miniatura|Ábside La basílica-catedral de Santa María de Tortosa es sede de la diócesis de Tortosa en la provincia de Tarragona. El actual edificio es gótico, iniciado el año 1347, y fue edificado sobre uno anterior románico; se consagró por primera vez en 1441 y las fases de construcción continuaron hasta llegar a la fachada barroca, iniciada en la década de 1620 y dejada sin terminar en 1757. Se encuentra situada en el centro de la ciudad de Tortosa a orillas del río Ebro. Las excavaciones arqueológicas, han puesto de manifiesto que aproximadamente en este mismo lugar se encontraba el foro romano.
Le fue concedido el título de basílica en el año 1931.
Historia y construcción
Cuando en 1148 Ramón Berenguer IV, conquistó la ciudad concedió a Bernardo Tort, arzobispo de Tarragona y obispo provisional de Tortosa, la mezquita mayor de la ciudad y todas sus posesiones; este obispo la convirtió enseguida en catedral y aprovechando las edificaciones musulmanas anexas las reconvirtió en estancias para el monasterio. Entonces nombró obispo a Gaufredo de Aviñón (1151-1165) el cual era abad de la canónica de Sant Ruf de Tortosa.Ramos, M. Lluïsa,Catedral de Tortosa,2005, Barcelona, Geoestel, ISBN 84-96295-15-X. En tiempos del obispo Poncio de Torrella (1213-1254) se fueron ampliando los dominios de la diócesis con la anexión de los territorios valencianos de Morella y Burriana, construyéndose un palacio episcopal bajo el mandato del obispo Berenguer de Prat (1316-1340).
Canónica de Tortosa La vida canónica fue establecida en 1153 por Gaufredo de Aviñón y sus monjes, bajo la regla de San Agustín, por medio de un documento llamado Prima ordenatio ecclesie Dertusensis, en el que se nombran los cargos de prior, camarero, sacristán, procurador y hospitalario. Más adelante el número de canónigos aumentó a doce, estructurándose definitivamente en 1178 bajo el mandato de Ponç de Monells proveniente del monasterio de San Juan de las Abadesas que además trajo de su monasterio de origen algunos códices litúrgicos, que se guardan en el Archivo Capitular de Tortosa. En 1278, el obispo Arnau de Jardí estableció que todas las posesiones de los canónigos una vez muertos pasaran a ser propiedad del capítulo. Hasta el año 1369 los obispos sólo podían ser elegidos entre los canónigos. En una bula otorgada por el papa Benedicto XIII en 1414, se dice que son veinte los monjes que había en esa época. Se mantuvo la vida monástica hasta el año 1772 cuando el papa Clemente XIV secularizó la canónica.
Catedral románica Pasados pocos años desde la consagración de la mezquita para su uso cristiano, en 1158 se empezó una nueva construcción románica, bajo la advocación de Santa María. Tenía planta de cruz latina, y no se conservan más que restos de muros y alguna ventana. Su consagración fue hecha por el arzobispo de Tarragona Berenguer de Vilademuls el día 28 de noviembre de 1178, 30 años después de la conquista cristiana, bajo el mandato del obispo Ponç de Monells y con la presencia de Alfonso II de Aragón y su esposa Sancha de Castilla. En una placa conmemorativa, antes conservada en la escalera que comunica el claustro con la plaza de Palau (y desde diciembre de 2007 en la exposición permanente abierta en la Catedral), se conmemora la construcción con la siguiente inscripción: ANNO INCARNACIONIS D[OMI]NI CE M L VIII COEPIT HOC TEMPLU[M] AEDIFICARI ET XX ANNIS EDIFICATU[M] FUIT
(En el año de la encarnación del Señor mil ciento cincuenta y ocho empezó a edificarse este templo y fue edificado en veinte años)
El claustro junto con las dependencias canónicas fueron construidas durante los siglos y .
