Coria es un municipio de España perteneciente a la provincia de Cáceres, en la comunidad autónoma de Extremadura. Tiene una población de e incluye, además de la ciudad homónima, los poblados de colonización de Puebla de Argeme y Rincón del Obispo. Se halla en el centro de la llanura conocida como vegas del Alagón. Se trata del cuarto municipio más poblado de la provincia. La ciudad es sede episcopal de la diócesis de Coria-Cáceres y capital del partido judicial de Coria.
Fundada antes de que los romanos ocuparan la península ibérica, y conocida como Cauria o Caurus (según Leornard Curchin), los romanos le darían su actual nombre en latín, CAVRIUM (Caurium). Si bien Plinio el Viejo a quien cita es a los caurienses, nunca el topónimo [ver pdf tomo VII, pg. 29 nota 117]. Y más tarde a esta ciudad se le concedió la ciudadanía romana, «concesión el 74 d. C. del ius Latii por Vespasiano a las Hispaniae»: «Caurium efectivamente pudo beneficiarse de la latinización flavia y, consecuentemente, pudo constituir un auténtico municipium iuris Latio». Posteriormente, en la época visigoda, se creó la diócesis de Coria que, salvo por los años de ocupación musulmana, mantuvo a Coria como sede episcopal hasta el , cuando la cabecera de la diócesis se desdobló para compartirla con Cáceres. Tras la Reconquista, Coria pasó a ser capital de un señorío al cual pertenecieron pueblos que aún llevan el nombre de Coria como Guijo de Coria o Casillas de Coria. Tras la disolución de este, Coria pasó a ser capital del partido judicial de Coria.
En la actualidad, Coria es el pueblo más importante del noroeste de la provincia y un importante centro comercial y turístico, al conservar gran cantidad de monumentos y celebrar anualmente una fiesta de interés turístico de Extremadura y nacional en honor de San Juan.
Toponimia
El topónimo de la ciudad es de origen prerromano, donde la raíz *caur vendría a significar 'piedra' o 'lugar elevado', en referencia a un lugar donde puede establecerse una fortificación. Según se deduce de textos de la época romana, los vettones debieron llamar a esta localidad Cauria y los romanos latinizaron el topónimo como CAVRIVM (Caurium), del que procede el actual nombre de la ciudad.
Gentilicio
Según el Diccionario de la lengua española, existen dos gentilicios igualmente válidos para referirse a los naturales de Coria: caurienses y corianos. El gentilicio cauriense es el más tradicional, pues deriva del latín cauriensis y puede referirse tanto a la Coria actual como a la antigua ciudad de Caurio. Por el contrario, el gentilicio coriano surge por derivación simple del topónimo y la RAE lo admite como gentilicio tanto de Coria como de la ciudad venezolana de Coro.
Símbolos
El escudo heráldico del municipio de Coria es de tipo en boca a la española y se define así:
En noviembre de 2012, el Ayuntamiento inició el expediente para crear en un futuro la bandera municipal, ya que el municipio no tenía bandera que lo representara. Este proyecto fue oficialmente retomado en septiembre de 2025, cuando la alcaldesa presentó la futura bandera de Coria tras un acuerdo unánime del Pleno municipal .
La bandera, cuya adopción entró en vigor el 8 de junio de 2026, tras su publicación en el Diario Oficial de Extremadura, se define así:
Geografía El municipio, que no forma mancomunidad integral con los pueblos que lo rodean, se ubica entre términos de las mancomunidades de Valle del Alagón y Rivera de Fresnedosa. La ciudad está situada a una altitud de 264 m sobre el nivel del mar. El término municipal de Coria, con 103,46 km² de superficie, limita con:
Poblaciones El municipio cuenta con tres núcleos de población: la propia ciudad de Coria y los poblados de colonización de Rincón del Obispo y Puebla de Argeme. Dentro del término municipal, la ciudad de Coria se sitúa en el centro del término, Rincón del Obispo al sureste cerca del término de Torrejoncillo y Puebla de Argeme al este cerca del límite con Morcillo. Coria tiene la distinción de Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Coria.
