El Himno Nacional Argentino es el himno oficial de Argentina y uno de los símbolos patrios de ese país. Fue escrito por Vicente López y Planes en 1812 y compuesto por Blas Parera, un año más tarde. Originalmente fue denominado Marcha patriótica, luego, Canción patriótica nacional y posteriormente fue Canción patriótica. Una publicación en 1847 lo llamó «Himno Nacional Argentino», nombre que ha conservado y con el cual es conocido.
El Día del Himno Nacional Argentino es el 11 de mayo.
Historia
thumb|250px|Vicente López y Planes, autor de la letra del Himno Nacional Argentino.
El 24 de mayo de 1812 se presentó en la Casa de Comedia (actual Teatro Coliseo) de Buenos Aires, la obra teatral El 25 de Mayo, referida a la Revolución de Mayo de 1810, del «norteño» (o sea, altoperuano, de la actual Bolivia) Luis Morante (1870‑1835). Terminaba con un himno, coreado por los actores y escrito por el propio Morante, al que el compositor catalán Blas Parera (38) había puesto música. Uno de los espectadores, el porteño Vicente López y Planes (1784‑1856), se sintió inspirado y esa misma noche escribió la primera estrofa de un himno para reemplazar al anterior.
thumb|250px|El catalán Blas Parera (1776‑1840), autor de la música del Himno Nacional Argentino.
El Primer Triunvirato ―que gobernó las Provincias Unidas del Río de la Plata entre 1811 y 1812― entendió que debía darle al pueblo un canto nacional de mayor importancia que el que hasta entonces se entonaba. En un oficio del 22 de julio de 1812 dirigido al Cabildo de Buenos Aires, sugería a este que mandase a componer «la marcha de la patria», para ser ejecutada al principio delante de las clases.
El 6 de marzo de 1813, la Asamblea del Año XIII ―que gobernó las Provincias Unidas del Río de la Plata entre 1813 y 1815― ordenó componer la letra del himno, y lo aprobó como «Marcha Patriótica» el 11 de mayo de ese año. Al día siguiente le encargó componer una nueva música a Blas Parera. En una sola noche terminó la partitura.
thumb|250px|Primera ejecución del Himno Nacional, en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson (de 26 años), el 14 de mayo de 1813.
Según la tradición, el 14 de mayo de 1813, en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson (1786‑1868) se cantó por primera vez, siendo aquella dama quien interpretó sus estrofas.Ministerio de Educación de la Nación: «Efemérides culturales argentinas», artículo publicado en el sitio web del Ministerio de Educación de la Nación (Buenos Aires). El enlace original está caído, y fue recuperado por el sitio web Wayback Machine. Se estima que la obra fue presentada el mismo día 25 de mayo de 1813, ya que el día 28 de ese mismo mes se cantó en el teatro durante una función patriótica efectuada durante la noche. Luego se lo conocería como Canción Patriótica Nacional, y más tarde simplemente como Canción Patriótica. Sin embargo, en una copia de 1847 aparece titulada como Himno Nacional Argentino, nombre que recibe en la actualidad.
En 1817, Blas Parera abandonó la Argentina y vivió varios años en Río de Janeiro (capital del Imperio del Brasil) y finalmente volvió al puerto de Mataró, cerca de Barcelona, donde había vivido su infancia y juventud, y donde finalmente, murió. Sobre el exilio de Blas Parera se ha especulado mucho, indicándose que partió del país a causa de haber sido obligado a componer la música del himno; esta hipótesis carece de documentación que la avale. El musicólogo Carlos Vega (1898‑1966) explica al respecto que «meses antes de su partida, el Gobierno argentino (recuérdese que el país estaba en guerra) exigió a todos los españoles residentes juramento de fidelidad a la patria naciente y morir por su independencia total, legalizando su adhesión mediante una carta de ciudadanía. Podría ser que la adopción de la nacionalidad argentina hubiera sido una imposición demasiado dura para el catalán, y acaso la causa de su extrañamiento súbito».Fernando Pereyra, ¡Oid, Mortales!
