El Tributo de las Tres Vacas es una ceremonia que reúne a los vecinos de los valles de Baretous (Bearne, Francia) y de Roncal (Navarra, España) en el punto llamado Piedra de San Martín situado en el collado de Ernaz el día 13 de julio de cada año, durante la cual los primeros entregan tres vacas a los segundos.
Está considerado el tratado en vigor más antiguo de Europa.Egaña (2001) p. 28 Se desconoce de cuándo data esta ceremonia, que en todo caso es muy anterior a la sentencia de 1375, en la que se basa en la actualidad su realización. Se considera que surgió como un tributo de guerra tras la invasión de cimbros y baretonenses en el año 125. Por tanto, esta sentencia certifica su existencia desde hace , registrándose la misma de forma continua desde hace .Idoate (1987) p. 4 Solo en el se producen serios problemas en su continuidad,Idoate (1987) p. 23 y posteriormente se producen pequeños incidentes o retrasos en relación con los eventos bélicos de la zona. thumb|125px|Escudo del valle de Roncal. Varias localidades de este valle son las beneficiadas de la entrega del Tributo. Aunque tradicionalmente se denomina tributo, no es tal por no existir vasallaje, sino que se trata de un acuerdo entre iguales, un contrato sinalagmático. El 24 de enero de 2011 el Gobierno de Navarra lo declaró bien de interés cultural inmaterial.
Ceremonia mini|La villa de Isaba. Su alcalde preside la ceremonia del Tributo de las Tres Vacas. Los representantes de Roncal —con atuendo tradicional, sombrero roncalés, capote negro, valona y calzón corto— y los de Baretous —con traje de domingo y con la banda tricolor francesa cruzada al pecho— se reúnen en torno al mojón 262, que sustituye a la desaparecida "Piedra de San Martín" en 1858, cada cual en su territorio, en el fronterizo collado de Ernaz a 1721 m de altura.Alfredo Floristán Samanes. Geografía de Navarra. 1995. ISBN 84-89103-05-4
El alcalde de Isaba, presidente del acto, pregunta por tres veces a los baretoneses si están dispuestos, como en años anteriores, a pagar el Tributo de las Tres Vacas de dos años, del mismo pelaje y cornaje, y sin tacha ni lesión alguna. Los preguntados responden que sí en tres ocasiones.
Seguidamente uno de los alcaldes baretoneses coloca la mano derecha sobre la piedra o mojón y poniendo la suya encima un roncalés y así se van alternando los demás representantes. El último en posar la suya es el alcalde de Isaba, que pronuncia las palabras: Pax avant, pax avant, pax avantPaz en adelanteal que responden con las mismas palabras los del valle vecino. Acto seguido se procede al reconocimiento de las vacas por el veterinario de Isaba, que una vez declaradas sanas y buenas, se repartirán dos para la villa de Isaba y la otra cada año va rotando por los pueblos de Uztárroz, Urzainqui y Garde sucesivamente. A continuación el regidor de Isaba entrega el correspondiente recibo y se procede al nombramiento anual de cuatro guardas para la custodia de las facerías de Ernaz y Leja, a los que se les toma juramento. Después pide a los que tengan algo que alegar que den un paso al frente y lo hagan.
El acta es formalizada por el secretario que certifica y firman los representantes, primero los de Roncal seguidos por los de Baretous. También firman como testigos algunas personalidades asistentes. Posteriormente se celebra una comida de hermandad con cordero al chilindrón como plato fuerte.
En la actualidad, tras la ceremonia en el collado de Ernaz, las vacas vuelven a su territorio y se paga el «tributo» con el equivalente a su valor monetario del mercado actual. En los últimos años este acto que apenas dura unos minutos, se ha popularizado, atrayendo al mismo a miles de personas.
La sentencia arbitral de 1375 La sentencia «arbitraria» (denominación de la época) del 16 de octubre de 1375 es la que sigue vigente con la denominación de carta de paz. En el preámbulo se informa que se encuentran reunidos en Ansó los procuradores de los consejos roncaleses y hombres buenos de Baretous nombrados por las villas, previa autorización del rey de Navarra Carlos II y del vizconde de Bearn Gastón III de Foix del 28 de julio al 18 de agosto.