Orografía miniatura|izquierda|Canalización de agua en los campos de Coria El término municipal de Coria forma una llanura junto al río Alagón. El punto más elevado del municipio es el llamado Sierro de Coria, en el límite municipal con Calzadilla, donde se alcanzan los 425 m sobre el nivel del mar. Al sur, cerca de los términos de Portaje y Torrejoncillo hay también elevaciones como las Cuestas de Mínguez y el cerro de la Mina, aunque no superan 370 m de altitud en ningún caso. La ciudad tiene una altitud aproximada de 250 m, variando según el lugar: el cerro de la Horca que hay al oeste tiene 272 m; la urbanización La Isleta, al sur del río, 226 m; Las Lagunillas, al este, 276 m; y el centro histórico tiene 266 m. miniatura|Puente para cruzar el antiguo cauce del río Alagón El principal río del término es el río Alagón, un afluente del Tajo que atraviesa la ciudad tras dejar Puebla de Argeme al norte y Rincón del Obispo al sur. Su principal afluente en Coria es el arroyo Grande, que desemboca al este del término procedente del municipio de Morcillo.
Clima
En el término municipal de Coria se encuentra situada una estación meteorológica adscrita a la Agencia Estatal de Meteorología, en terrenos de la antigua Planta de Fermentación de Tabaco y en las cercanías de la carretera EX-108, a 313 m de altitud y número de identificación 3526X.
De acuerdo a los datos de la tabla a continuación y a los criterios de la clasificación climática de Köppen modificada Consultado el 29 de noviembre de 2012. el clima de Coria es mediterráneo de tipo Csa (templado con verano seco y caluroso).
Historia
Prehistoria
No se conoce con exactitud la fecha de fundación de la ciudad de Coria, si bien, la fertilidad de las riberas del río Alagón propiciaría una muy temprana ocupación, habiéndose encontrado materiales líticos del periodo achelense antiguo (300 000 a.C.), como el que podemos observar en las orillas del río Alagón a su paso por Rincón del Obispo, o como en datos más recientes, las piezas encontradas en 2015 en la ermita de la Virgen de Argeme. Un primer asentamiento continuado ha quedado documentado con el pueblo vettón, de estirpe celta, que sobre los siglos - sitúa su capital en la antigua Cauria (no confundir con Caura, Coria del Río, Sevilla).
República e Imperio Romano
miniatura|160px|Inscripción romana conservada en la Puerta del Antiguo Seminario Conciliar de Coria
Con la conquista romana, hacia el , por orden del cónsul romano Quinto Cecilio Metelo Pío, el asentamiento pasa a denominarse Castrum Caecilium Cauriense, antecedente de la posterior Caurium, civitas stipendaria que, en el Bajo Imperio, lograría la ciudadanía romana, encuadrado en el Conventus Emeritensis de la provincia Ulterior Lusitania.
Como curiosidad, el Ala Hispanorum Vettonum que fue una unidad auxiliar del Ejército Imperial Romano, reclutada en Hispania en la primera mitad del , ha dejado diferentes testimonios arqueológicos y epigráficos que demuestran su estancia en la conquista de las islas británicas. Concretamente podemos encontrar una tumba en el museo de la ciudad inglesa de Bath que hace referencia a un ciudadano hispano allí enterrado, de la tribu de Caurium, hoy identificada como Coria.
Antigüedad tardía
Caído el Imperio, alrededor del , Coria, como el resto de la península ibérica, pasaba a poder de los bárbaros, resurgiendo inmediatamente como núcleo relevante del reino visigodo de Toledo, momento en el que, si no antes, se instituía la sede episcopal cauriense, ya que en 589 firma las actas del III Concilio de Toledo Jaquintus, Episcopus cauriensis.
Edad Media
Con el comienzo de conquista musulmana de la península ibérica de 711, se inicia la Alta Edad Media en la región extremeña. Esta periodización es controvertida y por supuesto discutida por medievalistas, más proclives a la introducción del periodo previo en la Alta Edad Media, e historiadores de la Antigüedad, quienes extienden la tardoantigüedad hasta la muerte de Carlo Magno y la disgregación de su imperio o, en el caso de la península ibérica, con la invasión del ejército liderado por árabes y engrosado por integrantes de los pueblos norafricanos recientemente islamizados.
