Se denomina cine latinoamericano al conjunto de producciones cinematográficas de los artistas, productores y técnicos de América Latina.

El cine llegó a Latinoamérica en 1896, tras la primera exhibición de los Hermanos Lumière en 1895 en la ciudad de París. Desde esa época llegarían los equipos de rodaje, de proyección y profesionales promoviendo el principio del desarrollo de producciones en esta región. Nace con un proceso de expansión de la industria y la tecnología, y con apoyo principalmeinte del poder económico y político se comienza a instalar sobre la mayor parte del mundo.

Poco a poco va creciendo una poderosa industria cultural y comunicacional que sirvió para alimentar la actividad cinematográfica y para transnacionalizar modelos de producción y de uso que fueron rápidamente aplicados sobre Latinoamérica.Getino, Octavio (1986). Cine y nuevas tecnologías audiovisuales. Cine latinoamericano, economía y nuevas tecnologías. Argentina: Editorial Legasa S. A

El cine mudo en América Latina

Con su invento de la cámara cinematográfica, Lumière recorrió Europa y apenas seis meses después se lanzaba a la conquista de Latinoamérica. Durante 1897, son varios los países del continente que ven nacer sus primeras cintas y otros las verán antes de que se acabe el siglo. El cine latinoamericano de los inicios ha desaparecido en su mayoría, ha sido muy poco lo que se ha podido conservar. La mayor parte de las cintas encontradas datan de la etapa silente que llega aproximadamente hasta comienzos de los años treinta. miniaturadeimagen|Déa Selva y Durval Bellini en Ganga Bruta Se calcula que aproximadamente subsiste el 8,5 % del cine mudo chileno (considerando sólo la ficción), el 10 % del brasileño y el 5 % del argentino.

El cine sonoro en América Latina

La aparición del cine sonoro (alrededor de 1933) es un suceso contundente para el cine y tuvo consecuencias notables en la producción latinoamericana, ya que la infraestructura técnica era bastante compleja y sofisticada y los precios no eran muy fáciles de costear por muchos pueblos latinos. Esto hizo que el cine pueblerino prácticamente desapareciera, para concentrarse exclusivamente en las capitales. “Buena parte de los países pequeños vieron frustradas sus posibilidades de tener algún día una industria cinematográfica. El fracaso del cine hispano y la instauración de los subtítulos como forma más viable y aceptada de traducción, creó un terreno propicio que aprovecharon las grandes industrias del continente: Argentina, Brasil y México para desarrollar importantes industrias fílmicas que, en un nivel más modesto, intentaron adaptar a la realidad latinoamericana los sistemas hollywoodenses, lanzando sus propios géneros y estrellas”.Carro, Nelson. (1997). Un siglo de cine en América Latina. Política y Cultura, primavera, pp. 241-246

Actualmente existen festivales y entidades dedicadas especialmente a la promoción del cine latinoamericano, como el Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse, Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana o la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano.

El cine en cada país

El cine latinoamericano se genera con una dependencia económica y cultural que como problema viene a suponer para la industria y que le impedirá su surgimiento y producción nacional. “Con mayor claridad que en otro cine, el desarrollo de la industria y el arte cinematográfico se marca paralelo al desarrollo capitalista".Pardo, Juan Manuel (1996). Un siglo de cine en América Latina. Travesías: política, cultura y sociedad en Iberoamerica, pp. 341-349

El mercado de cine latino no ha sido el mejor debido a que la mayor parte de su producción ha dependido de la capacidad económica de cada país y del tamaño de sus mercados internos. Desde el origen del cine sonoro en 1930, hasta 1996, el 89% de la producción total cinematográfica se concentró solo en tres países: Argentina, Brasil y México.

Hasta mediados del , el cine mexicano y argentino, tuvieron una considerable presencia latinoamericana, con exponentes como Cantinflas o Libertad Lamarque. Pero a partir de la década del 60, la presencia internacional del cine mexicano y argentino desapareció.

