El marquesado de Santa María del Villar es un título nobiliario español, de Castilla. Fue concesión del rey Felipe V en favor de José de Omaña Pardo y Osorio, por real decreto de 24 de noviembre de 1702 y real despacho de 27 de febrero de 1705.Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino. Guía de títulos (en línea, búsqueda: «maria del villar»). Consultada el 13 de marzo de 2023.Real despacho a favor de don José de Omaña Pardo y Osorio, concediéndole el título de marqués de Santa María del Villar y cancelando el de vizconde de Lóngara. 27 de febrero de 1705. AHN, Consejos, leg. 8976, a. 1705, exp. 169.
El título se creó con el vizcondado previo de Lóngara y libre a perpetuidad de lanzas y media annata, en consideración a la calidad y antigua nobleza del concesionario y a sus servicios de treinta años en la Inquisición de la Nueva España, Valladolid y Toledo y como oidor decano de la Sala de Justicia del Consejo de Hacienda, y a los de sus antepasados.Copia de la real carta obra en el Archivo de la Real Academia de la Historia, col. Pellicer, t. 1, ff. 428-432 (ms. de 1705, 5 ff.), según el Catálogo de la colección «Pellicer», antes denominada «Grandezas de España», t. I (Madrid: RAH, 1957), § 42, pp. 29-30.
Denominación, mayorazgo y estados La casa y coto de Santa María del Villar
Aunque los Omaña eran oriundos de la comarca leonesa de su nombre, donde poseían la jurisdicción del valle de Omañón, la denominación del marquesado no alude al Villar de Omaña (lugar que pertenecía al municipio leonés de Vegarienza, incorporado en 1975 al de Riello), sino a la aldea asturiana del Villar, sita en la parroquia de Santa María de Miudes y concejo de El Franco, y próxima al pueblo coañés de Cartavio.Las parroquias limítrofes de Miudes y Cartavio pertenecieron a un mismo municipio durante la fugaz existencia del concejo de Revellón, integrado también por las de Arancedo y La Braña. Creado durante el Trienio Liberal, solo existió entre 1821 y 1823.
Santa María del Villar fue un pequeño coto jurisdiccional incluso en la parroquia de Miudes, o Valdemiudes, y que comprendía los lugares del Villar y Miudeira. En la aldea del Villar (hoy reducida a casería), radicaba la casa de los señores. La mención de patronazgo mariano, añadida tardíamente a la denominación del coto, no aludía a la advocación de la iglesia parroquial sino a la de la capilla de esta casa, también dedicada a Santa María. Aunque el concejo era de obispalía, los lugares del Villar y Miudeira aparecen bajo jurisdicción de señores laicos desde la segunda mitad del , cuando Men Suárez de Ribadeo obtuvo el dominio útil del señorío por cesión de la mitra de Oviedo.El cesionario de la jurisdicción, Men o Menén Suárez de Ribadeo, es mencionado por José Manuel Trelles en relación con Juan Alonso de Navia (el que fue señor de la casa de Anleo por matrimonio), cuando refiere de este que «en sus manos hizo Pleyto Omenage Menén Suarez de Ribadeo, Señor de la Casa del Villar, por la Encomienda del Castillo de Fiel que le dio el año de 1.300 el Obispo Don Fernando Álvarez, como consta de las Escrituras que en esta sazón se hallan en el Archivo de la Santa Iglesia de Oviedo.» Asturias ilustrada: primitivo origen de la nobleza de España, t. II (Madrid, 1739), p. 671. Hay sin duda error en el año citado y en el obispo concesor, debido probablemente a haber manejado una fecha truncada. Y precisamente para salvar la incongruencia cronológica, el autor usa una redacción ambigua que no deja claro si el homenaje lo recibió