Las informaciones y noticias sobre la ciudad de Qūriya (Coria) disponibles durante el período de dominio musulmán sobre la península de al-Ándalus, tanto de escritores andalusíes como cristianos, son bastante abundantes comparadas con otras poblaciones del entorno.
Emirato y Califato de al-Ándalus mini|Puerta de la muralla de Coria, con raíces romanas, el aspecto actual procede de época musulmana medieval
La antigua ciudad de Caurium pasó a denominarse madīna Qūriya, integrada dentro de la kūra de Mārida como centro de su propio Iqlīm Qūriya (circunscripción, distrito o región de Coria). Al-Tagr al-Adna Desde el inicio del período andalusí se atestigua en las fuentes un importante predominio de los grupos de población bereber dentro de la ciudad y territorio de Coria, especialmente los pertenecientes al grupo tribal Maşmūda.
Las primeras menciones a Qūriya, transmitidas en el Ājbār Maŷmū‘a, narran como en el año 122 de la Hégira (740) los bereberes asentados en las zonas norteñas de la península ibérica, en especial los de Coria, Mérida, Astorga, Galicia y Talavera de la Reina, decidieron rebelarse contra los árabes alentados por la revuelta bereber de Maysara al-Matghari del norte de África, matando a los árabes de Galicia, Astorga y el resto de ciudades más allá de los durūb ('las gargantas de la sierra') sin que el walí de Córdoba supiese de la rebelión hasta la llegada de los primeros supervivientes ante él. Estos sucesos obligaron a los árabes a abandonar los extremos del norte de la Península y refugiarse en el centro, salvo en Zaragoza y en su frontera, donde pudieron mantenerse por ser más numerosos. Poco después, cuando se dio la gran hambruna en el 133 de la Hégira (753-754), tuvieron que abandonar las posiciones en Astorga y replegarse detrás del al-darb al-ajar ('la otra garganta') hacia las ciudades de Coria y Mérida.
Poco después, entre los años 151-160 de la Hégira (768-777), un líder bereber de la tribu de los Miknāsa, Šaqyà ibn ‘Abd al-Wâḥid al-Miknāsî al-Fâtimî, lideró una revuelta herética con la ciudad de Qūriya como uno de los principales centros de su movimiento mesiánico.
En año 169 de la Hégira (784-785) el pretendiente Abū l-Aswad Muḥammad ibn Yûsuf al-Fihrî, uno de los hijos del último walí Yûsuf ibn ‘Abd al-Raḥmān al-Fihrî, encabezó una sublevación en Toledo, donde contaba con ámplios apoyos, contra el emir ‘Abd al-Raḥmān I al-Dājil que fracasó tras ser derrotado su ejército, con lo que tuvo que huir para refugiarse entre las tribus Nafza que habitaban Qūriya perseguido por los ejércitos emirales, muriendo al año siguiente en una aldea de Toledo, Requena, mientras un tío o hermano suyo, al-Qasim, continuaba la rebelión.
En el Muqtabis de ibn Hayyan aparece citado que en el año 876-877/263 h un ejército mandado por Alfonso III atravesó el Tajo por el puente de Alcántara en una expedición militar cuyo objetivo era entrar en contacto con 'Abd al-Raḥmān ibn Marwān ibn Yūnus al-Ŷillīqī al-Māridī, un muladí que había iniciado una sublevación contra los omeyas y que desde Mérida se había trasladado a las zonas del norte de la actual Extremadura y centro de Portugal, solicitando poco después refugio en los dominios del monarca asturleonés. Este mismo suceso aparece también recogido en la Crónica de Albelda:
Por su parte, la Crónica de Alfonso III menciona la captura de Coria y Talamanca por dicho monarca junto a otros lugares al sur del Sistema Central.
Plena Edad Media
Conquista cristiana e integración en el Reino de León miniatura|160px|Alfonso VI de León tomó Coria en 1079, pero el control cristiano sobre la zona no fue demasiado firme y hacia 1110-1113 volvió a caer en poder almorávide