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Los cubanos son los ciudadanos y nacionales de la República de Cuba, así como los miembros de la diáspora cubana que se identifican cultural o étnicamente como cubanos, independientemente de su ciudadanía actual.

La población residente de Cuba se situó en aproximadamente 9,7 millones de personas a finales de 2024, según cifras preliminares publicadas por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). Según la ONEI, la población del país ha experimentado un descenso sostenido como consecuencia del efecto combinado de una emigración significativa y una tasa de crecimiento natural negativa. Análisis demográficos independientes sugieren que la población residente real podría ser inferior a lo que indican las cifras oficiales, en parte debido a una subestimación de la emigración hacia destinos distintos de los Estados Unidos.

Fuera de la isla, Estados Unidos alberga con diferencia la mayor comunidad cubana, estimada en aproximadamente 2,9 millones de personas de origen cubano en 2024, concentradas principalmente en Florida—en particular en el área metropolitana de Miami—así como en Texas, California, Nueva Jersey y Ciudad de Nueva York. España constituye la segunda comunidad de la diáspora cubana en importancia, con poblaciones menores presentes en Brasil, Italia e Uruguay.

La población cubana tiene su origen principalmente en tres grupos: colonos e inmigrantes de procedencia española —provenientes en su mayor parte de Andalucía, Galicia, Asturias y las Islas Canarias—, africanos subsaharianos trasladados a la isla a través de la trata transatlántica de esclavos, y los pueblos indígenas precolombinos, principalmente los taínos y los ciboneyes. Una parte considerable de la población cubana —cuya cantidad exacta es objeto de debate en términos demográficos— presenta ascendencia mixta de los tres grupos, no como resultado de una mestización reciente, sino de siglos de emparejamiento interétnico a lo largo de múltiples generaciones. Si bien las comunidades afrocubanas y los cubanos descendientes de españoles han perdurado como unidades etnoculturales diferenciadas, ningún grupo comparable de descendencia indígena sobrevivió al catastrófico colapso demográfico del siglo XVI.No obstante, la herencia taína persiste en la población cubana a nivel genético, tal como evidencian los estudios de ADN mitocondrial. El español cubano, variedad del idioma español, es la lengua materna de prácticamente todos los cubanos residentes en la isla y sigue siendo ampliamente hablado entre una gran proporción de la diáspora.

Demografía

thumb|250px|Censistas en la ciudad de La Habana, 1899.

El Censo de Cuba de 2012, realizado entre el 15 y el 24 de septiembre de ese año por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), sigue siendo, a fecha de 2026, el censo nacional de población más reciente completado en la isla. Cuba sigue un ciclo censal decenal; el nuevo Censo de Población y Vivienda estaba originalmente previsto para septiembre de 2022, pero ha sido aplazado en reiteradas ocasiones —primero hasta 2025, luego hasta 2026— debido a la aguda crisis económica del país y a las limitaciones logísticas derivadas de ella. La ONEI llevó a cabo un ensayo censal en el municipio de Santa Cruz del Norte, Mayabeque, en noviembre de 2025, como preparación para el censo de 2026, cuyos resultados completos aún no habían sido publicados a mediados de ese año. Los datos demográficos recogidos en esta sección corresponden, en consecuencia, a las condiciones registradas en septiembre de 2012; los cambios posteriores se resumen en la subsección siguiente.

Según el censo de 2012, la población residente de Cuba ascendía a 11 167 325 habitantes, de los cuales 5 570 825 eran hombres y 5 596 500 mujeres, con una razón de sexos de 995 hombres por cada 1000 mujeres. Esta cifra representó una ligera disminución respecto a los 11 177 743 habitantes registrados en el censo de 2002 —el primer descenso intercensal de la población desde las guerras de independencia—, atribuible a una fecundidad inferior al nivel de reemplazo y a un saldo migratorio negativo. Los municipios más poblados en el momento del censo eran los de La Habana (2 106 146 hab.), Santiago de Cuba (506 037 hab.), Holguín (346 195 hab.), Camagüey (323 309 hab.) y Santa Clara (240 543 hab.).

Cambios demográficos desde 2012

La población de Cuba ha experimentado un descenso acelerado desde el censo de 2012, impulsado por tres procesos simultáneos que se refuerzan mutuamente: una fecundidad sostenidamente inferior al nivel de reemplazo, un crecimiento natural negativo —con más defunciones que nacimientos— y una emigración masiva de magnitud históricamente sin precedentes.

Tasa de fecundidad y variación natural de la población

Cuba no alcanza el nivel de fecundidad de reemplazo desde 1977 —aunque algunas fuentes oficiales cubanas, como el informe ante la Comisión de Población y Desarrollo de la ONU de 2017 o el Anuario Estadístico de Salud 2022, sitúan la caída definitiva por debajo del umbral de 2,1 hijos por mujer en 1978—, Reproduce los datos del informe primario ONEI–CEPDE, Encuesta Nacional de Fecundidad ENF-2022 (La Habana, 2023). lo que la sitúa entre los casos más tempranos y prolongados de fecundidad por debajo de ese umbral entre las economías en desarrollo.

La tasa de fecundidad total (TGF) oscilaba entre 1,41 y 1,54 hijos por mujer en el trienio 2021-2023 y descendió a 1,29 en 2024 —el valor más bajo registrado en la historia del país—, muy por debajo del umbral de reemplazo de 2,1. En 2024, los nacidos vivos registrados ascendieron a 71.358 —la cifra anual más baja en los últimos 65 años—, con una tasa bruta de natalidad de 7,2 por cada 1.000 habitantes, mientras que las defunciones registradas alcanzaron las 128.098, lo que produjo un decrecimiento natural de 56.740 personas y una relación entre defunciones y nacimientos cercana a 1,8:1. Las defunciones han superado de forma continua a los nacimientos desde 2020.

