Cuna de lobos es una telenovela mexicana escrita por Carlos Olmos, producida y dirigida por Carlos Téllez y emitida originalmente por El Canal de las Estrellas de Televisa entre 1986 y 1987.

Fue protagonizada por Diana Bracho y Gonzalo Vega con las actuaciones antagónicas de María Rubio, Alejandro Camacho, Rebecca Jones y Lilia Aragón con las actuaciones estelares de Carlos Cámara, Rosa María Bianchi, Carmen Montejo, Humberto Elizondo, Margarita Isabel y Josefina Echánove.

Es considerada una de las mejores telenovelas en la historia de la televisión en México.Homenaje a novela 'Cuna de lobos'

Producción de la novela Carlos Olmos, escritor de la novela, se inspiró en un personaje de Bette Davis, actriz de películas norteamericanas, para iniciar el personaje de Catalina Creel. Después escribió el libro «Cuna de Lobos», donde el protagonismo de Leonora Navarro es total y el final es distinto al de la telenovela. Después el productor Carlos Téllez decidió hablar con Olmos para crear la versión para la televisión; ambos ya habían trabajado antes en otras producciones. Carlos Téllez también escribía algunas escenas con Olmos, y según entrevistas con el elenco, tenían un humor ácido y negro a tal grado de reírse de cómo escribían las escenas de muerte y drama.Verdades y Mentiras I-50años de telenovela

Al conseguir la historia, Téllez se comunicó con las actrices Diana Bracho, María Rubio y Rebecca Jones, para que participaran en la novela. Rosa María Bianchi, quien interpretaría a Berta, estudiaba en la universidad de artes dramáticas y le pidió a Téllez trabajar en televisión, así, en su primera telenovela, tuvo un papel significativo.

Pedro Plascencia Salinas, quien también había trabajado en producciones de Téllez, fue el encargado de componer e interpretar la música de Cuna de Lobos. Este trío de personas (Olmos, Téllez y Plascencia) trabajaron juntos antes y después de la telenovela, y, como es costumbre de los tres, la historia y música fueron compuestos mucho antes de grabar la producción en proyecto, en este caso la novela.

La encargada del vestuario fue Cecilia García Molinero, quien también era amiga de Téllez. Ella fue la encargada de hacer todos los vestuarios, incluyendo los parches multicolores de Catalina Creel. Según una entrevista con Cecilia, Téllez, Olmos y ella misma se dedicaban a elegir un color especial para las escenas importantes de Catalina dependiendo de la situación.Verdades y Mentiras II-50 años de telenovela

La última toma de la versión telenovela está directamente relacionada con la película norteamericana El aniversario, cuyo papel protagónico es de Bette Davis.

Fue una telenovela de trascendencia mundial que traspasó la ficción para convertirse en tema del día a día. No tuvo horario estelar porque no se pretendía mucho con la producción, pero el resultado rebasó expectativas en México y en toda América.

En el año 2007, Televisa conmemoró los 50 años de la historia de la telenovela y los celebró realizando un especial de televisión llamado Verdades y mentiras que contó con la conducción de Verónica Castro y en donde Cuna de lobos estuvo incluida como una de las mejores telenovelas en la historia de Televisa junto a otros clásicos de la televisión mexicana como Mundo de juguete, Los ricos también lloran y El derecho de nacer entre otras.

Historia Ideas principales El tema principal de esta telenovela se centra en las cosas impresionantes y a veces terribles que se pueden hacer por un hijo, empezando por los asesinatos cometidos por Catalina Creel en favor de su hijo Alejandro; pasando por el crimen de Vilma y Alejandro por obtener un hijo y al mismo tiempo una herencia y terminando por el matrimonio que Leonora utiliza para recuperar a su hijo. Todo esto sigue el principio y el lema de la familia Larios-Creel: «La casta es lo primero». Antes que el amor, los valores morales y la opinión de la gente, va la casta; pero, de alguna forma, la casta siempre va ligada de estas tres cosas.

