El Primer Imperio búlgaro () fue un Estado de Europa Oriental existente entre 681 d. C. y 1018, gobernado por una aristocracia de boyardos que reinaron a ambos lados del Bajo Danubio, sobre poblaciones eslavas, valacas, griegas, albanesas y otras ya cristianas.

Los búlgaros eran un pueblo belicoso, emparentado con los hunos. Ya en la primera mitad del , bajo el gobierno del kanas Kurt (632-665), habían formado un reino al norte del mar Negro, que los bizantinos denominaban Magna Bulgaria. Después de la muerte de Kurt, el kanato se repartió entre sus hijos que, ante la presión de los jázaros y desoyendo los consejos de su padre de mantenerse unidos, se dispersaron: Batbayan, el mayor, quedó a cargo del Estado con una tercera parte de la población; otra parte se desplazó hacia el oriente —a la confluencia de los ríos Volga y Kama, donde llegarían a formar el estado de la Bulgaria del Volga— y otro grupo, de entre 500-,Васил Н. Златарски. История на Първото българско Царство. Епоха на хуно-българското надмощие с. 188.Ал. Бурмов, Създаване на Българската дъжава с. 132.Образуване на българската народност. Димитър Ангелов (Издателство Наука и изкуство, “Векове”, София 1971)с. 203—204. al mando del jan Asparukh, tercer hijo de Kubrat, se estableció en las tierras bajas de los ríos Danubio, Dniéster y Dniéper, aprovechando que Constantinopla estaba sitiada por las tropas de Muawiya I, califa omeya de Damasco (674-678). Desde allí, los protobúlgaros hostigaron a las guarniciones bizantinas y realizaron frecuentes expediciones de saqueo. Cuando concluyó el asedio en 680, el emperador bizantino Constantino IV (668-685) marchó en una expedición punitiva contra los protobúlgaros y sus aliados eslavos y los forzó a refugiarse en un campamento fortificado. El emperador abandonó la campaña por motivos de salud, el desaliento cundió entre sus filas y comenzaron las deserciones. Los hombres de Asparukh rompieron el bloqueo y derrotaron a las tropas enemigas en la batalla de Ongala en 681. Tras la victoria, Asparukh se dirigió rápidamente tierra adentro, conquistando las provincias bizantinas de Mesia y Escitia Menor (Dobruja), ampliando su reino hasta el interior de la península balcánica. Constantino IV se vio obligado a solicitar la paz y aceptar la existencia del nuevo estado búlgaro, pagándole un humillante tributo anual para evitar nuevas incursiones. Por ello, el año de 681 es considerado comúnmente la fecha de nacimiento de la moderna Bulgaria.

El sucesor de Asparukh, Tervel (r. 700/701-718/721), fijó las fronteras y consolidó su posición en los Balcanes, convirtiéndose en una gran potencia militar. Bulgaria entró en un período de varios siglos de relaciones a veces amistosas, pero en su mayoría hostiles, con el Imperio bizantino. Emergiendo como el principal adversario del Imperio bizantino en el norte, los búlgaros sin embargo salvaron a Constantinopla, especialmente durante el segundo asedio árabe de la capital imperial (717-718), cuando rompieron el asedio y tras derrotar a un ejército de dispersaron a los asaltantes, eliminando así la amenaza de una invasión árabe a gran escala hacia Europa Central y Oriental. Constantinopla, por su parte, ejerció una fuerte influencia cultural, arquitectónica, religiosa y literaria en Bulgaria. Krum (r. 802-814), después de la desintegración del kanato ávaro, comenzó en 804 a expandir su territorio hacia el noroeste, hacia la llanura panónica. Posteriormente, los búlgaros pusieron fin al avance de los pechenegos y de los cumanos por el Danubio y obtuvieron una contundente victoria sobre los magiares en Budjak, lo que obligó a estos últimos a establecerse de forma permanente en la misma llanura de Panonia. Tras derrotar y asesinar al emperador bizantino Nicéforo I en la batalla de Pliska (811) Krum duplicó el territorio del país. También introdujo el primer código civil escrito, válido para los eslavos y protobúlgaros.