En esa década surge la noción de "cine latinoamericano" como una manifestación artística emparentada, no tanto por el idioma (porque el papel de Brasil es muy importante) como por temáticas y propuestas estéticas emparentadas, así como por la perspectiva de construir un mercado de cine latinoamericano, integrado por espectadores con la necesidad de verse a sí mismos. Aunque estos tres países han sido las más grandes productoras dentro del cine latinoamericano también otros países han dejado sus huellas dentro de esta industria.

miniaturadeimagen|Clásico de la Época de oro del cine argentino

Argentina

En Buenos Aires el cine gozaría de prosperidad en sus comienzos y se mantendría en los años treinta en buena parte debido a que se retrataría con espontaneidad y frescura sus barrios y su gente. Con la llegada del cine sonoro, que había herido de muerte a la mayor parte de las de por sí películas latinoamericanas, la incipiente industria argentina se convirtió, con más de treinta estudios y casi cuatro mil técnicos y actores, en el más importante centro de producción de la lengua castellana (50 films en 1939).

Los efectos de la Segunda Guerra Mundial, paralizaron poco después la actividad de sus estudios cinematográficos. Con el tiempo la industria de cine argentino fue creciendo hasta el día de hoy, siendo una de las más grandes industrias cinematográficas de América Latina. El país ha ganado dos Premios Óscar como Mejor Película de lengua no inglesa siendo la primera La historia oficial en 1986 y El secreto de sus ojos en 2010.

Bolivia

Se inicia a inicios de la segunda década del . El cine de Jorge Sanjinés (Ukamau, 1966, La nación clandestina, 1989), perteneciente al grupo Ukamau, se constituiría en uno de los referentes del cine boliviano.

Brasil

Había empezado de manera muy dispersa en 1900, con diversos centros de producción no sólo en Río de Janeiro, también en Recife, San Pablo y Belo Horizonte. El cine brasileño conoció un interesante surgimiento entre 1925-1935 con la fundación de su primer cine-club y la revista Cine arte que dirigía y apadrinaba Pedro Lima. Con la llegada del cine sonoro vendría el bache, diez films por año y 90 por ciento de programa americano. En 1942 solo se produce un film.

Chile

Tuvo su época de mayor fertilidad en 1942 con el fomento del estado por producir filmes para Chile y Latinoamérica, siguiendo el modelo de los estudios de Hollywood. Se estima que en 1938, había cerca de 250 salas de cine en todo el país. Después de una esporádica producción sonora que con la quiebra de la empresa nacional Chile Films desaparecería prácticamente hasta avanzados los años 60. Con la penetración de la TV y la crisis económica de la década de 1970, el negocio cinematográfico en Chile fue decayendo. A fines de esa década de los 70, no se contaban más de 50 salas en todo el país. Actualmente, Chile se encuentra en su "boom" de producción cinematográfica con distintos reconocimientos internacionales, incluyendo su más reciente Oscar por la película "Una mujer fantástica".

Colombia

Su cinematografía muda abarca de 1922 a 1928 con no más de 12 largometrajes, influidos por compañías teatrales españolas con un gusto algo malo, según el historiador George Sadoul. Con el presidente Alfonso López (1934-1936), se promulgó una ley de protección al cine nacional, aunque debió derogarla inmediatamente a petición del entonces embajador de Estados Unidos. Cuatro habitantes por año iban al cine en 1957, las salas se triplicaron durante los años 50.

Cuba

El cine cubano fue orientado hasta entrado los años veinte a una producción cinematográfica de contenido social, aunque melodramas sentimentales y comedias de negritos y gallegos constituyeron una parte significativa de la industria. Después de 1959 el cine cubano pasó a ser parte de la propaganda ideológica del estado aunque hay que reconocer la realización de filmes de gran calibre como Los sobrevivientes y La muerte de un burócrata que cuestionaban la nueva realidad que comenzaba a construir el gobierno comunista. Tal vez sea el cine uno de los medios que ha logrado establecer cierta autonomía gracias a las coproducciones de los directores cubanos con directores extranjeros después de 1990.

