La Campaña de Tacna y Arica es una de las campañas terrestres de la guerra del Pacífico, siendo una de las operaciones militares iniciadas por Chile entre diciembre de 1879 y junio de 1880, destinadas a ocupar militarmente las regiones que comprenden las ciudades de Tacna y Arica, zonas de interés político y militar para Chile en el desenvolvimiento de la guerra con la alianza de Perú y Bolivia.

Los objetivos estratégicos de la campaña eran, por un lado, realizar la Política boliviana del gobierno de Chile, es decir, separar a Bolivia de la alianza con Perú, entregarle territorios que le diesen una salida al mar convirtiéndola en un estado colchón entre Perú y Chile, y por otro lado, alejar las fuerzas peruanas de Tarapacá para impedir posibles intentos de recuperarla.

Las operaciones comenzaron con el Bloqueo de Arica y continuaron con desembarcos consecutivos en Ilo, Mollendo y Pacocha, como exploración, traslado de tropas y destrucción del puerto de abastecimiento de la guarnición peruana estacionada en el interior.

Luego de la batalla del Alto de la Alianza, Bolivia se retira de las acciones bélicas del conflicto, continuando en el plano diplomático.

Antecedentes

Luego de ocupar el ejército chileno el Departamento de Tarapacá, el comercio del salitre siguió funcionando bajo su gobierno, haciéndole más fácil solventar la guerra. Además, Santiago buscaba la posesión de las salitreras de Tarapacá, que juzgaba más segura si se interponía geográficamente a Bolivia entre Chile y Perú. Por estas razones, el gobierno chileno planeó una invasión al Departamento de Moquegua para tomar las provincias de Tacna y Arica. Los valles de Moquegua y del río Locumba fueron seleccionados ya que eran capaces de sostener a un ejército en la región.

El presidente peruano Mariano Ignacio Prado decidió regresar a Lima, dejando en Tacna al contralmirante Lizardo Montero Flores al frente del Primer Ejército del Sur. El gabinete ministerial le autorizó viajar al extranjero a comprar buques y armamentos. Prado emprendió dicho viaje el 18 de diciembre de 1879, dejando al frente del gobierno al vicepresidente Luis La Puerta. El pueblo peruano se enteró de su viaje cuando Prado se encontraba en Guayaquil.

En Lima, Nicolás de Piérola, rival político de Prado, se sublevó el 21 de diciembre, derrotando a las tropas de González de la Cotera fieles al presidente; se proclamó Dictador el 23 de diciembre y politizó los mandos militares que fueron cambiados por coroneles "civiles" pierolistas. Además no movilizó el Segundo Ejército del Sur que estaba acantonado en Arequipa al mando del coronel Segundo Leiva para colaborar con las fuerzas de Montero en Tacna.

En Bolivia, Hilarión Daza fue depuesto como presidente por Eliodoro Camacho, debido a su retirada en Camarones previa a la derrota en San Francisco y no apoyar al ejército aliado en Iquique. Daza iba rumbo a Europa. Se elige a Uladislao Silva presidente de la junta de gobierno pero no tuvo apoyo y finalmente se nombra presidente provisional al general Narciso Campero quien nombrado jefe supremo del ejército aliado llega a Tacna.

En tanto Montero, comandante del Primer Ejército del Sur, había logrado armar y entrenar al ejército peruano en Tacna y Arica, situación de 5.800 hombres. Según parte oficial de 15 de mayo, el ejército boliviano se componía de 4.200 soldados, no tardaron en descomponerse las relaciones peruano-bolivianas, tratando de decidir quien comandaría a los aliados. La presencia del recién elegido Presidente de Bolivia, Narciso Campero conllevó a elegirlo como Director de Guerra de los ejércitos aliados como indicaba el Tratado de la Alianza. El 25 de mayo de 1880 Campero entrega el mando de los ejércitos aliados al contraalmirante Lizardo Montero.

Desembarco en Ilo y Pacocha

Las fuerzas peruanas se hallaban concentradas en Tacna y Arica, puerto que estaba fortificado. El comando chileno decidió no cruzar el desierto de Atacama ya que habría sido una tarea casi imposible, sino que eligió el puerto de Ilo, desembarcando el 31 de diciembre de 1879.

El ejército chileno envió a la I División en una expedición con rumbo a Ilo y Pacocha para enfrentar al emplazamiento peruano en Moquegua. Para esta misión se eligió al Batallón Lautaro, fuerte en 500 hombres, al cual se le agregó un piquete de 12 Granaderos a Caballo, todos bajo el comando del teniente coronel Arístides Martínez. El 1 de enero de 1880, el pueblo fue entregado por los extranjeros residentes a las tropas chilenas que entraron sin resistencia a la ciudad. La expedición retornó a Ilo el 2 de enero, para posteriormente zarpar hacia Pisagua.

En Moquegua se encontraba la 1ª División del 2º ejército del Sur, con 1.300 hombres del Granaderos de Cuzco, Canchis, Canas y Grau.

La división chilena se posesiona de la Maestranza del Ferrocarril y de la Oficina de Telégrafos, realizada esta última misión por el ingeniero Federico Stuven Olmos. El 22 de febrero la autoridad peruana se conoce la noticia del desembarco chileno y pierde contacto con Pacocha a las 16:00. Así envía al Escuadrón de Gendarmes de la policía rural a la Estación de Conde. El 26 de febrero los chilenos se establecen en Hospicio. El ingeniero Gaspar Zapata inutiliza la línea férrea de Ilo a Moquegua y se inicia la creación de fuerzas civiles en Samegua, Chasago y Estuquiña.