Estos se comprometen a lidiar sus diferencias en las manos del alcalde de Ansó, Sancho García y cinco vecinos que habrían de resolver como árbitros arbitradores y amigables componedores. También estaban presentes muchos hombres buenos de las partes interesadas y de otros lugares. Entre estos y también como parte arbitral los del valle de Sola.TRIBUTO DE LAS TRES VACAS :: Auñamendi :: Euskomedia. Cultura Vasca on-line Por lo que tras escuchar a testigos y examinar documentos estaban posados a manera de jueces. El lugar de reunión era la iglesia de Sant Per o San Pedro y su finalidad se expresaba:
Los árbitros reconocen el fracaso de los intentos de avenencia en los que intervinieron obispos, caballeros y comisarios del rey de Navarra y del conde de Foix. Su primera gestión fue subir al puerto de Arlas, formidable mirador a 2062 metros de altura,Floristán (1995) p. 193 para fijar las mugas en presencia de cinco hombres de cada valle, declarándose que la Piedra de San Martín era límite entre Roncal y el término de Aramitz.Idoate (1987) p. 31 Se examinaron las fuentes y límites donde se localizaban las divergencias y a partir de ahí se delimitaron los demás collados y lomas. Sigue la sentencia reglamentando el uso de los pastos por los de Arette, cuyos rebaños de ganado mayor y menor entraban el 10 de julio y por 28 días para abrevar en las fuentes de estos sitios. A continuación pacerían los rebaños roncaleses hasta el día de Navidad. Se podía utilizar el agua libremente para beber o amasar el pan.Idoate (1987) p. 15-16
Para los transgresores se establecen graves penas de carneramiento (embargos) y monetarias de 300 sueldos morlanes (moneda de Bearn) para los que injustamente convocasen el apellido (llamada a las armas general). Si el infractor no pudiera pagar la infracción lo haría la villa.Idoate (1987) p. 16 Con respecto a la entrega de las vacas dice:
En la sentencia también se ordena el perdón mutuo por las muertes producidas en ambos valles, liberando a los beratoneses de la entrega de las vacas que debían. Los presos que tenían retenidos del valle contrario, dos en cada uno, se pondrían a disposición de los árbitros. E imponen los árbitros una tregua por «ciento et un aynnos», que es lo mismo que perpetua. Además se nombraban por diez años a los carneadores que eran los que embargaban el ganado encontrado fuera de la ley, siendo cuatro de Isaba y otros tantos de Arette. No aparece en esta sentencia la palabra tributo que se aplica a toda imposición pública, a los impuestos por vasallaje. Este término se utilizará con posterioridad, aunque no le corresponde porque era un contrato sinalagmático, es decir entre dos partes en igualdad, sin vasallaje, y con obligaciones mutuas. En el la entrega de tres reses no tenía nada de denigrante y de un escaso valor monetario, casi simbólico, teniendo en cuenta el gran provecho que suponía el uso y disfrute de los pastos y el agua.Idoate (1987) p. 19
Aunque el debate de los historiadores ha sido largo, sin ponerse de acuerdo si el motivo del tributo eran las muertes o las fuentes, ni tampoco sobre el inicio de la entrega llevándolo algunos al y otros al . Para el catedrático Víctor Fairén, jurista experto en las facerías del Pirineo, se trata de una compensación por el disfrute que hacen los baretoneses de los terrenos de Larra y Ernaz durante 28 días a partir del 10 de julio. Los roncaleses tienen derecho a usarlos desde la primera semana de agosto hasta el 25 de diciembre, pero en esta época predominan el frío y el mal tiempo, con lo que el rendimiento es menor. Valle ( 1987) p.140 Este autor considera antijurídico que la causa del Tributo fuera una remuneración por asesinatos. Sin embargo hay que hacerse eco de que pudo ser el precio de la paz, mejor que el de los pastos.
Esta sentencia es la que ha llegado hasta nuestros días, ratificada por los sucesivos convenios como la «Transacción del 22 de agosto de 1642» y el «Tratado de Límites de 1856».Valle (1988) p. 128
El conflicto entre ambos valles Se desconoce cuándo se iniciaron las disputas entre los pastores de ambos valles por los pastos y las fuentes de la alta montaña, pero hay constancia de las mismas en documentos del . A veces se realizaban pactos orales y en otras ocasiones con cartas de paz o pacerías o facerías. De donde procede esta denominación para los contratos que regulan la explotación de un territorio por parte de varios municipios.
En el en que Gastón Febus logra consolidar la soberanía sobre el Bearn con una independencia casi total de Francia e Inglaterra, cuyos reyes trataran con respeto a los vizcondes en lo sucesivo. Y aunque entonces los lazos con el reino de Navarra se estrecharon, como consta en los documentos de esos años, fue cuando las graves diferencias entre las gentes de Roncal y Baretous aparecieron con toda su fuerza.Idoate (1987) p. 6
Los incidentes en su mayor parte parece que fueron reyertas entre pastores, con muertes pero sin grandes batallas campales. Entre estos destaca como más sonado la batalla de Beotivar o Facienda en 1321, con intervención del gobernador del reino y dos merinos, de los cuales uno murió junto a unas docenas más de bajas. En 1335 se produjo otro encuentro más grave con treinta y cinco muertos, también con intervención de los propios merinos que solían llevar entre 200 y 300 hombres.Idoate (1987) p. 14
En estos años los altercados llevan a realizar un documento en 1350, al comienzo del reinado de Carlos II, y que se trata de una especie de memorial con un sucinto repaso de las relaciones internacionales. En ellas se confirma que el origen principal de las disensiones o «debat» era el uso de las fuentes de los puertos en las que abrevaba el ganado. También hay que una referencia de que tanto el rey como el vizconde tratan de arreglar las cosas conforme a derecho:Idoate (1987) p. 11
Existe un segundo documento de 1361 y que trata de una orden al lugarteniente del merino de Sangüesa relacionada con el empeoramiento de la situación y en la que se llamaba al «apellido», a la defensa según el Fuero, por ciertos yermos (puertos y montes) del rey que intentan apropiarse los baretoneses:
Los de Isaba pedían:
El rey atiende la petición y ordena la lugarteniente que se traslade al lugar para requerirles a todos y cada uno de los pueblos o villas:
Por tanto, ya no se habla solo de fuentes sino de yermos en referencia a lo que hoy se llama Ernaz (Erlanz) y Larra (Arra). Dejando bien sentada la intención de Carlos II de mantener la soberanía en el territorio:Idoate (1987) p. 12
En todos estos años los intentos de conciliación, mediados por los obispos de Bayona, Olorón, Pamplona y Jaca que concurrieron en Ansó, fueron inútiles.
Enfrentamientos de 1373 thumb|250px|Valle de Belagua. Sin embargo los hechos sucedidos en 1373 fueron los que llevaron a la sentencia que aún sigue en vigor. Estos hechos son una mezcla de historia y leyenda.