thumb|Localización de los puertos púnicos.

El término puertos púnicos de Cartago sirve para designar a los antiguos puertos de la ciudad de Cartago que estuvieron en funcionamiento durante la Antigüedad.

Cartago era ante todo una potencia que se podría denominar Imperio de los mares, es decir, una talasocracia, cuyo poder se basaba principalmente en la magnitud de su comercio. Los cartagineses no eran los únicos que seguían esta política de dominio de los mares, ya que varios de los pueblos de la Antigüedad «vivieron por y para el mar».

Producto de una colonización oriental, Cartago o Qart Hadasht (Ciudad Nueva) tiene su origen en la hija del rey de la ciudad de Tiro, Dido. Esta princesa tiria fue la fundadora y la primera reina de la ciudad en el 814 a. C. (fecha convencionalmente más admitida) tal y como relata su leyenda recogida en la Eneida.

Cartago no fue la primera colonia fenicia en la costa norteafricana, puesto que Útica había sido fundada aproximadamente en 1100 a. C. Más allá de su origen, la ciudad dominó ampliamente toda la cuenca occidental del mar Mediterráneo, desarrolló su hinterland africano, que llegó a su fin cuando tuvo que enfrentarse a un poder entonces emergente, la República Romana, potencia que provocó su caída definitiva. Debido a su identidad, Cartago fue punto de anclaje entre las dos cuencas del Mediterráneo, la parte oriental, la cuna de Fenicia, y la parte occidental, espacio de su expansión y de su caída.

Los puertos de una ciudad de tales características, que suponían el punto de comunicación más importante con el exterior, revisten en consecuencia y en dicho contexto una importancia fundamental en la historia de Cartago. Su historia está documentada en una fuente esencial, Apiano, un historiador de la Antigua Grecia, que vivió en el . A pesar de su descripción, la localización de los puertos fue obra de las excavaciones arqueológicas iniciadas en los años 1970.

Fuentes y problemas de localización Localización de los puertos en las ciudades fenicias 350px|thumb|Actual orilla de Cartago.

Los fenicios no confiaban al azar la elección de una nueva colonia en un lugar determinado. La ubicación de la nueva población debía responder a una serie de peculiares exigencias, relacionadas con su defensa y sobre todo con sus características portuarias. Era necesario que los barcos mercantes pudieran entrar con facilidad en el puerto y que el viento contrario no imposibilitara el acceso al mismo. Con este fin, la elección del cabo era particularmente importante. Además, la ubicación del puerto debía ofrecer, por sus características físicas, una defensa fácil, por lo que los colonos solo tenían que aumentar las defensas naturales para garantizar la seguridad.

La ubicación de la Nueva Ciudad respondía particularmente bien a estas dos exigencias. La zona de embarque estaba formidablemente protegida gracias a la oportuna localización del promontorio Sidi Bou Saïd, la propia ciudad en stricto sensu. Estaba situada en el exterior de la fachada marítima, entre dos extensiones de agua (los actuales Lago de Túnez y Sebkha Ariana), y el interior estaba interceptado por una sucesión de colinas, que formaban una línea defensiva natural.

Localización de los puertos de Cartago La cuestión de la localización de los puertos de Cartago ha sido una de las más discutidas de la historiografía púnica.

Únicamente mediante la observación, las dos lagunas actuales —una circular y la otra rectangular—, unidas ambas por un delgado cordón e identificadas por Chateaubriand como los puertos de Cartago a inicios del siglo XIX, no podían ser en el espíritu de los historiadores los puertos que habían albergado a la flota del «mayor enemigo de Roma».

Las recientes excavaciones efectuadas en el sector con ocasión de la campaña internacional de la Unesco (se realizaron una serie de excavaciones americanas cerca de la laguna rectangular, e inglesas en la laguna circular), confirmaron el origen púnico de las lagunas, fechándola en el siglo II a. C. Esta datación ha sido posible gracias al descubrimiento de restos de cerámica, en particular en las excavaciones realizadas en las calas de carena.

Sin embargo, falta localizar el puerto original que fue utilizado durante los cinco primeros siglos de la historia púnica de la ciudad norteafricana, y se desconoce incluso si este puerto estaba situado o no en el emplazamiento de las lagunas. En los dos primeros siglos de su existencia, Cartago no contó con más instalaciones portuarias que cualquier otra colonia del Mediterráneo, pues disponía meramente de un lugar desde donde debían ser botadas las embarcaciones. De tales lugares no han quedado rastros visibles, ya que han sido eliminados por instalaciones ulteriores o por cambios radicales en la topografía local.

La cuestión de la localización de los puertos cartagineses ha estado ligada a la historia y topografía del lugar. Se sabe que la ubicación de la ciudad con respecto a la orilla evolucionó mucho a lo largo de los siglos y que durante la Antigüedad se llevó a cabo un proceso de polderización, consistente en una acción humana que fue acoplada al transporte de los sedimentos procedentes del río Bagradas que iban a parar allí gracias a las corrientes marinas.

Las excavaciones americanas han puesto de manifiesto que el tofet de Salambó era probablemente insalubre en esa época, lo que induce a pensar que el sector del puerto primitivo estuviese probablemente situado en esa zona.

