El Hogar Obrero Cooperativa de Consumo, Edificación y Crédito Ltda es una cooperativa de Argentina que tuvo una gran importancia económica y social entre su fundación en 1905 y hasta su situación de insolvencia en 1991. Fundada por iniciativa del socialista Juan B. Justo, posee la Matrícula N.º 1 del Registro Oficial de Cooperativas del país" Página oficial de la Cooperativa “El Hogar Obrero”. y el 8 de septiembre de 1910, se convirtió en la primera cooperativa “no europea” admitida en la Alianza Cooperativa Internacional." Las empresas cooperativas y su reconocimiento internacional - Rubén Emilio ZEIDA (14/05/2010)."
Entre 1989 y 1990 era la sexta empresa más importante del país en el sector servicios y la más grande entre las privadas, con un capital de 650 millones de dólares. Alcanzó a tener casi 2 millones de asociados, una red de supermercados (Supercoop) con 300 sucursales en todo el país y 13.500 empleados. Hasta ese entonces, a través de sus propios recursos y con sus propios equipos técnicos, había construido directamente alrededor de 5.000 viviendas familiares y otorgado más de 35.000 créditos hipotecarios a sus asociados destinados a la construcción, refacción o compra de unidades de vivienda. Por su incalculable aporte a la comunidad fue reconocida con una Mención Especial de los Premios Konex en 1988.
En 1990, durante la presidencia de Carlos Menem, la cooperativa se vio seriamente afectada por el llamado Plan Bonex, una serie de disposiciones del gobierno que llevó a la cooperativa a perder más del 70% de su capital, lo que provocó una situación de insolvencia pocos meses después. Debido a ello, en marzo de 1991 El Hogar Obrero llamó a concurso de acreedores, para salvarse de la quiebra. En dicho concurso se estableció un plan de pago de sus deudas mediante títulos llamados Tip-Hogar, respaldados con los bienes de la propia cooperativa.El Hogar Obrero: lo retoman sus autoridades, Clarín, 28 de mayo de 2005.
Desde entonces El Hogar Obrero continuó sobreviviendo, aunque con gravísimos problemas financieros, bajo supervisión judicial, llegando incluso a estar intervenido. Recién en 2005 el control fue retomado por sus autoridades, iniciando el proceso de normalización. Inmediatamente se retomó la labor cooperativa con la construcción de 150 viviendas en la localidad de Paso del Rey, la entrega de préstamos personales y la realización de actividades recreativas conjuntamente con el Centro Cultural Sánchez Viamonte. Sin embargo, esta actividad resulta ínfima en relación con su lejano poderío.
Creación
derecha|250px|miniatura|Juan B. Justo, fue médico, periodista, político, parlamentario y escritor argentino, fundador del Partido Socialista de Argentina que presidió hasta su muerte, en 1928.
El Hogar Obrero fue fundada como cooperativa limitada de crédito y edificación el 30 de julio de 1905, a iniciativa de los dirigentes socialistas Juan B. Justo y Nicolás Repetto. Como nace y se desarrolla una cooperativa - Nicolás Repetto (4ª. Edición, 1976)." Esta idea surge en un momento en que la Argentina se transformaba en una nación moderna, fruto de la expansión agropecuaria, la inmigración masiva de europeos, el desarrollo urbano de las grandes ciudades y la construcción de gran número de ferrocarriles y puertos." EL HOGAR OBRERO, Vanguardia de la Economía Social Argentina - Dr. Orlando CARRACEDO (1980)." Por aquel entonces, el problema de la vivienda era públicamente notorio, situación que culminaría con la huelga de inquilinos de 1907. El propio Justo escribió en 1912: "Ni los trabajadores españoles, que son los de exigencia más modestas que yo he conocido en Europa, podrían avenirse a la idea de venir a meterse con toda su familia en una sola pieza, sin cocina, letrina, ni baño propio, y sin más anejo que un pedacito de patio o galería".
El Hogar Obrero se constituyó como una sociedad por acciones cuyo objetivo sería el de captar el ahorro popular y aplicarlo a la construcción de viviendas o a la adjudicación de créditos individuales a sus asociados. Su modelo eran las “building societies” americanas, planteándose como una empresa económica, diferenciada de las cooperativas de autoconstrucción y de ayuda mutua. Las acciones que componían el capital de El Hogar Obrero podían pagarse de forma íntegra o en cuotas, con la posibilidad de poder transferirlas a otro socio o pedir el retiro de la cooperativa, a cambio del capital depositado en la misma. En el caso de las acciones adquiridas en cuotas, el socio podría pedir su importe o entregarlo a la sociedad en forma de pago por un préstamo, cuando las mismas hubiesen alcanzado su "madurez", o sea cuando se llegase al valor de la acción sumando los aportes mensuales del socio y los dividendos distribuidos por la sociedad. Como El Hogar Obrero no disponía de oficinas propias, el Círculo Artístico de Buenos Aires le facilitó una sala en la calle Talcahuano N.º 59, a los efectos de realizar la primera asamblea donde se reunieron 19 personas, bajo la presidencia de Nicolás Repetto, actuando como secretario Angel J. Hermida.
Hasta aquel entonces no existía ningún tipo de legislación determinante sobre las características que debía tener una cooperativa. Por eso es que los fundadores de El Hogar Obrero la crean de una manera ortodoxa, tratando de emular experiencias extranjeras, como las ocurridas en los Estados Unidos, donde la mayoría de los Estados habían dictado leyes destinadas a facilitar su fundación y funcionamiento. La nueva Cooperativa argentina se constituía siguiendo especialmente el modelo de la cooperativa edificadora de la ciudad de Dayton (Ohio).
