miniaturadeimagen|150px|Una tienda de productos homeopáticos puede parecer como una farmacia de medicinas científicas. La diferencia no está en su apariencia, sino en su fundamento y eficacia. miniaturadeimagen|150px|La comunidad científica es crítica con la medicina alternativa por realizar afirmaciones desacreditadas o no comprobadas. En la foto: Producto milagro. miniaturadeimagen|150px|Las medicinas y prácticas alternativas pueden ser peligrosas o usar ingredientes tóxicos como la solución mineral maestra o los productos ayurvédicos. Medicina alternativa es toda práctica que afirma tener los efectos sanadores de la medicina, pero que no está apoyada por pruebas obtenidas mediante el método científico y apelan a la pseudociencia, por lo que su efectividad no ha sido probada más allá del ocasional efecto placebo.Adam Brooke Davis: «A few words about folk medicine». Steven Bratman, MD: The alternative medicine sourcebook. Lowell House, 1997. ISBN 1-56565-626-1. Pág. 7. Este tipo de tratamientos carece de verosimilitud biológica, no tiene pruebas que los respalden, tiene argumentos imposibles de probar o se ha demostrado que son ineficaces. La medicina alternativa consiste en un amplio rango de prácticas, productos y «terapias». En esta denominación se incluyen prácticas pseudomédicas nuevas y tradicionales como homeopatía, naturopatía, quiropraxia, curación energética, ozonoterapia, radiestesia, acupuntura, medicina tradicional china, medicina ayurvédica, curación por la fe, junto a otros tratamientos que no son parte de la medicina científica.

La medicina complementaria es medicina alternativa empleada junto a la medicina basada en hechos bajo la creencia, no probada por métodos científicos, que "complementa" el tratamiento. MAC (o CAM en inglés) es la abreviación para medicina alternativa y complementaria. La medicina integrativa es la combinación de prácticas y métodos de la medicina alternativa con la medicina científica.

Gran parte del efecto percibido de una práctica alternativa surge de la creencia de que será eficaz (el efecto placebo), o de que la afección tratada se resolverá por sí sola (el curso natural de la enfermedad). Esto se agrava aún más por la tendencia a recurrir a las terapias alternativas cuando falla la medicina, momento en el que la afección estará en su peor momento y es más probable que mejore espontáneamente. En ausencia de este sesgo, especialmente en el caso de enfermedades que no se espera que mejoren por sí mismas, como el cáncer o la infección por el VIH, múltiples estudios han mostrado resultados significativamente peores si los pacientes recurren a terapias alternativas. Aunque esto puede deberse a que estos pacientes evitan un tratamiento eficaz, algunas terapias alternativas son activamente perjudiciales o interfieren activamente con los tratamientos eficaces.

Aunque la idea popular es que estas técnicas son más inocuas que las de la medicina convencional, su uso representa diversos riesgos para la salud, como la ingestión de sustancias que pueden originar efectos no deseados, interacciones e incluso toxicidad. Algunas manipulaciones sobre el cuerpo pueden causar lesiones, por ejemplo, daños renales y hepáticos producidos por productos vendidos como nutrimentales naturales. Además, el usar terapias no efectivas puede producir un retraso en empezar el tratamiento adecuado o su abandono. Un ejemplo son los movimientos antivacunas, que en diciembre de 2014 provocaron el inicio de un virulento brote de sarampión en Disneylandia (Estados Unidos) y la muerte de un niño enfermo de difteria en Cataluña (España), en junio de 2015. (inglés)

Los diagnósticos y tratamientos de la medicina alternativa no son incluidos usualmente en las licenciaturas de las facultades de Medicina ni usados en la práctica médica, pues en lugar de ello se utilizan tratamientos cuya eficacia y seguridad han sido probadas científicamente. Las terapias alternativas carecen de validez científica y sus afirmaciones no han sido demostradas o se han demostrado erradas.Kent, Heather: «Ignore Growing Patient Interest in Alternative Medicine at Your Peril - MDs Warned.» Canadian Medical Association Journal, November 15, 1997 vol. 157 no. 10.Goldrosen, M. H., Straus, S. E. «Complementary and alternative medicine: assessing the evidence for immunological benefits.» Nature Perspectives, November 2004 vol. 4, pp. 912-921. La medicina alternativa usualmente se basa en la religión, la tradición, la superstición, la creencia en energías sobrenaturales, pseudociencia, errores de razonamiento, propaganda o fraude.Other sources:

Nature Medicine, September 1996, Volume 2 Number 9, p. 1042 Hines, Terence: «Pseudoscience and the Paranormal.» American Psychological Association, The Need for Educational Reform in Teaching about Alternative Therapies, Journal of the Association of Medical Colleges, March 2001 - Volume 76 - Issue 3 - pp. 248-250. The Rise and Rise of Complementary and Alternative Medicine: a Sociological Perspective, Ian D Coulter and Evan M Willis, Medical Journal of Australia, 2004; 180 (11): 587-589. Kent, Heather: «Ignore Growing Patient Interest in Alternative Medicine at Your Peril - MDs Warned.» Canadian Medical Association Journal, November 15, 1997 vol. 157 no. 10. The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark, Carl Sagan, Random House, ISBN 0-394-53512-X, 1996 La regulación y autorización de la medicina alternativa y sus practicantes varían de país en país y de estado en estado. No existe una regulación global en ningún país occidental, si bien algunos han regulado aspectos parciales. Actualmente, muy distintos tipos de personas actúan en el ámbito de las terapias alternativas, con diferentes niveles de formación, de las cuales un importante número no son médicos, ni poseen ningún tipo de titulación oficial en ciencias de la salud.

