El lince ibérico (Lynx pardinus) es una especie de mamífero carnívoro de la familia Felidae, endémico de la península ibérica, conocido internacionalmente por su recuperación tras haber estado en peligro crítico de extinción a principios del . Actualmente se considera especie vulnerable.

En 2002 tan solo se pudieron contar noventa y cuatro individuos, de los cuales cincuenta y ocho adultos y apenas veintisiete hembras en situación reproductiva, repartidos en dos poblaciones, en Andalucía, aisladas entre sí. Tras numerosos esfuerzos de conservación y recuperación, en 2013 se calculó algo más de trescientos individuos en aumento,La población de linces se triplica en Andalucía en los últimos diez años más otra en los Montes de Toledo de unos quince individuos y por ello escasamente viable, lo que lo convertía en la especie de felino más amenazada del mundo. (en inglés) LynxBrief N° 12, December 2008 Consultado el 21 de febrero de 2013.

En el año 2023 se estimó una población de 1668 ejemplares en libertad distribuidos principalmente en España por Andalucía (en los parques de Doñana, Sierra de Andújar, Sierra de Cardeña y Montoro y Sierra de Cazorla), Castilla-La Mancha (en los Montes de Toledo, Villaescusa de Haro y La Alberca de Záncara ) y por Extremadura y en Portugal, en el parque natural del Valle del Guadiana.

Descripción thumb|Ejemplar en Ciudad Real. Es un felino de aspecto grácil, con patas largas y una cola corta con una borla negra en el extremo que suele mantener erguida batiéndola en momentos de peligro o excitación. Sus características orejas puntiagudas están terminadas en un pincel de pelos negros rígidos que favorece su camuflaje al descomponer la redonda silueta de su cabeza.

También son características las patillas que cuelgan de sus mejillas. Aparecen a partir del año de vida, cuando apenas cuelgan por debajo de la barbilla y aumentan de tamaño con la edad. Los machos tienen las patillas y los pinceles negros y más largos que las hembras.

Su fórmula dentaria es 3/3, 1/1, 2/2, 1/1 = 28.

Su coloración varía de pardo a grisáceo con los flancos moteados de negro.

Existen tres patrones de pelaje:

Mota fina: con numerosas manchas de pequeño tamaño y repartidas uniformemente y de manera densa, que tienden a concentrarse en los flancos laterales. Mota gruesa A: las manchas son de mayor tamaño y tienen cierta tendencia a disponerse en líneas, apareciendo dos o más parejas de motas de mayor tamaño a nivel de los hombros. Mota gruesa B: las motas son del mismo tamaño que en la mota gruesa A, pero no se aprecia ninguna ordenación específica ni las manchas de los hombros.

Es un lince de pequeño tamaño. Pesa aproximadamente la mitad que el lince boreal o euroasiático (Lynx lynx). Los machos adultos pesan un promedio de 12,8 kg y las hembras sobre 9,3 kg, llegando a pesar los machos hasta 20 kg. Ambas son distintas especies, simpátricas en Europa Central durante el Pleistoceno. La época de la separación se estima que ocurrió mucho antes que la separación de los linces eurasiáticos y el lince canadiense (Lynx canadensis). Se considera que los linces eurasiáticos e ibéricos comparten como antecesor a Lynx issiodorensis, el ibérico en Europa y el lince eurasiático (que más tarde dio lugar al lince de Canadá) en China. Aunque las áreas de distribución del eurasiático y del lince ibérico nunca se solaparon mucho, y han llegado a estar esencialmente separados en épocas recientes, los dos linces pudieron coexistir hasta finales del en los Pirineos y quizá en la costa norte de España. Las crías nacen unos 70 días después del apareamiento.