El testimonio de un viajero de la época da una idea de la amplia aceptación popular de la que gozaba el nuevo himno: En 1817, un diplomático estadounidense, Henry M. Brackenridge (1786‑1871), fue testigo de la extraordinaria difusión que había tenido en el pueblo rioplatense la canción patriótica que la Asamblea del año 1813 había consagrado como Marcha Nacional.
Brackenridge viajaba en un pequeño barco desde Montevideo a Buenos Aires y, en el transcurso de la travesía, escuchó las estrofas del himno coreadas espontáneamente por sus acompañantes. El relato de Brackenridge, tomado de su libro Voyage to South America (‘viaje a Sudamérica’), publicado en Baltimore en 1819, decía:
La letra era marcadamente independentista y antiespañola, como correspondía al espíritu de la época. Tiempo más tarde la Asamblea del Año XIII pidió un «arreglo» de la letra, para que el himno quedara más acorde con los nuevos vientos que soplaban: el Reino Unido se oponía vigorosamente a todo intento de autonomía en las colonias de España, que era su aliada en la guerra contra Napoleón Bonaparte. El embajador británico, Lord Strangford (1780‑1855), hizo saber al gobierno de Buenos Aires «lo loco y peligroso de toda declaración de independencia prematura».
Desaparecieron entonces estrofas que anunciaban que «se levanta a la faz de la Tierra una nueva y gloriosa Nación». Se infiltran, en cambio, conceptos monárquicos tan en boga entonces, cuando los próceres competían en candidatear a diversos príncipes europeos para gobernarlos: el príncipe portugués, el francés, el italiano...
No extraña entonces el «ved en trono a la noble igualdad», afrancesamiento relacionado con el propósito de coronar al Louis-Philippe d’Orléans (1773‑1850), quien sería rey de Francia entre 1830 y 1848 ―aunque otros autores señalan acertadamente que los orleanistas no estaban a favor de la «noble igualdad» de la Revolución francesa, sino más bien lo contrario, que eran partidarios del Antiguo Régimen―. O «sobre alas de gloria alza el pueblo, trono digno a su Gran Majestad», estrofa desaparecida en la versión definitiva. O «ya su trono dignísimo abrieron, las Provincias Unidas del Sur».
La música del himno experimentó en 1860 una modificación encomendada al pianista y compositor Juan Pedro Esnaola (1808‑1878), quien realizó una versión orquestada más rica desde el punto de vista armónico.
Tenido por Himno Nacional la Canción Patriótica de Vicente López y Planes, a través de un largo período de la nacionalidad fue interpretado de acuerdo con el texto original. Pero una vez desaparecido el furor de la contienda contra España, en aras de un acercamiento político con esta, debido a numerosas críticas por parte de representantes diplomáticos españoles, la canción nacional sufrió en su enunciado una modificación de forma en lo relativo a aquella parte que pudiera tener un concepto peyorativo para otros países.
Durante la segunda presidencia del general Julio Argentino Roca, el 30 de marzo de 1900 un decreto refrendado con la firma del Presidente de la Nación y de los ministros Luis María Campos, Emilio Civit, Martín Rivadavia, Felipe Yofre, José María Rosa y Martín García Merou disponía que:
Desaparecieron así las marciales referencias a «los bravos [argentinos] que unidos juraron su feliz libertad sostener, a esos tigres sedientos de sangre [los españoles] fuertes pechos sabrán oponer». También se quitó: «[las batallas de] San José, San Lorenzo, Suipacha, ambas Piedras, Salta y Tucumán, la Colonia y las mismas murallas del tirano en la Banda Oriental / son letreros eternos que dicen: Aquí el brazo argentino triunfó, aquí el fiero opresor de la Patria [el soldado español] su cerviz orgullosa dobló».
Música En 1813, la Asamblea General Constituyente que regía la actual República Argentina encargó a Blas Parera la composición de lo que sería la Marcha Patriótica, con letra de Alejandro Vicente López y Planes.
