La masacre de Volinia fue una limpieza étnica que el Ejército Insurgente Ucraniano (Ukrainska Povstanska Ármiya, o UPA) y otros grupos armados llevaron a cabo en 1943 y 1944 en la región de Volinia (hoy parte de Ucrania) durante la Segunda Guerra Mundial. La mayoría de los asesinatos se produjeron en el verano y otoño de 1943.
Antecedentes Polonia recobró la independencia tras la Primera Guerra Mundial. El gobierno polaco de Józef Piłsudski había apoyado con fuerza la idea de una Ucrania independiente como estado más o menos subordinado que sirviera como mínimo de tapón frente a los soviéticos (ver Międzymorze). El ejército polaco y las fuerzas de la República Popular Ucraniana lucharon contra el Ejército Rojo bolchevique al precio de ceder a Polonia la proclamada independiente República Nacional de Ucrania Occidental y sometida a la fuerza por los polacos. Al final de la guerra polaco-soviética de 1920-1921, la alianza fue rota con la firma de la Paz de Riga: el apoyo polaco a la independencia ucraniana terminó, a la vez que se incorporaron territorios con población ucraniana a Polonia. Como consecuencia de la Paz de Riga, entre ambas guerras mundiales, Volinia y otras zonas de población ucraniana quedan bajo administración polaca con el nombre de Voivodato de Volinia (1921-1939).
Opresión a la minoría ucraniana durante la Segunda República Polaca El gobierno polaco prometió autonomía local en los territorios ocupados predominantemente por ucranianos. Sin embargo, con el abandono de la Federación Międzymorze de Józef Piłsudski y el aumento del nacionalismo polaco promovido por Roman Dmowski, la política del gobierno polaco cambió radicalmente. Se impuso una polonización de la población, lo que implicó la supresión de la lengua, cultura y religión de la población ucraniana.
En 1926, el ministro polaco de educación y asuntos religiosos, Antoni Sujkowski, convocó una conferencia para tratar las soluciones del creciente problema ucraniano. Como resultado se adoptó el “Programa de Volinia”, una política gubernamental tendente a la asimilación de Volinia. En esa época se estableció también la administración fronteriza “Sokalski”, encargada de impedir la difusión de literatura ucraniana, correo, periódicos y movimiento de personas desde Galicia, antigua provincia del Imperio austrohúngaro culturalmente más educada, a pesar de estar también en territorio polaco y adyacente.Siwicki página 63
En este periodo, entre cien y trescientos mil colonos polacos se establecieron en Volinia con el patrocinio del Estado polaco. Aunque la mayoría de la población local era ucraniana, prácticamente todos los puestos del funcionariado, incluida la policía local, se asignaron a polacos.
Los polacos suprimieron el sistema educativo ucraniano, reduciendo el número de escuelas en lengua ucraniana de 400 a 8. La enseñanza superior se hizo inaccesible para los ucranianos en Polonia. En 1938 se matricularon en las escuelas secundarias de Volinia solo 344 ucranianos (el 14 %), mientras que los polacos fueron 2599. De los 80 ucranianos que se licenciaron para seguir estudios superiores, solo 3 fueron aceptados entre 1938 y 1939.Siwicki p.40 Como resultado de ello, muchos ucranianos se vieron forzados a seguir su educación en instituciones en el exterior, como la Universidad Libre Ucraniana en Checoslovaquia o el Colegio Pedagógico Drahománov, entre otras.
La vida religiosa ucraniana sufrió una represión significativa. En tiempos del Imperio ruso, los ucranianos de Volinia eran principalmente ortodoxos orientales, parte de la Iglesia ortodoxa rusa. Después de la guerra polaco-soviética, con la amplia persecución de la Iglesia ortodoxa rusa en la Unión Soviética, los contactos entre las parroquias y el Patriarcado de Moscú se restringieron. El Patriarcado Ecuménico asumió la dirección de la mayor parte de los fieles, incluso aquellos en Polonia, y se constituyó la Iglesia ortodoxa polaca. A pesar de ello, se destruyeron al menos 190 iglesias ortodoxas y otras 150 se transformaron a la fuerza al Rito católico latino, considerablemente diferente al de la Iglesia greco-católica ucraniana de la vecina Galicia, que se adhirió al rito bizantino, el cual no difiere de los usados por los cristianos ortodoxos.
