José Valentín Raimundo Canalizo Bocadillo (Monterrey, Nuevo León; 12 de febrero de 1794 - Ciudad de México, 20 de febrero de 1850), fue un destacado militar y político mexicano que se desempeñó como presidente de México en dos ocasiones; la primera vez del 7 de septiembre de 1843 al 4 de junio de 1844 y la segunda ocasión entre el 21 de septiembre y el 6 de diciembre de 1844, gobernó en un periodo difícil e inestable de la historia de México, posterior a la Independencia de México y la separación de Texas de México, y previo a la invasión estadounidense.

Antes de ser presidente, fue alcalde o prefecto de la Ciudad de México (hoy jefe de Gobierno de la Ciudad de México), y anteriormente fue Gobernador del estado de Puebla. Tiempo antes fue alcalde o Prefecto de la ciudad de Cuernavaca. Ha sido el único presidente de México nacido en el estado de Nuevo León

Militar de oficio, luchó en numerosas batallas famosas de las Guerras de la historia de México. Fue gobernador militar de los estados de Oaxaca y el Estado de México a principios de la década de 1830. A los 17 años, su primer trabajo fue como cadete real de infantería peleando contra los Insurgentes al inicio de la guerra de la Independencia de México en 1811, y hacia el fin de dicha guerra en 1821 juró lealtad al México independiente con Agustín de Iturbide.

Meses después de la Batalla de El Álamo en Texas en 1836, fue comandante de la División del Norte en Tamaulipas. En 1847 a los 53 años, tres años antes de morir, fue Ministro de Guerra (ministro de Defensa) con el presidente de México Valentín Gómez Farías. Durante la invasión estadounidense, combatió en Veracruz como general al frente de la División del Este.

De joven había formado parte del consejo de guerra que condenó a muerte a Vicente Guerrero en 1831 por lo que sería más recordado. Se decía al principio que él era "el más fiel al Presidente de México Antonio López de Santa Anna"; de allí que este lo eligiera como su sucesor a la presidencia del país, en la época de la "dictadura" de Santa Anna, en que varios presidentes incluyendo Gómez Farías y Canalizo, ocuparon el poder presidencial por periodos y turnándose con Santa Anna. Sin embargo, al final de la Guerra de México con Estados Unidos, Canalizo se distanció de Santa Anna por desacuerdos con él sobre tácticas militares de cómo combatir al enemigo estadounidense, apartándose de las últimas batallas de esta guerra y retirándose de la política.

Biografía Primeros años Nació en Monterrey, Nuevo León, el 12 de febrero de 1794, siendo hijo de don Vicente Canalizo y doña María Josefa Bocadillo. Para muchos criollos de su generación, la carrera de las armas representaba una buena posibilidad de vida, sobre todo para quienes tenían familiares con un buen puesto en el ejército. Es quizá por esta razón que poco después de iniciada la revolución de independencia, Valentín fue enviado con sus parientes, el general José Rafael Canalizo y Juan Nepomuceno Canalizo, a Querétaro en donde sentó plaza como cadete del Regimiento Provincial de Infantería, en Celaya, el 30 de agosto de 1811, hasta que dicho cuerpo fue refundido en el Regimiento de Infantería Primero de Línea, en 1821.

Aceptado como cadete en el ejército realista A los dieciséis años, en agosto de 1811 fue aceptado como cadete en el Regimiento Provincial de Celaya, unidad después comandada por el coronel Agustín de Iturbide. El servicio militar lo llevó a dejar su terruño y a vagar por gran parte del territorio nacional, un hecho de significativa importancia para la formación de su carácter y una posterior conciencia nacional.

En el ejército realista el joven Canalizo luchó contra los insurgentes en casi todas las campañas del centro del país y del bajío en 1814, en las acciones de la Purísima, la Quemada y San Miguel el Grande y, en 1815, en el ataque a valle de Santiago, y en el sitio de Copero, donde fue herido en el brazo derecho durante el asalto del 4 de marzo de 1815, en que el Regimiento de Celaya fue rechazado con graves pérdidas. Cabe decir que esa fue la única derrota que Iturbide sufrió en su carrera.