Los socios presentes en esta primera Asamblea suscribieron entre todos ellos 367 acciones de un valor nominal de 300 pesos cada una, pagando en el acto su correspondiente cuota de ingreso de 50 centavos por acción. De inmediato se procedió a designar el directorio, que sería presidido por el doctor Justo.
A las pocas semanas de la fundación el número de asociados ascendía a 203 y el capital realizado se elevaba a $ 7.194,33. Cuando la Cooperativa se disponía a iniciar las primeras operaciones, apareció un serio obstáculo en el proyecto de Ley de Patentes para 1906, sancionado por la Cámara de Diputados, que estuvo a punto de provocar la disolución de la empresa. Según dicho proyecto, las sociedades anónimas por acciones, incluso las cooperativas, quedaban sujetas a una patente cuyo monto anual oscilaba entre 1.000 y 7.000 pesos. Fracasadas las gestiones que se efectuaron para que el Senado no ratificase la sanción de diputados, la Cooperativa convocó a una asamblea extraordinaria para plantear el caso.
Reunidos los socios el día 14 de diciembre de 1905, el Directorio sometió a su consideración estas dos soluciones: disolver la sociedad devolviendo los fondos a sus dueños o continuar recibiendo adhesiones y fondos hasta que tuvieran término las gestiones que se habían encomendado al diputado nacional Alfredo L. Palacios, para obtener la derogación de la patente sancionada para las sociedades cooperativas. La asamblea decidió continuar con las actividades sociales.
Recién en febrero de 1907 la cooperativa pudo reunir otra asamblea extraordinaria en la que el presidente, doctor Justo, comunicó que gracias a las gestiones realizadas por espacio de más de un año por el diputado Palacios, se había conseguido la supresión de la patente. Desaparecido el obstáculo que impedía el funcionamiento de la sociedad, se resolvió gestionar la personería jurídica, al tiempo que se elegía un nuevo directorio.
Una vez obtenida la personería jurídica gracias a las gestiones realizadas por el doctor Mario Bravo, El Hogar Obrero debía inscribirse y dar un domicilio comercial. Es entonces cuando se decide alquilar una pieza escritorio de la casa ubicada en Perú 321, lugar donde más tarde llegaría a tener dos piezas. Las actividades en este nuevo sitio comenzaron el 5 de junio de 1907 teniendo como gerente y único empleado al contador Isaac Chertcoff. El total de los gastos mensuales ascendía a 241 pesos, distribuidos de la siguiente manera: remuneración mensual de 150 pesos para Isaac Chertcoff; alquiler de la habitación 80 pesos; y 11 pesos correspondientes a luz y limpieza.
Viviendas Construidas
Primer Grupo de Casas (Liniers, Capital Federal)
derecha|300px|miniatura|Conventillo (Inquilinato) de Buenos Aires a comienzos del . Solían presentar malas condiciones sanitarias, fruto del hacinamiento.
En junio de 1907 se resolvió la compra de 4 lotes en un remate efectuado por el Banco de la Provincia de Buenos Aires en el barrio de Liniers (Capital Federal). Estos cuatro lotes poseían frente sobre la avenida Escalada, entre la avenida Rivadavia y la calle Unión (hoy Ramón Falcón), sumaban en total unos 901,98 m² y habían costado a la cooperativa 7.216,14 pesos pagaderos la cuarta parte al contado y el saldo en doce cuotas trimestrales con 6% de interés anual. Dos meses después de su adquisición se contrató al maestro albañil Vicente Obiero e hijo la construcción de tres casas de dos dormitorios cada una y una casa más de tres dormitorios, por la suma de 13.100 pesos. Las cuatro casas se vendieron a fines del año 1907, habiéndose obtenido por la casa más grande 7.000 pesos, mientras que las otras tres fueron vendidas en 5.000, 5.010 y 5.300 pesos.
Segundo Grupo de Casas (Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires)
Al año siguiente se compró un terreno en la localidad bonaerense de Ramos Mejía por la suma de 10 000 pesos. La vivienda existente se vendió a uno de los socios, mientras que en el resto del lote se construyó un conjunto de cinco casas unifamiliares. Sin embargo, en una sesión de principios de 1909, Juan B. Justo se lamentaba de que las viviendas construidas no fueran realmente para familias obreras, ya que estas solo podían pagar un alquiler mensual de entre 25 y 30 pesos, mientras que por las casas de Ramos Mejía se cobraba un alquiler que oscilaba entre los 55 y los 60 pesos. Según Justo, debía alcanzarse el objetivo de construir casas cuyo valor rondara los 3.000 pesos para así ofrecer alquileres más baratos.
Primer Barrio Obrero (Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires)
En el año 1910, El Hogar Obrero adquirió un terreno de 3.524,38 m² ubicado a tres cuadras de la estación Ramos Mejía del Ferrocarril Oeste (hoy Línea Sarmiento). En menos de un año la cooperativa construyó allí un barrio obrero de 21 casas de dos pisos distribuidas según el estilo inglés denominado cottage, con un jardín al frente y otro al fondo, lo que aseguraba una mejor ventilación que la tipología tradicional denominada chorizo. La distribución interior se organizaba ubicando el comedor, la cocina y el baño en la planta baja y dos dormitorios en la planta superior. El conjunto fue inaugurado en un acto presidido por Juan B. Justo y Enrique Dickmann el 9 de enero de 1911, donde Justo destacó el diseño "revolucionario" del conjunto aunque se lamentaba que, por su ubicación suburbana y por la necesidad de construir viviendas económicas, se habían tenido que resignar algunas cuestiones de confort y de estética. El Dr. Dickmann, quien habló después de Justo, destacó la obra realizada por El Hogar Obrero, institución cooperativa y popular que estaba materializando el ideal teórico de muchos soñadores.