Gustavo Adolfo Martínez Zuviría, también conocido por su seudónimo Hugo Wast, (Córdoba, 23 de octubre de 1883 - Buenos Aires, 28 de marzo de 1962) fue un escritor y político argentino. Alcanzó gran notoriedad en vida gracias al éxito comercial de sus novelas, de un tono costumbrista y nacionalista católico. También destacó por su acción política, especialmente a partir de la década de 1930, ejerciendo funciones públicas durante los gobiernos de la restauración conservadora, la dictadura del 43 y el peronismo.

Ferviente militante religioso y nacionalista, Martínez Zuviría se desempeñó como diputado nacional por Santa Fe (1916-1920), director de la Biblioteca Nacional (1931-1955), presidente de la Comisión Nacional de Cultura (1937-1941), interventor federal de la provincia de Catamarca (1941-1942) y ministro de Justicia e Instrucción Pública (1943-1944). Su gestión como ministro es recordada por la restauración de la enseñanza ordinaria de la religión católica en todas las escuelas del país, acabando con la consigna de educación laica imperante desde 1884.

Las simpatías de Martínez Zuviría con el franquismo, el fascismo y el nazismo, así como el marcado tono antisemita de varios de sus escritos, hicieron que su figura fuese cuestionada durante la segunda mitad del . Tanto los círculos literarios como las nuevas dirigencias políticas buscaron distanciarse de su legado, así como también -en menor medida- del de otros escritores nacionalistas como Manuel Gálvez y Leopoldo Lugones.Braylan, Marisa; y Jmelnizky, Adrián (2005): «Informe sobre antisemitismo en la Argentina 2004» (pág. 10), artículo en inglés en el sitio web de la Daia. Buenos Aires: DAIA, 2004. «Biblioteca Nacional quita de su hemeroteca el nombre de escritor antisemita» artículo en el sitio web Norte Castilla (España).«Cambio de nombre por antisemitismo: la Hemeroteca Nacional Argentina cambió de nombre luego de décadas de reclamo por parte de la comunidad judía» , artículo en el sitio web Congreso Judío.Álvarez Chillida, Gonzalo (2002): Capítulo «Los monárquicos alfonsinos: el antisemitismo en ABC y Acción Española. Ramiro de Maetzu» (pág. 326), en el libro El antisemitismo en España: la imagen del judío, 1812-2002. Madrid: Marcial Pons, 2002.Lazo, Alfonso (1995): «Biblioteca Nacional de Argentina quita de su hemeroteca el nombre de escritor antisemita» , artículo del 6 de mayo de 2010 en el diario Ideal (Granada).«La iglesia, la falange y el fascismo: un estudio sobre la prensa española de posguerra» (pág. 218). Sevilla (España): Universidad de Sevilla, segunda edición, 1998.«ASESCA reivindica a Gustavo Martínez (Hugo Wast)», artículo en el sitio web AICA. Menciona a la ASESCA (Asociación de Escritoras y Publicistas Católicas Argentinas).

Juventud y formación

Gustavo Martínez Zuviría nació y estudió en la ciudad de Córdoba, en el seno de una rica familia de tradición militar. Recibió instrucción primaria en el Colegio Santo Tomás, bajo la dirección de la orden de los escolapios; desde su infancia mostró vocación por la literatura y publicó alguna obra juvenil en los periódicos locales, en la que mostró ya predilección por los temas del heroísmo romántico que desarrollaría más tarde.

En 1902 comenzó estudios de derecho en la Universidad de Santa Fe; mientras tanto, continuó su producción literaria, acometiendo durante las vacaciones su primera novela, Alegre, que vería la luz tres años más tarde. Escribió también teatro, poesía y ensayo, defendiendo el creacionismo del dogma católico ante la teoría de la evolución.

Publicaría un volumen de versos y uno de cuentos aún antes de recibirse de abogado en 1907; su tesis de doctorado en derecho, titulada ¿Adónde nos lleva nuestro panteísmo de Estado?, sería rechazada sin embargo ese mismo año por su falta de rigor académico y su redacción «panfletaria e insolente». Comenzó a escribir artículos para el periódico conservador La Nación y la revista satírica Caras y Caretas mientras emprendía la redacción de una segunda tesis, más modesta, titulada El salario, con la que se doctoraría a fines de ese año. Mientras tanto, publicó en Madrid otro volumen de versos y su segunda novela.