Convertido en un militar con temple que constantemente estaba en combate, los ascensos llegaron rápido. En 1816 fue nombrado subteniente y al siguiente año obtuvo el grado de teniente. Algunos historiadores lo han referido en esa etapa de su vida como uno de los oficiales más sanguinarios, debido a que las tropas de Iturbide tenían por norma ejecutar a los insurgentes que caían prisioneros. Pero hay que recordar que Canalizo en esa época era un subordinado.

En el ejército de Agustín de Iturbide Comprometido desde 1820 con Iturbide, como la mayoría de los oficiales, Canalizo aceptó el Plan de Iguala cuya intención era la emancipación de México y se incorporó al Ejército Trigarante, como mayor de órdenes de la División de Vanguardia. Juró la Independencia el 2 de marzo de 1821. Una de las primeras tareas que se le encomendó fue convencer a las tropas del Regimiento de Celaya de unirse a la independencia.

Incorporado al Ejército Trigarante con el rango de capitán, formó parte de la División de Vanguardia en la exitosa marcha del general Iturbide hacia la capital. Bastarían solo seis meses para derrotar a todas las fuerzas españolas y criollas aún leales al rey Fernando VII en México. Canalizo se halló en los sitios y tomas de Valladolid, hoy Morelia, San Juan del Río, Zimapán y Querétaro. En San Luis de la Paz, Guanajuato, participó en el combate en donde dos regimientos españoles, el de Zaragoza y Zamora al mando del coronel Rafael Bracho, se rindieron en masa.

En la batalla de Azcapotzalco, ocurrida en agosto de 1821 cerca de la capital del país, y considerada la última acción bélica de la Guerra de Independencia, se distinguió con creces. Herido en la pierna derecha, por su valor el 19 de agosto de 1821 fue ascendido a teniente coronel, en el mismo campo de batalla y premiado con un escudo de distinción. Asistió al sitio y toma de la Ciudad de México. Victorioso el Ejército Trigarante entró en la Ciudad de México un mes después, el 27 de septiembre de 1821, Cerca de dieciséis mil tropas desfilaron por las calles y Valentín marchó orgullosamente a la vanguardia de la columna dirigiendo dos compañías de su regimiento, y a la jornada de Guadalajara con el general José Joaquín de Herrera. Se adhirió al Plan de Casa Mata en 1823.

En el ejército mexicano independiente En el México independiente un nuevo ejército fue creado. El antiguo Regimiento de Celaya pasó a ser el 1° Regimiento de Línea, y Canalizo se integró al ejército nacional con el puesto de coronel. En el Archivo de Cancelados de la Secretaría de la Defensa Nacional se encuentra su expediente, formado por casi tres tomos, en el cual es descrito de la siguiente manera, en una media filiación suya de esa época, se le describió como de: "Calidad noble, pelo y cejas güeras, ojos azules, color blanco y nariz regular".

Detención de Guadalupe Victoria Aunque la mayoría de los que habían formado el Ejército Trigarante estaban a favor de la emancipación, no todos tenía las mismas ideas políticas. La búsqueda de una nueva forma de gobierno llevaría a la formación de partidos y a la distensión entre los mexicanos. Apoyado fuertemente por el ejército, Iturbide lograría imponerse primero como presidente de la Junta Provisional Gubernativa y después como emperador de México. El descontento no se hizo esperar, sobre todo entre los antiguos insurgentes. El General Guadalupe Victoria, encabezaría una conspiración para constituir una república; pero informado Iturbide de la existencia de esta conjura, de inmediato ordenó su detención. La aprehensión quedó a cargo del coronel Canalizo. El historiador Lucas Alaman relata que después de arrestarlo con un pelotón de soldados, se encargó de llevarlo a prisión, pero en el acto de conducirlo, Victoria trató de huir, y Canalizo tuvo que usar el sable para impedirlo. Con el plano de su espalda lo cintareo (planazos) varias veces en la espalda.

