La masacre de Accomarca (pronunciado /ajomárka/) fue llevada a cabo el 14 de agosto de 1985 en el poblado de Accomarca, en Ayacucho (Perú), por elementos de una patrulla del Ejército del Perú bajo el liderazgo del subteniente Telmo Hurtado contra una supuesta base de formación del grupo terrorista Sendero Luminoso. El número de víctimas ha sido contabilizado en 25, 47, 62, 69Notorious Peruvian School of the Americas Graduates o 74; aunque el número reconocido oficialmente es 69.

Hechos

Primera versión En agosto de 1985, se produjeron enfrentamientos entre senderistas y miembros de las fuerzas armadas en Huancasancos, donde el ejército capturó a Filomeno Chuchón Tecse, alias "Genaro". Con la información obtenida por "Genaro", se planificó el "Plan Operativo Huancayoc" con el objetivo de atacar una "escuela popular" senderista en la Quebrada de Huancayoc donde presuntamente se estaba planeando una acción de envergadura para las semanas siguientes. Para los militares, en dicho lugar operaba la "Compañía Accomarca" de Sendero Luminoso.

La mañana del 14 de agosto de 1985, a dos semanas de iniciado el primer gobierno de Alan García, aproximadamente 25 soldados que conformaban la patrulla militar Lince 7 a la orden del subteniente Telmo Ricardo Hurtado Hurtado y del teniente Juan Rivera Rondón llegaron a la Quebrada de Huancayoc y Llocllapampa, anexo ubicado a tres kilómetros de Accomarca, y reunieron a los pobladores diciéndoles que se realizaría una reunión (previamente habían cercado el lugar y disparado para evitar la fuga de los pobladores). A pesar de la petición, algunos pobladores decidieron no asistir y se escondieron.

Los pobladores fueron reunidos en una zona llamada Hatunpampa. Una vez reunidos, los hombres y las mujeres fueron separados (siendo los hombres golpeados con las culatas de las armas y las mujeres violadas). Luego, alrededor de 50 comuneros fueron trasladados a la casa de César Gamboa donde fueron introducidos. Hurtado ordenó a su tropa disparar, arrojándose también granadas. Después de consumado el acto, Hurtado ordenó recoger las pruebas. Una vez realizado dicha petición, revisaron las casas de los pobladores donde asesinaron a una persona de avanzada edad y encontraron a tres niñas que fueron trasladas a la casa de Alejandro Quispe y ejecutadas. La casa de Quispe posteriormente fue incendiada. Tras culminarse el operativo, Hurtado y su patrulla se trasladaron a la casa de Paulo Baldeón donde bebieron y festejaron diciendo que habían matado terroristas. Cuando se disponían a retirarse, observaron que una anciana intentaba apagar el incendio de la casa de Gamboa. Ante ello, le dispararon pero debido a la distancia las balas no pudieron alcanzarle por lo que dos soldados fueron al lugar y la ejecutaron. También fue ejecutado "Genaro". Al retornar al día siguiente, 15 de agosto, a la Base de Vilcashuamán, Hurtado informó que no se produjo ningún enfrentamiento y que se había intervenido la "escuela popular". Los pobladores que escaparon, mientras tanto, regresaron para recoger los restos.

De las 69 víctimas ejecutadas, 30 eran niños, 27 mujeres y 12 hombres. Tres de las mujeres estaban embarazadas y también fueron violadas.

En las semanas siguientes miembros de las FF.AA. asesinaron paulatinamente a varios testigos del múltiple crimen con el propósito de ocultarlo y sustraer a los responsables de la acción de la justicia.