Catedral gótica
En mayo de 1347 se colocó solemnemente la primera piedra de la nueva catedral gótica, antes de haber pasado dos siglos de la consagración de la anterior (1178), durante el obispado de Bernardo Oliver (1346-1348). Se sabe de la existencia de dos proyectos, ambos datados en el año 1345, de Antoni Guarc y Benet Basques de Montblanc, por lo que se cree que hubo una especie de concurso para adjudicar las obras. En el archivo de la catedral se guarda el dibujo original de Guarch, que corresponde a una planta de tres naves con deambulatorio y un ábside con nueve capillas radiales. Finalmente, en mayo de 1346, un tercer maestro de obras, Bernat Dalguaire, firmó las capitulaciones del contrato, siendo nombrado como maestro cantero; se cree que posiblemente hiciera alguna adaptación del anterior proyecto de Antoni Guarc.Barral i Altet, Xavier, La catedral de Tortosa, 1994, Barcelona, Edicions 62, p.190
En la cronología de la obra del ábside se refleja lo ardua y larga que resultó. Durante los años 1366 hasta finales de 1381 se ocupó de ellas el maestro de obras Andreu Julià, que más tarde fue el autor de la famosa "torre del Micalet", campanario de la catedral de Valencia.Julia Andrés, Artehistoria Ficha catedral de Tortosa. Hacia 1400 se acabaron las capillas radiales y en 1416 constaban como maestros de obras Pascual de Xulbi y como ayudante su hijo Joan de Xulbi, trabajando todavía en el ábside. En 1430, constaba como maestro Juan Folquer con la construcción de las bóvedas de la girola y en 1433, se nombra a Francesc Martí, con la colocación de la clave de bóveda central del presbiterio y los trabajos de pavimentación. El altar se consagraba en 1441.
La construcción de la nave fue igualmente muy lenta y con interrupciones frecuentes. Gracias a las donaciones hechas en 1487 por Miguel Terça y Joan Girona, se pudo acabar la primera bóveda de la nave después del altar, estando las obras bajo la dirección de Pere Compte, y en 1496 se pintaba la clave de bóveda de este tramo y se pavimentaba. Además, en esta época se cambió el modelo de las molduras de los pilares del templo. En el año 1586 se llegaba a los pilares del tercer y cuatro tramo y se abría una puerta que comunicaba el tercer tramo con el claustro. Sin esperar la terminación de las obras, en el año 1597 se procedió a una nueva consagración por el obispo Gaspar Punter i Barreda, y en ese mismo año se puso la primera piedra del baptisterio y de la torre.
En 1620 el cabildo decidió adoptar las nuevas formas barrocas para completar la obra en la fachada, que se prolongó hasta la mitad del ; fue aquí donde se cambió el modelo gótico que se había utilizado durante toda la construcción, por el nuevo modelo romano. A partir de aquí la actividad de este periodo se demuestra sobre todo por la gran cantidad de capillas que se realizaron como la de la Virgen de la Cinta realizada entre los años 1672 y 1725.
Interior miniatura|Interior Tiene planta basilical de tres naves separadas por pilares y con capillas laterales entre los contrafuertes, con bóveda de crucería cuadrangular que en el ábside son en forma de trapecio y triángulos; todas convergen en la gran clave de bóveda central del presbiterio, donde está esculpida y policromada la representación de la Coronación de la Virgen por su hijo. La cabecera está formada por un ábside semicircular, rodeado por una doble girola, la única de esta clase que existe en Cataluña, la primera formada por la prolongación de las dos naves laterales y la segunda por las capillas radiales con una separación entre el ábside y la girola con dos niveles de arcos apuntados, el inferior calado con tracería gótica flamígera. La disminución progresiva de la altura de los cuerpos del ábside, deambulatorio y capillas radiales consiguen el poder tener tres niveles de vitrales que inundan de luz el interior del templo.
La nave consta de cinco tramos con bóvedas de crucería sostenidas por grandes pilares que recuerdan a la catedral de Barcelona; por la diferencia entre la altura de la nave central, las naves laterales y las capillas permitieron la colocación de vitrales en los dos muros superiores para la iluminación del interior. Los arcos ojivales de los ventanales así como los de las capillas van rebajando los arcos apuntados a medida que se avanza hacia los últimos tramos de los pies del templo, debido a la duración de las obras y el paso de un estilo arquitectónico a otro. En las capillas del último tramo también se sustituye las bóvedas de crucería por la bóveda de cañón con casetones.