Este incidente le traería fuertes resentimientos y posteriores consecuencias, ya que tras la caída de Iturbide y el ascenso de Victoria como primer presidente de México, se vería forzado a retirarse del ejército. Regresaría al servicio activo hasta 1829, cuando surgió la amenaza de reconquista española y la fallida invasión del general Isidro Barradas a Tampico.

Apoyando al Gral. Anastasio Bustamante Reincorporado con su anterior cargo de coronel, apoyaría a uno de sus antiguos jefes del Ejército Trigarante y de la batalla de Azcapotzalco, Anastasio Bustamente, en el Plan de Jalapa (1829) en contra de la administración del presidente Vicente Guerrero.

Después, los continuos levantamientos y revueltas lo llevaron a una serie de campañas por los más diversos territorios del país. En 1830 hizo la campaña de Puebla, incorporado a las fuerzas de Eligio Ruelas, asistiendo a las acciones en las poblaciones de Llano Alto y El Alacrán. Al año siguiente 1831 asistió a la pacificación de la Costa Chica en el actual estado de Guerrero y la Mixteca, en Oaxaca contra los sublevados Narváez y Luna. En esta última región realizó un destacado servicio al frente del ejército mexicano al salvar la Villa de Etla. De acuerdo con el historiador Carlos María de Bustamante, destrozó en diez minutos a más de seiscientos hombres que iban a consumar el saqueo de aquella ciudad. Este hecho, ampliamente recordado en su época, sería usado a su favor durante un juicio al que fue sometido años después por el Congreso, tras su caída de la presidencia. Fue nombrado comandante general del Departamento (hoy estado) de Oaxaca.

Consejo de Guerra y fusilamiento de Vicente Guerrero En 1831 Canalizo fue ascendido a coronel, luego desempeñó la prefectura o alcaldía de Cuernavaca y después fue teniente gobernador del Departamento de México (hoy Estado de México). Estando en Oaxaca, el azar también lo llevó a formar parte del consejo de guerra que se levantó contra el expresidente Vicente Guerrero, después de que había sido traicionado y aprehendido por el marino genovés Francisco Picaluga, cuando fue invitado a comer en el bergantín Columbo del cual era capitán y se encontraba fondeado en la bahía de Acapulco, levando anclas y entregado al gobierno en Santa María de Huatulco. Como el oficial de mayor grado, el coronel Canalizo presidió el consejo integrado por diez capitanes. Acusado de sedición y motín, el antiguo héroe de la independencia fue sentenciado a muerte en un juicio de solo 48 horas. El consejo (---) condena al referido Vicente Guerrero a la pena de ser pasado por las armas, conforme a lo prevenido en la ley, estipulaba el veredicto final, en cuyo documento quedó estampada en primer término la firma de Canalizo. La sentencia fue llevada a cabo cuatro días después, el 14 de febrero de 1831 en Cuilapam.

Rebelde y general En menos de dos años Canalizo se convertiría también en un insurrecto. En 1833 se rebeló en contra de las reformas liberales que Valentín Gómez Farías proponía para acabar con los privilegios de la Iglesia y los militares. Bajo la consigna Religión y fueros, se proclamó en Ocotlán, Oaxaca, para defender la religión santa y sostener los fueros del ejército.

Aunque los principales líderes de este movimiento fueron pronto derrotados, Canalizo prosiguió la lucha durante varios meses más, hasta que finalmente la actitud conciliadora del presidente Gómez Farías lo convenció de deponer las armas. El hecho de no haber sido vencido le ganó reputación y en 1835 le fue otorgado el grado de general de brigada. Durante los siguientes años obtendría una serie de puestos importantes, como comandante militar del departamento de Oaxaca, prefecto de Cuernavaca, teniendo gobernador del Estado de México y gobernador de esa entidad.

Comandante del Ejército del Norte