La catedral metropolitana de San Pedro Apóstol o catedral metropolitana de Cali es una iglesia catedralicia de culto católico dedicada a San Pedro Apóstol. La catedral es el principal templo de la arquidiócesis de Cali, sede del arzobispo, así como de la "Parroquia de la Catedral". En su costado izquierdo se levanta el Palacio Episcopal de Cali, diseño del arquitecto francés Julien Polti.
Por su valor histórico y arquitectónico, la catedral fue propuesta como Monumento Nacional de Colombia por medio de la resolución 002 del 12 de marzo de 1982 y finalmente, el Ministerio de Cultura de Colombia por medio de la resolución 1686 del 1 de diciembre de 2004 es declarada Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional -BIC- (equivalente al antiguo título de Monumento Nacional actualmente en desuso).
Historia miniaturadeimagen|izquierda|Antigua fachada de la Catedral de San Pedro.La iglesia matriz dedicada a San Pedro apóstol debió erigirse tras la fundación española de Santiago de Cali acaecida en 1536, no se conservan documentos que describan dicha construcción de tal manera que pueda realizarse una reconstrucción cierta, sin embargo se puede establecer que el templo durante el tenía los cimientos de sillería y mampostería con el arco toral de ladrillo y techumbre de paja, más tarde la techumbre fue cubierta de tejas. La orientación del templo disponía la entrada principal por la actual calle 11 mientras que la Puerta Falsa daba a la plaza Mayor.
Para comienzos del fue necesario intervenir el edificio al punto de tener que reconstruirlo, obra encomendada al maestro de cantería y albañilería Sánchez de Medina quien realizó los correspondientes planos, en dicha labor se reconstruyó la sacristía preexistente y se añadió una más con puerta hacia el interior del templo de tal manera que los sacerdotes pudieran dirigirse a los altares laterales, cabe citar en estas labores de reconstrucción al maestro carpintero Pedro Chaparro quien realizó el recubrimiento en madera de la capilla mayor, el arco toral y las dos sacristías, así mismo se le encomendó por parte del Cabildo la fabricación de las puertas del templo y de una reja para la pila bautismal. Para hacerse a una idea aproximada del templo hay que remitirse a la catedral de San Pedro y a la iglesia de San Francisco ambas en Buga y en menor medida a la iglesia de Nuestra Señora de La Merced en Cali, al parecer la iglesia matriz de San Pedro en Cali debió contar con torre y no con espadaña.
Para comienzos del el templo fue ampliado con la construcción de la capilla del Señor de la Humildad, de igual forma se destinaron fondos para la construcción de una mejor torre pues la iglesia para esta época presentaba un alto deterioro.
La nueva construcción se inició siguiendo el estilo barroco, y se encargó al arquitecto Antonio García. El 1 de septiembre de 1772 el cura párroco José Rivera puso la primera piedra. En la construcción se empleó como mano de obra a presos de las cárceles caleñas. Se entregó al servicio en 1825 pero sin haberse concluido el templo. En 1842 la iglesia ya estaba terminada con excepción de la torre. Por problemas políticos el templo no se pudo concluir sino hasta 1842 bajo los cánones neoclásicos.
Un sismo en 1885 daño la bóveda central, tras lo cual fue necesario reconstruirla, labor realizada bajo las órdenes del presbítero Severo González. El 7 de junio de 1925 un fuerte sismo deterioró seriamente la fachada y el campanario. El consejo de los ingenieros fue derribarla y reconstruirla, labor que llevaron a cabo los ingenieros Borrero y Ospina. El coro y el frontispicio fueron elaborados en ladrillo y concreto armado y se preservan hasta nuestros días.
Arquitectura
El templo barroco El proyecto original de 1772 iniciado por el Teniente de milicias español Antonio García (autor así mismo de la iglesia de San Francisco en Popayán con la que guardaba semejanza) y concluido por fray José Ignacio Ortiz, denota la influencia de Vignola en el diseño de algunos elementos constitutivos del edificio. Pese a la austeridad del diseño se logró una fábrica sólida y clara, armónica entre sus partes y en su conjunto. Se trató de un edificio de planta basilical dispuesto en tres naves, con sotacoro a los pies del templo, en la cabecera se ubicó el presbiterio con sacristías a los costados y en la parte posterior un camarín, así mismo contaba con un campanario en el frente, esta estructura sería replicada posteriormente por Antonio García en la iglesia de San Francisco en Popayán. miniaturadeimagen|279x279px|Planta del templo barroco (1772-1925)|centro
Interior Antonio García proyectó un edificio de planta basilical de tres naves, las naves laterales se comunican con la central mediante 12 arcos formeros de medio punto sin arquivoltas (tal como se diseñaron los arcos de la fachada), en estas naves laterales se acomodan retablos o altares menores, estos espacios carecen de iluminación directa que sólo llega con potencia a la nave central a través de lunetos, cada arco formero está enmarcado por pilastras dóricas acanaladas (8,24 M) con un entablamento corrido animado por triglifos y metopas que se dejaron limpias, ambos elementos, pilastras y entablamento siguieron casi sin variación los postulados de Vignola en su tratado Regola delli cinque ordini d´architettura (1562), los mútulos se realizaron con menos vuelo debiendo con ello omitir la decoración en la cara inferior de la cornisa. La elección del orden dórico para la proyección del templo obedeció a los pocos recursos con los que contaba García para realizar la obra, de ahí que se carezca de una decoración exuberante, típica del barroco y que por el contrario, se califique a menudo la obra como neoclásica, sin embargo, el tratamiento espacial la hace aún barroca. Sobre el entablamento dórico corre una faja con moldura que sirve de arranque a la bóveda de cañón