La Cultura Milagro-Quevedo se trata de una cultura indígena que habitó en la costa ecuatoriana a lo largo del período de integración entre el 400 y el 1500 d. C.Aunque parece ser que algunas de sus tradiciones continuaron existiendo hasta bien entrado el período colonial. En las crónicas españolas, los Milagro-Quevedo fueron identificados con el nombre de Chonos. Esta cultura prehispánica ocupó la zona comprendida entre las estribaciones occidentales de la cordillera de los Andes y las colinas del Litoral ecuatoriano, zona que incluye el sistema fluvial del Guayas, incluyendo sus dos grandes ríos, el Daule y el Babahoyo, y todos sus afluentes. Esta zona se encuentra dentro de las actuales provincias de Los Ríos, Guayas y Manabí.Universidad Técnica Particular de Loja - CERART - Centro de Investigaciones y Transferencia de Tecnología

Sus trabajos en cerámicas son muy variados con representaciones de serpientes, lechuzas, ranas y otros anfibios.El pueblo tsáchila no es descendiente directo de los indígenas de la cultura Milagro-Quevedo debido a que los tsáchilas son de origen barbacoano mientras que los Chonos probablemente sean de origen amazónico relacionados con los omaguas.

Estructura de la sociedad Junto a las culturas Atacames, Jama Coaque II y Manteño-Huancavilca, constituye una de las últimas culturas que vivieron en la costa ecuatoriana antes de la llegada de los primeros españoles en 1526, con quienes se iniciará el periodo de conquista y colonización.

En concreto, los Chonos fueron consumados orfebres, trabajaron delicadamente el oro, la plata y sobre todo el cobre. Se destacaron por intermediar entre las culturas en el mar con los señoríos andinos, a través de los comerciantes en la costa y los mindalaes en la sierra. Su sociedad estaba jerarquizada y tenían caciques que ejercían un importante poder sobre el territorio que amasaba una de las principales tierras agrícolas en plena cuenca del guayas.

Territorio miniaturadeimagen|177x177px|La Cuenca del Río Guayas Los chonos fueron una de las culturas que mayor territorio logró controlar de los señoríos étnicos del Ecuador. Su posición les facilitó extenderse desde el actual Quevedo hasta la ciudad de Milagro, tradicionalmente. Sin embargo, cuando lograban estar en tiempos de paz con los Punaes, extendían su influencia por el golfo de Guayaquil hasta las costas de El Oro. Esto se debe a que no se veían afectados por las cordilleras. En la sierra, los nudos y hoyas crearon distintos señoríos y delimitaron fácilmente los territorios. Entre los manteños, la distinción entre manteños del norte y del sur, que en el segundo caso incluía a los Huancavilcas y los Punaes se daba gracias en parte a la Cordillera Chongón Colonche. Este no era el caso de los Chonos que podían controlar la cuenca alta y baja del río Guayas, lo que hoy corresponde a las provincias de los Ríos y la parte alta del Guayas. De esta manera amasaron un gran territorio y se convirtierno en formidables intermediarios, comerciantes y alfareros. Se destacaron en la metalurgia y lograron evitar una completa anexión al imperio incaico, a quienes les debían simplemente tributos esporádicos. Fueron pues el señorío que se extendió sobre un río con mucho potencial agrícola que lo supieron aprovechar a partir de la construcción de tolas y camellones.

Tolas y camellones Uno de los rasgos que caracterizaban a esta cultura fue la construcción de un gran número de montículos artificiales llamados tolas.Historia del Ecuador, Efrén Avilés Pino, Diario El Universo, 2002, Editorial Sol 90,p. 24 A menudo estas tolas se encuentran en grupos, pero las hay también aisladas. Los tamaños son variables, así como sus formas. Las más pequeñas suelen medir unos 10 metros de diámetro y apenas dos de altura, mientras que las más grandes pueden tener dimensiones impresionantes: más de 100 metros de longitud y sobrepasando los 10 de altura.El Período de Integración, O. Holm y H. Crespo, Historia del Ecuador, Salvat, tomo II, p. 4Sobre las tolas el arqueólogo Olaf Holm decía:

Las tolas fueron construcciones tradicionales en la época prehispánica de Ecuador. Desde las que se encontraron en la isla La Tolita, hasta las pirámides de los Caranquis entre Pichincha e Imbabura, esta forma de construcción fue muy común. Además su función como tumba, observatorio y lugar para vivienda se repetía. Por otro lado el material con el que era construido, generalmente con tierra preparada de alguna manera como la cangagua conforma una de las características más importantes. Por su parte, el camellón tenían una función distinta al de la tola. Se lo conocía como camellón en barbecho cuando terminada la cosecha de dejaba las plantas para la siguiente estación. Antes de sembrar para el siguiente año se buscaba adecuar las zanjas que existían ahí para lo cual tenían fertilizantes naturales, lo que muestra un conocimiento importante de la agricultura, y de esta manera lograban que los camellones se convierten en una manera de evitar de tala y quema del bosque año tras año.

Metalurgia miniaturadeimagen|Máscara de cobre Los Milagro-Quevedo son conocidos porque fueron excelentes artesanos del metal. Estos se centraron en la fabricación de herramientas y utensilios antes que en la de joyas y adornos.

El metal más utilizado por los Chonos fue el cobre. Sin embargo, este metal es naturalmente escaso en la región en la que vivían, por lo que se cree que formaba parte de una red de comercio que los conectaba con áreas ricas en este metal, desde donde lo importaban. En ocasiones este era mezclado con arsénico para conseguir bronce arsenical. Con este metal fabricaron gran cantidad de utensilios como agujas, anzuelos, hachas, pinzas, cinceles o cuchillos, también utilizaron el cobre para fabricar las llamadas hachas moneda.