Distribución thumb|Distribución hacia 1980 del lince ibérico. En el año 2006 los únicos núcleos con presencia de reproducción segura de la especie se limitaban a Sierra Morena, en concreto el parque natural de la Sierra de Andújar (que es la principal población de lince ibérico que hay en el mundo), el parque natural de la Sierra de Cardeña y Montoro, y el parque nacional y natural de Doñana y su entorno. Podría haber poblaciones muy reducidas en otras comarcas, con datos de presencia reciente en el suroeste de Madrid, Montes de Toledo, sureste de Ciudad Real y en la sierra de Alcaraz, donde se han localizado al menos quince ejemplares distintos mediante fototrampeo: tres hembras adultas, dos machos adultos, cuatro subadultos —dos machos y dos hembras— y seis cachorros. Y algunas otras confirmadas como en Sierra Mágina (Pegalajar, La Guardia, Mancha Real), como atestiguan las capturas de fototrampeo e informes de atropellamientos

Tras décadas de investigación para su cría en cautividad y reintroducción en el medio natural financiado mediante fondos a cargo del Programa LIFE europeo, el censo realizado en 2018 estimó un incremento de la población de lince ibérico en casi setecientos ejemplares distribuidos en una superficie era de 3064 km² repartidos por Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y el sur de Portugal.

En 2024 se publicó el Censo Lince 2023 que, en toda su área de distribución ibérica, arrojó la cifra de 2021 ejemplares, repartidos entre España, con 1730 (85,6%), y Portugal, con 291 individuos (14,4%).

Poblaciones miniatura|Suelta de linces en Menasalbas (2019). Las poblaciones existentes a finales del probablemente se encuentran desaparecidas (sierra de San Pedro, Villuercas y sierra de Gata en Extremadura, Sierra Morena Central y Occidental y algunos puntos de las Sierras Béticas de Jaén, Granada y Albacete). En conjunto, las poblaciones de Sierra Morena oriental y Doñana sumaban menos de doscientos ejemplares en 2005. Sin embargo, parece que la tendencia se invierte muy ligeramente, y en el año 2007 se estima la población en los dos principales núcleos citados anteriormente (únicos donde hasta ese momento se había confirmado su presencia estable y la reproducción) de entre doscientos quince y doscientos cincuenta ejemplares (50-53 en Doñana y el resto en Sierra Morena).Artículo del diario El País del 6 de noviembre de 2007 En 2007, se localizaron unos quince ejemplares en Castilla-La Mancha y Extremadura, los primeros después de muchos años sin verse en estas regiones.

Tras un par de años con una población estancada en torno a trescientos treinta ejemplares en 2013 y 2014, el censo de 2015 indicó un aumento de la población en libertad que, gracias sobre todo a las reintroducciones, alcanzó los cuatrocientos cuatro ejemplares, de los cuales trescientos sesenta y uno se encuentran en Andalucía.Crece con fuerza el número de linces ibéricos gracias a las reintroducciones El País. 4 de abril de 2016 Estos datos positivos se completan con la confirmación de la persistencia de las poblaciones fuera de Andalucía, en Portugal, Badajoz y los Montes de Toledo. Para el censo de 2016, la población continuó creciendo hasta alcanzar los cuatrocientos ochenta y tres ejemplares, de los cuales trescientos noventa y siete se hallan en Andalucía.

También parece que han empezado a repoblar la provincia de Alicante, donde no se avistaban ejemplares desde la década de 1950-60. También se han avistado ejemplares en el Altiplano de Yecla-Jumilla, Región de Murcia, donde se reinició la reintroducción de linces en 2023.

Para 2023 (censo publicado en 2024), se constata la presencia de 2021 ejemplares en toda la Península, de los que 1730 se encuentran en España, con Andalucía a la cabeza (755), y 291 en Portugal.

Número total de linces ibéricos salvajes miniatura|La reina Sofía y María Dolores de Cospedal participan en la suelta de un lince en una finca en Mazarambroz (provincia de Toledo).