Entre el 18 y 25 de febrero, se embarcaron en Ilo 9.500 soldados que formaban 3 divisiones, quedando otra división en Pisagua esperando el retorno de los transportes. El convoy llegó a destino el 26 de ese mes, desembarcando 5.000 efectivos el primer día y los restantes 4500 desembarcaron al día siguiente sin resistencia.

Combate naval de Arica

300px|thumb|right|Enfrentamiento entre el Huáscar y el Manco Cápac durante el bombardeo de Arica El 27 de febrero de 1880, el monitor Huáscar, ahora parte de la Armada de Chile, y comandado por el capitán Manuel Thomson; junto con la cañonera Magallanes, dirigida por el capitán de fragata Carlos Condell, se acercan a las baterías del puerto de Arica e intercambian un fuerte cañoneo con las defensas de tierra. Esta situación se prolongó toda la mañana hasta que el Manco Cápac logra acertar un proyectil de 500 libras en el Huáscar, matando al capitán Thomson. El capitán Valverde asume el mando de la nave y la retira de la línea de fuego mientras cañonea al Manco Cápac, el cual logra volver al abrigo de las baterías de tierra. Luego Condell toma el mando del Huáscar y envía a la Magallanes a informar lo sucedido al Almirante Galvarino Riveros.

El 4 de marzo, se enfrenta en Moquegua la policía rural peruana Columna de Gendarmes con avanzadas chilenas que se encontraban en Conde.

El 6 de marzo se movilizan en Chile los batallones Talca, Rengo y Curicó; asimismo se moviliza el Regimiento de Artillería Nº1.

Expedición a Mollendo

El mando chileno decide una expedición a Mollendo para reconocer a las fuerzas del Coronel Segundo Leiva quien se encontraba en Arequipa al mando del segundo ejército del Sur con 4.000 hombres. El coronel Orozimbo Barbosa parte al mando del Regimiento 3º de Línea, el Batallón Naval, una brigada de Zapadores y 30 jinetes del Cazadores a Caballo. La expedición destruye en Mejía la línea del ferrocarril en Mollendo para embarcarse el 11 de marzo. Soldados ebrios del 3º de Línea saquean e incendian Mollendo antes de retirarse.

El 12 de marzo parte Baquedano con 4.366 efectivos entre soldados y oficiales.

El 14 de marzo, se produce una escaramuza entre la Columna de Gendarmes y tropas del Regimiento Buin, resultando un peruano muerto y dos chilenos heridos. Las tropas de Baquedano llegan a San José.

El 17 de marzo la Unión rompe el bloqueo chileno y desembarca pertrechos de guerra, para luego retirarse del lugar mientras el Huáscar se enfrenta a la Unión, el Manco Cápac y las baterías de tierra. El mismo 17, las tropas de Baquedano ocupan Moquegua, y la I División del II Ejército Sur se retira hacia Los Ángeles.

El 18 de marzo la expedición Baquedano ocupa la hacienda de Omo. El 19 de marzo, las fuerzas del coronel Gamarra se retiran del Alto de la Villa y se posicionan en la Pampa del Arrastrado, cerca de Los Ángeles, mientras Baquedano vuelve a Moquegua. Las fuerzas peruanas constaban de los batallones Vengadores de Grau, Canchis, Canas, Granaderos de Cuzco y Columna de Gendarmes.

En el mando chileno, el general Erasmo Escala renuncia debido a las diferencias con el ministro Sotomayor, y asume como Comandante en Jefe del Ejército en Campaña el general Manuel Baquedano González. Las tropas chilenas comienzan su avance hacia el sector de Los Ángeles el 20 de marzo.

Batalla de Los Ángeles y Combate de Locumba

left|thumb|150px|Coronel Juan Martínez A las 4.30 h del 22 de marzo se inician los disparos en Holleros, atacando los chilenos la derecha peruana. Gamarra ordena avanzar al enfrentamiento la 1ª compañía del Canchis que estaba en Quilin-Quilin al mando del coronel José M. Vizcarra al amanecer y rompieron sus fuegos desde El Púlpito, causando importantes bajas a los atacantes. Las fuerzas chilenas emplazan 6 cañones, 3 ametralladoras para cañonear la posición peruana. La infantería chilena atacaba la derecha con 800 hombres y la izquierda con el resto de la infantería y 600 jinetes.

Las fuerzas chilenas atacaban el cerro Los Ángeles con infantería y artillería. Gamarra decide tomar el mando del batallón Granaderos que se encontraba en el Arrastrado para reforzar la posición de El Púlpito, además de enviar municiones.

Mientras tanto, el Atacama había conseguido escalar la ladera de Guaneros del cerro Estupiña, considerado inexpugnable. Una vez agrupados sus 595 soldados,Las Relaciones Nominales sorprendieron y desalojaron con una carga a la bayoneta al batallón Grau, cuyos soldados se dispersaron, retirándose del cerro en desorden. Gamarra se entera de ello mientras iba hacia El Púlpito a reforzar la posición, y siendo ahora atacado por Estanislao del Canto en Los Ángeles y por el Atacama en el cerro Estuquiña, decide replegar sus fuerzas hacia Yacango desocupando el Canchis, Canas y Granaderos la zona del Arrastrado hacia el cerro Baúl.

El 1 de abril de 1880, una avanzada chilena de 30 soldados de caballería al mando del coronel Diego Dublé Almeyda es emboscada por tropas peruanas del coronel Gregorio Albarracín en el pueblo de Locumba al norte de Tacna, en el enfrentamiento perecen 8 soldados chilenos y 18 son capturados, logrando escapar Dublé Almeyda con tres de sus hombres.

El 9 del mismo mes la Escuadra chilena bloquea el puerto del Callao. Los buques chilenos eran el Blanco Encalada, el Huáscar, la Pilcomayo, la Angamos, el Matías Causiño y las torpederas Janaqueo y Guacolda. Este bloqueo se mantuvo por 9 meses.