con lunetos en los cuales se dispuso de ventanas de arco rebajado, continuando el eje de cada pilastra se dispuso de arcos fajones cuyos empujes son absorbidos por contrafuertes de formas curvas (actualmente cercenados) visibles desde el exterior del edificio. En los tramos de las naves laterales se ubicaron también bóvedas de medio cañón dispuestas en sentido transversal al eje del templo, cada tramo se comunica con el siguiente mediante un arco de medio punto y sobre éste se proyectó otro del mismo diámetro a manera de luneto, las bóvedas de los tramos correspondientes a los pies del templo debieron ubicarse en sentido longitudinal al eje del edificio y ceñidas de arcos fajones. A los pies del templo, en la nave central se debió contar con un sotacoro, probablemente de arco rebajado que soportaba el coro cuya piso coincidiría con la cornisa del primer cuerpo de la portada central de la fachada, el sotacoro se habría comunicado con las naves laterales a través de vanos con arcos de medio punto a manera de puertas. miniaturadeimagen|Vista de Regola delli cinque ordini d´architettura de Vignola (1562). La página muestra el orden dórico mutular empleado en el interior del templo de San Pedro en Cali.|222x222pxEn la cabecera del templo se ubicaban el presbiterio, las sacristías y el camarín. Las sacristías, una a cada lado del presbiterio, se cubrían con bóvedas de medio cañón, longitudinales al eje del edificio, éstas sacristías se comunicaban con el presbiterio a través de vanos de medio punto a manera de puertas, en la parte posterior del presbiterio se ubicaba un retablo mayor y delante de éste el altar mayor, este retablo además de servir como remate visual de la nave central debía comunicar el presbiterio con un camarín circular según informes de finales del cuyo diámetro debió corresponder aproximadamente al ancho de uno de los tramos de la nave central, la construcción de este camarín no correspondió a un propósito estético o incluso litúrgico sino a una necesidad estructural, según relata el propio Antonio García en uno de sus informes pues el terreno sobre el cual se decidió construir el templo se hallaba en pendiente, de manera que se propuso construir un refuerzo en la parte posterior del templo.
La fachada Este proyecto consideraba para la fachada tres portadas correspondientes a las tres calles o naves del interior, la portada central dividida en tres cuerpos cuyas trazas se realizaron de acuerdo a proporción sesquiáltera (2/3) y mediante la cual se ordenó el diámetro de las columnas y pilastras que conformarían dicha portada central, así el diámetro de las columnas del primer cuerpo eran 2/3 del diámetro o ancho de las pilastras que conformaban la nave central en el interior, de igual manera las columnas del segundo cuerpo tenían 2/3 del diámetro de aquellas del primero y las pilastras del tercer cuerpo tenían un ancho equivalente a 2/3 del diámetro de las columnas del segundo cuerpo.
El primer cuerpo de la portada central fue concebida como un arco del triunfo con dos pares de columnas dóricas exentas (6,18 M), de fuste liso, de basas asentadas directamente sobre el suelo, sostenían un potente entablamento dórico denticulado con triglifos y metopas sin decoración, similar a lo que sucede en la fachada de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid, este arco del triunfo cobijaba la puerta principal enmarcada por doble arco de medio punto y remarcada mediante un arco rebajado en lesena sobre el muro, este efecto de claroscuro fue replicado a los costados de este arco del triunfo dotándolo de movimiento a través de quiebres verticales y pequeñas volutas en la base, algo característico del barroco.
El segundo cuerpo continuaba las líneas verticales del primero y estaba dotado de columnas dóricas embebidas (3,20 M), de fuste liso y anilladas en el tercio inferior, éstas se asentaban sobre pedestal corrido y sostenían un alto entablamento dórico sin mútulos ni triglifos, en los extremos laterales y sobre el mencionado pedestal se disponían pequeñas volutas que acentuaban el carácter barroco de la composición, todo ello enmarcaba en el centro una ventana de arco rebajado cuya moldura llegaba hasta el astrágalo corrido de las columnas. miniaturadeimagen|Boceto de la portada central de la fachada barroca (1772-1925)|338x338pxEl tercer y último cuerpo se ordenó con sólo dos pilastras dóricas (3,03 M) asentadas sobre pedestal sin zócalo y doble cornisa corrida que se extendían hasta rodear los paños lisos verticales de las entrecalles, a los extremos laterales y siguiendo lo dispuesto en los dos cuerpos anteriores se dispuso de volutas pero de tamaño prominente; entre ambas pilastras quedaba dispuesto un muro liso a modo de lienzo sobre el que se dibujó mediante moldura un ovalo rematado por sencilla clave que recuerda el remate de la fachada de la iglesia de San Carlo alle Quattro Fontane en Roma, a cada lado de dicho ovalo se continuó la moldura de manera ortogonal, este diseño se coronó mediante frontón triangular constituido por un entablamento dórico sin dentículos ni triglifos, en el vértice del frontón se dispuso de pináculo piramidal asentado sobre paralelepípedo cuadrado.
A los costados de la portada central de la fachada, en las entrecalles, se dispuso de dos paños lisos verticales, a manera de contrafuertes pero sin sobresalir de la fachada como si sucede en la fachada de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, dichos paños lisos verticales en realidad eran la proyección de los pilares que separaban las calles o naves laterales de la nave central; aquellos paños lisos se extendían verticalmente hasta la cornisa que rodeaba exteriormente la nave central y que se prolongaba hasta la fachada, sobre esta cornisa y como remate de estos lienzos verticales se dispuso de pináculos piramidales asentados sobre paralelepípedos rectangulares.