Juan I de Brienne, Juan I de Jerusalén y Juan I de Constantinopla (en francés: Jean de Brienne, griego: Ιωάννης της Βρυέννης trans. Io̱ánni̱s ti̱s Vryénni̱s; aprox. 1169/74-Constantinopla, Imperio latino de Constantinopla (actual Estambul, Turquía), 23 de marzo de 1237), fue rey de Jerusalén desde 1210 hasta 1225, luego emperador latino de Constantinopla desde 1229 hasta 1237.

Fue el benjamín de los vástagos de Erardo II, conde de Brienne, e Inés de Montfaucon o Montbéliard. Pasó la mayor parte de su vida como un noble de menor importancia hasta hacer amistad con el rey Felipe II Augusto de Francia, quien hizo los arreglos para que se casara con María de Montferrato, la reina del Estado cruzado de Jerusalén, en 1210. Juan llegó a la ciudad palestina de Acre el 13 de septiembre de 1210, se casó con María al día siguiente, y fue coronado en Tiro el 3 de octubre. María murió en 1212, y Juan fue nombrado regente de su pequeña hija, Yolanda de Brienne, que heredó la corona como Isabel II. En 1214 Juan se casó con la princesa Estefanía de Armenia, hija del rey armenio León II, y después tuvo un hijo con ella.

Como regente, Juan arregló una tregua de cinco años con Al-Adil I, sultán de Egipto y Siria, en julio de 1212. Durante la tregua, persuadió al papa Inocencio III para poner en marcha la Quinta Cruzada en apoyo del reino de su hija. En 1218 se unió a las fuerzas cruzadas de Occidente en una expedición contra el puerto egipcio de Damieta. Después de una disputa con uno de los jefes de la cruzada, el legado papal Pelagio Galvani, Juan partió de Egipto en febrero de 1220, a donde regresó en julio de 1221 al presenciar la humillante derrota de los cruzados y el abandono del sitio de Damieta.

Estefanía murió en 1219; Juan luego se casó con Berenguela, hija de Berenguela de Castilla y Alfonso IX de León, y en 1225 dio a su hija Isabel en matrimonio al emperador del Sacro Imperio Federico II, tratando de conservar sus derechos como regente del reino de Jerusalén. Inmediatamente después del matrimonio, sin embargo, Federico comenzó a oponerse a estos derechos.

En 1228 Juan fue invitado a Constantinopla para ser regente y coemperador con el joven Balduino II y organizó un matrimonio entre este y su pequeña hija María. Coronado en 1231, Juan ayudó a repeler los ataques del zar búlgaro Iván Asen II y del emperador de Nicea Juan III Ducas Vatatzés, pero poco antes de su muerte se vio obligado a solicitar el auxilio de Occidente.

Juventud Juan era el benjamín de los cuatro hijos varones de Erardo II, conde de Brienne, e Inés de Montfaucon. En 1231, Jorge Acropolita, que por entonces contaba catorce años, escribió que le parecía «extremadamente viejo... de unos ochenta años»;Jorge Acropolita: The History (ch. 27.), p. 184. si el cálculo de Acropolita era correcto, Juan nació alrededor del 1150. Sin embargo, no existen otros autores del siglo que describan a Juan como anciano. El padre de este describía a los hermanos de Juan como «niños» en el 1177 y menciona al tutor del hermano mayor de Juan, Gualterio III, en 1184; esto sugiere que los hermanos de Juan nacieron a finales de la década de 1160. Los historiadores modernos concuerdan en que Juan debió de nacer después del 1168, probablemente en la década de 1170.

