La operación «Iskra» Chispa (), también conocida como tercera ofensiva de Siniávino y llamada por los alemanes como la segunda batalla del Ládoga, fue una operación militar en enero de 1943 llevada a cabo por el Ejército Rojo al este de la sitiada ciudad de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial. La ofensiva fue planeada por el Alto Mando soviético con el objetivo prioritario de romper el sitio de Leningrado. La planificación de la operación comenzó poco después del fracaso de la ofensiva de Siniávino (19 de agosto-10 de octubre de 1942). La derrota alemana en la batalla de Stalingrado a finales de 1942, había debilitado seriamente a la Wehrmacht y, aprovechando dicha debilidad, el Alto Mando soviético comenzó a planificar y a realizar diversas operaciones ofensivas en todo el frente germano-soviético, especialmente en Ucrania; «Iskra» formó la parte norte de la más amplia contraofensiva de invierno soviética de 1942-1943.

La realización de la operación se encomendó al Frente de Leningrado y al Frente del Vóljov del Ejército Rojo con el apoyo de la Flota del Báltico y de la Flotilla del Ládoga, del 12 al 30 de enero de 1943, con el objetivo de crear una conexión terrestre con Leningrado. Las fuerzas de ambos frentes se unieron el 18 de enero y el 22 de enero la línea del frente se había estabilizado. La operación abrió con éxito un corredor terrestre de entre ocho a diez kilómetros de ancho hasta la ciudad. Inmediatamente después de la operación, se construyó un ferrocarril a través del corredor que permitió que llegaran muchos más suministros a la ciudad que por el Camino de la Vida a través de la superficie congelada del Lago de Ládoga, reduciendo significativamente la posibilidad de captura de la ciudad y cualquier vínculo entre las tropas de Alemania y de Finlandia.

El éxito llevó al Cuartel General del Mando Supremo (Stavka) a lanzar la operación Estrella Polar menos de dos semanas después, cuyo objetivo era derrotar de manera decisiva al Grupo de Ejércitos Norte,levantando el asedio por completo, pero solo logró ganancias muy modestas a costa de un gran número de bajas. El Ejército Rojo realizó otros intentos en 1943 para renovar su ofensiva y levantar el sitio por completo, pero solo lograron avances limitados en cada uno de ellos. El estrecho corredor a través del cual, discurría el Camino de la Victoria, permaneció dentro del alcance de la artillería alemana. Al mismo tiempo la artillería alemana de largo alcance continuó bombardeando la ciudad de forma intermitente. El Ejército Rojo no levantó completamente el asedio hasta un año después, el 27 de enero de 1944.

Antecedentes

El 21 de julio de 1941, Adolf Hitler visitó el cuartel general del mariscal de campo Wilhelm von Leeb comandante del Grupo de Ejércitos Norte,en Letonia y le ordenó que Leningrado fuera aniquilado rápidamente a finales de julio, reforzado con el VIII Cuerpo Aéreo, Leed se dispuso a rodear la ciudad. Su plan era rebasar por el flanco la línea Luga, un sistema de fortificaciones soviéticas a lo largo del río Luga al suroeste de la ciudad, y conectar con los finlandeses al este de la ciudad.

La ofensiva alemana comenzó el 8 de agosto. El día 13, el Ejército Alemán capturó la ciudad de Novgorod, cortando de esa forma la carretera principal Leningrado-Moscú. La línea Luga fue rebasada por el sur, lo que obligó a los defensores soviéticos a retirarse hacia Leningrado. Casi al mismo tiempo, los finlandeses comenzaron la invasión desde el norte, reconquistando el istmo de Carelia hacia agosto de 1941. El 25 de agosto, los alemanes capturaron Chúdovo, en la línea principal de ferrocarril entre Moscú y Leningrado. Cinco días más tarde tomaron el importante nudo ferroviario de Mga, el día 7 ocuparon las estratégicas alturas de Siniávino, y al día siguiente, el 8 de septiembre, la 20.º División Motorizada ocupó Shlisselburg, en la esquina sureste del lago Ládoga, a treinta y siete kilómetros al este de la ciudad, completando de esta manera el cerco de la ciudad. El OKW anunció en un comunicado que «el anillo de hierro alrededor de Leningrado ha sido cerrado.»

