La Guerra Bancaria fue una lucha política que se desarrolló en torno del intento de renovación de la licencia del Segundo Banco de los Estados Unidos (SBEU) durante la presidencia de Andrew Jackson (1829-1837). El asunto resultó en el cierre del SBEU y su sustitución por bancos locales.

thumb|right|Caricatura democrática que muestra a Jackson destruyendo el supuesto «banco del diablo», en referiencia al segundo banco de los Estados Unidos.

El SBEU se estableció como una organización privada con una licencia para operar durante veinte años (1816-1836), con el derecho exclusivo de realizar actividades bancarias a escala nacional. Sus principales objetivos eran: estabilizar la economía estadounidense mediante el establecimiento de una moneda uniforme y el fortalecimiento del gobierno federal.

Los partidarios del SBEU lo consideraban una fuerza estabilizadora de la economía debido a su capacidad para suavizar las variaciones de los precios y del comercio, conceder crédito, suministrar a la nación una moneda sana y uniforme, proporcionar servicios fiscales al Departamento del Tesoro de los EE. UU., facilitar las negociaciones a largo plazo, el comercio a distancia y prevenir la inflación regulando las prácticas crediticias de los bancos locales.Campbell 2019, pp. 3–4.

Los demócratas jacksonianos citaron casos de corrupción y alegaron que el SBEU favorecía a comerciantes y especuladores a expensas de agricultores y artesanos, se apropiaba de dinero público para inversiones privadas riesgosas e interferencia en la política, y confería privilegios económicos a un pequeño grupo de accionistas y la élite financiera, violando así el principio de la igualdad de oportunidades. Algunos consideraron inconstitucional la organización público-privada del SBEU y argumentaron que los estatutos de la institución violaban la soberanía estatal. Para ellos, el Banco simbolizaba la corrupción y al mismo tiempo amenazaba la libertad.

A principios de 1832, Nicholas Biddle, entonces presidente del SBEU, en alianza con los Republicanos Nacionales, liderados por los senadores Henry Clay (Kentucky) y Daniel Webster (Massachusetts), presentó una solicitud para una renovación de la licencia de veinte años del SBEU, cuatro años antes de la expiración de la licencia vigente, con la intención de presionar a Jackson para que tomara una decisión antes de las elecciones presidenciales de 1832, en las que Jackson se enfrentaría a Clay.

Cuando el Congreso votó a favor de renovar la licencia del SBEU, Jackson vetó el proyecto de ley. Su mensaje de veto fue una declaración polémica de la filosofía social del movimiento jacksoniano que enfrentaba a "los plantadores, los agricultores, los mecánicos y los trabajadores" contra el "interés monetario", beneficiando a los ricos a expensas de la gente común.Hofstadter 1948, p. 57.

En este contexto, la cuestión de la renovación de la licencia del SBEU se convirtió en el tema central que dividió el entre a los jacksonianos (contra la renovación) y los republicanos nacionales (a favor de la renovación). Aunque el SBEU proporcionó una importante ayuda financiera a Clay y a los editores de periódicos partidarios de la renovación, Jackson consiguió una abrumadora victoria electoral.

Por temor a represalias económicas por parte de Biddle, Jackson rápidamente eliminó los depósitos federales del SBEU. En 1833, dispuso la distribución de los fondos a decenas de bancos locales. El nuevo Partido Whig surgió en oposición a su percibido abuso del poder ejecutivo, censurando oficialmente a Jackson en el Senado.

En un esfuerzo por promover la simpatía por la supervivencia de la institución, Biddle tomó represalias contrayendo crédito bancario, lo que provocó una leve crisis financiera. Se produjo una reacción en todos los centros financieros y de negocios de Estados Unidos contra las maniobras de Biddle, lo que obligó al SBEU a revertir sus políticas monetarias restrictivas, pero sus posibilidades de renovar su permiso estaban prácticamente agotadas. La economía funcionó bien durante la época de Jackson como presidente, pero a veces se culpa a sus políticas económicas, incluida su guerra contra el Banco, de contribuir al Pánico de 1837.

