Una diferencia de sexo es una distinción entre las características biológicas o fisiológicas asociadas típicamente con hembras y con machos de una misma especie.Mealey, L. (2000). Sex differences. NY: Academic Press.Geary, D. C. (2009) Male, Female: The Evolution of Human Sex Differences. Washington, D.C.: American Psychological Association

Según la definición de la Organización Mundial de la Salud es la condición orgánica que genera la distinción entre hombres y mujeres. El sexo biológico en los seres humanos está programado por el sexo cromosómico —genotipo sexual—. Durante varias etapas de su desarrollo, se define su fenotipo sexual. En función de cómo se produzca, puede coincidir o divergir. Si no coincide, se determina la anomalía ontológica conocida como intersexualidad.

En el estudio de humanos, emergen cuestiones sociopolíticas al clasificar si una diferencia sexual es resultado de la biología de sexo o no. En este sentido, se ha acuñado el término diferencias de género referido a las características sobre las que se discute si pertenecen al ámbito biológico, social o a una mezcla de ambos. Si bien existen opiniones encontradas al respecto, el término «sexo» en los seres humanos alude a las características físicas relacionadas con la función de los órganos genitales, mientras que «género» apela a la construcción social de estereotipos asociados a cada sexo, la cual cambia de acuerdo con la época y la cultura.

Las personas nacen de sexo masculino o femenino (sexo biológico), pero se les enseñan los comportamientos (roles) socialmente asignados para hombres y mujeres (normas de género). Especialmente, cómo deben interactuar con otros miembros del mismo sexo o del sexo opuesto (relaciones entre los géneros) y qué funciones o responsabilidades deben asumir en la sociedad (roles de género).

El uso del término «género» para referirse a «sexo» se origina como una mala traducción de la palabra inglesa gender, la cual se refiere a la asignación de ciertos atributos socioculturales al sexo biológico.

Cuando hablamos de las diferencias físicas y biológicas cuantitativas entre hombres y mujeres nos basamos en promedios, por ejemplo los hombres son más altos que las mujeres en promedio, pero una mujer en particular puede ser más alta que un hombre en particular. Aunque algunas diferencias entre hombres y mujeres están en debate, estas no deben confundirse con los estereotipos sexistas.

Desde el punto de vista de la psicología evolucionista los humanos modernos hemos heredado rasgos naturales que eran adaptativos en un ambiente prehistórico, incluyendo rasgos que han tenido ventajas para los machos frente a las hembras y viceversa (véase Selección sexual). La teoría de los Estudios de Género y Alice Eagly proclaman que los niños y las niñas aprenden el comportamiento que es visto como apropiado y las actitudes de la familia y la cultura circundante con las que crecen, por lo que las diferencias de género no físicas son simplemente producto de la socialización. Ambas teorías no son mutuamente excluyentes en su totalidad: también es posible que las diferencias de género sean parcialmente innatas, pero que luego sean reforzadas y exageradas por el ambiente.

Las religiones abrahámicas tradicionales ven las diferencias de género como creación de Dios: “Cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen y semejanza; hombre y mujer los creó...” (Génesis 1:27).

Psicología thumb|300x300px|Algunos estudios muestran que los hombres tienden a la conducta arriesgada más que las mujeres.|alt= En un estudio de gran escala, la mayoría de las habilidades cognitivas y rasgos psicológicos mostraron poca o ninguna diferencia promedio entre los sexos.Hyde, J. S. (2005) «The Gender Similarities Hypothesis.» American Psychologist, Vol. 60, No. 6, pp. 581–592. Véase también «Men and Women: No Big Difference.» psychologymatters.org. Donde las diferencias sí existen suele haber un solapamiento considerable entre los sexos.Young, Cathy (1999) Sex and Sensibility Reason, March 1999No se sabe con seguridad cómo muchas de estas diferencias se observan y mantienen en diferentes culturas.

