La isla de Noirmoutier (; en bretón Nermouster) es una isla francesa ubicada en el océano Atlántico y perteneciente al departamento de la Vandea. Desde 1971 se encuentra unida por carretera al continente por medio de un puente. Está compuesta por diez localidades y por cuatro comunas distintas. Tiene una longitud aproximada de 25 km y su anchura fluctúa entre un mínimo de 500 m y un máximo de 15 km, con una superficie total de 4877 hectáreas.

La isla de Noirmoutier es frecuentemente denominada la isla de las mimosas (l'île aux mimosas) por la suavidad de su clima, que permite el crecimiento de dichas flores e incluso que florezcan en invierno. El paisaje predominante en la isla es el de las marismas salobres y las salinas, las dunas y los bosques de encinas.

Se trata por otra parte de una isla que ha estado habitada desde la prehistoria ininterrumpidamente hasta la actualidad y que, en razón de sus características, constituye actualmente un apreciado destino del turismo, tanto del procedente del resto de Francia como del extranjero.

El 2 de febrero de 2017, fue considerado sitio Ramsar (integrando el conjunto «Pantano Breton, Bahía de Bourgneuf, Isla de Noirmoutier et Forêt de Monts», n.º ref. 2283).

Geografía

La isla de Noirmoutier es una isla del océano Atlántico, que se encuentra situada al norte del golfo de Gascuña y al sur de la desembocadura del río Loira, en la bahía de Bourgneuf (o bahía de Bretaña), al sudeste de Belle-Île-en-Mer y al nordeste de la isla de Yeu. Abarca una superficie de 4877 hectáreas y conforma administrativamente una mancomunidad, la de la Communauté de communes de l'île de Noirmoutier, que forma parte a su vez del departamento de la Vandea.

La isla de Noirmoutier está constituida por cuatro partes netamente diferenciadas: Un islote rocoso situado al norte, antiguamente denominado île d'Her, que acoge a la comuna de Noirmoutier-en-l'Île, Un cordón de dunas que forma sus partes meridional y occidental, Una serie de marismas salobres que enlazan las dos zonas anteriores, suponiendo casi la mitad de la superficie total de la isla, Unos pólders. thumb|250px|El paso del Gois en marea baja. Unida al continente por un puente desde 1971, es sin embargo especialmente célebre el paso del Gois (o Goâ), una calzada de aproximadamente 4500 m (longitud variable según el nivel de la marea alta) que queda sumergida por el mar en pleamar, pero que es practicable durante la bajamar.

Tiene tres puertos: El de Noirmoutier-en-l'Île, que es el puerto tradicional de la isla, aunque hoy en día sólo desempeña un papel turístico. El de l'Herbaudière, un moderno puerto pesquero, el segundo en importancia de todo el departamento de la Vandea tras el de Les Sables d'Olonne, siendo igualmente un destacado puerto deportivo. El de l'Épine, históricamente llamado puerto de Morin, que era antaño un puerto de tipo comercial. Importantes trabajos concluidos a finales de 2005 lo han convertido en otro puerto deportivo.

Los cuatro municipios de la isla están reunidos en una mancomunidad, la Communauté de communes de l'île de Noirmoutier: Barbâtre L'Épine La Guérinière Noirmoutier-en-l'Île que cuenta además con dos aldeas de importancia (localmente llamadas pueblos): l'Herbaudière y le Vieil. thumb|250px|Vista por satélite de la isla (NASA).

Clima

El clima de que goza la isla es especialmente suave debido a la influencia que aporta el océano Atlántico, a través de la corriente del Golfo. Los inviernos son suaves y los veranos son templados. El número de horas de sol es elevado, siendo comparable al de localidades del sur de Francia como Carcasona, con 2100 horas al año, de las cuales 550 lo son en los meses de julio y agosto.Web de Météo France para mayores precisiones.