Resurrección de un sistema bancario nacional

En 1791, el Primer Banco de los Estados Unidos se estableció según las tesis defendidas Alexander Hamilton, entonces Secretario del Tesoro de los EE. UU.. Hamilton apoyaba la fundación de un banco nacional porque creía que aumentaría la autoridad y la influencia del gobierno federal, gestionaría eficazmente el comercio y fortalecería la defensa nacional y la capacidad de pagar la deuda.

La creación del Primer Banco fue objeto de ataques de agraristas y construccionistasEn los Estados Unidos, el construccionismo estricto es una filosofía jurídica de interpretación constitucional que limita o restringe dicha interpretación sólo a la redacción exacta de la Constitución de los Estados Unidos. liderados por Thomas Jefferson y James Madison. Ellos creían que la creación de un banco por el gobierno federal era inconstitucional porque la Constitución no lo permitía expresamente, infringiría los derechos de los estados y beneficiaría a un pequeño grupo sin ofrecer ninguna ventaja a la mayoría, especialmente a los agricultores.

La visión de Hamilton triunfó y se creó el Primer Banco.Hammond 1991, pp. 114–120. El Primer Banco, tal como estaba establecido, actuó como fuente de crédito para el gobierno de los EE. UU. y como el único banco interestatal autorizado, pero carecía de los poderes de un banco central moderno: no establecía la política monetaria, no regulaba los bancos privados, no controlaba sus reservas excedentes,Reservas bancarias mantenidas por un banco que exceden el encaje legal establecido por el banco central (según: (excess reserves definition - business, en inglés, consultado el 13/12/2023.). o actuaba como prestamista de última instancia, y sólo podría emitir billetes respaldado por su capitalización y no dinero fiduciario.The First Bank of the United States, en inglés, consultado el 13/12/2023.

En 1811, el presidente James Madison y Albert Gallatin, entonces Secretario del Tesoro, apoyaron la renovación de la licencia del Primer Banco. Entretanto, los opositores al Banco derrotaron la renovación de la licencia por un solo voto tanto en la Cámara como en el Senado.Wilentz 2006, p. 203.

Una de las razones por las que los bancos locales se opusieron a la renovación de la licencia fue el hecho de que cuando los billetes de los bancos locales se depositaban en el Primer Banco, el Primer Banco presentaba estos billetes a los bancos locales y exigía oro y plata a cambio, lo que limita la capacidad de los bancos locales para emitir billetes y mantener reservas adecuadas de oro y plata. En aquella época, los billetes de banco podían cambiarse por un valor fijo de oro o plata.Bowden 1989, p. 97.

Los argumentos a favor de revivir un sistema nacional de finanzas, así como de obras públicas y aranceles protectores, fueron impulsados por preocupaciones de seguridad nacional durante la guerra anglo-estadounidense (1812-1815).Wilentz 2006, p. 181. El caos de la guerra había, según algunos, "demostrado la absoluta necesidad de un sistema bancario nacional".Remini 1981, p. 27.

El impulso para la creación de un nuevo banco nacional ha sido reforzado durante el período de posguerra de la historia estadounidense conocido como la Era de los buenos sentimientos. Hubo un fuerte movimiento para aumentar el poder del gobierno federal. Algunas personas culparon a un gobierno central débil por el pobre desempeño de Estados Unidos durante gran parte de la Guerra de 1812.

Humillado por su oposición a la Guerra de 1812, el Partido Federalista, fundado por Alexander Hamilton, colapsó. Casi todos sus antiguos partidarios se unieron al Partido Demócrata-Republicano, fundado por Thomas Jefferson. Se esperaba que la desaparición del Partido Federalista marcaría el fin de la política partidista. Pero incluso en el nuevo sistema de partido único, las diferencias ideológicas y sectoriales comenzaron a estallar una vez más en torno a varios temas, uno de ellos fue la campaña para reestructurar el Banco.Howe 2007, pp. 93–95.