También la telenovela recalca, en menor medida, la importancia de la apariencia. Esto se denota por la imagen que da Catalina ante los demás: mujer buena ante el sacerdote, mártir ante José Carlos y, sobre todas, amenazante ante sus enemigos. De igual forma, esto se simboliza por los múltiples disfraces usados en la telenovela. El principal es el parche utilizado por Catalina, pero otros ejemplos son los cojines que Vilma utiliza para aparentar el embarazo falso, el disfraz (gabardina, peluca rubia y lentes oscuros) usado por Catalina al asesinar, y la ropa costosa que Leonora usa para sentirse una Loba. También están las máscaras emocionales que todos los personajes, a excepción de José Carlos, utilizan para engañar a sus enemigos o a sí mismos. Estos son los dos «pilares» más poderosos de la telenovela: la casta y la apariencia.

Entendiendo esto, es fácil entender un poco más la psicología de Catalina. De igual forma, es más fácil entender la historia, la trama y las grandes líneas escritas para esta telenovela. Otra idea principal es el antagonismo de Catalina, el cual ha sido confundido con protagonismo por el gran impacto que provoca. Esto se puede desmentir pues los sucesos giran alrededor de Leonora, aunque Catalina sea la que «provoca» esos sucesos.

Argumento Los esposos Catalina Creel (María Rubio) y Carlos Larios (Raúl Meraz) eran dueños del gigantesco consorcio farmacéutico llamado Lar-Creel. Catalina le había hecho creer a todo el mundo que José Carlos (Gonzalo Vega), su hijo mayor (pero quien realmente es su hijastro), le había arrancado el ojo derecho con un trompo jugando cuando era niño, pero es mentira. Esto lo hizo para que Carlos tomara preferencia por Alejandro (Alejandro Camacho), único hijo de su matrimonio con Catalina Creel; asimismo, logró destruir la autoestima de José Carlos.

Para resguardar su secreto, Catalina siempre lleva un parche cubriendo su ojo derecho haciendo creer a todos que le pusieron un ojo de vidrio inmóvil tapado con una gasa y encima el parche, el cual combina con su color de ropa. Pero un día, Carlos descubrió a Catalina sin el parche y decide cambiar su testamento y divorciarse, pero muere envenenado por su esposa. Reynaldo Gutiérrez (Carlos Cámara), un importante funcionario de Lar-Creel, descubre que Catalina asesinó a su jefe, pero ella lo amenaza con culparlo del crimen y él se ve obligado a guardar silencio y por ello es ascendido a vicepresidente de Lar-Creel. El testamento especifica que las empresas de la familia sólo pasarían a sus hijos, Alejandro y José Carlos, si éstos a su vez engendraban hijos. De esta forma, se buscaba la perpetuidad de la casta.

José Carlos sigue soltero, ya que es un jugador empedernido y Catalina se ha encargado de destruir sus relaciones amorosas, sobre todo una ya formalizada entre él y Paulina (Edna Bolkan), a pesar de que ella sostenía relaciones con otros hombres. Y Alejandro está casado con Vilma (Rebecca Jones), que no puede tener hijos. Por ello, Alejandro decide seducir malintencionadamente a una mujer trabajadora, Leonora Navarro (Diana Bracho), quien había presenciado la muerte de Carlos Larios y avisado a Alejandro; su objetivo es que quede embarazada y quitarle el niño, para presentarlo como suyo y de su esposa y poder acceder así a la herencia. De este modo, Alejandro convence a Vilma para que finja un embarazo, haciéndole creer que van a adoptar un niño en secreto. Poco después, Vilma descubre que Alejandro ya ha dejado embarazada a Leonora, pero él le hace creer que Leonora está dispuesta a vender a su hijo.

Alejandro instala a Leonora y a su madrina, Doña Esperanza (Carmen Montejo), en un penthouse de propiedad de la familia Larios, donde incluso escenifica un falso matrimonio. Además, contrata para el cuidado de Leonora a un médico, el Dr. Frank Syndel (Ramón Menéndez), un ginecólogo de dudosa reputación que trató de hacer negocios con Lar-Creel anteriormente, y a una enfermera llamada Rosalía (Lilia Aragón); ambos son personas sin escrúpulos cuya tarea es cuidar de Leonora durante su embarazo.

