se vio incentivado a continuar dicha tradición. Mientras el Señor David vivía, la festividad se realizaba durante toda una semana, pero luego de su muerte se limitó la celebración a un solo día, el 26 de julio y el uso de los trabucos (tipo de armas cargadas con pólvora) durante esta tradición también fue eliminado.

Sin embargo existen otras versiones de otros habitantes del lugar quienes cuentan que la festividad del Santo se debe a una inundación que ocurrió en el año de 1978, aproximadamente, en la zona y ante esta circunstancia vecinos creyentes del Santo pidieron con mucha fe que cesaran las lluvias como así ocurrió. De hecho se menciona que las casas ubicadas en torno al Pasaje 8 fueron construidas sobre las piedras que dejó la inundación. Sin embargo, es posible que la inundación tenga que ver con la promesa del señor David. También se dice, que el uso de los trabucos fue eliminado no solo por la muerte del señor David, sino porque el 26 de julio de 2006 durante el desenvolvimiento de esta tradición se suscitó un accidente relacionado al uso de los mismos.

En el Pasaje Eva María, se encuentra ubicado la Escuela Bolivariana "Camilo Contreras" la cual fue fundada el 5 de octubre de 1967, debido a la necesidad que tenía la comunidad ya que para ese entonces contaban con una población de 3000 habitantes. Su creación se basó en el censo realizado por la profesora Dona María Mariño, joven emprendedora de gran espíritu y deseo de ayudar a la comunidad debido al alto índice de niños y jóvenes de la zona que no asistían a ninguna institución educativa. Fue construida en terrenos que eran propiedad de Eva María de las Mercedes Calderón de Araujo, quien por su bondad vendió dichos terrenos que eran camburales para la construcción de la escuela, y de aquí proviene el nombre de dicho pasaje.

El nombre de la escuela surgió en honor al maestro Camilo Contreras, proveniente de Canaguá de la Aldea la Laguna, quien daba clases en la comunidad de los Chorros de Milla. Le gustaba leer mucho y cultivar sus tierras en Canaguá. Era un maestro que irradió la mente de sus ciudadanos con mucho sentido y gran ejemplo de educador, muy enamorado de la vida rural y de las grandes montañas de los Chorros, pues a él le gustaba mucho mirar las montañas y todas las mañanas ver el amanecer tan bonito y el sol que alumbraba a la escuela.

Actualmente la escuela pertenece al Ministerio de Educación y funciona en horario comprendido de 8 de la mañana a 4 de la tarde en los niveles de Preescolar, Primera etapa y Segunda etapa. Es una escuela modelo, tiene una infraestructura moderna, posee Biblioteca, salón de computación, comedor y salones amplios con buena iluminación.

Andrés Eloy Blanco I

La consolidación del barrio Andrés Eloy Blanco tal como se conoce hoy día obedece al reconocimiento de su ordenación territorial, que comprende una extensión de 7,44 hectáreas ubicadas en la zona norte de la ciudad de Mérida, Parroquia Milla, concretamente en la llanura aluvial de la quebrada Milla y talud de la terraza de Mérida, en el margen izquierdo de la misma, entre avenida Los Próceres y avenida Universidad y la confluencia de los Ríos Milla y Albarregas. Por el norte limita con la avenida Los Próceres, al sur con el Pasaje la Isla y Milla Central, por el Este con la avenida Universidad y por el Oeste con la avenida Los Próceres, el Sector La Milagrosa y el río Albarregas. Por ser una zona inserta dentro del casco urbano de Mérida no difiere del clima de la ciudad que va de tropical de altura hasta frío de montaña, con precipitaciones anuales y una temperatura aproximada de 18 a 22 °C.

Su fundación data de principios de los años 60 del , donde las tierras de dicho sector se utilizaban con fines agrícolas y cafetaleros principalmente, bajo la forma de hacienda propiedad de la familia Pineda, que posteriormente fue vendida a los señores Hermes Tijaca y Eliberto Díaz quienes progresivamente vendieron varios lotes de tierra otorgando facilidades de pago a los compradores; desde ese momento se iniciaron procesos de limpieza de terreno y deforestación, donde se constató que el terreno era sumamente húmedo debido a la existencia de minas de agua, que, posteriormente proveerían del vital líquido a los habitantes para uso propio. Producto de la suma de nuevos habitantes a la zona, se comenzó a utilizar un camino de tierra común denominado camino real, el cual, años más tarde se convertiría en la calle principal del Barrio Andrés Eloy que se conoce hasta nuestros días.