También hicieron joyería con oro, plata y tumbaga, es decir, la aleación de oro y cobre. Principalmente hicieron narigueras, mientras que los aretes y las pecheras son menos comunes, al contrario que en varias otras cultura precolombinas del Ecuador. Ocasionalmente añadían piedras semi preciosas, como jadeíta o turquesas, o concha Spondylus a estas piezas de joyería.

Manejaron técnicas de metalurgia muy complicadas, como el moldeo a cera perdida, la fundición en moldes de una o dos piezas y la forja para la creación de piezas. Para los metales preciosos utilizaron técnicas como el baño de oro y el baño de plata, mediante las cuales recubrieron objetos de cobre o cerámica totalmente en metales preciosos.

Cocinas de Brujo miniaturadeimagen|Vasijas del estilo "Cocina de brujo" típicas de la cultura Milagro-Quevedo.Esta cultura se caracterizó por su uso extensivo de la cerámica para crear las Cocinas de Brujo. Estas vasijas fueron encontradas en la cuenca alta del Río Guayas, cerca de Quevedo. Ahí se encontró una cerámica y alfarería que destaca por su decoración en las paredes de los objetos con altorrelieves y bajorrelieves. Sería el arqueólogo llamado Otto von Buchwald quien los describiría con el nombre que después tomarían para la posteridad como Cocinas de Brujo. Los motivos que tienen representados simbólicamente son generalmente animales como sapos, culebras, anfibios, monos, lianas, pájaros y seres humanos. Esto es asimismo realizado tanto en ollas como en platos y trípodes.

Se cree que su uso era especialmente ceremonial y eran llenados con pociones, infusiones, brebajes, dentro de ritos por shamanes y médicos curanderos. A través de esto se ha buscado inferir acerca de la jerarquía presente en esta cultura, y el brujo o shaman debió haber tenido una posición de poder dentro de los chonos. Su prestigio atado a la medicina se ve además en la cultura Manteño Huancavilca que tenía a la diosa Umiña, deidad de la salud, como una de las principales dentro del panteón. La curación estaba además relacionada con el poder de adivinar el futuro, o capacidades de oráculo. Esto al mismo tiempo generaba miedo y respeto en la población, aumentando el poder del brujo. El análisis semiótico de las representaciones de las cocinas de brujo ha llevado a relacionar estos símbolos con la mitología de los señoríos étnicos de Ecuador. En concreto se han hecho análisis con el rito de Catequil y Chusalongo. El primero es un dios cuyo culto fue muy difundido entre varias culturas. Existen cuatro lugares con el toponimio catequilla en territorio Puruhá, por lo que se conjetura que acá el culto a esta deidad fue mucho más frecuente. Los otros tres lugares se encuentran el primero en Latacunga, cerca del Río Cutuchi, y los otros dos emplazados en la línea equinoccial, en territorio Quitu y Caranqui respectivamente. Etnográficamente este culto fue estudiado por los esposos Costales (Alfredo y Piedad) en el , lo que daría como consecuencia el importante libro sobre mitología prehispánica llamado "Mitos Quitu-Cara", publicado en 1996. Ahí se identificaría a un elemento llamado "poza de catequil" que era un manantial donde se llevaba a cabo este rito. Se cree que algunas cocinas de brujo podrían representar estas pozas de catequil. Es común encontrar representaciones de ranas y culebras, muchas veces en la misma cocina de brujo. Esto es relevante puesto que el rito empezaba cuando el catequillado o la persona que lo llevaba a cabo tenía que enfrentar supuestamente un sapo al inicio del ritual, que era aplastado por un shamán y su sangre vertida en el manantial. Posterior a esto eran vertidos más animales, entre vivos, muertos y mitológicos hasta llegar a la serpiente o "Pini" que era el último animal. Se creía que los poderes de los animales eran transferidos al catequillado. Por esta razón las cocinas de brujo pueden ser una representación simbólica en cerámica y orfebrería de este importante rito.

miniaturadeimagen|Cuenco típico de la cultura arqueológica Milagro-Quevedo en exposición en el MUNA Sobre la simbología relacionada con chusalongo se cree que puede estar relacionada con las representaciones de antropomorfas que se puede ver en algunas cocinas de brujo. Esta relación fue hecha inicialmente en 1951 por Jacinto Jijón y Caamaño, donde afirmaba que el dios de cara de viejo y brazos de niño podría ser una referencia a este ser mítico. Las representaciones antropomorfas usualmente representaban a las mujeres con un brazo alzado mientras que a los hombres con los dos brazos caídos. Este patrón también está presente en los monolitos de los huancavilcas que se encontraron en la península de Santa Elena. Los tipos de ollas que podían decorarse se clasifican en:

Olla con soporte anular Olla con soporte trípode Olla restringida Cántaro Lliptero Cuencos Si bien todas estas cerámicas se repiten en otras culturas, por ejemplo los trípodes son populares en el norte de Perú, los cántaros eran muy frecuentes en la cultura Quitu, entre otros ejemplos más, lo que caracteriza a las cocinas de brujo es el estilo de decoración que forma un patrón identificable y que se convirtió poco a poco en el símbolo de los chonos.

Religión miniaturadeimagen|Representación plana de los símbolos en el exterior de una Cocina de Brujo