La economía de León se basa en el sector servicios, siendo un centro de referencia comercial en torno al cual orbitan más de 450 000 personas. El sector servicios basa su fuerza en su condición de centro de referencia de la provincia y en la gran afluencia turística registrada durante todo el año, aunque con especial intensidad en la época estival y en Semana Santa; sin embargo, el sector turístico presenta una gran debilidad en la estancia promedio, que se encuentra lejos de la media española: 1,58 días frente a 3,24.
El sector primario, Por el contrario, representa un escaso porcentaje en la economía de la ciudad y, debido a la presión urbanística, este porcentaje tiende a disminuir. La mayor parte de la actividad primaria se centra en las vegas de los ríos Bernesga y Torío.
De escasa tradición industrial, a principios del , el desarrollo de diversas infraestructuras de transporte ha reactivado el desarrollo del sector secundario. Así, la expansión se ha concretado en la creación de varios nuevos polígonos industriales, entre los que destaca Villadangos y la ampliación de los ya existentes, como Onzonilla. El desarrollo del sector de la innovación, también reciente, se ha consolidado y concretado en torno a Hewlett-Packard y el Inteco (ahora Incibe), así como en la construcción del centro de supercomputación de León.
__TOC__ thumb|right|Maqueta de León, en la Plaza de San Marcelo. thumb|right|El crecimiento de la ciudad durante el último siglo ha sido notable. thumb|right|Durante el , la ciudad, poco poblada, era de un tamaño similar a Zamora. thumb|right|La llegada del tren supuso una notable expansión de la ciudad.
Historia económica Una vez establecido el campamento romano en torno a los años 74-75, este se encargó del control, gestión y explotación de las minas de oro, de las cuales la más importante era la de Las Médulas. Su actividad atrajo a población civil alrededor del campamento, la cual se asentó en el recinto civil canabae para satisfacer las necesidades de los soldados. Allí, desarrollaron actividades, tales como la artesanía o el comercio, que evolucionaron para no ofrecer servicios tan solo a la legión, sino también a la creciente población civil. Tal crecimiento es testificado por la presencia de unas termas, de uso militar y civil.
Con la caída del Imperio romano, León entró en decadencia, el comercio y la artesanía pasaron a ser testimoniales y la población se redujo en gran medida, razón por la cual la ciudad pasó a ser un centro agrícola de poca importancia y un lugar de paso para los ganaderos de la zona. Con la llegada de los árabes, la ciudad se despobló definitivamente y sus murallas sirvieron como majada para los ganaderos de la zona.
No fue hasta el año 856 cuando Ordoño I repobló la ciudad y reconstruyó sus murallas, tras lo cual se reactivó el comercio y la artesanía en la ciudad; sin embargo el verdadero impulso provino de Ordoño II quien convirtió a León en la capital de su reino, con lo cual se volvió uno de los centros urbanos más importantes de la España cristiana. Los avatares políticos fueron restando protagonismo a León a lo largo de la historia. Esta pérdida de protagonismo culminó en la unión definitiva del reino de León con la Corona de Castilla en el año 1230. Pese a ello, muchas de las instituciones del reino tuvieron continuidad después de esta unión.
La eliminación de la condición de capital de la ciudad supuso una aún mayor pérdida de importancia, que se concretó en un estancamiento, cuando no descenso, de la población. En el , una serie de acontecimientos climáticos mermaron las cosechas y afectaron especialmente a León, cuya economía dependía en exceso del sector primario. Según fuentes de la zona, las malas cosechas provocaron la pérdida de la cuarta parte de la población. Con el cambio de siglo, mejoró la situación y la ciudad reconstruyó las murallas abandonadas en la anterior crisis y construyó otras nuevas; planteando la necesidad de construir una cerca que protegiese los nuevos arrabales extramuros. A fines del , la ciudad contaba con una población entre los cuatro y cinco mil habitantes.
En los siglos y , León vivió un estancamiento de su población, similar al de las ciudades de la Meseta Norte. En estos años, el crecimiento demográfico en la ciudad no se debió a un incremento de la actividad industrial o comercial, sino al empuje de la agricultura de las zonas rurales que rodeaban la ciudad. Es por ello que la ciudad, con 5500 habitantes, era, junto con Zamora, una de las ciudades menos pobladas de la Meseta Norte.
Las malas comunicaciones con el resto del país hicieron que la ciudad mantuviese un aspecto rural y una población estable hasta comienzos del . Fue en ese siglo, cuando la ciudad inició una recuperación económica. Su condición de capital de provincia y, por ende, de centro urbano de referencia de la zona, así como la llegada del ferrocarril, provocaron que la ciudad se expandiera en todas direcciones con el ensanche y los barrios periféricos. La industria se asentó en un primer momento en los alrededores de la estación de ferrocarril, aunque más tarde se desplazó hacia el extrarradio y, luego, hacia los polígonos industriales habilitados en torno a la ciudad. A pesar de la importancia de este sector, nunca llegó a ser relevante en la estructura económica de la ciudad, en donde pesó más el sector servicios.
Reparto sectorial En 2008, el sector que mayor número de puestos de trabajo generó en León fue el sector servicios; que daba trabajo a 58.109 personas, lo que representaba el 83,4% de los trabajadores afiliados a la Seguridad Social.
A continuación, se situaban los sectores de la construcción y la industria, a los que estaban afiliados 6.424 y 4.521 personas, respectivamente. Estas cantidades representan el 9,22% y el 6,0% del total de trabajadores. Por último, el sector primario daba empleo a solo 618 personas, apenas el 0,89% del total. Del total de 12.499 trabajadores ocupados al 31 de marzo de 2006, 60.070 trabajaban por cuenta ajena, mientras que el resto, 9.602 personas, eran autónomos. autónomos
Finalmente, respecto a la distribución de los centros de trabajo en León, el 85,2% correspondía a empresas del sector terciario, el 9,9% a empresas de la construcción, el 4,4% a centros industriales y el 0,5% a centros agrarios.