Toma de riesgos En muchas situaciones, los hombres son más proclives a llevar a cabo actividades de riesgo.Larkin, Judith E. (2003) «Gender and risk in public performance.» Sex Roles: A Journal of Research.

Pruebas de personalidad En los cinco grandes rasgos de personalidad, las mujeres puntúan más alto en amabilidad (tendencia a ser compasivo y cooperador) y neuroticismo (tendencia a sentir ansiedad, ira y depresión). Patrones demográficos de encuestas del MBTI muestran que entre el 60-75 % de las mujeres prefieren sentir mientras que entre el 55-80 % de los hombres prefieren pensar(4)(5).

Agresividad

Los hombres son generalmente más agresivos que las mujeres (Coi & Dodge, 1997; Maccoby & Jacklin, 1974; Buss, 2005). No hay evidencia de que los hombres agredan más rápido (Frey et al., 2003) y más probable que expresen su agresión físicamente que las mujeres (Bjorkqvist et al., 1994). No obstante, algunos investigadores (como Rachel Simmons) han sugerido que las mujeres no son necesariamente menos agresivas sino que tienden a mostrar su agresión de formas menos evidente y en menos manifestaciones físicas (Bjorkqvist et al., 1994; Hines & Saudino, 2003). Por ejemplo, las mujeres suelen agredir verbal y relacionalmente mediante, por ejemplo, el rechazo social.

Sistematización y empatía Las mujeres puntúan más alto en escalas de autorreporte de empatía en muestras con rangos desde niños en edad escolar hasta adultos. Las escalas de empatía incluyen mediciones de toma de perspectiva, orientación hacia otra persona, preocupación empática y angustia personal. No obstante, tales mediciones son subjetivas y la empatía puede estar más relacionada con roles de género que con el sexo.

La teoría EQ SQ (empathizing quotient y systemizing quotient) de Simon Baron-Cohen afirma que, en general, los hombres son mejores sistematizando (el deseo de analizar y explorar sistemas y reglas) y que las mujeres son mejores empatizando (la habilidad para identificarse con los sentimientos de otras personas). Más hombres que mujeres son diagnosticados con autismo y síndrome de Asperger. Según Baron-Cohen, ya que los individuos autistas y Asperger salen alto en sistematización, aunque usualmente de tal manera en que se “hiperconcentran”, y puede que simplifiquen excesivamente sistemas más complejos por obviar ciertos detalles, y muy bajos en la empatización, son ejemplos de un “cerebro extremadamente masculino”.Baron-Cohen S (2002). "The extreme male brain theory of autism". Trends in cognitive sciences 6 (6): 248–254. PMID 12039606Sin embargo, muchos expertos también teorizan que las mujeres son diagnosticadas en menor escala con autismo debido a que desde pequeñas son forzadas a enmascarar y esconder sus rasgos autistas ya que son, debido a la mayor incidencia de casos de autismo en hombres, considerados masculinos y socialmente inapropiados para una mujer.

Inteligencia En promedio, los hombres se desempeñan mejor en pruebas de habilidad matemática y espacial, mientras que las mujeres se desempeñan mejor en test de habilidad verbal y memoria. Además, el CI de los hombres tiene mayor varianza, lo que significa que hay más hombres que mujeres tanto en los grupos de CI muy altos y muy bajos. De esta manera, el CI de las mujeres suele aglomerarse en las puntuaciones medias.

Comunicación Los estudios de Deborah Tannen encontraron estas diferencias de género en estilos comunicacionales:Tannen, Deborah (1990) «Sex, Lies and Conversation; Why Is It So Hard for Men and Women to Talk to Each Other?» The Washington Post, June 24, 1990. Los hombres tienden a hablar más que las mujeres en situaciones públicas, pero las mujeres tienden a hablar más que los hombres en casa. Las mujeres son más proclives a verse frente a frente la una a la otra y hacer contacto visual al hablar, mientras que es más probable que los hombres aparten la mirada el uno del otro. Las niñas y las mujeres tienden a hablar extensivamente sobre un tema, pero los niños y los hombres tienden a brincar de un tema a otro. Al escuchar, las mujeres hacen más ruidos como “mm-hmm” y “ajá”, mientras que los hombres tienden a escuchar en silencio. Las mujeres se inclinan por expresar acuerdo y apoyo, mientras los hombres se inclinan más por debatir.