El 6 de septiembre de 1941, Hitler emitió la directiva del Führer n.º 35 ordenaba que tres cuerpos motorizados y el VIII Cuerpo aéreo se pusieran bajo el control del Grupo de Ejércitos Centro para participar en la operación Tifón. Con sus dos divisiones Panzer y sus dos divisiones motorizadas restantes, el Grupo de Ejércitos Norte fue incapaz de hacer progresos en los ataques terrestres. En su lugar comenzaron a bombardear la ciudad con artillería pesada y ataques de la Luftwaffe. El día 12, las bombas alemanas destruyeron el principal almacén de alimentos de la ciudad, hecho que marcaría el comienzo de dos años de hambruna y sufrimiento.

Durante 1942, el Ejército Rojo realizó varios intentos para romper el bloqueo, pero todos fracasaron. El último de esos intentos fue la ofensiva de Siniávino, que tras su fracaso, la línea del frente se estabilizó y nuevamente dieciséis kilómetros separaban el Frente de Leningrado de Leonid Góvorov en la ciudad de Leningrado, del Frente del Vóljov de Kirill Meretskov al este de la ciudad.

A pesar de los fracasos de operaciones anteriores, levantar del sitio de Leningrado era una prioridad muy alta para el Alto Mando soviético (Stavka), por lo que se iniciaron nuevos preparativos para una nueva ofensiva en noviembre de 1942. En diciembre, la operación fue aprobada por la Stavka y recibió el nombre en clave de «Iskra» (Chispa), se fijó el inicio de la operación para enero de 1943.

En enero de 1943, las condiciones habían mejorando sustancialmente para la Unión Soviética. La derrota alemana en la batalla de Stalingrado había debilitado el frente alemán. El Cuartel General del Mando Supremo estaban planeando o llevando a cabo operaciones ofensivas en todo el frente, especialmente en el suroeste de Rusia. En medio de estas condiciones, la operación Chispa se convertiría en la primera de varias operaciones ofensivas destinadas a infligir una derrota decisiva al Grupo de Ejércitos Norte alemán.

Preparativos

El área al sur del lago de Ládoga es un área densamente boscosa con muchos humedales (especialmente depósitos de turba) cerca del lago. El bosque protegía a ambos lados de la observación aérea. Ambos factores obstaculizaban enormemente la movilidad de la artillería y los vehículos en la zona, proporcionando una ventaja considerable a los defensores alemanas. Las alturas de Siniávino eran una ubicación clave, con un terreno 150 metros más elevado que el terreno plano circundante lo que lo convertía en un excelente punto de observación. Debido a que la línea del frente había cambiado muy poco desde que se estableció el bloqueo en 1941, la Wehrmacht había construido una extensa red de trincheras y obstáculos interconectados, cubiertos por fuegos cruzados de artillería y mortero. Los núcleos defensivos alemanes estaban concentrados en los Asentamientos Obreros n.º 7, 8 y 4 y en las aldeas de Tortolovo y Poreche. Tanto el río Nevá como los pantanos circundantes estaban parcialmente congelados, lo que permitía el paso de la infantería, pero no de vehículos pesados.

Preparativos alemanes

Los alemanes sabían muy bien que romper el bloqueo era muy importante para los soviéticos. Sin embargo, debido al revés en Stalingrado y la ofensiva soviética en Velíkiye Luki al sur de Leningrado, se ordenó al Grupo de Ejércitos Norte del Generalfeldmarschall Georg von Küchler que se pusiera a la defensiva y se le despojó de muchas de sus unidades. El 11.º Ejército, que iba a liderar el asalto a Leningrado en septiembre de 1942 (véase operación Nordlicht) y que había frustrado la ofensiva soviética de Siniávino, fue trasladado al Grupo de Ejércitos Centro en octubre. También se reasignaron otras nueve divisiones a otros sectores. Al comienzo de la ofensiva soviética, el 18.° Ejército alemán, al mando del Generaloberst Georg Lindemann, estaba formado por veintiséis divisiones repartidas en un frente de 450 kilómetros de ancho. El ejército estaba muy escaso de efectivos y, como resultado, no tenía reservas a nivel de división. En cambio, cada división tenía una reserva táctica de uno o dos batallones y las reservas del ejército consistían en porciones de la 96.ª División de Infantería y la 5.ª División de Montaña, la 1.ª Flota Aérea sería la encargada de proporcionar apoyo aéreo al ejército.