Sin embargo, el antagonismo entre ucranianos y polacos siguió en aumento con la introducción de una política de pacificación. Las turbas de la juventud patriótica polaca quemaron las bibliotecas ucranianas y las sala de lecturas, actos que frecuentemente quedaban impunes por la pasividad de la policía polaca. Los jóvenes polacos estaban organizados en “strzelcy” paramilitares locales y aterrorizaban a la población ucraniana con el pretexto de mantener la ley y el orden. Henryk Józewski, gobernador del Voivodato de Volinia en la década de 1930, en principio se expresó a favor de la autonomía ucraniana, pero fue destituido de su puesto en 1938. Durante la década de 1930 tales acciones fueron en aumento y se volvieron cada vez más intensas, aunque no se produjeran muchas muertes.
Hechos de 1939 a 1941 A lo largo de septiembre de 1939, después del estallido de la Segunda Guerra Mundial y de acuerdo con el Pacto Ribbentrop-Mólotov, la Alemania Nazi ocupó la parte occidental y la Unión Soviética la oriental de Polonia. Volinia quedó bajo ocupación soviética.
Los soviéticos inmediatamente comenzaron a eliminar a las “clases burguesas” medias y altas, que en su mayoría estaban compuestas por polacos. Se asesinaron y deportaron a Siberia a familias enteras. Las deportaciones privaron a los polacos de Volinia de sus líderes. En 1940, más de veinte mil oficiales polacos fueron asesinados en la Masacre de Katyn y en las Masacres de Járkov. La población polaca de Volinia se quedó sin negociadores o líderes para poder oponerse a los nacionalistas ucranianos en el futuro.
Dos años después, en junio de 1941, la Alemania Nazi invadió la Unión Soviética. Durante la Operación Barbarroja, Volinia fue ocupada por los nazis. Cada cambio sucesivo de autoridades generó cambios políticos y detenciones.
Para proteger sus intereses, los ucranianos iniciaron la formación de grupos de resistencia que terminaron siendo ejércitos guerrilleros.
Masacres thumb|200px|Liszna, Polonia Inicio
En 1942 los elementos locales del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA) empezaron a atacar a la minoría polaca, en un esfuerzo de “limpiar” Volinia.Genocide, Ethnic Cleansing, and Deportation: How Volhynia Became West Ukraine, 1939-46 El primer ataque conocido se llevó a cabo el 13 de noviembre de 1942 en el pueblo de Oborkin en el óblast de Lutsk, donde las unidades ucranianas asesinaron a 50 polacos. Sin embargo, la mayoría de polacos de Volinia consideraron este hecho como un incidente aislado y resultado de bandas desorganizadas de bandidos, que difícilmente volvería a ocurrir. El catedrático Wladyslaw Filar del Instituto Nacional Polaco de la Memoria, que presenció las masacres, afirmó que era imposible establecer si estos hechos habían sido planeados. No hay documentación probatoria de que el UPA-OUN tomase la decisión de exterminar polacos en Volinia.Antypolskie akcje nacjonalistów ukraińskich
El 9 de febrero de 1943, el asentamiento polaco de Parosle, en el distrito de Sarny, fue atacado y 173 polacos fueron asesinados. En marzo de 1943, unos 5000 policías ucranianos tomaron sus armas y huyeron hacia los bosques de Volinia. El profesor de Historia en la Universidad de Yale Timothy Snyder escribió que este hecho marcó el inicio de las operaciones a gran escala del UPA. En la noche del 22 y 23 de abril, los grupos ucranianos atacaron el asentamiento modelo de Janowa Dolina, matando a 600 personas y quemando todo el pueblo. Los pocos que sobrevivieron fueron los que encontraron refugio en familias ucranianas amigas, como la familia Karwan. Estas acciones fueron llevadas a cabo por muchas unidades y parecían bien coordinadas. Sin embargo, sería una exageración afirmar que las masacres tuvieron el apoyo general de los ucranianos, así como suponer que sin un amplio apoyo de los ucranianos locales, el llevarlas a cabo no hubiese sido posible.