Aun así, no todas las investigaciones apoyan estas afirmaciones. Un estudio de Erina MacGeorge encontró una diferencia de sólo 2% en los estilos conversacionales de hombres y mujeres, y reportó que en general ambos sexos se comunican de forma similar. Varios críticos, incluyendo a Suzette Haden Elgin, han sugerido que los hallazgos de Tannen pueden aplicarse más a mujeres de ciertos grupos culturales y económicos específicos que a las mujeres en general. No hay evidencia que apoye la creencia de que las mujeres digan muchas más palabras que los hombres al hablar.Are Teens in Low-Income and Welfare Families Working Too Much? Robert I. Lerman, Urban Institute, November 01, 2000Hyde, Janet Shibley and Linn, Marcia C. (1988) "Gender Differences in Verbal Ability: A Meta-Analysis", Psychological Bulletin, 104:1 53-69James, Deborah and Drakich, Janice (1993) "Understanding Gender Differences in Amount of Talk: A Critical Review of Research", in D. Tannen, (ed.) Gender and Conversational Interaction. Oxford University Press: New York and Oxford.

Felicidad Un comentario publicado por el Pew Research Center se refirió a algunas preguntas acerca de la manera en que los hombres y las mujeres ven sus vidas:Global Gender Gaps: Women Like Their Lives Better Pew Research Center October 29, 2003 En general, las mujeres afirman estar más felices que los hombres con sus vidas, y reportaron más a menudo que habían progresado personalmente en los últimos cinco años. Las mujeres muestran mayor preocupación a los problemas familiares y de la vida del hogar, mientras que los hombres expresan más preocupación acerca de problemas políticos. Los hombres están más felices con su vida familiar y más optimistas acerca de su futuro personal y el de sus hijos e hijas.

Problemas con las investigaciones Los estudios de diferencias de sexo psicológicas, además de generar controversia, tienen problemas de fiabilidad, validez y consistencia. Muchos estudios a pequeña escala informan de diferencias que no se replican en estudios mayores. Los cuestionarios de autoinforme están mediados por sesgos, desde los de los propios informadores hasta los investigadores que analizan los datos, algo quete, como ocurre con todos los estudios sociológicos o psicosociales en mayor o menor medida.

Economía Ingresos En muchos países hay una brecha salarial en el mercado laboral que favorece a los hombres en perjuicio de las mujeres. Varios estudios demuestran que las mujeres estadounidenses ganan un 98 % de lo que los hombres reciben cuando se les controla por experiencia, educación y número de años en el puesto. Thomas Sowell, en su libro "Knowledge and Decisions", explica que esta diferencia se debe a que las mujeres, tras el matrimonio y el embarazo, dejan de trabajar. Comparando a hombres y mujeres que han estado empleados continuamente desde la universidad, las mujeres ganan ligeramente más. La brecha del ingreso en otros países varía desde 53 % en Botsuana a 92 % en Malta. Se debate hasta qué punto esto es el resultado de diferencias de género, decisiones sobre el estilo de vida, o discriminación.

Empleo thumb|250x250px|La enfermería atrae a más mujeres que hombres según la teoría de roles tradicionales.|alt= Según un reporte de 2004 del Departamento de Trabajo de Estados Unidos:Women in the Labor Force: A Databook US Dept of Labor 2005 El 52.9 % de las mujeres estadounidenses forma parte del mercado laboral, frente al 73.3 % de los hombres.