La comunidad científica ha criticado a la medicina alternativa de basarse en afirmaciones engañosas, quackery, pseudociencia, anticiencia, fraude o una metodología científica defectuosa. Se ha advertido que promover la medicina alternativa es peligroso y no ético. La experimentación, cuando la hay, en la medicina alternativa es considerada como un desperdicio de los recursos dedicados a la investigación médica. Incluso se ha criticado la terminología empleada, pues "realmente no existe tal cosa como medicina alternativa, solo hay medicina que funciona y medicina que no" o "¿Puede existir alguna 'alternativa' razonable [a la medicina basada en hechos]?". Una revisión de su literatura revela que está repleta de prácticas pseudocientíficas, ineficaces, poco éticas y potencialmente peligrosas, algunas contradictorias entre sí, sin ninguna base real y que incluso contradicen los conocimientos científicos actuales. (inglés) (inglés)

Definición y tipos miniaturadeimagen|Productos homeopáticos La expresión medicina alternativa no tiene una definición única universalmente aceptada, debido al amplio número de prácticas que engloba y la imprecisión de sus límites. La gran heterogeneidad de sus técnicas dificulta delimitar su alcance y no resulta fácil su enumeración exhaustiva. A esta confusión se añade que en algunas zonas se llama "alternativa" a la medicina tradicional.

Estas prácticas engloban, entre otras, la acupuntura, la quiropráctica, la ozonoterapia, el masaje o la homeopatía. Cuando se usan solas se las suele llamar "alternativas". Cuando se usan junto con la medicina convencional, se las suele llamar "complementarias". La lista de lo que se considera medicina complementaria y alternativa cambia continuamente, ya que una vez se comprueba que una terapia determinada es eficaz e inocua, ésta debe incorporarse al tratamiento convencional de la salud, dejando de ser alternativa, al igual que cuando surgen enfoques nuevos para la atención sanitaria. Desde los años noventa se ha promovido la evaluación de estas modalidades de tratamiento con métodos objetivos o científicos, con un resultado extremadamente pobre.

Las terapias alternativas se basan en la consideración de la persona como un todo (enfoque holístico), en interacción continua y cambio con el entorno, integrando aspectos físicos, genéticos, mentales, emocionales, espirituales, medioambientales y sociales. No obstante, actualmente en la atención sanitaria convencional también es clave el enfoque biopsicosocial.

A partir del decenio de 1990, se ha producido un resurgimiento de su empleo en muchos países desarrollados y en vías de desarrollo.

Las pruebas y observaciones científicas disponibles sobre su eficacia son muy escasas. No obstante, esta ausencia de demostración de su eficacia no es siempre sinónimo de ineficacia. Muchos pacientes refieren cierta percepción de mejoría de los síntomas, de su bienestar o de su calidad de vida, si bien por lo general no se dispone de estudios que permitan determinar si esta mejoría es debida al tratamiento o a un efecto placebo.

Otros procedimientos se basan en argumentos místicos, tanto de las religiones orientales como de las occidentales. Diagnósticos o tratamientos que serían calificados de mala praxis y sancionados en muchos países si fueran ejecutados por un médico, en otros lugares pasan inadvertidos al ser aplicados por un practicante no titulado.

Otros términos La medicina holística es otro cambio de marca de la medicina alternativa. En este caso, las palabras equilibrio y holismo se utilizan a menudo junto con complementario o integrador, pretendiendo tener en cuenta a una persona "completa", en contraste con el supuesto reduccionismo de la medicina.

Diferencias entre medicina convencional, complementaria, alternativa e integrativa

La atención médica convencional es practicada por quienes tienen titulación de Licenciado o Doctor en Medicina y Cirugía. También la practican otros profesionales médicos como fisioterapeutas, asistentes médicos, psicólogos y enfermeras tituladas. La medicina convencional también es llamada medicina alopática, occidental, ortodoxa, regular y biomedicina. Algunos practicantes de la medicina convencional también practican medicina complementaria y alternativa. La medicina complementaria se utiliza conjuntamente con la medicina convencional. Un ejemplo de terapia complementaria es el uso de acupuntura para mitigar los efectos secundarios del tratamiento del cáncer. La medicina alternativa se utiliza en lugar de la medicina convencional. Un ejemplo de una terapia alternativa es el empleo de una dieta especial para el tratamiento del cáncer en lugar de la cirugía, la radiación o la quimioterapia recomendados por un médico convencional. La medicina integrativa, según la definición de NCCAM, combina terapias médicas formales y terapias de la medicina complementaria y alternativa para las que existen pruebas científicas de alta calidad, en casos muy concretos, sobre su seguridad y eficacia.

Los practicantes de medicinas alternativas suelen referirse a la medicina convencional con términos a veces despectivos entre los que se incluyen: medicina alopática (nombre creado por los homeópatas); medicina formal; medicina occidental; medicina ordinaria; medicina ortodoxa.

Principales tipos de medicina complementaria y alternativa, tradicional e integrativa

El NCCAM (National Center for Complementary and Alternative Medicine —Centro Nacional de Medicina Alternativa y Complementaria) de los Estados Unidos— clasifica las terapias de la medicina complementaria y alternativa en cinco categorías o dominios:

Sistemas médicos alternativos Enfoque sobre la mente y el cuerpo Terapias biológicas Métodos de manipulación y basados en el cuerpo Terapias sobre la base de la «energía»

Sistemas médicos alternativos