A partir del año 1970 el Concejo Municipal, empezó a exigir pequeños planos y que se construyera una redoma o plaza la cual a pesar de haber adquirido compromisos no se construyó. A mediados del año 1978, se dotó de agua, aguas servidas, luz y se asfaltaron las calles gracias a la colaboración del señor José Gil y de otras personas que habitaban en la comunidad, en agradecimiento los habitantes colocaron el nombre del señor José Gil en una placa de metal a la entrada del barrio. Para este año se registró el Barrio con el Nombre de “Andrés Eloy Blanco” y un año después, se unió el pasaje “La Isla” con el Andrés Eloy, pero los servicios siguieron divididos, tanto el agua como la luz, eran acometidas distintas.

En el año de 1983, Fundacomún comenzó a construir Módulos de Salud en aquellas comunidades que tuvieran terrenos, para el momento el Barrio Andrés Eloy no poseía, por lo cual el Sr. Jorge Calderón propuso que se rellenara una cuenca que había al final de pasaje La Isla, que a su parecer no había sido vendida, y efectivamente, la Junta de vecinos (nombre que tenía para esa época) empezó a hacer las gestiones y de ese modo a través de algunos moradores del Barrio y con ayuda del Ministerio de Obras Públicas, se consiguieron los anales.

Para el año de 1983, se creó la Asociación de Vecinos y desde ese mismo momento se visitaron los distintos Organismos Gubernamentales con el fin de obtener ayuda para la construcción de los muros de contención en el río Milla, ya que se había convertido en una amenaza. Fue en el año de 1988, cuando se logró conseguir que el gobernador del Estado Mérida, prestara su colaboración para la construcción de dichos muros, los cuales se ejecutaron en un noventa por ciento (90%); se consiguió una aducción de 2 pulgadas de diámetro, se mejoró el alumbrado eléctrico, se consiguió la construcción de algunas escaleras y se mejoraron otras, se construyó una casilla policial, y se consiguió poner en funcionamiento una escuela para el jardín de infancia en casa del señor José Gil, allí se impartían también clases de religión, dicha institución funcionó durante 20 años.

Se estima que el Sector está conformado por aproximadamente 604 familias y 380 casas, de las cuales 220 casas y aproximadamente 380 familias pertenecen al consejo comunal Andrés Eloy Blanco I y 224 familias y 160 casas al Andrés Eloy Blanco II con una población relativamente joven, las familias cuentan con servicios básicos tales como agua, electricidad, aseo urbano, transporte y teléfono entre otros; sin embargo padece de problemas claramente identificados por sus habitantes, siendo el principal de ellos la inseguridad, las crecidas de la Quebrada Milla y la ineficiencia del servicio de aseo urbano y deterioro de algunas calles, los cuales desmejoran la calidad de vida de los habitantes.

A raíz de la evolución de este conglomerado de viviendas, se identifican diferentes actividades económicas que se desarrollan en la zona, a pesar de ser un sector residencial, se encuentran pequeños establecimientos comerciales como carnicerías, charcuterías, panaderías, licorerías, abastos, bodegas, lavanderías, kioscos, talleres mecánicos, talleres de reparación de calzado, talleres de costura, locales de fabricación y pintura de cerámica, servicios de fotocopiado y telecomunicaciones, servicio de Internet, Oficinas contables y jurídicas, entre otros; que colocan a disposición sus productos y servicios a los habitantes dinamizando la actividad económica del sector y mejorando su calidad de vida.

El Amparo De acuerdo con las transmisiones orales de algunas de las familias más antiguas que habitan en el sector, como también de información suministrada por el Concejo Comunal de Planificación de El Amparo, se pudo determinar que a mediados de los años 40 llegó la familia del señor Francisco Petronio Ramírez Alarcón, cuentan que en la entrada de la vía a Los Chorros, existía una vega cuyo dueño se desconoce, pasando la vega se hallaba un tejar donde se quemaban tejas y ladrillos, propiedad del señor Alfonso Cerrada. Al llegar la familia Ramírez Alarcón solo existían en el sector siete casas las cuales estaban construidas principalmente de bahareque o adobe y teja y su estructura era de tipo colonial. En el sector se encontraban dos casas propiedad de la señora María de Ramírez, al frente de esta había un potrero que pertenecía a la hacienda Santa María. Más adelante partiendo de la calle uno hasta el lindero de lo que hoy en día es la Urbanización Israel pertenecía a la Señora María de Ramírez, en este lindero se encontraba una casa con un pilar para café la cual estaba rodeada de camburales. Luego al final de la calle principal habitaban dos familias, el Señor Lucio Cerrada y su esposa la Señora María Felicita de Cerrada y por último vivía el Señor Ramón Ramírez y su esposa Beatriz de Ramírez.