thumb|350px|Población musulmana porcentual por país (Pew Research Center, 2014). 350px|thumb |Derechos LGBT en las Naciones Unidas. Las opiniones islámicas sobre la homosexualidad son variadas. El Hadiz contienen condenas expresas de los actos sexuales entre personas del mismo sexo. El Corán menciona en dos suras la historia del pueblo bíblico de Lot, también conocidos como sodomitas, quienes fueron destruidos por participar en actos malvados, corrupciones, violaciones a los viajeros, y entre eso, practicaban la homosexualidad; era un Pueblo que excedía los límites, según el Corán. El castigo legal para la sodomía ha ido cambiando según las escuelas jurídicas: algunas prescriben la pena capital, mientras que otras prescriben un castigo discrecional menor. La homosexualidad es considerada un delito y está prohibida en la mayoría de países islámicos, como en Arabia Saudí o Irán. En algunos países islámicos relativamente seculares o multi-religiosos como Argelia, Marruecos, Túnez, Indonesia o Turquía hay más tolerancia.

A pesar de esto, la temática homoerótica ha estado muy presente en la literatura clásica del mundo árabe e islámico. En la poesía árabe clásica se celebra muy a menudo el amor masculino, siendo más frecuente que las expresiones de atracción a las mujeres.Encyclopedia of Islam and the Muslim World, MacMillan Reference USA, 2004, p.316 Algunos de los más importantes poetas árabes, como Abu Nuwas, fueron abiertamente homosexuales. Las mil y una noches, el ejemplo más conocido de la literatura popular árabe medieval, abunda en referencias al amor homosexual:

En ello pudo influir la tradicional separación de sexos, que han favorecido que las prácticas homosexuales no sean infrecuentes, aunque a menudo de forma clandestina y bajo un velo de hipocresía.

Algunos exegetas musulmanes insisten en esta aceptación de facto de la homosexualidad hasta bien entrado el , en el que la influencia colonial por un lado, y el desarrollo de movimientos islamistas y puritanos como el wahhabismo y el Salafismo yihadista por otro, hace de la homosexualidad un acto abominable y un delito:

Ciertos musulmanes liberales, tales como los miembros de la Fundación Al-Fatiha, aceptan la homosexualidad y la consideran como algo natural, contemplando la condena religiosa como algo obsoleto en el contexto de la sociedad moderna, interpretando que el Corán se manifiesta en contra de la lujuria homosexual, pero no dice nada sobre el amor homosexual. La escritora lesbiana Irshad Manji ha expresado la opinión de que la homosexualidad es permisible dentro del Islam; sin embargo, esta sigue siendo una opinión minoritaria. thumb|Corán abierto.

Escritura y jurisprucencia islámica En el Corán Mensajeros de Lot thumb|upright| Lot huyendo de la ciudad con sus hijas; su esposa muere por una roca. El Corán contiene varias alusiones a la homosexualidad, lo que ha gernerado una considerable exegética y comentario jurídico a lo largo de los siglos. El tema se aborda de forma más clara en la historia de Sodoma y Gomorra (siete versículos) después de que los habitantes de Sodoma exigen acceso sexual a los mensajeros enviados por dios al profeta Lot.(references 7:80–84, 11:77–83, 21:74, 22:43, 26:165–175, 27:56–59, and 29:27–33)Duran (1993) p. 179Kligerman (2007) pp. 53–54 La narración coránica se ajusta en gran medida a la que se encuentra en el Génesis. En un pasaje del Corán se dice que los hombres «solicitaron a sus invitados de él» (Corán 54:37), usando una expresión que se utiliza para describir el intento de seducción de José y en múltiples pasajes son acusados de «venir con lujuria» a los hombres en lugar de a las mujeres (o sus esposas). El Corán usa el término abominación (), sin precedentes en la historia del mundo:

La literatura exegética posterior se construyó sobre estos versículos según los autores trataban de dar sus propios puntos de vista sobre lo que pasó. Hubo un consenso general entre los exegetas de que la «abominación» aludida por los pasajes del Corán fue el intento de sodomía (específicamente el coito anal) entre hombres.

Los pecados de la gente de Lot () posteriormente se convirtieron en proverbial y las palabras árabes para denominar el sexo entre hombres () y para la persona que realiza tales actos () irónicamente derivan ambas del nombre de Lot (a pesar de que Lot era el único que no demandaba sexo).Wayne Dynes, Encyclopaedia of Homosexuality, New York, 1990.

Zina (verso) Sólo un pasaje en el Corán prescribe una posición estrictamente legal. Sin embargo no se limita a la conducta homosexual, sino que se ocupa más bien con la zina (relaciones sexuales ilícitas):

La mayoría de los exegetas consideran que estos versículos se refieren a relaciones heterosexuales ilícitas, aunque un punto de vista minoritario, atribuido al erudito mu'tazili Abu Muslim al-Isfahani, las interpretó como referentes a las relaciones homosexuales. Esta opinión fue ampliamente rechazada por los eruditos medievales, pero ha encontrado cierta aceptación en tiempos modernos.

Coperos en el paraíso

Algunos versículos del Corán que describen el paraíso se refieren a «muchachos inmortales» (56:17, 76:19) u «hombres jóvenes» (52:24) que sirven vino bendecido. Aunque la literatura tafsir no interpreta esto como una alusión homoerótica, la conexión se hizo en otros géneros literarios, mayormente de forma humorística. Por ejemplo, el poeta abasí Abu Nuwas escribió:

Los juristas de la escuela hanafí se tomaron la cuestión de forma seria, considerando, pero en última instancia rechazando, la sugerencia de que los placeres homosexuales eran, como el vino, prohibidos en este mundo pero disfrutados en el más allá.

