El ser humano ha empleado durante milenios a los caballos para la guerra, probablemente desde su domesticación. El caballo ha sido entrenado especialmente para varios usos militares, incluyendo batallas, combates individuales, reconocimiento, transporte y abastecimiento. El término de batalla hace alusión a los caballos que son utilizados para la lucha, ya sea como caballería en un enfrentamiento o en un combate individual. El caballo de batalla más conocido era el destrier, empleado por los caballeros de la Edad Media. No obstante, incluso los caballos utilizados para otros propósitos que no fueran el combate directo tenían un papel sumamente importante en el éxito de los enfrentamientos militares. En el mundo moderno, aún existen usos para los caballos dentro de la milicia. miniatura|Un caballero moderno vestido con una armadura de estilo medieval, realizando la demostración de una justa en una feria.
Un principio fundamental a lo largo de la historia de la bélica caballeresca ha sido el tipo de uso que se daba a los caballos. Partiendo de esto, la clase de caballo que se utilizaba a la hora de combatir dependía de las necesidades del momento. En el combate existía un equilibrio entre la velocidad y la protección, y la adición de peso llevaba consigo una reducción de la velocidad, tal como se puede observar hoy en día en la hípica. A pesar de ello, cada soldado requería un cierto grado de protección contra los enemigos, ya que una excesiva ligereza armamentística podría resultar fatal en situaciones de peligro. A la hora de combatir, a pesar de la consiguiente reducción de velocidad, se consideraba más importante la protección de los soldados.
El caballo utilizado en la guerra varía de tamaño en función del empleo que se le dé, el tipo de soldado que porte y la distancia que tenía que cubrir. Un caballo medio puede transportar aproximadamente el 25 % de su peso corporal.Devereux, Frederick L. The Cavalry Manual of Horse Management, 1941. El peso portado por el caballo también afecta a su resistencia. En algunas culturas, los guerreros iban a la guerra montados en caballos ligeros y a la hora de combatir, cuando vestían armaduras pesadas, pasaban a un caballo más pesado.
El caballo empleado para arrastrar vehículos también ha variado de tamaño. Cuando los vehículos que portaban se empleaban para comerciar se potenciaban la velocidad, el peso y la potencia en detrimento de la protección que cuando se empleaban para guerrear. Un par de caballos podían conducir un carro ligero que portaba a un conductor y a un soldado.Edwards, The Arabian: War Horse to Show Horse. Por otra parte, los vagones de suministros y otros vehículos destinados al apoyo logístico requerían para su transporte un número superior de caballos, generalmente pesados.Chamberlin, Horse: How the Horse Has Shaped Civilizations. Aunque todo caballo puede arrastrar un peso superior al que puede llevar montado, este peso varía en función de la anatomía de la bestia y la estructura del vehículo. Se deben tener en cuenta además otros factores, como ver si el vehículo posee ruedas o va simplemente arrastrado, y si se debe transportar por una carretera bien acondicionada o por un terreno más difícil. En términos prácticos, un caballo pesado moderno que pese aproximadamente 910 kg puede tirar de entre 1,5 y 9 toneladas. De todas formas, estos cálculos pueden variar en razón de las condiciones del terreno y de otros factores. Una yunta de dos caballos de carga modernos puede arrastrar 1800 kg en competiciones de arrastrar peso. Sobre una carretera debidamente asfaltada un caballo puede arrastrar entre tres y ocho veces su peso. La forma en que los caballos se unían al vehículo que arrastraban también ha influido en la cantidad de peso que podían transportar: un caballo unido a un carro a través de un collar podía arrastrar más peso que un buey atado a un yugo.
Caballo ligero El caballo ligero "oriental", al igual que sus ancestros árabes, barb y akhal-teke, ha sido utilizado tradicionalmente para la guerra gracias a su velocidad, resistencia y agilidad. Esta clase de caballo tiene unas dimensiones características que van desde los 13 a los 15 palmos (52 a 60 pulgadas o 1,32 a 1,52 m) y tiene un peso que oscila entre los 400 y 500 kilos. Para ganar velocidad, el jinete debe emprender un rumbo fijo y portar útiles ligeros tales como arcos, lanzas, o jabalinas ligeras, y en épocas posteriores el fusil. Las funciones originales de esta clase de unidad han sido las de reconocimiento, incursión y comunicación.
A lo largo de la historia muchas culturas han empleado a esta clase de caballos, incluyendo los escitas, los partos, los antiguos egipcios, los mongoles, los árabes y los indios americanos. A lo largo del Antiguo Oriente Próximo, se empleaban grupos compuestos por dos o más de los primeros caballos ligeros domesticados para arrastrar los carros de guerra. En la Edad Media europea, la clase de caballo ligero más representativo fue el palfrey. En épocas posteriores se han empleado en ocasiones para los dragones y la infantería montada, dependiendo de la cantidad de peso requerido por cada soldado.
Caballo de tiro A partir de la Edad del Hierro, los caballos de un peso medio se emplearon para cubrir las necesidades de las civilizaciones que los empleaban para arrastrar cargas pesadas y para portar a los conductores de mayor peso. Los primeros especímenes de las razas equinas andaluzas, lipizzanas y de sangre caliente se emplearon para arrastrar los carros triunfales, los vagones de suministro y para transportar armas relativamente pesadas, como distintas piezas de artillería ligera. miniatura|Guerreros japoneses defendiendo sus territorios en las invasiones de los mongoles a Japón, pintado c. 1293. Por esta época ya se empleaban los caballos de peso medio. A pesar del tamaño relativamente grande de la caballería de peso medio, cuando se trataba de transportar armas pesadas o jinetes fuertemente armados se empleaba la caballería pesada. Los caballos de esta clase tenían un tamaño que variaba entre los 14,2 y 17 palmos (1,47 a 1,73 m) y un peso que oscilaba entre los 500 y los 750 kg. Estos caballos eran muy veloces en la batallas, aunque no eran comparables a la caballería ligera. Los caballos más representativos de esta clase equina son el destrier, el frisón y el draught irlandés.