En 1860 Juan Pedro Esnaola realizó algunos cambios a la música basándose en anotaciones manuscritas del compositor.
El 2 de agosto de 1924 el presidente de la Nación Marcelo T. de Alvear creó una comisión constituida por Floro Ugarte, Carlos López Buchardo y José André, para componer una versión oficial del Himno Nacional. Gracias al hallazgo de una partitura en el Museo Histórico Nacional atribuida a Blas Parera, a la cual la comisión introdujo arreglos, se pudo estrenar al público en el Teatro Colón el 25 de mayo de 1927. Sin embargo, debido a las críticas que trajo el «nuevo himno», por medio de un decreto de septiembre de 1928 Alvear armó una nueva comisión, en donde se aconsejó hacer una versión más fiel a la de Juan Pedro Esnaola.Juan Pablo Bustos Thames (2/09/2013). «Bicentenario del Himno Nacional (IX Parte) » El Siglo. Consultado el 27 de febrero de 2014.Ana María Mondolo (noviembre de 2009). (Enlace caido) «La complejidad en la reforma de 1927 del Himno Nacional Argentino» Artes musicales. Consultado el 27 de febrero de 2014.
Archivo recuperado por «Wayback Machine»:
https://web.archive.org/web/20140303215735/http://www.artesmusicales.org/zuik/433_1_articulo2.php Hoy en día, la versión vigente del Himno corresponde a la transcripción realizada por Luis Lareta, que se ajusta a lo acordado el 25 de septiembre de 1928 por el Poder Ejecutivo de la Nación. Ya en 1900 se había reglamentado por decreto del Poder Ejecutivo utilizar una versión reducida de la marcha para actos oficiales y públicos.
Por el decreto número 10.302 del 24 de abril de 1944, esta Marcha fue aprobada como el Himno Nacional Argentino.
Letra original La letra que se corresponde con la versión original del Himno Nacional del año 1813 es mucho más larga que la actual debido a su reducción a partir del año 1900.Himno Nacional Argentino - Letra Completa en musicalización libre
La primera versión que se publicó tenía errores atribuibles a la imprenta.Versión original de la Marcha Patriótica, con errores , incluyendo «se opone a la frente» en lugar de «se pone a la frente».
Además de errores de ortografía («imbasor» en vez de «invasor» en la versión impresa, pero no en el manuscrito),Imagen del manuscrito pag. 1 pag. 2 un error particularmente llamativo en la luz de conflictos posteriores fue «Buenos--Aires se opone a la frente de los pueblos ...» en lugar de «... se pone a la frente ...» de la versión original.La Marcha Patriótica de Alejandro Vicente López: Escenario de tensiones
A continuación, una transcripción de la versión del 14 de mayo:
Letra posterior al año 1900 A partir del año 1900, oficialmente se interpreta solo la primera cuarteta de la primera estrofa, la última cuarteta de la novena y el coro final del Himno Nacional Argentino.
Introducción cantada En las tierras de Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero (desde por lo menos la década de 1950) se interpreta una introducción cantada cuya letra no es parte de la original. En ella, los acordes iniciales, que en la versión oficial no se cantan, son acompañados por la siguiente letra:(enlace caído) Al rescate de la «letra perdida» del Himno Nacional Diario La Nación (Argentina), 19/05/2014
Archivo recuperado por «Wayback Machine»
https://web.archive.org/web/20140521204048/http://www.lanacion.com.ar/1692721-himno-intruduccion-perdidaDocumental Cantemos el Himno - La Introducción Perdida Por Martín Kaen y Matías Sinay.
Origen y controversia Si bien en un primer momento se la consideró de autor anónimo, una investigación posterior reveló que esta letra fue escrita por Antonio Dellepiane en 1929 como parte de un estudio histórico y artístico sobre el himno nacional.Dellepiane, Antonio. Estudios de historia y arte argentinos, Volumen 1, Junta de Historia y Numismática, Buenos Aires, El Ateneo 1929, página 142.(Enlace caído - Video desaparecido) La Introducción Perdida: El origen (video) Consultado 27/11/2017