En medicina, la hipotensión hace referencia a una condición anormal en la que la presión sanguínea de una persona es mucho más baja de lo habitual, lo que puede provocar síntomas como vértigo o mareo. Generalmente dura unos pocos segundos o minutos aunque en algunos casos puede prolongarse durante horas.
Consideraciones generales
Por los términos tensión arterial conocemos el concepto de presión que la sangre ejerce sobre las paredes de los vasos que la conducen a través del aparato circulatorio. La hipotensión consistiría en una medida de esta presión por debajo de unas cifras consensuadas en la comunidad científica como las normales para un rango de sexo y edad.
Una presión sanguínea demasiado baja hace que llegue un flujo insuficiente de sangre a los órganos vitales del cuerpo a través de las arterias. Se debe tener en cuenta que, en función de la estructura corporal de cada persona, lo que para una es una presión sanguínea baja, para otra puede ser normal. Un recién nacido tiene una presión sanguínea distinta a la de un adolescente, una mujer en edad fértil o a la de un anciano aquejado de diversas dolencias. Lo importante, por tanto, es observar la diferencia que se pudiera presentar respecto al valor normal de cada persona.
Las personas que sufren de hipotensión no pueden experimentar emociones fuertes debido al incremento de actividad cardíaca que éstas implican, ya que la presión sigue siendo muy baja y el corazón late muy rápido, provocando así una difusión anormal de la sangre, causando que la presión baje aún más de lo normal.
La presión sanguínea normal es usualmente de 120/80mmHg (sistólica/diastólica). En personas sanas, especialmente atletas, una presión sanguínea baja es señal de buena salud cardiovascular (corazón y vasos sanguíneos) pero en otros puede ser señal de algún problema subyacente —especialmente en la vejez— que puede causar un flujo sanguíneo inadecuado al corazón, cerebro y a otros órganos vitales. http://www.webmd.com/hypertension-high-blood-pressure/guide/understanding-low-blood-pressure-basics Guía básica (en inglés) para entender la hipotensión
En cualquier individuo, una presión sistólica menor a 90mmHg o una presión diastólica menor a 40mmHg se debe diagnosticar como hipotensión arterial.
Causas La hipotensión suele originarse por alguno de estos factores:
agentes ansiolíticos anafilaxia analgésicos narcóticos antidepresivos arritmias ataque cardíaco deshidratación diabetes diuréticos insuficiencia cardíaca medicamentos para el corazón medicamentos empleados en cirugía síncope shock (choque) - choque hipovolémico, choque obstructivo, choque cardiogénico, choque distributivo trastornos alimenticios, como la anorexia
Otra causa muy común es la hipotensión ortostática, producida por el cambio repentino de posición del cuerpo, habitualmente al levantarse rápidamente de la cama o de una silla. También al fumar, en una persona que no está acostumbrada al efecto del tabaco.
Síntomas
La hipotensión suele venir acompañada de otros síntomas: Palidez Mareo Náusea Vómito Síncope (desmayo) Dolor torácico Dificultad respiratoria Palpitaciones Parestesia o adormecimiento (usualmente manos, piernas y cabeza) Dolor de cabeza Sensación de inestabilidad Rigidez cervical Visión borrosa Vértigo
Consecuencias
La hipotensión suele afectar a: Sistema nervioso central Arterias periféricas Corazón Riñones
Tratamiento
Si se sufre de síncope Dificultades respiratorias Heces oscuras Vértigos Fiebre superior a los 38 °C Arritmia Shock (estos son casos de emergencia)
Véase también
Hipertensión Presión sanguínea Aparato circulatorio Esfigmomanómetro
Referencias
Enlaces externos MedLinePlus
Categoría:Enfermedades vasculares Categoría:Presión sanguínea