A finales del y principios del , el zar Simeón I (r. 893-927) logró una serie de victorias sobre los bizantinos, alcanzando el estado su apogeo tanto político como cultural. Su imperio, con capital en Preslav, se extendía desde el recodo del Danubio hasta el río Dniéper (en la actual Ucrania) y desde el mar Adriático hasta el mar Negro, dejando a los bizantinos solo las costas de las actuales Albania, Grecia y Tracia. Su plan, que estuvo cerca de ver realizado, era unificar bajo su poder las monarquías búlgara y bizantina. Los bizantinos reconocieron a Simeón el título de «César» ( es decir, 'emperador', de ahí el nombre del Primer «Imperio» búlgaro dado a su estado por la historiografía moderna). Después de la aniquilación del ejército bizantino en la batalla de Anquialo en 917, una de las batallas más sangrientas en la Edad Media, los búlgaros pusieron sitio a Constantinopla en 923 y 924. Tras la muerte del zar Simeón I, la decadencia de la autoridad real, las luchas dinásticas y los ataques externos de pueblos como croatas, magiares, pechenegos y serbios y la propagación de la religión de los bogomilos fueron minando al estado búlgaro. Esto dio lugar a invasiones consecutivas por parte del Rus de Kiev y Bizancio, que terminaron con la toma de la capital, Preslav, por el ejército bizantino. En el mandato de Samuel (r. 997-1014), Bulgaria se recuperó un poco de estos ataques y logró vencer a Serbia, Bosnia y Doclea. Pero los bizantinos finalmente se recuperaron y en 1014, el emperador Basilio II, llamado Bulgaróctonos («matador de búlgaros») infligió una derrota aplastante a los búlgaros en la batalla del paso de Clidio y Samuel murió poco después de la batalla. En 1018, las últimas plazas fuertes de Bulgaria se habían rendido y el Primer Imperio búlgaro dejó de existir, siendo anexionado al Imperio romano de Oriente. Bulgaria permanecería bajo la autoridad de Constantinopla durante casi dos siglos, entre 1018 y 1185, cuando se fundaría el Segundo Imperio búlgaro.

Después de la adopción del cristianismo ortodoxo oriental en 864 tras la conversión del rey Boris I (r. 852-889), Bulgaria se convirtió, durante un cierto tiempo, en el centro cultural eslavo de Europa. Logró una brillante ósmosis entre sus diferentes componentes, adoptando el nombre de su nobleza fundadora ( y , Bulgaria,. nombre oficial del estado desde su fundaciónП. Хр. Петров, Към въпроса за образуването на първата българска държава, Славянска филология, V, София, 1963, pág. 89-112), la lengua de la mayoría eslava de sus súbditos y la fe cristiana del rito griego, una síntesis del tengrianismo y la mitología eslava que dio origen a un cristianismo nacional que influiría en sectas gnósticas surgidas en la región siglos posteriores.Georgius Monachus Continuants. Chronicon, Corpus Scriptorum Historiae Byzantinorum, Bonn, 1828—97 La adopción de la nueva fe implicó también la utilización del eslavo como lengua litúrgica y luego en la administración. La invención de dos nuevos alfabetos derivados del alfabeto griego adaptados a las lenguas eslavas, el glagolítico y el cirílico —desarrollado en las escuelas literarias de Preslav y Ohrid— contribuyó a que el antiguo búlgaro se convirtiera en la lingua franca de la Europa oriental y a que la literatura búlgara pronto comenzara a propagarse por el norte. La cristianización y la eslavización proporcionaron al Imperio búlgaro un área de influencia mayor. En 927 el Patriarcado de Bulgaria totalmente independiente, fue reconocido oficialmente. Posteriormente, como una reacción contra las influencias bizantinas en la iglesia, la influyente secta de los bogomilos nació en Bulgaria en la mitad del .