Mercado de trabajo León contaba el 1 de enero del 2008 con una población de 135.119 habitantes, de los cuales 89.967 pertenecían a la llamada población activa, con edades comprendidas entre los 15 y los 64 años, lo que se traduce en que el 66,6% de los leoneses estaba en edad laboral frente al 65,0% provincial y al 69,0% nacional.
Es destacable que del total de la población activa, el 74,8% se encontraba afiliado a la Seguridad Social (a fecha de 31 de marzo de 2009), un porcentaje muy superior a la media provincial (52,8%) y nacional (61,5%).
En cuanto al desempleo registrado a 31 de marzo de 2009, León contaba con un total de 9.636 parados, lo que supone una tasa de desempleo del 10,7%. La media de la capital leonesa era ligeramente superior a la media de la provincia, pero inferior a la nacional, que se sitúan en el 10,5% (34.171 parados) y el 11,32% (3.605.402 de desempleados), respectivamente.
Gráfico de desempleo del mes de marzo entre los años 2000 y 2008.
Sectores productivos thumb|El chopo es la especie más utilizada en la silvicultura que se practica alrededor de la capital leonesa. Sector primario El sector primario en la capital leonesa se encuentra en vías de desaparición debido a la presión urbanizadora que ejerce la ciudad sobre los terrenos agrícolas. No obstante, aún quedan remanentes de este antaño importante sector económico para la ciudad, en las vegas de los ríos Torío y Bernesga y en el alfoz, consistentes sobre todo en una modesta cabaña ganadera que hace uso de los pastos que rodean la ciudad y en pequeñas plantaciones de cultivos cerealistas, como la cebada y el trigo.
Es importante también citar la silvicultura, que se centra en las riberas de los ríos y utiliza el chopo, por su condición de especie de rápido crecimiento y aceptable calidad maderera. Por el contrario, la presencia de la acuicultura y la pesca es despreciable, en cuanto que de la primera apenas existen empresas y la actividad pesquera se centra solamente en la pesca deportiva en los ríos cercanos.
La superficie total del municipio es de 3.899 hectáreas. De ellas, la gran mayoría, 2.085 o el 53,46% del total, se encuentra ocupada por la ciudad de León. El resto, unas 1.814 hectáreas, se distribuye entre cultivos herbáceos, pastos, especies leñosas y bosques, ocupando estos últimos 200 hectáreas.
Sector secundario thumb|Estación de clasificación de León, en Armunia. La ciudad se expandió preferentemente junto al ferrocarril a la llegada de este. thumb|En torno a la estación del ferrocarril se implantó y desarrolló un incipiente sector industrial. thumb|El barrio de El Crucero surgió a raíz de la implantación del ferrocarril y el desarrollo industrial en torno a la estación.
El sector secundario leonés se caracteriza por su debilidad y por la inexistencia de grandes empresas que generen un entramado empresarial a su alrededor. Se trata, pues, de una ciudad que, pese a los grandes recursos minerales, energéticos y humanos con los que cuenta su provincia, no ha sabido aprovecharlos en su propio beneficio. Las empresas que han tendido a instalarse en la capital leonesa han pertenecido al sector químico, aunque actualmente el paupérrimo entramado industrial de la ciudad se compone de empresas relacionadas con la metalúrgica de transformados metálicos, la industria química, la maquinaria, la alimentaria, la cerámica, el vidrio, el papel y artes gráficas y el textil. Es reseñable que debido a lo pequeño del término municipal de la ciudad, la gran mayoría de empresas se encuentra ubicada fuera del término, en polígonos industriales que en su mayoría se encuentran conurbados con la ciudad.
Inicios
Durante el , la actividad industrial presente en la ciudad se reducía a la presencia de varios molinos, fraguas y tenerías. Es en el con la llegada del ferrocarril cuando se activa la industria en la ciudad. Las necesidades de transporte de esta la llevaron a instalarse en los alrededores de la estación de ferrocarril, creándose a raíz de ello un barrio obrero de importante crecimiento. A lo largo de este siglo, serán los barrios del Crucero y la Vega los que acojan un mayor número de industrias, que se asentarán alrededor del eje marcado por el ferrocarril hasta llegar a Armunia.
Despegue y desarrollo industrial
De las pocas industrias que se establecieron en la ciudad durante la segunda mitad del , destacan la azucarera de Santa Elvira, destinada a la transformación de la remolacha de la comarca y ubicada en las inmediaciones de la estación del ferrocarril, Abelló, empresa situada también junto a la estación y dedicada a la fabricación de productos farmacéuticos. Ya por último, hay que hablar de Antibióticos, situada entre N-630 y el ferrocarril, cuyo grueso de producción se dedica a la penicilina y sus derivados, llegando a alcanzar los 600 empleados en su momento de mayor desarrollo.
De estas tres grandes empresas, solo sobrevive Antibióticos, muy debilitada por su venta primero a la compañía italiana Sir Fidia, que deslocalizó la producción y frenó en seco la puesta en marcha de nuevos productos, dedicando toda la fábrica a la producción de penicilina sin ningún otro tipo de producto. Finalmente, en 2009, la compañía española Enerthi se hizo cargo de la fábrica y mantiene en plantilla a 270 trabajadores, menos de la mitad de lo máximo que llegó a tener la fábrica.