El término afirmación se identifica como la proposición de un enunciado que expresa un asentimiento categórico de conformidad con la realidad. Consiste en un acto por el cual se hace constar nuestro asentimiento intelectual y compromiso social respecto a una creencia expresando lingüísticamente un enunciado; considerando y declarando válida con plena conciencia su verdad cuando dicha manifestación se apoya en la evidencia y la certeza de un conocimiento sin que exista la duda.

La afirmación, en lo relativo al conocimiento, va unido al tema de la evidencia y de la certeza, pues es la expresión suya.Las afirmaciones no siempre se justifican en el conocimiento con evidencia; intervienen otros muchos factores, como es la voluntad, la ideología y las creencias, que no tienen referencia directa a un conocimiento. Por eso puede haber afirmaciones erróneas. Cfr. Evidencia (filosofía), Certeza y opinión

Cuando la afirmación, como expresión lingüística, no es acorde con la creencia que uno tiene como verdadera, entonces no solo ha de ser considerada como una falsa afirmación, sino como una mentira por ser manifiestamente fraudulenta, que no tiene nada que ver con el tema aquí tratado.Pues no es posible concebir como verdad lo que uno confirma y por tanto valora como falso; pero sí es posible expresar lingüísticamente lo que uno valora como falso, como si creyera que es verdadero; tal caso es la esencia de la mentira. Cfr. Evidencia (filosofía), Certeza y opinión

Lógica de proposiciones Siendo el conjunto de proposiciones, y proposiciones de , se puede definir la operación unaria: afirmación, por la que a una variable de se le asigna el valor de la variable de .

Afirmación y opinión La opinión puede considerarse también como afirmación débil, aunque no siempre tenemos conciencia clara de la distinción y opinamos con la fuerza de la afirmación.

Afirmación y decisión

A veces suele utilizarse el término afirmación para significar la adhesión de la voluntad a un enunciado entendido como propuesta de acción. Se trata entonces de una decisión o acto de apoyo, como es el caso de una votación.

Se confunde así la cualidad del resultado (decidir hacer esto o lo otro o no hacer nada; el voto afirmativo o negativo) con el acto de pronunciamiento, que habría de entenderse como “afirmarse” o “reafirmarse” pues la decisión, o el voto, se supone está fundado o justificado en un conocimiento previo considerado como válido respecto al fin que pretende la decisión.Diccionario RAE 'afirmar', acepción 3ªLa mentira, es siempre una decisión y, por eso, no admite excusa moral alguna; aunque admita «razones piadosas» que puedan justificarla.

Afirmativo y negativo

No debe confundirse la afirmación como acto de reconocimiento de una verdad enunciada, con el hecho de que dicho enunciado sea gramaticalmente afirmativo o negativo. Una negaciónCon referencia a un contenido de verdad. La negación puede tener y tiene otros significados, tales como mandato o prohibición que no tiene nada que ver con el tema del presente artículo. sigue siendo, bajo el punto de vista lógico, una afirmación. La afirmación puede ser enunciada tanto afirmativamente como negativamente. Afirmación con enunciado afirmativo: Todos los pájaros ponen huevos. Afirmación con enunciado negativo: Los pájaros no son mamíferos La confusión proviene del modo de entender la unidad de afirmación lógica bajo el punto de vista gramatical.

La filosofía tradicional basada en la lógica aristotélica y el silogismo, entendía que la unidad de afirmación lógica como manifestación de la verdad del conocimiento era el juicio categórico, entendido éste como la atribución de un predicado a un sujeto. Dicha atribución ofrecía dos posibles formas cualitativas: Unión del sujeto con el predicado (juicio afirmativo) o separación del sujeto y el predicado (juicio negativo). Aristóteles pensaba que el juicio verdadero representa adecuadamente la realidad.

Pero conocer la no-unión del predicado con el sujeto sólo es posible como consecuencia lógica derivada de una verdad previamente conocida. Y no en todos los casos. El propio Aristóteles lo muestra en en su lógica y no siempre se ha tenido en cuenta en la llamada lógica aristotélica No se podría afirmar "Antonio es un no-caballo", si previamente no hemos conocido que "Antonio es un hombre". ¿Qué es un "no-caballo"? Así lo entendió Aristóteles.

¿Cómo conocer la realidad de un juicio negativo? ¿Cómo conocer lo que no-es?

Lingüísticamente se oculta dicho problema negando el verbo en lugar del predicado. En lugar de afirmar "S es no-P" se expresa "S no es P". Convirtiendo la afirmación de un juicio negativo (S es no-P) en un enunciado gramatical en forma de negación (S no es P). Pero eso no es hacer una atribución como predicado sino aplicar la extensión de un concepto como clase, tal como se ha venido a interpretar actualmente la lógica aristotélica.

La negación en la lógica actual se considera una función u operador lógico definido como regla que cambia el valor de verdad de la proposición.