Segunda versión El 12 de agosto de 1985, se obtuvo información de “Genaro” de una reunión a realizarse el 14 del mismo mes en la Quebrada de Huancayoc. Previamente, se habían enfrentado con los senderistas miembros de la "Compañía Accomarca" y puesto a la disposición de la Policía de Investigaciones los que fueron capturados donde obtuvieron información de los mandos logísticos, militares y del armamento que disponían.La verdad sobre Accomarca (2006) p. 15

Tras valorar que la información proporcionada por “Genaro” era valiosa, se inició alrededor de las 11:30 el planeamiento de la operación en la Sala de Operaciones de la Comandancia General en Huamanga. Para tal fin, se realizó un estudio de la zona usando la Carta Nacional Hoja Chincheros (donde no figura Llocllapampa) y se diseñó las acciones a realizar disponiendo que dos patrullas reconocerían la Quebrada de Huancayoc y dos patrullas organizarían posiciones de bloqueo para evitar posibles fugas de senderistas.La verdad sobre Accomarca (2006) pp. 16-17 El objetivo fijado no era una “escuela popular” sino realizar un patrullaje de reconocimiento (y combate si se produjera) en la Quebrada de Huancayoc.La verdad sobre Accomarca (2006) p. 19 El plan de operaciones fue aprobado con el nombre de “Plan Nº 17” y no de “Plan de Operaciones Huancayoc”La verdad sobre Accomarca (2006) p. 24 y fue realizada siguiendo el documento llamado “Criterios básicos a tenerse en cuenta en la conducción de operaciones contrasubversivas” donde se especificaba que los militares no cometerían “abusos con el personal civil, con la comisión de robos, saqueos, violaciones sexuales y otros atropellos”. Debido a las condiciones de terreno montañoso, se aplicó la descentralización de comando quedando los miembros de cada patrulla bajo el comando directo de su jefe de patrulla dotándose, además, de radios tipo Thompson para las comunicaciones.La verdad sobre Accomarca (2006) p. 20

En la incursión de la patrulla Lince 7 estos observaron a un grupo de personas que empezaron a correr cuando notaron la presencia de la patrulla, lo que hizo que los miembros de ésta realizaran disparos al aire. Debido a que cinco individuos no hicieron caso a la advertencia, dispusieron eliminarlos. La patrulla se dividió en dos cercando a 25 personas, incluyendo niños. Una vez reunidos, se procedió a interrogar a los detenidos con ayuda de un guía. El guía los encaró y señaló como participantes de acciones subversivas. De esta forma, se dispuso la eliminación de los detenidos.

Las patrullas Lince 6 y 7 reportaron "SIN NOVEDAD" mientras la operación era desarrollada. Tras terminarse la operación, los jefes de las patrullas consignaron en sus escritos que no transcurrieron incidentes durante el transcurso de la misma. Con base en los informes emitidos por las patrullas, se elaboró un informe general de la operación donde reportaron que no hubo ni muertos ni heridos.La verdad sobre Accomarca (2006) p. 21

Sobre el número de víctimas, se argumenta que en realidad no fueron 69, como denunciaran El Diario de Marka y La República, ya que en las relaciones de víctimas dadas por dichos periódicos, 11 eran fallecidos de 1983 y 3 se encontraban detenidos por entonces. Además, 7 de los nombres que fueron publicados inicialmente en La República no fueron consignados en El Diario de Marka sino que, en su lugar, incluyeron 7 nombres distintos. También se argumenta que se hizo pasar por muertos a personas que fallecieron después.La verdad sobre Accomarca (2006) p. 25 Hurtado admitiría que fueron 25 las víctimas.La verdad sobre Accomarca (2006) p. 23