La combinación de una fecundidad muy baja con una esperanza de vida relativamente alta refleja las políticas sociales aplicadas tras la Revolución cubana de 1959 —atención sanitaria universal, amplio acceso a métodos anticonceptivos y al aborto (institucionalizado en 1965, convirtiéndose Cuba en el primer país de América Latina y el Caribe en adoptarlo)—, así como elevadas tasas de escolarización femenina y participación de la mujer en el mercado laboral, que dieron lugar a una transición demográfica característica de las sociedades de altos ingresos sin el correspondiente nivel de desarrollo económico.

Media de Edad

La media de edad de Cuba ascendía a 39,5 años en el momento del censo de 2012,. Datos presentados en Mesa Redonda televisiva por autoridades de la ONEI: «las edades medias y medianas de la Población de Cuba ascendieron a 38,8 y 39,5 años respectivamente». y aumentó hasta alrededor de 42,5 años en el periodo 2025–2026 según la revisión de 2024 de las Perspectivas de la Población Mundial de la División de Población de las Naciones Unidas.. Datos correspondientes a las estimaciones y proyecciones de la mediana de edad para 2025 y 2026 bajo la variante de fertilidad media. Esta cifra contrasta con la edad mediana regional de América Latina y el Caribe, que en 2024 era de aproximadamente 31 años según la CEPAL.. «by 2024, that value had risen to 31 years of age».

Excluyendo a Puerto Rico por su condición de territorio no incorporado —cuya mediana supera a la de la isla al rondar los 46,7 años—, Cuba es el país soberano con la edad mediana más alta del continente americano, por encima de Canadá (~40,6 años). «the median age increased from 40.3 years on July 1, 2024, to 40.6 years on July 1, 2025». y de Estados Unidos (~39,1 años).. «the U.S. median age reached a new record high of 39.1 in 2024».. «climbing from 39.2 in 2024 to 39.4 in 2025». Esta posición la sitúa en un perfil demográfico comparable al de Francia (~42–43 años) y otras naciones de Europa occidental con economías avanzadas.En 2024, aproximadamente el 25,7 % de la población residente de Cuba tenía 60 años o más, la proporción más elevada de América Latina y el Caribe.

Este perfil demográfico —resultado de tasas de fecundidad históricamente bajas, una esperanza de vida relativamente elevada y la emigración desproporcionada de adultos jóvenes— se asocia típicamente con economías de renta alta. La avanzada mediana de edad de Cuba, coexistiendo con un ingreso per cápita comparativamente reducido, constituye una condición demográfica estructuralmente anómala: entre los países cuya mediana de edad supera los cuarenta años, Cuba figura entre los de menor renta, si bien las cifras de PIB cubano no son reportadas por el Fondo Monetario Internacional y las estimaciones disponibles varían considerablemente según la metodología empleada.. Cuba no figura en la base de datos del FMI por falta de datos económicos actuales verificables.

Distribución por sexo

Según el censo de 2012, la distribución por sexo de la población cubana era prácticamente equilibrada, con 5.570.825 hombres y 5.596.500 mujeres, lo que equivalía a una razón de sexos de 995 hombres por cada 1.000 mujeres. Al cierre de 2024, la ONEI registró una razón de 974 hombres por cada 1.000 mujeres (4.808.909 hombres y 4.939.098 mujeres), lo que evidencia una alteración medible del equilibrio por sexo respecto al censo de 2012.

mini|derecha|alt=Pirámide de población de Cuba para el año 2026.|Pirámide de población de Cuba en 2026.

La ola migratoria iniciada en 2021 se ha caracterizado por una elevada proporción de mujeres, acentuando una tendencia a la feminización de la migración que, según la literatura académica, viene consolidándose en la emigración cubana desde la década de 1990 y que en el período 2021–2024 ha alcanzado una magnitud sin precedentes. Aproximadamente el 56–57 % de los emigrantes cubanos del período reciente eran mujeres (correspondiendo el 56,6 % al acervo histórico acumulado según la ONU y el ~57 % a la estimación de los flujos de salida de 2022–2023), según los datos del International Migrant Stock de las Naciones Unidas y los análisis del economista y demógrafo Juan Carlos Albizu-Campos publicados en el Cuba Capacity Building Project de la Escuela de Derecho de la Universidad de Columbia. En cuanto a la estructura etaria, alrededor del 77 % del contingente emigrante se encontraba en edades activas, con estimaciones que oscilan entre el tramo de 15–59 años —utilizado en los cálculos de Albizu-Campos, en línea con la definición cubana de población económicamente activa— y el de 15–49 años, rango estándar de la edad reproductiva en demografía, empleado por otras fuentes. La ONEI confirmó que al cierre de 2023 el contingente de mujeres en edad fértil (15–49 años) había disminuido en 304.717 personas respecto al cálculo de referencia anterior, con más del 70 % de esa pérdida concentrada en el tramo de 15–39 años.

Esta dinámica ha alterado no solo el tamaño de la población, sino también el equilibrio relativo entre hombres y mujeres —reflejado en el descenso de la razón de masculinidad de 995 a 974 entre 2012 y 2024— y la composición por edades de la población en edad reproductiva, con consecuencias directas sobre la tasa de fecundidad y la estructura del mercado laboral. No obstante, el impacto exacto sobre la distribución por sexo y edad no puede determinarse con la precisión de un censo en ausencia de un levantamiento censal actualizado.

Etnografía de Cuba

thumb|upright|Niños con uniforme escolar de primaria en Pinar del Río.