La capilla del baptisterio conserva una pila bautismal octogonal del con el escudo de Benedicto XIII.
Del hay que destacar el retablo del Nombre de Jesús, con tallas de los escultores Vicent Rodorat y Baptista Vázquez y un interesante Cristo obra de Antonio Soto. Del hay dos interesantes ejemplos de retablos: el de San José, donde se combinan elementos de talla y pinturas (estas últimas del ) y el retablo del Rosario, realizado en la segunda mitad del siguiendo la estética rococó.
Altar mayor El altar mayor está presidido por un retablo dedicado a la Mare de Déu de l'Estrella, antigua titular de la Catedral, construido a mediados del en madera policromada y dorada presentando la forma de un políptico, con esculturas en la parte interna y pinturas en la externa. Realizado en el año 1351 con clara influencia italiana. La parte escultórica consta de veinticuatro escenas que narran la vida de Jesús y la Virgen, repartidas a lo largo de tres pisos y en ocho calles encima de cada una de ellas se encuentra el remate con un glabete con tracerías de forma lobulada, en el centro se encuentra una imagen exenta de la Virgen de la Estrella con el Niño en brazos, completado con otras cuatro imágenes de santos en la intersección de los batientes del retablo, sobre la imagen central de la Virgen y de éstos santos están colocados unos altos pináculos. La parte pictórica representa la Pasión y Resurrección de Cristo, atribuidas a Francesco d'Oberto. Tradicionalmente la parte escultórica había sido relacionada con autores italianos y realizada en Italia, esta propuesta, en las últimas restauraciones, ha sido rechazada al encontrarse dentro de la decoración, recibos en catalán pegados con cola de carpintero, lo que aclara que el sitio de su construcción debía ser en Cataluña y no en Italia. En cuanto a su autor, los últimos estudios lo relacionan con Pere Moragues,Beseran i Ramon, Pere, La dimensió italianitzant de l'estil de Moragues:noves obres i nous arguments, Lambard, Estudis d'art medieval Vol. X (1997) Amics de l'art Romànic, Barcelona, p.p.99-140 por su semblanza con obras de este mismo artista y por las fechas que se encontraba como maestro mayor de la catedral de Tortosa. La relación con otros retablos de orfebrería desde un punto de vista iconográfico son con el de Santa María de Salas (Huesca) y el retablo mayor de la catedral de Gerona.
En la tesis doctoral de Victòria Almuni en el año 2002,Almuni, Victòria,Un exemple de fàbrica baixmedieval de gran envergadura: la catedral de Tortosa als segles XIV i XV. Estudi documental, tesi doctoral,2002, Universitat de Barcelona, p. 67. ya manifiesta que dicho retablo se debió colocar en la iglesia románica y seguramente no se trasladó al presbiterio actual hasta 1441, año de su consagración como catedral gótica. Sufrió un repintado en el año 1545, seguramente desmontándolo y cambiado el orden de las escenas.Flinch, Glòria i Homedes, Victòria, Escultures del retaule de la Mare de Déu de l'Estrella, 1988, Generalitat de Catalunya, Barcelona, p.p.31-33
El retablo se mostraba cerrado y solo se abría días de fiesta señalados dedicados a la Virgen o a Cristo. Esta costumbre se debió de perder con el tiempo ya que en el año 1935 consta que las tablas pintadas de las puertas se guardaban en el dormitorio de la canónica de la catedral.Post, Chandler, A History of Spanish Painting, vol. VI, 1935, Harvard University Press, Cambridge.
Durante la Guerra civil española, fue desmontado para protegerlo. En los años setenta del fueron robadas dos figuras: la Virgen de la Epifanía y la escena de la Resurrección. En el año 1983 se realizó una restauración por técnicos de la Generalidad de Cataluña.