dicho Juan Alonso de Navia o su abuelo de igual nombre. Pero sabemos con seguridad que Men Suárez era contemporáneo del nieto (de quien dice el mismo Trelles que asistió a la Junta del Principado de 1378 y fue muy señalado en el reinado de Juan I (1379-1390). Tanto la cesión del coto como la posterior encomienda del castillo debieron de tener lugar en la segunda mitad de siglo XIV: entre los pontificados de los obispos Sancho (1348-1369) y Alonso III (1371-1377). El citado pleito homenaje estaba documentado en el archivo del marqués de Marcenado (casa de Nava, leg. 11), según Bellmunt y Canella (ápud Villar Villamil, op. cit., p. 12).El erudito historiador novohispano Ignacio de Villar Villamil (después duque de Castro Terreño) publicó en 1910 la obra que citamos en la bibliografía sobre su propio linaje, que era también el de varonía de los señores y primeros marqueses del Villar (pues los Villar Villamil son una línea menor de esta casa). Su trabajo, del que nos hemos servido ampliamente para redactar este artículo, utiliza fuentes fiables y lo hace con rigor crítico por lo tocante a la Baja Edad Media y la Moderna, pero al querer remontar el lustre del linaje a siglos anteriores al XIII incurre sin remedio en el relato fabuloso. A título de curiosidad, y previniendo al lector de las necesarias cautelas, reseñamos lo que dice sobre tan remotas generaciones. Sostiene este autor que los Ribadeo descendían de los antiguos condes de la Tierra de Ribadeo, y que por herencia suya poseían un vasto estado en el antiguo concejo de Castropol (antes de que se llamara así y fuera de obispalía), y que la cabecera de este señorío era el lugar y casa del Villar. Y refiere que a raíz de que Alfonso VII el Emperador, en el siglo XII, diera el señorío de esta parte de Asturias a la mitra de Oviedo, sus vecinos «durante doscientos años se resistieron a reconocerles por señores [a los obispos]. Y cuando a fines del siglo XIII el Obispo de Oviedo ordenó que se fundase la villa de Castropol, se levantaron contra él acaudillados por el Señor del Villar, Suer Méndez de Rivadeo, que era en aquella época el señor más poderoso de la comarca.» (Op. cit., p. 6). El estado del Villar siguió en la descendencia de Men Suárez hasta el sin cambiar de varonía, aunque sí de apellido, pues sus sucesores adoptaron el de Omaña en el , a raíz del casamiento de su biznieto Lope Díaz de Ribadeo, señor de la casa del Villar, con María Rodríguez de Omaña, señora de Omañón: abuelos del fundador del mayorazgo. La jurisdicción debió de ser tanteada por el concejo antes de la creación del título nobiliario.Véase la voz «El Franco» de esta enciclopedia. De su lectura parece inferirse que la jurisdicción del Villar y Miudeira, cuyo dominio directo era episcopal, fue incorporada a la Corona por Felipe II a partir de 1579 y redimida por los vecinos en 1583. Sin embargo, durante el los Omaña se llamaban señores del coto (quizá solo de nombre). La fuente de esta información es Marcelino Fernández y Fernández, El Franco y su concejo (Luarca, 1898, en la Biblioteca popular Asturiana, 1), monografía que forma parte de la colección Asturias, dirigida por Bellmunt y Canella. Tal vez este autor anticipó hasta finales del XVI el dato de mediados del XVIII (Catastro de Ensenada) de que en el concejo de El Franco no quedaban más señoríos que el de Suero y el de Boimoro, pertenecientes respectivamente al marqués de Santa Cruz de Marcenado y al de Santa María del Villar (títulos inexistentes en tiempos de Felipe II).