Actividad académica y política

En 1908 contrajo matrimonio con Matilde de Iriondo Iturraspe ―sobrina de los gobernadores Simón de Iriondo y José Bernardo Iturraspe― y viajaron a Europa para su luna de miel, siendo recibidos por el papa Pío X en audiencia pública para recibir la bendición a su matrimonio. A su regreso obtuvo plaza de profesor en el Colegio Nacional de Santa Fe; un año más tarde, enseñaría la asignatura de sociología, de reciente creación, en la Universidad de Santa Fe. Tuvo doce hijos.

Fascinado por la mitología escandinava, escogió para su tercera novela, Flor de durazno, el seudónimo de Hugo Wast, de neta resonancia de ese origen y anagramático de su nombre de pila en una grafía inventada ―pseudonórdica― «Ghustawo».Moreno, Juan Carlos: «Biografía y bibliografía de de Hugo Wast (Gustavo Adolfo Martínez Zuviría)», artículo en el sitio web Arbil. Afirma que Ghustawo es la traducción del nombre Gustavo al idioma sueco. Pero el nombre Gustavo, en idioma sueco, se escribe Gustav. La novela, un intenso melodrama al gusto de la época, gozaría de gran aceptación; su adaptación al cine por Francisco Defilippis Novoa en 1917 sería también un éxito de taquilla, y marcaría el debut de Carlos Gardel en el cine.Ficha técnica de la película 'Flor de Durazno' estrenada el 28 de septiembre de 1917 con la dirección de Francisco Defilippis Novoa en la que Carlos Gardel interpreta a Fabián. izquierda|miniaturadeimagen|Retratado por Alonso en Caras y Caretas (1917) Durante los años diez continuó una intensa actividad literaria y en 1914 fue uno de los fundadores del Partido Demócrata Progresista. El PDP, una inestable alianza entre tendencias socialdemócratas y conservadoras motivada por la oposición al «liderazgo personalista» de la Unión Cívica Radical de Hipólito Yrigoyen, lo postuló a la vicegobernación de la provincia de Santa Fe, en binomio con Lisandro de la Torre, aunque fueron derrotados. Dirigiría el periódico Nueva Época de Santa Fe brevemente, hasta ser elegido diputado nacional en 1916; contra la política radical publicaría «Un país mal administrado» ese mismo año, además de la novela La casa de los cuervos.

En 1918 publicó Valle Negro, novela que la Academia Española distinguió con su Premio Quinquenal, Diploma de Honor y Medalla de Oro. Miguel de Unamuno diría de la misma:

Desavenencias con la Democracia Progresista

Combinó la literatura y la política durante su legislatura; al no lograr la reelección, regresó a Santa Fe a ocupar su cátedra en la Universidad de Santa Fe en 1920. Poco más tarde renunciaría, junto con José Félix Uriburu, Julio Argentino Roca (hijo) y otros, al PDP (Partido Demócrata Progresista), tras hacerse evidente el predominio de los socialdemócratas en este. La Nación publicó el virulento manifiesto en el que explicaba su renuncia a la vida política. Durante esa década se dedicó casi exclusivamente a la literatura, publicando varias novelas: Los ojos vendados, El vengador, La que no perdonó, Pata de zorra, Una estrella en la ventana, Desierto de piedra (Premio Nacional de Letras y que sería traducida entre otros idiomas al inglés, francés y alemán) y varias obras de opinión en los Cursos de Cultura Católica.http://www.uca.edu.ar/index.php/site/index/es/universidad/facultades/buenos-aires/extension-universitaria/nuestra-instituto/origenes/

En 1927 abandonó la Argentina para viajar con su esposa e hijos durante un quinquenio por Europa y Estados Unidos. En 1928, durante su estancia en España, fue designado miembro correspondiente de la Real Academia Española.