La suma de estas condiciones climatológicas permite a la isla desarrollar cultivos agrícolas como el de la patata, en la variedad bonotte, una variedad de desarrollo en primor para la primavera, pero a la vez favorecen la evaporación de las salinas en verano. Por lo demás, permite el desarrollo de especies vegetales poco habituales en las mismas latitudes en el continente, como es el caso de la mimosa o el madroño, que se encuentran presentes en el bosque de la Chaize.

Medio ambiente

La isla forma parte de la Red Natura 2000, en un único conjunto que engloba igualmente a la marisma bretona, a la bahía de Bourgneuf y al bosque de Pays de Monts. El lugar fue propuesto en 2003 como lugar de interés comunitario, como preludio a su posterior integración en la Red Natura 2000.

Historia

thumb|250px|right|Puesta de sol en la playa de Barbâtre. thumb|right|250px|Castillo de Noirmoutier. thumb|right|250px|Vista de la iglesia de Saint-Philbert y, a la izquierda, el castillo de Noirmoutier.

Prehistoria

A juzgar por los yacimientos que han sido localizados en la isla, ésta se halló ya poblada desde tiempos muy antiguos, habiéndose localizado restos correspondientes al Paleolítico Inferior. También se han localizado restos del Neolítico.

Imperio romano

En época del Imperio romano la isla siguió siendo habitada, como lo atestigua el hallazgo de restos de una villa galorromana.

Edad Media

San Filiberto (conocido como Filiberto de Jumièges, Filiberto de Noirmoutier o Filiberto de Tournus, por los dos monasterios que fundó y por el tercero en el que se depositaron sus reliquias) llegó en el año 674 a la isla de Noirmoutier, la antigua isla de Her o de Hero, que ya había sido habitada desde la Prehistoria. San Filiberto fundó en la isla un monasterio, que es el origen del posteriormente trasladado a Saint-Philbert-de-Grand-Lieu. Desde el monasterio, San Filiberto organizó las labores de recogida de la sal, al tiempo que fomentaba la construcción de diques para protegerse de los embates del mar, además de emprender la cristianización de sus habitantes.

Ludovico Pío desterró a la isla a su hermano Adelardo, abad de Corbie, a su ascensión al trono del Reino franco en el 814.

Para hacer frente a las invasiones de vikingos y normandos, los señores de la Garnache, propietarios feudales de la isla, al unísono con los monjes del monasterio, iniciaron la construcción de una serie sucesiva de fortificaciones a partir del año 830. Sin embargo, habida cuenta de la inseguridad de la época, los monjes construyeron una residencia en Déas (hoy en día conocida como Saint-Philbert-de-Grand-Lieu),Cantón perteneciente al Distrito de Nantes. en el continente, para residir en la misma durante el verano, la estación del año que resultaba más peligrosa respecto de una posible incursión vikinga, trasladando allí las reliquias de san Filiberto.

Los vikingos efectuaron un ataque a la isla en agosto de 834, que fue rechazado, y un nuevo ataque en agosto del año siguiente, 835, rechazado igualmente con la ayuda del conde Renaldo de Herbauges, conde de Herbauges. No obstante, los vikingos repitieron el ataque en septiembre del 835, y esa vez sí lograron tomar y saquear el monasterio.Michel Dillange. Les Comtes de Poitou Ducs d'Aquitaine (778-1204). La Crèche: Geste éditions, 1995. ISBN 2-910919-09-9, pág. 54.

Un monje de la abadía de Noirmoutier, Ermentario, describía de esta manera la situación en los Miracles de Saint Philibert, en 837:

Tras haber tomado la isla, los vikingos la convirtieron en un punto de partida de sus incursiones y expediciones de saqueo, especialmente para la penetración a través del río Loira hacia el interior de Francia.

El castillo que hoy puede contemplarse en la isla fue construido en el , por los señores de Garnache.