Los de esta casa eran también señores del coto de Boimoro o Boimouro, lugar que en el pasado pertenecía a la misma parroquia y hoy a la de San Juan de Prendonés, igualmente del concejo de El Franco. A mediados del era señor de Boimouro el marqués de Santa María del Villar, que también poseía la mitad de la herrería situada en el coto, a orillas del río Mazo, por la que percibía una renta de 1.256 reales anuales. Así se recoge en el Catastro de Ensenada, que en cambio ya no menciona la existencia de jurisdicción señorial en Villar y Miudeira.Gonzalo Anes y Álvarez de Castrillón, Los señoríos asturianos: discurso leído el día 14 de diciembre de 1980 en el acto de su recepción pública (Madrid: Real Academia de la Historia, 1980), p. 82, con remisión al AGS, Dirección General de Rentas, lib. 448, ff. 463-473.
En Galicia poseían la jurisdicción de Padriñán. No se trataba de la parroquia pontevedresa a la que pertenece la villa de Sangenjo, sino de alguno de los lugares lucenses de igual nombre.
El mayorazgo de la casa del Villar y señorío de Omañón fue instituido el 21 de febrero de 1546 por Ares de Omaña el Rubio y por Mayor de Rivadeneira y Baamonde, su segunda mujer, con real facultad de Carlos I dada en La Coruña el 20 de abril de 1520. Los fundadores vincularon la jurisdicción de Omañón, con más tierras en Omaña, la casa y coto del Villar, los de Padriñán y Boimoro, con su ferrería, y más bienes que poseían en Galicia y en el concejo de Castropol, con imposición del apellido Omaña.Jesús A. Chacón, «Don Ares de Omaña Rivadeneira», en Sologenealogia.com. A este mayorazgo quedó agregado, en el , el título de marqués, que por tanto se rige por sus reglas sucesorias.
Por el matrimonio de la marquesa con Pedro de Miranda y Osorio, la casa se agregó a la de los Miranda, cuyo asiento era el palacio de Campos, sito en el barrio de San Pedro de la Caleya y parroquia de Santa María de Campos. Esta parroquia pertenecía también al concejo de El Franco, hasta que en 1863 pasó a integrar el de Tapia de Casariego, de nueva creación. En el se le agregó la de San Salvador de Salave y pasó a llamarse Campos y Salave. Los Miranda de Campos eran una línea menor de la casa del lugar y parroquia de la Ría de Abres, llamada aún hoy Pazo de Pedro de Miranda y sita en el municipio de Trabada y actual provincia de Lugo. Dicho pueblo gallego, situado en la orilla izquierda del río Eo, queda frontero (en la opuesta) de la parroquia asturiana de Santiago de Abres, perteneciente al actual concejo de Vegadeo (entonces Castropol).
El marqués sucedió también en el título de conde de San Román, que le tocaba por un costado Sarmiento y se asentaba sobre un señorío gallego: el de la feligresía de San Román de Sajamonde, radicada en el municipio de Redondela y actual provincia de Pontevedra. Los dos títulos siguieron juntos hasta 1881, y aunque eran de igual antigüedad (1705), el de conde prevaleció sobre el de marqués en el uso social desde mediados del , a raíz de que el poseedor de ambos pasara por matrimonio a residir en Pontevedra.
Después ya de la Desvinculación, la casa de San Román y el Villar se agregó a la también gallega de los condes de Maceda, con grandeza de España de primera clase. Joaquina de Miranda y Gayoso, condesa de San Román y marquesa de Santa María del Villar, había casado en 1814 con el teniente general Javier de Losada y Pardo de Figueroa, último señor de Friol y de Pol. Y en 1843, por sucesión transversal, este pasó a ser conde de Maceda, marqués de Figueroa y de la Atalaya, vizconde de Fefiñanes y grande de España, heredando también muchos estados por toda Galicia, cuyo detalle se verá en las voces sobre estos títulos.
En cuanto a la denominación del vizcondado previo, no aludía al lugar gallego de Lóngara, famoso por su playa y sito en el municipio de Barreiros (Lugo), sino al asturiano de igual nombre, perteneciente a la parroquia de San Miguel de Mohíces (hoy llamada La Caridad), en el mismo concejo de El Franco.
Lista de señores y marqueses