La Década Infame

No volvería a la Argentina hasta después del golpe de 1930, en que el general José Félix Uriburu ―con quien compartiera su adhesión al Partido Demócrata Progresista (PDP)― depuso al presidente democrático Hipólito Yrigoyen iniciando un periodo de corrupción llamado Década Infame. En 1931 la dictadura militar nombró a Martínez Zuviría director de la Biblioteca Nacional (en Buenos Aires), cargo que desempeñó durante casi un cuarto de siglo: al asumir la Biblioteca disponía de 270 000 volúmenes, cifra que ascendía a 700 000 al renunciar Martínez Zuviría en 1955 durante el gobierno de Juan Domingo Perón. Fue uno de los miembros fundadores de la recién creada Academia Argentina de Letras. Durante esos años escribió los dos volúmenes hagiográficos de Don Bosco y su tiempo, retitulados años más tarde Las aventuras de Don Bosco. En 1933 presidió la comisión de prensa del XXXII Congreso Eucarístico Internacional realizado en Buenos Aires en 1934, y en 1935 recibió la Orden de San Gregorio Magno, otorgada por el papa Pío XI, como premio al valor religioso de su obra literaria.

Ese mismo año publicó El Kahal,La novela El Kahal está disponible (previo registro gratuito) en Hugo-Wast-Kahal-y-Oro.pdf novela en la cual la vida privada de los judíos está regulada en todos sus detalles por un tribunal, el Kahal, que dirige todas sus actividades e impone sanciones a quienes no obedecen sus mandatos secretos de infiltración, enriquecimiento y control de las organizaciones gentiles. Centrado en la Argentina, la novela de Martínez Zuviría postulaba sin embargo un Kahal supremo, con sede en Nueva York, que dirigiría la conjura judía mundial. La obra fue un éxito entre los crecientes círculos antisemitas y nacionalistas de Argentina;Cozarinsky, Edgardo (1998): «Lugones, defensor de los judíos», artículo del 15 de noviembre de 1998 en el diario La Nación (Buenos Aires): Salgado Gordon, Maggi (1992): «Alberto Gerchunoff and the “Bridge” on the River Plate», artículo en inglés en la revista Hispania, 75 (2): aunque la comunidad judía local recurrió a medios legales para proteger su reputación, la obra gozó de numerosas reimpresiones y aumentó la popularidad de Martínez Zuviría.

Martínez Zuviría colaboró en esa época con la revista Clarinada (revista anticomunista y antijudía) publicada por Carlos M. Silveyra, que difundía informaciones sobre una supuesta conjura mundial judeocomunista. La publicación de la revista mereció elogios en Der Stürmer (‘el atacante’) ―el órgano de prensa del nazismo en Alemania―. En 1937 firmó también un manifiesto de apoyo a la insurrección de Francisco Franco en España, simpatizando con la «reivindicación heroica de la nacionalidad, la religión y las glorias tradicionales de su patria». La novela 666, publicada unos años más tarde, recuperaría estos temas desde una perspectiva apocalíptica, equiparando la expansión del comunismo y el sionismo con el advenimiento del Anticristo.

Ministerio

En 1937 fue nombrado presidente de la Comisión Nacional de Cultura por el presidente Agustín Pedro Justo. En 1941, tras la intervención de la provincia de Catamarca por el gobierno federal, fue nombrado interventor de la misma. En 1943, en el convulsionado clima político tras el derrocamiento de Ramón Castillo, el dictador Pedro Pablo Ramírez lo designó Ministro de Justicia e Instrucción Pública. Una de sus primeras medidas fue instaurar la enseñanza de la religión católica optativa en todas las escuelas públicas del país mediante un decreto de la dictadura que en 1946, ya bajo el gobierno de Perón, fue convertido en ley.

El prestigio de Martínez Zuviría estaba en ese momento en su apogeo; de esta época datan la mayoría de sus colaboraciones con el cine, adaptaciones de sus novelas La que no perdonó (1938),Ficha técnica de la película 'La que no perdonó' estrenada el 14 de febrero de 1938 con la dirección de José Agustín Ferreyra. La casa de los cuervos (1941),Ficha técnica de la película 'La casa de los cuervos' estrenada el 29 de abril de 1941 con la dirección de Carlos Borcosque.