El salar de Uyuni, a veces conocido como salar de Tunupa, es el mayor desierto de sal continuo y alto del mundo, con una superficie de .Encyclopædia Britannica - Uyuni Salt Flat. Está situado a unos 3650  en el suroeste de Bolivia, en la provincia de Daniel Campos del departamento de Potosí, y en la provincia de Ladislao Cabrera del departamento de Oruro, dentro de la región altiplánica de la cordillera de los Andes. El salar de Uyuni es una de las más importantes reservas de litio del mundo e igualmente cuenta con importantes cantidades de potasio, boro y magnesio.

Formación El área que hoy ocupa este desierto estaba cubierta hace 40 000 años por el lago Minchin y posteriormente, hace 11 000 años, por el lago Tauca o Tauka. En este período una fase de clima húmedo, con más lluvias que actualmente, estos protolagos alcanzaban una cota de alrededor de 100 m por encima del nivel actual. Posteriormente vino un periodo seco y cálido, que produjo una gran reducción de la superficie y volumen de los lagos andinos, originando así los salares de Uyuni y Coipasa además de las lagunas actuales. Los lagos Poopó y Uru Uru también son vestigios de estos grandes lagos prehistóricos.

Actualmente, en el salar de Uyuni se encuentran alrededor de 80 pequeñas islas.

Composición Existen aproximadamente once capas de sal, con espesores que varían entre menos de un metro y diez metros. La costra que se encuentra en la superficie tiene un espesor de diez metros. La profundidad del salar es de 120 metros, el cual está compuesto de capas de salmuera superpuestas y barro lacustre.

Esta salmuera se compone de litio, boro (bórax), potasio, magnesio, carbonatos y sulfatos de sodio. Un mineral muy interesante es la ulexita, la «piedra televisión». Es transparente y tiene el poder de refractar a la superficie de la piedra la imagen de lo que está debajo. A este salar se lo considera como la mayor reserva de litio, aunque es de muy difícil extracción por la falta de agua.

Geología La geología de la cuenca del Salar de Uyuni está representada por formaciones paleozoicas, pocas mesozoicas, y principalmente cenozoicas constituidas por rocas volcánicas y secuencias vulcano-sedimentarias. En el área de influencia del salar de Uyuni se observan sedimentos recientes (cuaternarios) agrupados en depósitos salinos, depósitos aluviales, fluviales, lacustres, fluvioglaciares, morrenas y dunas.Mapa geológico de la cuenca hidrográfica de Uyuni, editado por el Servicio Geográfico Militar de Bolivia. El mapa geológico muestra también una situación tectónica muy compleja que interesa tanto las formaciones paleozoicas como las cenozoicas. La orientación de sistemas individuales de hojas indica una situación que ha cambiado en el tiempo y un marco estructural bastante complejo.

En particular, en la zona se encuentran: Coladas de lava, depósitos piroclásticos, estrato-volcanes y domos; Depósitos aluviales, fluvio-lacustres, fluvio-glaciales y glaciales; Flujos de lavas, tobas, estrato-volcanes y sucesiones vulcano-sedimentarias; Tobas soldadas y lavas intercaladas con tobas. Para comprender la situación hidrogeológica, de debe reconstruir su historia geológica, para aclara las razones de la presencia de aguas termales dulces, fuentes y ríos salados a gran altura, fuentes y pozos cercanos con contenido salino completamente diferente, formaciones de edad diferente que se encuentran cercanas, espesores de depósitos salinos cuaternarios de más de 100 metros.

Por lo que se refiere al aspecto geológico-estructural, el área siendo parte de la sierra andina entre la cordillera externa al oeste y la interna al este definida como el Altiplano, representa una estructura de retro-arco respecto a la cordillera occidental (arco) y se caracteriza por una tectónica distensiva, como se aprecia en la literatura y en la historia sísmica del área misma.

Los primeros depósitos en el área se remontan al Ordoviciano (hace 500 millones de años), con base en los datos existentes, parecería posible que esta área (faltando depósitos Cámbricos) se puede suponer fuera surgida. En todo el Paleozoico siguiente en consideración que los depósitos fundamentalmente son constituidos por cuarcitas areniscas lotitas y solo tal vez (Ordoviciano superior y Carbonífero superior) por depósitos continentales o en el Permiano inferior de mar abierto (calcares limonites) se puede suponer che esta área estaba próxima de un continente. La presencia de sedimentación triásica con formaciones gredosas y la ausencia del jurásico hacen pensar que es en este último periodo el área había ya emergido.

La tectónica paleozoica pre-herciniana, herciniana y herciniana tardía, conjuntamente con las relativas fases distensivas post-orogénicas ha producido una situación articulada y compleja, tanto que el Jurásico no está presente en Bolivia, al contrario que en Perú y en los otros países de América del Sur.

Por otra parte, la apertura del Atlántico (aproximadamente entre 240 y 170 millones de años atrás) y la consecuente deriva de la "placa Sudamericana" en colisión con la "placa de Nazca" actúa sobre una situación formada anteriormente con relieves y depresiones, con estratos plegados y con volcanismo antiguo, o sea un área que fue muy interesada por todas las fases de la orogénesis herciniana. miniaturadeimagen|Vista aérea del salar de Uyuni; con una superficie aproximada de 10 582 kilómetros cuadrados, es el mayor desierto de sal del mundo. Mientras en el Cretácico la situación anterior parece continuarse con deposiciones marinas presentes en muchas áreas (subcuencas) y con la cordillera costera emergente, en el Terciario, tal vez porque la placa de Nazca se había deslizado debajo de la Sudamericana, comienza un ciclo de levantamiento del área y por otra parte un relleno de las cuencas internas que a veces presenta repetición, p. ej. Formación Umala con alternancias de areniscas-arcillas-turbas y horizontes de yeso o la Formación Totora.