Caballo de tiro pesado El caballo pesado, cuyo peso oscila entre los 750 y los 1000 kg, comenzó a emplearse a partir de la Edad Media, especialmente en Europa. Esta clase de caballo se utilizaba para arrastrar cargas pesadas gracias a su potencia muscular, especialmente en el transporte de suministro armamentístico en situaciones peligrosas. Modernos historiadores han dictaminado que esta clase de caballo ha transportado las armaduras más pesadas de los caballeros de la Baja Edad Media europea,Davis, R. The Medieval Warhorse, Londres:Thames and Hudson, 1989;Bennett, Conquerors: The Roots of New World Horsemanship. aunque esta cuestión es actualmente motivo de debate.Prestwich, Michael. Armies and Warfare in the Middle Ages: The English Experience, New Haven: Yale University Press, 1996, pág. 30. Entre los caballos pesados se encuentran los primeros especímenes del actual percherón, cuya agilidad le permitía maniobrar dentro del campo de batalla.Gies, Frances; Gies, Joseph. Daily Life in Medieval Times, RU: Grange Books, 2005, pág. 88 (publicado originariamente por Harper Collins en tres volúmenes, 1969, 1974, 1990). Actualmente existe también un debate en razón de si el destrier se incluía dentro de esta clasificación.Véase por ejemplo: Clark, John (editor), The Medieval Horse and its Equipment: c.1150-c.1450, 2.ª edición, RU: The Boydell Press, 2004, pág. 23; Prestwich, Michael, Armies and Warfare in the Middle Ages: The English Experience, New Haven: Yale University Press, 1996, pág. 30
Otros equinos Los humanos no han utilizado solo a los caballos para la guerra. La mula y el burro también han sido empleados en acciones bélicas, especialmente para transportar vagones de suministros y en ocasiones para transportar a los soldados.Hubbell, Gary. "21st Century Horse Soldiers", Western Horseman, diciembre de 2006, pp. 45-50. La mula, considerada generalmente como más tranquila y fuerte que el caballo, se ha empleado para tareas de apoyo, especialmente para el transporte de alimentos y armas a través de terreno accidentado. La mula, al igual que el caballo, podía ser ágil y se clasificaba en sus especímenes de tamaño moderado en contraposición a los que se clasificaban como pesados. El burro se ha utilizado para el transporte de soldados que no portaran aparejos.Fort, Matthew (2005). Eating Up Italy: Voyages on a Vespa, pág. 171. ISBN 0007214812
Entrenamiento y despliegue Los detalles acerca de los distintos métodos de entrenamiento de caballos, en particular de los caballos de batalla, varían en función de las distintas culturas y periodos históricos en que se produjeron. Estas técnicas de entrenamiento se han transmitido a lo largo de generaciones a través de la tradición oral, pues el número de tratados escritos sobre el tema es muy limitado. El manual de caballería más antiguo del mundo fue escrito por el conductor de carros hitita Kikkuli, quien lo escribió aproximadamente en el año En Grecia, aproximadamente en el año , el oficial de caballería griego Jenofonte, un ateniense que en sus últimos años de vida se mudó a Esparta, donde escribió uno de los manuales más antiguos acerca de tácticas de caballería, Hippike (Sobre la equitación).Hope, C. E. G. : The horseman’s manual. Nueva York: Charles Scribner's Sons, 1972. ISBN 9780684136226, cap. 1 y 2. En la India, aproximadamente en el , el escritor Kautilia compuso los primeros textos acerca del tema.
Si un caballo es entrenado para arrastrar carros o para entrar en batalla en forma de caballería ligera, caballería pesada o como un destrier, usado tradicionalmente para transportar a los caballeros fuertemente armados, se requiere mucha capacitación para superar el instinto natural del caballo de huir del ruido, del olor de la sangre y de la confusión del combate. El caballo tiene que aprender a hacer frente a las armas del enemigo, a no retroceder por el pánico aunque sea golpeado o herido, a no encabritarse a causa de los movimientos repentinos del enemigo y a mantenerse equilibrado cuando su jinete realice algún movimiento de agresión. Desarrollar el equilibrio y la agilidad es fundamental. Los orígenes de la doma clásica proceden de la necesidad de entrenar al caballo para que adquiera velocidad, agilidad y resistencia.
En muchas culturas, un caballo de batalla se emplea como un animal veloz que es entrenado para responder a las distintas órdenes que les dan los jinetes a través de las riendas, para desarrollar una tolerancia hacia los ruidos derivados del clamor de la batalla, para acostumbrarse a virar rápidamente en situaciones de riesgo y para mantener el equilibrio a pesar del peso del jinete y su armadura. Los caballos empleados para tirar de los carros de guerra no solo fueron entrenados para enfrentarse a las condiciones del combate, pues debido a que muchos carros eran tirados por un equipo compuesto por dos a cuatro caballos, también tuvo que aprender a trabajar junto con otros animales en un espacio reducido y bajo unas condiciones caóticas.
Además, algunos caballos de batalla fueron entrenados para usos especiales. Un caballo utilizado en el combate pudo haber sido enseñado, o al menos autorizado, a patear e incluso morder, pasando así a formar parte del amplio arsenal que los guerreros llevaban consigo. A otros caballos, empleados para atacar o para misiones de reconocimiento, se les enseñó a permanecer tranquilos en todo momento para evitar que huyeran del campo de batalla.