La primera película sonora, La serpiente roja, dirigida por Ernesto Caparrós, se realizó recién en 1937.

Ecuador

Aunque su primera película hablada “Se conocieron en Guayaquil” (Alberto Santana, 1950) tuvo un gran éxito comercial y se produjeran una o dos películas durante esos primeros años, el cine padecerá de una penosa y secular sequía.

México

Tras una próspera época de cine mudo, la producción cinematográfica mexicana bajó a cero después de 1925, víctima de la voracidad de Hollywood. El período 1936-1957 fue la edad de oro de su cinematografía. El presidente Lázaro Cárdenas favorecedor de la mexicanidad, abrió su cine a otros mercados de lengua castellana. María Félix, Mario Moreno “Cantinflas” tan popular como Chaplin, y el propio público que le otorgó sus favores, permitieron su expansión a otras fronteras. La producción cinematográfica mexicana que en 1940 era de 27 películas para 900 cines y 66 millones de espectadores, pasó a ser en 1950 de 121 películas con 2,500 salas y un total de 162 millones de entradas. En el 2014 Alfonso Cuarón se convirtió en el primer director latinoamericano en ganar el Premio Oscar, abriendo con esta hazaña la puerta al gran director Alejandro Gonzáles Iñárritu, quien ha ganado dos veces la estatuilla dorada como mejor director por "Birdman" (2015) y "El renacido" (2016). Iñárritu además obtiene el Oscar por Birdman a la mejor película en el 2015. Junto a este último en las producciones, el fotógrafo mexicano Emmanuel Lubezki, ha obtenido la afamada estatuilla dorada por la mejor fotografía en 3 ocasiones (Gravity 2013, Birdman 2014 y el Renacido 2015).

Paraguay

El cine llegó a Paraguay en 1900, pero, tras numerosos cortometrajes, el primer largometraje nacional llegaría en 1978, con "Cerro Corá". La nueva era de producción continua comienza con "María Escobar" (2002), de Galia Giménez, y tiene como principales referentes a títulos como "Hamaca Paraguaya" (2006) de Paz Encina, galardonado con el Premio Fipresci en el Festival de Cannes; "Cuchillo de palo" (2010) de Renate Costa, "Libertad" (2012) de Gus Delgado, así como "7 cajas" (2012) de Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, la película más taquillera de la historia, que superó el récord de "Titanic" (1997), con más de 360 mil espectadores; "Luna de Cigarras" (2014) de Jorge Díaz de Bedoya, y "Latas Vacías" (2014) de Hérib Godoy. Varias de estas películas están habladas en el segundo idioma oficial del país, el guaraní. El Festival Internacional de Cine Arte & Cultura - Paraguay, creado y dirigido por Hugo Gamarra, se realiza desde 1990; también la Sociedad Cultural organiza el Concurso Nacional de Cortometrajes de Coronel Oviedo, desde 2005. Aunque no existe un instituto nacional de cine, ni una ley de cine, están trabajando varios gremios como la Organización de Profesionales del Audiovisual Paraguayo (Oprap), que organiza el Congreso Nacional Audiovisual Tesape desde 2012. En 2015 existían 11 complejos comerciales de cine en 5 ciudades de Paraguay, con un total de 41 pantallas, 34 de ellas en Asunción.

Perú

En 1954 tenía 243 cines para 9 millones de habitantes. Quizás sea el país americano donde la cultura nativa ha sobrevivido (por no decir continuado o incluso expandido) más directamente en la vida corriente y en el arte popular, dando lugar a los años 60 a la aparición de un cine que intentaría recuperar la cultura inca, a partir de los trabajos indigenistas de Manuel Chambi.

Puerto Rico