Dos delegados del Gobierno de Polonia en el exilio, Zygmunt Rumel y Krzysztof Markiewicz, junto con un grupo de representantes del Ejército Polaco, intentaron negociar con los líderes del UPA, pero al poco fueron asesinados (el 10 de julio de 1943, en el pueblo de Kustycze). En tres días, desde el 11 de julio, ocurrieron una serie de masacres, que muchos afirman que fueron las unidades del UPA que marchaban de pueblo en pueblo asesinando a civiles polacos.
11 de julio de 1943 En el luctuoso día del 11 de julio de 1943, unidades (que se atribuyen al UPA) rodean y atacan pueblos polacos y asentamientos en tres distritos: Kowel, Horochow y Wlodzimierz Wolynski. Los hechos se inician a las 3 de la mañana, y los polacos no tienen posibilidad de escape. Los ucranianos usaron todo tipo de armamento, hachas, sierras, cuchillos, martillos, etc. Después de las masacres, todos los pueblos polacos fueron quemados hasta los cimientos. De acuerdo con los pocos que sobrevivieron, toda la acción fue cuidadosamente preparada, y pocos días antes de las masacres hubo varias reuniones en los pueblos ucranianos, en los que el UPA le decía a los pobladores que la matanza de polacos era necesaria. En julio, el pueblo polaco de Gurow, con unos 480 habitantes, 70 sobrevivieron. En el asentamiento de Orzeszyn el UPA asesinó a 270 de los 340 polacos. En el pueblo de Sadowa solo sobrevivieron 20 de 600 polacos. En Zagaje, unos pocos de los 350 polacos. En septiembre, en el pueblo de Wola Ostrowiecka fueron asesinadas 529 personas, incluyendo a 220 niños de menos de 14 años; y en Ostrowki asesinaron a 438, incluyendo a 246 niños. En septiembre de 1992 se llevó a cabo la exhumación de estos pueblos.
Norman Davies En “No una Simple Victoria" da una corta pero impactante descripción de las masacres. Escribe que:
Timothy Snyder describe los asesinatos:
El historiador ucraniano de Lvov, Yuryi Kirichuk escribió que las masacres eran fruto de los tiempos históricos de Jarema Wisniowiecki y Maksym Krivonis. Las escenas que ocurrieron en los pueblos de Volinia, eran similares a las masacres de Nemirov (1648) y (1768). Era, en su opinión, una “guerra de campesinos”.Gazeta Wyborcza 23.04.2003
Sin embargo, en julio de 1943, los ucranianos atacaron 167 pueblos y aldeas.Foreign Policy Association: Central and Eastern Europe|CE Europe Esta ola de masacres duró 5 días, hasta el 16 de julio. También se puede afirmar que el UPA continuó con la limpieza étnica, en especial en las zonas rurales, hasta que la mayoría de polacos fueron deportados, asesinados o expulsados. Después de 1944, la cantidad de tales acciones estuvo limitada. En la Galicia Oriental tuvieron lugar asesinatos masivos de polacos, principalmente en el área de Ternopil.
Adam Kruczek, historiador de la oficina de Lublin del Instituto Nacional para la Memoria afirma que las masacres de 1943 estuvieron organizadas en la zona occidental, empezando en marzo en los distritos de Kostopol y Sarny, en abril se trasladan al área de Krzemieniec, Rivne, Dubno y Lutsk. En julio, las masacres tuvieron lugar en los distritos de Kowel, Horozhow y Wlodzimierz Wolynski, y en agosto, en Luboml. También Kruczek escribe que los investigadores polacos consideran entre otras, la versión de que los ucranianos al principio planearon ahuyentar a los polacos, sin embargo, los acontecimientos se les fueron de las manos.To byÅ‚o ludobójstwo
Actitud soviética y alemana