Catalina, quien en un inicio desconoce este plan, cree que su hijo Alejandro tiene una amante. Sin embargo, pronto descubre la esterilidad de Vilma al visitar uno de los tantos médicos consultados antes por Vilma y Alejandro, por lo que Alejandro se ve obligado a revelarle todo su plan. Debido a que dicho plan está en más de una ocasión a punto de ser descubierto al comprometer a muchas personas, Catalina decide tomar las riendas del asunto, con una frialdad y cálculo mucho mayor que la que Alejandro posee. Doña Esperanza, la madrina de Leonora, pronto averigua la verdad sobre Alejandro, pero sufre una embolia que la deja postrada en un estado vegetativo.

Al acercarse la fecha del parto, Leonora es trasladada a una clínica de maternidad falsa de propiedad del Dr. Syndel y de Rosalía en San Miguel de Allende. Doña Esperanza, por su parte, es abandonada en un asilo para ancianos, sin poder decir la verdad debido a su estado. También Vilma, quien sigue fingiendo su embarazo, es internada en la misma clínica que Leonora, para así fingir su parto. Contra todo lo planeado, ambas mujeres se encuentran y Vilma se da cuenta de que Leonora es una mujer enamorada que vive engañada.

Al nacer el niño, es entregado inmediatamente a Vilma, quien ya estaba a punto de desistir y ahora estando en todo momento en contra del plan de Alejandro. Lo que ella ignora es que Catalina ha ordenado a Syndel que asesine a Leonora. Sin embargo, Leonora ve por la ventana acercarse a Rosalía con un revólver y consigue quitárselo dándole un golpe en la cabeza antes de escapar. Leonora consigue llegar a México ayudada por la pareja de esposos Julio (Roberto Vander) y Elena Cifuentes (Margarita Isabel), y con sus últimas fuerzas arriba a la casa de su amigo, el Dr. Terán (Miguel Gómez Checa), donde todos celebraban las vísperas navideñas.

Casi al mismo tiempo, Mario Escudero (Jorge Fegan), el joyero de la familia, descubre a Catalina en Nueva York sin su típico parche y con un ojo completamente sano. Previamente Escudero había hecho por encargo del fallecido Carlos Larios una joya en forma de prendedor con un ojo de vidrio barato en el centro para Catalina, como indirecta por su engaño. El hombre trata de revelar la verdad a José Carlos y a Alejandro siendo chantajeado por Catalina quien jura tomar represalias. Escudero cita por teléfono en un estacionamiento a José Carlos para revelarle toda la verdad, de modo que pueda despojarse de su culpa. Pero dicha llamada es interceptada por Catalina, quien acude antes que José Carlos a la cita, matando a sangre fría a Escudero. José Carlos es acusado de dicho crimen y arrestado, tomándole casi un año en solucionar sus problemas con la justicia.

Catalina ofrece dinero al Dr. Terán por su silencio, y le revela el lugar donde puede encontrar a Doña Esperanza. Así, el Dr. Terán puede encargarse de que la anciana reciba un tratamiento adecuado. También se ve obligado a internar a Leonora en una clínica psiquiátrica, ya que por todo lo ocurrido sufre un colapso nervioso.

Un año después, Leonora, ya restablecida, decide vengarse de Catalina y Alejandro, y recuperar a su hijo, al que han puesto el nombre de Edgar. Leonora trata de sabotear una fiesta en Lar-Creel siendo sobornada por Alejandro y Vilma a cambio de su silencio. También la salud de doña Esperanza ha mejorado notablemente y pronto deja la silla de ruedas al confrontar a Vilma quien queda pasmada por los alcances a los que han sido capaces Alejandro y Catalina. Leonora empieza a estudiar todos los pasos de la familia Larios-Creel. De esta manera, consigue seducir a José Carlos, quien ya ha salido de la cárcel, aún creyéndolo un asesino. Al poco tiempo de conocerse, Leonora y José Carlos contraen matrimonio. La joven reaparece sorpresivamente ante «los lobos», como ella los llama ahora, como la esposa de José Carlos, quien todavía no sabe nada de lo ocurrido.