En 1815, James Monroe, entonces Secretario de Estado de los EE. UU., dijo al Presidente James Madison que un banco nacional "vincularía la parte comercial de la comunidad en un grado mucho mayor al Gobierno [y] los interesaría en sus operaciones... Este es el gran desideratum [objetivo esencial] de nuestro sistema."Wilentz 2006, p. 204.

El apoyo a este "sistema nacional de dinero y finanzas" creció con la economía de posguerra y el auge de la tierra, uniendo los intereses de los financieros del este con los nacionalistas republicanos del sur y del oeste. Las raíces de la resurrección del Banco de los Estados Unidos se encuentran fundamentalmente en la transformación de Estados Unidos de una simple economía agraria a una que se estaba volviendo interdependiente de las finanzas y la industria.Meacham 2008, p. 46. Schlesinger 1945, p. 18.

Además, vastas tierras occidentales se estaban abriendo para los asentamientos blancos,Wilentz 2005, p. 35. acompañados de un rápido desarrollo, mejorado por la energía de vapor y el crédito financiero.Hammond 1956, p. 10. Los nacionalistas republicanos consideraron necesaria la planificación económica a nivel federal para promover la expansión y alentar la empresa privada.Goodrich 1960, p. 61. Al mismo tiempo, intentaron "republicanizar la política bancaria hamiltoniana". John C. Calhoun, representante de Carolina del Sur y fuerte nacionalista, se jactaba de que los nacionalistas contaban con el apoyo de los campesinos, que ahora "compartirían el capital del Banco".Wilentz 2006, p. 205.

A pesar de la oposición de los Viejos Republicanos encabezados por John Randolph de Roanoke, que veían el resurgimiento de un banco nacional como puramente hamiltoniano y una amenaza a la soberanía estatal,Remini 1981, p. 32. el fuerte apoyo de nacionalistas como Calhoun y Henry Clay hizo que el Congreso aprobara el proyecto de ley que preveía la fundación del Segundo Banco de los Estados Unidos (SBEU).Schlesinger 1945, pp. 11–12. Dangerfield 1965, pp. 10–11.

El 10 de abril de 1816, James Madison promulgó los estatutos del SBEU.Dangerfield 1965, p. 11. El SBEU recibió considerables poderes y privilegios en virtud de sus estatutos. Su sede estaba establecida en Filadelfia, pero podía crear sucursales en cualquier lugar. Gozaba del derecho exclusivo de realizar operaciones bancarias a nivel nacional. Transferió fondos del Tesoro sin cargo. El gobierno federal compró una quinta parte de las acciones del Banco, nombró a una quinta parte de sus directores y depositó sus fondos en el Banco. Se podían cobrar pagarés SBEU por bonos federales.Sellers 1991, p. 72.

"Jackson y la Reforma": Implicaciones para el SBUS

Pánico de 1819

El surgimiento de la democracia jacksoniana se logró aprovechando los resentimientos sociales generalizados y el malestar político que persisten desde el pánico de 1819 y la crisis de Misuri de 1820.Wilentz 2005, p. 42. Una de las causas del Pánico de 1819 fue la rápida recuperación, observada tras las Guerras Napoleónicas (1803-1815), de la producción agrícola en Europa Continental y de la producción industrial en Inglaterra. La recuperación de la producción agrícola redujo las exportaciones de productos agrícolas estadounidenses, provocando una reducción de los precios y de los ingresos de los agricultores endeudados como consecuencia de las inversiones realizadas en un momento en que el precio de los productos agrícolas era elevado. La recuperación de la producción industrial provocó un aumento de las importaciones de productos industrializados del Reino Unido al mercado estadounidense y también una reducción de los precios.

Otra causa fue la escasez de medios de pago (oro y plata) como consecuencia de las guerras de independencia hispanoamericanas.