Investigación y juicio militar

El 9 de septiembre de 1985 los acontecimientos sucedidos se hacen públicos, lo que hace que se nombre una comisión investigadora del congreso. Dicha comisión realizó un viaje de inspección y elaboró un informe. Mientras tanto, en el ejército, se dispuso a un coronel inspector la investigación de los hechos. Para entonces, Hurtado se encontraba en Lima de permiso. El 13 de septiembre, se detectó a dos miembros de Lince comentando algunos hechos ocurridos en Llocllapampa. Tras esto, el coronel inspector (quien previamente viajó con el diputado Olivera y exhumaron del cementerio 5 cadáveres), dispuso nuevas investigaciones donde los miembros de la patrulla admitieron que hubo excesos. El 14 de septiembre, el teniente coronel de Inspectoría viajó a Lima para traer a Hurtado a Huamanga, mientras que el coronel inspector viajó con Olivera por segunda vez al lugar de los hechos (donde no se encontraron cadáveres). El 16 de septiembre, Hurtado llegó a Huamanga donde se le tomaron sus manifestaciones. Hurtado declaró:La verdad sobre Accomarca (2006) p. 22No incluí en mi Informe la eliminación de los TTCC, porque todo esto no había sucedido en un enfrentamiento, sino que había sido una captura, y por la manera como había sucedido todo esto, yo pensaba darle todo el aspecto de un ataque netamente terrorista.Luego declaró que "por último, tomé mi decisión que yo considero correcta, de eliminarlos". El 17 de septiembre, el presidente del Comando Conjunto de Fuerzas Armadas, Luis Abraham Cavallerino, dio lectura a un comunicado donde señalaba que Hurtado era responsable de las muertes de cerca de 40 civiles en la zona de Accomarca y que había ocultado los hechos. Además, recomendó que Hurtado fuera denunciado ante el Consejo de Guerra Permanente de la Segunda Zona Judicial del Ejército por los delitos de abuso de autoridad, falsedad, desobediencia y negligencia según el Código de Justicia Militar.

El 3 de octubre, la fiscal Elvia Barrios Alvarado denunció a Hurtado, Hugo Rivera Rondón, David Castañeda Castillo y Guillermo Paz Bustamante como autores del delito contra la vida, el cuerpo y la salud, en lo general y de homicidio calificado en lo específico en agravio de Juliana Baldeón García y otros. También denunció al jefe Político Militar de la Sub-zona de Cangallo, Comandante EP Ricardo Sotero Navarro como presunto cómplice del delito contra la vida, el cuerpo y la salud, y de homicidio simple. El 4 de octubre, el juez instructor ad hoc Mario Huamaní Oré, abrió instrucción contra los mencionados oficiales, dictando la detención provisional. El 12 de octubre, la comisión del congreso aprobó el Informe en Mayoría N°189/85-S donde llegó a las siguientes conclusiones:El caso Accomarca-Lloqllapampa es según nuestra opinión... un delito común y no castrense. Los hechos allí acontecidos no fueron militares sino comunes, genocidas contra la humanidad. Las víctimas, según el autor, son 25; según su comunicado oficial 40, según los denunciantes y los testigos 69. Es probable que la cifra, excluyendo tres detenidos y otros muertos, en otros escenarios, se aproxime a ésta última cifra; no se pudo precisar en la necropsias su número, ya, que como lo dice el Dr. Víctor Maúrtua, el medio empleado (explosión), lo impide. Tampoco se ha demostrado si hubo violación sexual, porque los testigos solamente lo presumen y presenciaron los hechos a los lejos. Una pericia es imposible, y las violaciones, salvo desfloraciones recientes, son indemostrables (QUINTA CONCLUSIÓN)

Los autores materiales de los hechos son solamente la pieza de un engranaje y es necesario estudiar si actuaron en virtud de órdenes verbales expresas o sí actuaron así porque así se les ha formado (SEXTA CONCLUSIÓN)

Si bien la Comisión conversó en los “Los Cabitos”, con el presunto autor material... no pudo someterlo a una entrevista formal porque se excusó por estar su caso sub iudice; el informe remitido al respecto –preparado por Inspectoría– es insuficiente porque no anexa las declaraciones de los jefes de patrulla, ni la del oficial y la tropa participante en los hechos (SÉPTIMA CONCLUSIÓN)Hurtado declaró que lo ocurrido no fue plasmado en los informes porque José Williams Zapata dio la orden de no hacerlo para evitar denuncias de los familiares de las víctimas. Zapata negaría tales declaraciones. Hurtado afirmó también haberse reunido con el general Wilfredo Mori para aceptar la culpabilidad de los hechos y no perjudicarlo. Además, se hizo un peritaje psicológico a Hurtado donde se diagnosticaría que tenía "reacción ansiosa situacional en remisión total, personalidad anormal con rasgos psicopáticos compensados".