El XXVI Cuerpo de ejército alemán al mando del General de Artillería Albert Wodrig, formado por cinco divisiones y parte de otra, custodiaba el estrecho corredor que separaba los frentes soviéticos de Leningrado y Vóljov. El corredor tenía solo dieciséis kilómetros de ancho, razón por la cual el Oberkommando des Heeres o OKH (Alto Mando del Ejército) denominaba a este sector el «cuello de botella», debido al pronunciado saliente que formaba el frente entre Mga y la orilla meridional del lago Ládoga. Evacuarlo hubiera significado renunciar al sitio de Leningrado, por lo que Hitler, siempre se opuso a toda sugerencia en este sentido. Las divisiones alemanas estaban bien fortificadas en esta área, donde la línea del frente se había mantenido prácticamente estable desde septiembre de 1941, con lo cual el Mando del Grupo de Ejércitos Norte tenía esperanzas de repeler cualquier ofensiva soviética en la zona.

Preparativos soviéticos

El plan de la Operación Chispa se aprobó en diciembre e implicaba un esfuerzo combinado de los frentes Voljóv y Leningrado, que debían derrotar al enemigo en el área de Lipka, Gaitolovo, Dubrovka y Shlisselburg para así romper el bloqueo de Leningrado. El final de la operación estaba previsto para finales de enero de 1943. Esto significaba recuperar el «cuello de botella» y abrir un corredor de diez kilómetros a Leningrado. Una vez que se hubieran alcanzado estos objetivos, los dos frentes debían descansar durante diez días y reanudar la ofensiva hacia el sur con el fin de ampliar el corredor y, si era posible, recuperar el estratégico nudo de comunicaciones de Mga, a unos cincuenta kilómetros al sureste de Leningrado, de esta manera se conseguiría un enlace ferroviario directo con Moscú.

miniaturadeimagen|250x250px|Planes soviéticos para la operación Chispa y despliegue de las tropas soviéticas. Al este el Frente del Vóljov, con el 8.º Ejército al sur y el 2.° Ejército de Choque al norte. El Frente de Leningrado (67.º Ejército) está al oeste, los números representan los distintos asentamientos obreros|izquierda

La principal diferencia con la anterior ofensiva de Siniávino fue la ubicación del ataque principal. En septiembre de 1942, las fuerzas soviéticas atacaron al sur de la ciudad de Siniávino, lo que les daba la posibilidad de rodear varias divisiones alemanas, pero también dejó al ejército expuesto a ataques de flanqueo desde el norte, y fue esto lo que finalmente provocó el fracaso de la ofensiva. En enero de 1943, la ofensiva se llevó a cabo al norte de Siniávino, más cerca de la orilla del lago Ládoga, lo que eliminó la amenaza de ataques de flanqueo y aumentó la probabilidad de éxito, pero obligó a los soviéticos a abandonar la idea de rodear a la mayoría de las tropas alemanas desplegadas en el llamado «cuello de botella».

La Stavka encomendó la ejecución de la ofensiva al 67.° Ejército del Frente de Leningrado y al 2.° Ejército de Choque del Frente del Vóljov al mando del mayor general Mijaíl Dujanov, y del teniente general Vladímir Romanovski respectivamente. El 8.° Ejército, comandado por el teniente general Filipp Starikov, debía llevar a cabo una ofensiva limitada en el flanco sur del 2.º Ejército de Choque y posteriormente mantenerse a la defensiva, protegiendo el flanco sur del 2.º Ejército de Choque. Los Ejércitos Aéreos 13.º y 14.º proporcionarían el apoyo aéreo. La Stavka envió al mariscal de la Unión Soviética Kliment Voroshílov y al general del ejército Gueorgui Zhúkov, como sus representantes para coordinar las acciones de ambos frentes.