El hadiz y el atar El hadiz (dichos y hechos atribuidos a Mahoma) muestran que el comportamiento homosexual no se desconocía en Arabia en el . Sin embargo, dado que el Corán no especifica el castigo de la sodomía homosexual, los juristas islámicos se apoyaron cada vez más en varios hadiz «más explícitos pero mal atestiguados», en un intento de encontrar una guía sobre el castigo adecuado.

Si bien no hay información en relación con la homosexualidad en las colecciones de hadiz más conocidas de Bukhari y Muslim, otras colecciones canónicas incluyen una serie de condenas del «acto del pueblo de Lot» (coito anal masculino). Por ejemplo, Abu 'Isa Mahoma ibn 'Isa at-Tirmidhi (que compiló el Sunan al-Tirmidhi alrededor del 884 d.C.) escribió que Mahoma había prescrito la pena de muerte tanto para el activo y como para el pasivo asociado:

Ibn al-Yawzi (1114 – 1200), escribiendo en el , afirmó que Mahoma había maldecido a «sodomitas» en varios hadiz y había recomendado la pena de muerte tanto para los activos, como para los pasivos en actos homosexuales.

Al-Nuwayri (1272-1332) en su Nihaya afirma que Mahoma «supuestamente dijo que lo que más temía para su comunidad eran las prácticas del pueblo de Lot (aunque parece haber expresado la misma idea con respecto al vino y la seducción femenina)».

Otros hadices parecen permitir sentimientos homoeróticos siempre y cuando no aboquen en actos concretos. Un hadiz reconoce la tentación homoerótica y advierte contra ella: «no miren a los jóvenes imberbes, porque de cierto tienen ojos más tentadores que las hurís» o «... es cierto, se asemejan a las hurís». (cf. Dictionary of Modern Written Arabic 3rd ed. p. 878: فيه لمحة من ابيه = he looks like his father) A estos jóvenes imberbes también se les describe como usando túnicas suntuosas y con el cabello perfumado.

Además, hay una serie de «supuestas (pero mutuamente incoherentes) informaciones» (atar) de castigos por sodomía ordenados por los primeros califas. Abu Bakr al parecer recomendó derribar una pared sobre el culpable o sino, quemarlo vivo, mientras que de Ali Ibn Abi Tálib se dice que ordenó la muerte por lapidación de un sodomita y en octra ocasión su lanzamiento de cabeza desde un minarete — según Ibn Abbas, este último castigo debe ser seguido por una lapidación.

Hay un número menor de hadices mencionando el comportamiento homosexual entre mujeres; sin embargo, el castigo (si existe) por lesbianismo nunca fue aclarado.

La colección de hadices de Bukhari (compilada en el sobre una tradición oral anterior) incluye un hadiz sobre mukhannathun, hombres afeminados a los que se les concedió acceso a los aposentos exclusivos de las mujeres y que participaron en otros no comportamientos de género no normativos:

En los hadices atribuidos a las esposas de Mahoma, un mukhannath en cuestión expresó su aprecio por el cuerpo de una mujer y lo describió para el beneficio de otro hombre. Según Everett Rowson, ninguna de las fuentes afirman que Mahoma desterró a más de dos mukhannathun, y no está claro en qué medida se tomó la acción, debido a su ruptura de las reglas de género en sí mismas, o por el «daño a instituciones social percibido por culpa de sus actividades como casamenteros y su correspondiente acceso a las mujeres».

Ley islámica tradicional De acuerdo con la ley islámica tradicional, la actividad homosexual no puede ocurrir de manera legal porque tiene lugar fuera matrimonio y entre parejas del mismo sexo.

La escasez de prescripciones concretas derivadas del hadiz y la naturaleza contradictoria de la información sobre las acciones de las primeras autoridades resultaron en la falta de acuerdo entre los juristas clásicos en cuanto a cómo debía tratarse la actividad homosexual. La mayoría de las escuelas jurídicas trataban las relaciones sexuales homosexuales con penetración de manera similar a las relaciones heterosexuales ilegales bajo la rúbrica de zina, pero había diferencias de opinión con respecto a los modos de castigo. Algunas escuelas jurídicas «prescribieron la pena capital para la sodomía, pero otros optaron sólo por un castigo discrecional relativamente leve». Los hanbalíes son los más severos de entre las escuelas suníes, insistiendo en la pena capital para el sexo anal en todos los casos, mientras que las otras escuelas generalmente restringen el castigo a la flagelación con o sin destierro, a menos que el culpable sea muhsan (un adulto casado libre musulmán). Los hanafíes a menudo no sugerían ningún castigo físico en absoluto, dejando la elección a la discreción del juez. El fundador de la escuela hanafí, Abu Hanifa se negó a reconocer la analogía entre la sodomía y la zina, aunque sus dos estudiantes principales no estuvieron de acuerdo con él en este punto. El erudito hanafí Abu Bakr al-Jassas (fallecido en 981) argumentó que los dos hadices que hablan sobre la ejecución de homosexuales «no son fiables de ninguna forma y no se puede prescribir ningún castigo legal basado en ellos». En los escritos en los que se prescribe la pena capital y se recomienda un método particular, los métodos van desde lapidación (Hanbali, Maliki), hasta la espada (algunos hanbalíes y shafiíes), o dejándola a merced de la corte, para que elija entre varios métodos, incluyendo tirar al culpable de un edificio alto (chiitas).