Hábitat El lince ibérico se encuentra en el bosque y matorral mediterráneo, en zonas muy restringidas de la península ibérica. En España en muy pocas áreas, bien conservadas y aisladas de la actividad humana, mientras que en Portugal, su población se encuentra en aumento, especialmente en el espacio protegido del Valle del Guadiana. Este tipo de hábitat le proporciona refugio y pastos abiertos para cazar conejos, que suponen el 90 % de su dieta.

En Portugal se están haciendo esfuerzos denodados para la recuperación del hábitat del lince, como en la reserva natural de la Sierra de la Malcata.

El tamaño del territorio que necesita cada ejemplar está condicionado por la abundancia de presas potenciales, pero como media, un lince ocupa unos 10 km². En zonas ricas en alimento, el territorio del lince será algo menor que en zonas pobres. Dentro de este territorio suelen existir distintas residencias vitales para el lince, como las zonas de monte bajo para el descanso y las zonas de campeo, donde el lince estará en activo, y que coinciden con las de máxima densidad de conejos.

Las preferencias examinadas del hábitat del lince en el área de Doñana, incluyendo el parque y los alrededores, revelan que el lince está generalmente ausente en las tierras de cultivo y en plantaciones de árboles exóticos (eucalipto y ciertos pinos), donde también escasean los conejos. En el parque, la radiotelemetría muestra que más del 90 % de los puntos de reposo del día usados por el lince se localizan dentro del matorral denso. El lince se encuentra principalmente entre los 400 y 900 m sobre el nivel del mar, pero este intervalo puede extenderse hasta los 1600 m.

Comportamiento left|thumb|Lince ibérico En la mayoría de los casos, el lince ibérico vive de manera solitaria y nómada, y es muy territorial, mostrándose más sociable en la época de celo. Es un ágil cazador. Se aproxima sigilosamente a la presa y salta sobre ella con rapidez. Menos frecuentemente espera oculto a que pase una presa.

Cuando las temperaturas máximas aumentan, los linces pasan más tiempo descansando, al contrario que cuando hay precipitaciones. Los linces juveniles son básicamente crepusculares y diurnos, con un aumento de su actividad nocturna después de su primer año de vida. Durante el invierno, los linces pueden tener actividad durante las veinticuatro horas del día, contrastando con sus hábitos casi estrictamente nocturnos en verano.

Un estudio de radiotelemetría en el parque nacional del Coto de Doñana mostró linces principalmente nocturnos, con la actividad concentrada en el crepúsculo, y cuando los animales se movían de sus lugares de reposo diurnos hacia los de caza nocturna. El recorrido diario realizado fue como promedio de siete kilómetros, con los machos viajando generalmente más lejos que las hembras.

Alimentación thumb|Lince ibérico comiendo un pájaro. El lince ibérico es el único carnívoro considerado especialista en la caza de conejos. Esta especie le aporta del 80 al 90 % de su alimentación. También consume anátidas, ungulados, perdices, pequeños mamíferos y otras aves. La aparición de estas presas en su dieta depende de la época del año, de la disponibilidad de presas y de la zona.

Por el peso, el 93 % de la presa del lince ibérico durante la estación del verano está compuesto por conejos, que sufren en determinada época la mixomatosis. La proporción de conejos en la dieta disminuye levemente en los meses del invierno, cuando el número de conejos están en un punto bajo anual. En este tiempo, cazan cervatillos y muflones juveniles. En las marismas del Coto de Doñana, a lo largo de la costa sudoccidental española, los patos son un recurso alimenticio estacional importante desde marzo a mayo, durante la época de cría. Las necesidades energéticas del lince ibérico se ha estimado que equivalen a aproximadamente un conejo por día.

Reproducción thumb|Perfil de un lince ibérico. La época del celo comienza entre enero y febrero, adelantándose en las regiones meridionales desde finales del mes de diciembre hasta mediados del mes de febrero. El lince, a pesar de ser un animal de hábitos solitarios, en esta época del año suele permanecer con su pareja.