Tal vez desde el inicio del Terciario, y sin duda después del Miocénico, la cordillera occidental se convierte en un arco volcánico y el altiplano resulta en una situación de contrafuerte y en consecuencia en un área de distensión que actúa sobre una zona ya formada y desbloqueada anteriormente. Así, para imaginar el sistema actual, se debe analizar los siguientes componentes que se sobreponen: la placa sudamericana, que se desliza sobre la placa de Nazca; el impulso isostático que levanta los Andes de 5 mm/año promedio, pero localmente esta elevación puede ser mucho mayor; el slab (inmersión de la placa de Nazca) con un ángulo diferente en las varias zonas de sobre-deslizamiento, con consecuente diferenciación del impulso isostático. Este impulso isostático actúa sobre áreas fracturadas en el proceso geológico anterior; los terremotos a lo largo de la costa del Chile y Perú que indican que en algunas áreas existen obstáculos al sobre-deslizamiento y en consecuencia en algunas situaciones el impulso no se puede agotar en el sobre-deslizamiento sin producir localmente y temporalmente episodios de compresión; tratándose de un arco volcánico con erupciones de material ácido, esto puede derivar solo de la fusión de terrenos de la placa sudamericana (la de Nazca es oceánica y en consecuencia basáltica).

En general los niveles terciarios y cuaternarios no resultan plegados; tanto como que, alargando el levantamiento por decenas de millones de años, y en consecuencia determinando los procesos de erosión y relleno, en ausencia de una tectónica activa distensiva las depresiones iniciales se habrían rellenado. Esta situación está confirmada por los mecanismos locales de "lost" terremotos superficiales que en el área del altiplano confirman una situación relajante.Anexo:Bibliografía agua subterránea de la cuenca del Salar de Uyuni

Hidrografía La hidrografía del Salar de Uyuni presenta características muy particulares debido a su origen y a las condiciones extremas del altiplano boliviano. Aunque a primera vista parece una superficie seca, en realidad forma parte de un complejo sistema hidrológico endorreico, es decir, sin salida al mar, donde el agua se acumula y evapora dentro de la misma cuenca. El salar de Uyuni y su cuenca de aporte ocupan una superficie total de más de 60 000 km². La cuenca está compuesta por dos cuencas principales: la cuenca del río Grande de Lípez y la cuenca del río Colorado (Puca Mayu) y el mismo salar de Uyuni. Por medio de la quebrada Negrojahuira, de alrededor de 20 km de largo, el salar de Uyuni se conecta con el salar de Coipasa.Plan Director Global Binacional de Protección - Prevención de Inundaciones y Aprovechamiento de los Recursos del Lago Titicaca, Río Desaguadero, Lago Poopó y Lago Salar de Coipasa. (Sistema TDPS). Comisión de las Comunidades Europeas. Enero de 1995 Consultado el 25/02/2012.Evaluación de los recursos hídricos de la cuenca del Salar de Uyuni. SGI-Studio Galli Ingegneria. La Paz. Septiembre 2011.

Los principales parámetros geomorfológicos correspondientes a la cuenca hidrográfica son:

Frecuencia de los ríos Se define como por el número total de ríos dividido con el área de la cuenca. Se mide en ríos/km². Para la cuenca del salar de Uyuni la frecuencia de los ríos es de 0.28 ríos/km².

Longitud del cauce principal Está definido por el curso de agua que alcanza la mayor longitud dentro de una cuenca. Para la cuenca del río Grande de Lípez la longitud mayor pertenece a un tributario, el río Quetena, con 130 km, mientras el río Grande alcanza los 90 km.

Pendiente media de la cuenca En la cuenca se presentan zonas dispersas de inclinación pronunciada, en particular en la zona limítrofe con Chile, con pendientes superiores al 20 %, mientras que en la parte central y final de la cuenca la inclinación es casi horizontal, con valores que no superan el 3 % de inclinación. Se evalúa que la media ponderada de las pendientes, definida como Pendiente Media de la cuenca, es de alrededor del 5 %.

Disponibilidad hídrica de la cuenca thumb|245px|El salar refleja las nubes, cuando está ligeramente cubierto de agua. Especialmente entre los meses de enero y marzo, en la época de lluvias.

La disponibilidad de recursos hídricos de una región está determinada por sus características climáticas. Se trata de una región que presenta condiciones climáticas adversas reflejadas en un permanente déficit hídrico, como consecuencia de las diferencias entre la precipitación y la evaporación. Sin embargo, se advierte en la región la presencia de una apreciable cantidad de aguas superficiales: lagunas, salares y bofedales; ello es debido a las aguas subterráneas, que definen en cierto modo las características hidrológicas de la región; es decir, que la formación de lagunas y bofedales en la superficie dependen del aporte de las aguas subterráneas.

De hecho, las aguas que fluyen en la región son, en su gran mayoría, de origen subterráneo y además, antiguas. Una parte importante del agua almacenada en los acuíferos subterráneos debería considerarse un recurso no renovable, debido a que proviene de lluvias ocurridas en tiempos geológicos lejanos.