Excavaciones arqueológicas han descubierto los trazos de un canal que hacen pensar que funcionó hasta su enarenamiento en el siglo IV a. C. El canal en cuestión puede ser seguido de forma arqueológica durante 400 m aproximadamente, habiendo sido edificado sobre terreno natural. Ciertos historiadores han sugerido que existiría un enlace con el Lago de Túnez debido a la naturaleza de los sedimentos encontrados. Serge Lancel ha documentado igualmente que el nivel del Lago de Túnez era notablemente superior al de la época antigua de la ciudad, y menciona sus orillas como un probable lugar de refugio. Según esta teoría, el canal suponía una «línea de penetración» hacia el interior de la ciudad. Se supone también que podría haber existido un segundo canal paralelo al primero. Sobre los bordes de estas instalaciones estarían los astilleros navales. En las proximidades se erigirían los hangares, las tiendas y los templos, constituyendo el «emporio». Es importante remarcar que, por la naturaleza de la civilización púnica, su relación con el mar era fundamental y que el centro de la ciudad, el ágora, no debía de estar situado muy lejos de su centro económico. Los expertos han teorizado que el canal no servía para la navegación, sino para desembarcar en una zona particularmente hostil a la presencia humana. La localización del Tofet de Salambó, en las proximidades del centro de la colonia fenicia original, es un claro signo de esta posible hostilidad según las secciones que se han descubierto, datadas del siglo VIII a. C.

Han existido muchas discrepancias entre los grandes expertos acerca de la localización de los puertos primitivos de Cartago. Por analogía con otros lugares, y teniendo en cuenta la necesidad de evitar los vientos desfavorables, la posible ubicación de uno de los puertos se sitúa en las inmediaciones de la zona de las Termas de Antonino, hacia el norte del lugar,Según una hipótesis formulada por el Dr. Carton en 1911 y citada por Lancel, 2000, p. 242. es decir, hacia la zona sur de Le Kram. Los descubrimientos realizados en el lugar sugieren que esta primera ubicación es muy probable, ya que las termas romanas solían situarse en terrenos ganados al mar. En esta zona, por tanto, podría haberse situado uno de los primitivos puertos de la ciudad. Ciertos historiadores creen, sin embargo, que el emplazamiento del primitivo puerto estaba en las inmediaciones del pueblo de Sidi Bou Saïd, a causa de su ubicación cerca de un cabo, lo que le confería una privilegiada posición geográfica tan importante a ojos de los fenicios. Otros expertos, entre los que se incluye a Serge Lancel, situaron la posición de los puertos a lo largo del Lago de Túnez, menos ensamblado en la Antigüedad que ahora. Lancel sitúa la posición del puerto en las playas de Marsa, a una relativa distancia de la ciudad (unos 3 km aproximadamente), pero lo suficientemente cerca del barrio de Megara.

Independientemente, se hace imprescindible centrarse en la observación de las estructuras de las que se conservan rastros para ver si es posible contrastar su existencia con las fuentes antiguas y obtener así una fecha aproximada de su construcción.

Puerto militar y comercial Descripción de Apiano Apiano, autor del , se basó en la obra de Polibio, quien asistió a la caída de la ciudad de Dido, y cuyo texto se ha perdido. Su descripción es muy importante, aun cuando plantea en ocasiones más preguntas que respuestas. Se trata de un texto que aborda temas concretos de la historia antigua.

280px|thumb|Vista de los puertos (1958).

Además de las dos dársenas rodeadas de fortificaciones, Apiano cita también un gran espigón y un amplio antepuerto.

El lugar actual de la laguna circular tiene una superficie de unas ocho hectáreas, la otra laguna mide aproximadamente el doble.Mediciones efectuadas por Charles Ernest Beulé y recogidas por Fantar, 1993, p. 128. El puerto comercial estaba unido al mar por un canal, el cual debía desembocar en la actual bahía de Kram, de la que no existe ningún resto.

Apiano cita el término de «cothon» para denominar a los puertos, palabra de origen semítico que designa una dársena artificial creada por la mano del hombre. Dichos espacios son relativamente bien conocidos en otras ciudades púnicas, como Motia, en Sicilia, o Mahdia, en Túnez. Estrabón también proporciona datos sobre la distancia de los puertos de Cartago al Cabo Lilibeo,El cabo Lilibeo, junto con el Paquino y el Celorias, eran los tres promontorios, de los cuales surgió Trinacria, el antiguo nombre de Sicilia (del griego antiguo tria-«tres» / ákra «cabo, promontorio»). Cf. Tucídides, Historia de la Guerra del Peloponeso, vi.2.2; Éforo de Cime en FGrH 70 F 137b. promontorio suroriental de Sicilia y que estima en 1500 estadios (277,5 km, en realidad 215).Estrabón, Geografía de Estrabón vi.2.1. La tradición literaria ha podido ser verificada por la arqueología. Los arqueólogos han realizado maquetas que reconstruyen el yacimiento arqueológico en las diversas épocas de la historia de la ciudad. Estas maquetas se exhiben en el pequeño museo del islote del almirantazgo.

Islote del almirantazgo thumb|Dique de la dársena.

A primera vista es difícil identificar la laguna circular con el puerto circular de la antigua Cartago, cuya flota, que hizo temblar la cuenca del Mediterráneo occidental, habría podido ponerse al abrigo en este pequeño espacio.

A priori es difícil ver cómo habrían podido tener ahí 220 naves, como los quinquerremes, barcos con cinco remeros divididos en tres filas. Sin embargo, las excavaciones británicas han revelado que la laguna circular era el puerto militar y que el pabellón del navarca debía estar en el islote. Se han encontrado los muelles púnicos, particularmente las rampas de los diques de la dársena o de los diques secos para la invernada. Las rampas tenían el suelo de tierra batida ligeramente inclinado. Estas dársenas eran sin duda los almacenes acondicionados para acoger a los barcos citados por Estrabón.