La lógica actual considera que la unidad de afirmación lógica es la proposición en su cualidad de poder ser verdadera o falsa con independencia de su expresión afirmativa o negativa. Y su verdad se justifica de dos formas:

Como validez lógica formal o tautología, cuya garantía de verdad reside en la consistencia o no consistencia de la proposición dentro de un sistema lógico o teoría en que se formula lingüísticamente la proposición. Es decir siempre que la expresión lingüística del contenido del modelo sea fiel a la forma lógica de un teorema del sistema.Sustitución lingüística de las variables lógicas por constantes o cuantificadores de variables del modelo teórico. La verdad ha de ser coherente como sistema

Como validez epistemológica que depende del contenido semántico y actúa como metalenguaje respecto al sistema lingüístico en el que se exprese como afirmación. El criterio de validez, en estos casos, es variable. El criterio de la ciencia es el mejor fundamento de la afirmación de un conocimiento válido en su dimensión representativa como contenido de realidad; sin excluir otros criterios de validez en situaciones diferentes.No rige ni debe regir el mismo criterio de validez en una conversación en el bar entre agricultores, que en una discusión política o en una discusión científica acerca de cómo y cuándo se han de abonar y con qué productos los campos de cultivo, porque los sistemas de referencia son diferentes. Es a la ciencia a la que le corresponde el sistema "esencialmente representativo" de la realidad: "Decir de lo que es que es, y de lo que no es que no es", como definió Aristóteles; pero no es el único sistema de referencia que necesitamos para la vida ordinaria; ideologías, religión, cultura, ambiente social, economía etc. imponen criterios de validez de muy diversa consideración a la hora de formar creencias y evidencias y emitir afirmaciones válidas

La verdad de una proposición y su afirmación como expresión de verdad semántica, Alfred Tarski, en un enunciado, no se identifica exactamente con el juicio aristotélico y tampoco con el enunciado lingüístico.

Afirmación y conocimiento Afirmación y asentimiento

De manera general entendemos por asentimiento el hecho de aceptar algo. En el caso que nos ocupa el asentimiento vendría a suponer la aceptación como verdadera de la proposición en la cual se va a manifestar el conocimiento como afirmación.

Parece pues que debemos considerar el asentimiento como una condición previa a la afirmación. En el artículo Proposición (lógica) se hace referencia a lo que los antiguos llamaban juicio y que hoy entendemos como creencia.

Entendemos entonces que el asentimiento es la aceptación de una creencia como verdadera.

El problema: ¿Es el asentimiento un acto de la voluntad, del querer o, por el contrario, una exigencia como consecuencia de la evidencia bien intuitiva o de unas razones formales a partir de otras evidencias?Las diferentes posturas ante el problema en Ferrater Mora J. op. cit.

Los estoicos, en contradicción con los escépticos, establecieron una "voluntad judicativa" que completaba la manifestación de la creencia como afirmación de verdad.

Santo Tomás distinguió entre "asentimiento ante una evidencia en sí" y "asentimiento de una proposición cuya evidencia radica en su conexión con otra u otras proposiciones". Pero Santo Tomás distingue el asentimiento como "acto intelectivo" y el asentimiento como "acto de la voluntad" respecto al querer, al que se le debe llamar "consentimiento".

El primero es necesario para la construcción de la ciencia y conocimiento de la verdad, mientras que el segundo lo es para la aceptación de las normas en relación con el bien. Y esto es así porque el entendimiento no tiene más remedio que aceptar la evidencia en sí, y no puede aceptar la contradicción.

En cambio en la voluntad puede darse oposición entre diversas opciones por la contradicción de sentimientos y motivaciones por efecto de las pasiones.

Los racionalistas, Descartes y Spinoza, consideraron que el asentimiento era una opción entre diversas proposiciones que la conciencia puede aprehender y cuya evidencia surge tras el análisis.

Para Locke, en cambio, el asentimiento en sí mismo es un conocimiento que, cuando es evidente genera "certidumbre"; pero cuando no es evidencia perfecta produce un asentimiento débil, como opinión.

Leibniz, está de acuerdo con Locke, pero en lo referente a las verdades de hecho;Tengamos en cuenta que para Leibniz las verdades de hecho son tales por la imperfección humana, incapaz de realizar el análisis completo; para Dios, en cambio, todas las verdades son analíticas, de razón y por tanto necesarias pues en cuanto a las verdades de razón su evidencia surge del análisis, como en Descartes. Así pues en lo referente a las verdades de hecho han de reconocerse grados de asentimiento a la verdad como conocimiento no cierto sino probable.

John Henry Newman distingue entre un "asentimiento nocional" referido a nociones y "asentimiento real" referido a las cosas; esta última de carácter más fuerte, aunque no por ello garantice la existencia a las cosas a las que se concede el asentimiento.

Afirmación y verdad

¿Cómo es posible afirmar lo falso?No confundir la falsedad, el error en el proceso del conocimiento, con la mentira. Una precisión fundamental. La afirmación hace referencia al conocimiento. La verdad hace referencia a la relación del conocimiento con lo real entendido como algo "distinto" de la mente o conciencia; lo real es un objeto del que pretendemos decir algo conocido como "lo que es en realidad".En el sentido de que se puede distinguir o diferenciar; no que tenga que ser necesariamente algo separado con existencia propia e independiente de la mente. Un dolor, por ejemplo es algo real, objetivo, en cuanto percibido por la mente como "conciencia de dolor", por eso es percibido como tal dolor, algo diferenciado como objeto con respecto a la conciencia. Sin embargo es una realidad mental y física como realidad propia no separable de la propia conciencia. Ese mismo dolor, aunque no puede ser percibido por otra conciencia, sin embargo sí puede llegar a ser conocido e interpretado por otra conciencia percibido en un contexto o "campo de realidad" diferente: un médico podría determinar que es una "infección de..."; un neurólogo podría definirlo como "alteración de tal nervio del sistema..." y un químico como una "reacción entre diferentes sustancias"; un biólogo como una "alteración de células...", y un físico como "....atómicas" El dolor de muelas deviene un "objeto" para la conciencia, como algo separado de mí, como conciencia.

El lenguaje en este caso lo expresa muy bien: "me duele la muela". La muela es el sujeto gramatical al que atribuimos la acción del dolor; y el "yo-conciencia" aparece como si fuera un complemento.