A pesar de que su padre lo destinó a la carrera eclesiástica, según los Cuentos del juglar de Reims de finales del siglo , Juan era reacio a seguirla. Para evitarlo, según el juglar, Juan se fugó de casa y se refugió con su tío materno en la abadía de Claraval. Animado por sus pares, se hizo armar caballero y se forjó buena reputación en torneos y lides. Aunque algunos pasajes de los Cuentos del juglar de Reims parecen inventados (verbigracia, Juan no tenía ningún tío materno en Claraval), el historiador Guy Perry afirmó que sí que puede haber recogido detalles verídicos de la vida de Juan. La carrera eclesiástica era habitual para los segundones de las familias nobles de la Francia del siglo ; aun así, si su padre llegó a enviar a Juan a un monasterio, este lo abandonó antes de alcanzar la edad necesaria para realizar los votos. Juan con seguridad desarrolló la fuerza necesaria para ser un buen guerrero, ya que tanto Acropolita como Salimbene di Adam, autores contemporáneos, resaltan su robustez.

Erardo II se unió a la tercera cruzada y murió en Tierra Santa en el 1191. Su primogénito, Gualterio III, le sucedió como señor de Brienne. Juan aparece en los documentos por primera vez en 1192 o 1194, en un texto de su hermano, lo que prueba que era una figura destacada en la corte de Gualterio. Según una versión de la crónica de Ernoul, Juan participó en una guerra que el señorío libró contra Pedro II de Courtenay. A pesar de que los Cuentos del juglar de Reims afirman que se le llamaba Juan Sin Tierra, según los documentos contemporáneos, hacia el 1200 le pertenecían los pueblos de Jessains, Onjon, Trannes y otros dos del Condado de Champaña. En 1201, Teobaldo III le concedió nuevas propiedades en Mâcon, Longsols y en otros lugares. Tras la muerte de Teobaldo, su viuda, Blanca de Navarra, persuadió a Juan para que vendiese sus tierras en Mâcon, afirmando que pertenecían a su dote.

Gualterio III de Brienne falleció en junio de 1205 mientras luchaba en la Italia meridional. Su viuda, Elvira de Sicilia, dio a luz un hijo póstumo, Gualterio IV, que se crio en Italia. Juan obtuvo el título de conde de Brienne, y empezó a administrar el condado en nombre de su sobrino en el 1205 o 1206. Como vasallo principal del conde de Champaña, visitaba con frecuencia la corte de Blanca de Navarra (que gobernaba el condado durante la minoría de su hijo). Según una versión de la crónica de Ernoul, Blanca amó a Juan «más que a cualquier otro hombre en el mundo», lo que molestó al rey Felipe II de Francia.

Las dos versiones de la crónica de Ernoul difieren sobre el ascenso de Juan al trono de Jerusalén. Según una de ellas, los señores principales de Jerusalén enviaron emisarios a Francia en el 1208 para solicitar a Felipe II que escogiese a un noble francés para desposar a la reina María. Aprovechando la oportunidad de librarse de Juan, el rey lo eligió. Según la otra versión de la crónica, un caballero cuyo nombre no se menciona encareció a los señores jerosolimitanos a escoger a Juan como soberano; este aceptó el ofrecimiento tras recibir el beneplácito de Felipe. Juan visitó al papa Inocencio III en Roma. Este le entregó cuarenta mil marcos para que los emplease en la defensa de Tierra Santa, aunque indicó como condición que no podría disponer de ellos sin contar con el consentimiento del patriarca latino de Jerusalén y de los grandes maestres del Temple y del Hospital.

Rey de Jerusalén

Rey consorte thumb|right|Coronación de María de Montferrato y Juan de Brienne como soberanos del reino de Jerusalén. derecha|miniaturadeimagen|upright=1.3|El Reino de Jerusalén y los demás estados cruzados a principios del siglo . Juan desembarcó en Acre el 13 de septiembre de 1210; al día siguiente, el patriarca de Jerusalén Alberto de Vercelli lo casó con la reina María. Los dos fueron coronados en Tiro el 3 de octubre. La tregua pactada por Emerico, rey de Jerusalén, y el sultán ayubí al-Adil había concluido para cuando Juan llegó a Tierra Santa. Aunque al-Adil estaba dispuesto a renovarla, los nobles jerosolimitanos no quisieron firmar un nuevo tratado sin el consentimiento de Juan. Por ello, durante la coronación de Juan y María, al-Mu'azzam Isa, hijo de al-Adil, corrió las tierras de Acre, pero sin atacar la ciudad. Tras regresar a Acre, Juan saqueó varias poblaciones musulmanas como represalia por la correría ayubía.