Designación

El Primer Imperio búlgaro llegó a ser conocido simplemente como Bulgaria desde su reconocimiento por parte del Imperio bizantino en 681. Entre 681 y 864 el país también era conocido como el Janato Búlgaro (el gobernante máximo se denominaba khaan a veces transcrito como "jan" y otras veces sólo adaptado como "kan", de ahí que a veces según la fuente se denomina este estado "Janato" o "Kanato"). Algunos historiadores usan los términos de Bulgaria del Danubio o Kanato Búlgaro del Danubio con el fin de diferenciarlo de la Bulgaria del Volga que surgió de otro grupo búlgaro. Durante sus primeros años de existencia al país también se le llamaba Estado Búlgaro o Jaganato Búlgaro. Entre 864 y 917 o 927 el país se conocía como Principado de Bulgaria o Bulgaria Knyazhestvo. En la historiografía búlgara se refiere generalmente como el Primer Estado Búlgaro o Primer Zarismo Búlgaro (Imperio). En fuentes del idioma español el país es conocido a menudo como el Imperio búlgaro.

Creado como una unión entre protobúlgaros y eslavos, para protección mutua contra el Imperio bizantino al sur y los ávaros al noroeste. El Primer Imperio búlgaro era gobernado de acuerdo con la tradición protobúlgara por un kan. Los eslavos mantuvieron una significativa autonomía, y finalmente su lengua y tradiciones formaron la cultura búlgara y la gente de Bulgaria se convirtió en un país eslavo.

Antecedentes Durante el último período del Imperio romano, la zona de la Bulgaria contemporánea fue organizada en varias provincias: Escitia Menor, Moesia (Alta y Baja), Tracia, Macedonia, Dacia (sur del Danubio), Dardania, Ródope y Hemimont. Tenía una población mixta de getas y tracios. Durante las invasiones hunas de Europa central y oriental, grupos túrquicos llamados protobúlgaros se asentaron en la región. Varias oleadas de migraciones eslavas ocurrieron a lo largo del y a principios del , hasta la completa eslavización lingüística de la región.

Protobúlgaros miniatura|Asparukh cruza el Danubio y se asienta en Moesia (obra de Nikolai Pavlovich.

Se conoce poco de los orígenes de los protobúlgaros que llegaron a la península balcánica en el (o —de acuerdo con algunas fuentes— incluso antes) porque durante el tiempo los protobúlgaros originales se mezclaron con la población local de lo que es la Bulgaria contemporánea.

La teoría establecida es que los protobúlgaros están relacionados con los hunos y se originaron en Asia central, pero su etnia no está totalmente clara. Claves de ello pueden ser encontradas en el avanzado calendario y el sistema de gobierno de los primeros búlgaros.

No obstante, la llamada «teoría huna» es apoyada todavía con vehemencia por algunos historiadores que basan su tesis en documentos existentes y fuentes. En la Nominalia de los kanes de Bulgaria, una copia tardía de un documento antiguo, está escrito que el primer regidor de los protobúlgaros fue Avitohol y el segundo Irnik. Irnik o Ernakh es el nombre del hijo más joven de Atila, por tanto algunos historiadores creen que Avitohol no era otro que Atila el huno.

Se asume que los protobúlgaros eran gobernados por kanes hereditarios. El único título similar encontrado hasta el momento el de kanasubigi y fue usado solo por cuatro de los regidores protobúlgaros, llamados Krum, Omurtag, Malamir y Presian, que eran respectivamente abuelo, hijo, nieto y sobrino de Malamir, y tras ellos el título desaparece. Otros títulos similares pero no reales fueron avalados entre la clase noble protobúlgara y éstos son kavján (vicejan), tarjan, y boritarjan. Comenzando desde ahí (si había un vicejan -kavján-, había un kan también) los eruditos asumen el título de kan para el primer líder protobúlgaro. Inscripciones tardías hablan de los arcontes (un título griego) y knyaz (un título eslavo).