La isla de Noirmoutier, al igual que la antigua isla de Bouin (hoy unida a tierra firme), dependía antes de la Revolución francesa del señorío de la Garnache, un señorío que durante la Edad Media estuvo a veces vinculado al Poitou (ducado de Aquitania y condado de Poitou), a veces unido a Bretaña (especialmente durante la expansión bretona en el , expansión que quedó frenada por las incursiones vikingas), pero también mediante lazos jurídicos con la región de las Marcas Bretaña-PoitouLas Marcas Bretaña-Poitou consistían en un conjunto de parroquias o lugares regidos a la vez por las provincias de Bretaña y Poitou, gozando de un estatuto fiscal especial; sucedían a zonas de titularidad históricamente discutida entre el ducado de Bretaña y el condado de Poitou. entre los siglos y ).

De hecho, el dialecto hablado actualmente en la isla ha quedado marcado por esta doble influencia procedente tanto del norte como del sur. El habla local, el noirmoutrin, marcado por numerosas particularidades, se acerca especialmente a las hablas del poitevin de la Vandea en el sur de la isla, mientras que en su extremo norte la lengua hablada tiene similitudes con el galó hablado en la Alta Bretaña meridional. Por otra parte, la lengua hablada en la isla ha sido objeto de diversos estudios y trabajos.

Edad Moderna

A lo largo de su historia, la isla sufrió igualmente otros intentos de invasión, que fueron rechazados: ingleses (1342, 1360, 1386) españoles (1524, 1588)

Sin embargo, la isla no logró impedir la invasión holandesa de 1674, llevada a cabo por el almirante Cornelis Tromp.

La isla se benefició desde finales del de la llamada franquicia insular, que suponía la exención de cualquier impuesto sobre el tabaco y la sal, lo que acabó por convertirla en un lugar muy propicio al desarrollo del contrabando. En el , los isleños desarrollaron al máximo el comercio clandestino de tabaco dedicándose a la importación masiva del mismo. Se formaron sociedades de falsos tabaqueros. que implicaban a todas las capas de la sociedad de la isla, para la regulación del tráfico de tabaco. El tabaco procedente de Virginia, de Maryland, de Holanda, de la Martinica o de Santo Domingo hacía progresar el negocio, mediante la llegada a la isla de grandes barcos holandeses o ingleses que la aprovisionaban del género. El siguiente paso era el traslado ilegal de las mercancías al continente, por medio de las chattes, unas embarcaciones específicas de la zona, de fondo plano, adecuadas para navegar en aguas pantanosas y en las marismas de las zonas costeras que salpican la costa de la Vandea.

Desde el , la isla conoció una serie de numerosas e importantes transformaciones, debido a la construcción de diques y pólderes. Gracias a ellos se desecaron cientos de hectáreas, mediante técnicas procedentes de la zona de Flandes, territorio que históricamente ha destacado por su habilidad en la lucha para ganar terreno al mar. Las tierras que de este modo quedaron ganadas al mar permitieron la creación de prados para la ganadería, pero también de campos de cultivo agrícola, especialmente de cereales.

Revolución francesa

thumb|250px|François de Charette, quien tomó la isla en 1793 para los contrarrevolucionarios, en un cuadro de Jean-Baptiste Paulin Guérin. Durante la Revolución francesa la isla quedó fuertemente afectada por las luchas durante la Guerra de Vandea.

Así, el 16 de marzo y 17 de marzo de 1793 la isla fue tomada por los contrarrevolucionarios, pero de inmediato recuperada por milicianos al mando de Guerry Fortinière, un antiguo guardacostas. Rápidamente dieron inicio obras de defensa, para evitar un nuevo intento, ante la necesidad que tenían los sublevados de disponer de un puerto para mantener las comunicaciones con el Reino Unido.

Charette, sin embargo, se apoderó de la isla tras diversos combates, el 12 de octubre de 1793, provocando la huida de parte de la población y de la propia guarnición de la isla, antes incluso del final de los combates. Los prisioneros hechos fueron trasladados al continente y fusilados, sin respetar la palabra otorgada por Charette de que les respetaría la vida.