A pesar de que aproximadamente trescientos caballeros franceses le acompañaron a Tierra Santa, ningún noble destacado lo hizo; los principales aristócratas franceses prefirieron participar en la cruzada contra los albigeneses o simplemente no lo consideraron suficientemente importante como para formar parte de su séquito. El primo de Juan, Gualterio de Montbéliard, se le unió tan solo después de que se lo expulsase de Chipre. Montbéliard dirigió una expedición naval a Egipto para saquear el delta del Nilo. Después de que la mayoría de los cruzados franceses hubieron abandonado Tierra Santa, Juan firmó una nueva tregua con al-Adil a mediados del 1211 y envió emisarios al papa Inocencio para solicitar que predicase una cruzada nueva.

Conflictos María murió poco después de parir a su hija Isabella, a finales del 1212. Su muerte desencadenó una disputa legal, ya que Juan de Ibelín (que había administrado el reino hasta la coronación de Juan) puso en cuestión el derecho del rey viudo a gobernar. Este envió a Raúl de Merencourt, obispo de Sidón, a Roma para recabar la ayuda de la Santa Sede. El papa confirmó que Juan de Brienne era el señor legítimo de Tierra Santa a comienzos de 1213, e instó a los prelados a apoyarlo con sanciones eclesiásticas si resultaba necesario. La mayoría de los señores feudales jerosolimitanos permanecieron leales al rey y admitieron su derecho a administrar el reino en nombre de su hija; Por su parte, Juan de Ibelín abandonó Tierra Santa y se instaló en Chipre.[

Las relaciones entre Juan de Brienne y Hugo I de Chipre eran tirantes. Este ordenó el encarcelamiento de los seguidores de Juan en su reino, y solo los liberó cuando se lo ordenó el papa Inocencio. Durante la guerra de sucesión antioqueña, Juan tomó partido por Bohemundo IV y los templarios contra Raimundo Rubén y León I, rey de la Cilicia armenia, a quienes sostuvieron Hugo y los hospitalarios. Aun así, Juan envió solo cincuenta caballeros para luchar contra los armenios en Antioquía en el 1213. León I concluyó un tratado de paz con los templarios ese mismo año, y se reconcilió con Juan. Este desposó a la hija primogénita de León, Estefanía de Armenia (también conocida como Rita), en 1214 y esta recibió una dote de treinta mil besantes. Las disputas entre Juan, León, Hugo y Bohemundo están documentadas en las cartas del papa en las que les insta a reconciliarse antes de que la quinta cruzada alcanzase Tierra Santa.

La quinta cruzada

El papa Inocencio proclamó la quinta cruzada en el 1213, con el objetivo principal de «liberar» Tierra Santa (reconquistar Jerusalén). Las primeras tropas cruzadas, mandadas por Leopoldo VI de Austria, arribaron a Acre a principios de septiembre de 1217. Andrés II de Hungría y su ejército las siguieron ese mismo mes, y Hugo I de Chipre y Bohemundo IV de Antioquía pronto se unieron a ellos. Aun así, centenares de cruzados pronto volvieron a Europa debido a la hambruna que se desató por la mala cosecha del año anterior. Se celebró un consejo de guerra en la tienda de Andrés II, que se consideraba jefe del ejército de cruzado. Sin embargo, otros dirigentes, particularmente Juan, no reconocían la autoridad del rey húngaro. Los cruzados saquearon los alrededores, tierras de al-Adil I, para obtener víveres y forraje, y obligaron al sultán a retroceder en noviembre de 1217. En diciembre Juan asedió la fortaleza ayubí del monte Tabor, con la sola colaboración de Bohemundo IV. El asedio fracasó, lo que, según el coetáneo Jacobo de Vitry, «animó al infiel». alt=Illumination of soldiers firing arrows from a boat|izquierda|miniaturadeimagen|Cruzados frisios atacan una torre cercana a Damieta durante la quinta cruzada (ilustración de la Chronica Majora de Mateo de París, ).