La clase Isaac Peral (al principio clase S-80, y tras las modificaciones clase S-80 Plus«Visitamos la planta de construcción del submarino S-80 Plus, cuya primera unidad estará a flote en 2020», defensa.com, 24 de mayo de 2018.«La Armada limita el coste de alargar el muelle para el submarino S-80», El País, 20 de julio de 2018.) es una serie de submarinos de ataque SSK-AIP de la Armada española construidos por la empresa española Navantia en Cartagena. La primera unidad, el Isaac Peral (S-81) entró en servicio en noviembre de 2023.

Inicialmente, el coste del programa era de 1800 millones de euros y la fecha de entrega estaba prevista para 2013; sin embargo, esta cifra aumentó a 3000 millones en 2014, a una horquilla entre 3635 y 3935 millones en 2018 y a 4339 millones en 2025. Tras los retrasos, el primero entró en servicio en noviembre de 2023 y el segundo, el Narciso Monturiol (S-82), estaba previsto que entrara en servicio en 2025, estando ambas unidades desprovistas del sistema AIP hasta su primera parada técnica. Sin embargo, no será hasta finales de 2026 cuando el submarino realice su botadura y se espera que entre en servicio en 2027.

Los dos últimos submarinos de la serie, que contarán con el sistema AIP de fábrica, Cosme García (S-83) y Mateo García de los Reyes (S-84), entrarán previsiblemente en servicio en la Armada Española en 2026 y 2028 respectivamente.

Además, en ocasiones altos cargos de la Armada y de los astilleros públicos habían sugerido un aumento de los pedidos si se dieren las condiciones oportunas.

Historia thumb|left|El submarino Mistral (S-73) de la clase Agosta (S-70). Estuvo en servicio hasta 2020. El Galerna (S-71) aún sigue en activo.

En los últimos cuarenta años, la flota submarina española había contado con los cuatro buques de la clase Delfín (S-60), ya dados de baja, e igual número de sumergibles del tipo Galerna (S-70), de los que en 2024 únicamente el Galerna (S-71) sigue activo. Todos ellos eran submarinos clásicos de diseño francés construidos en Cartagena, con licencia de la empresa estatal francesa DCNS. Así, desde que la Armada y la entonces Empresa Nacional Bazán iniciaron, en los años 50 del , el diseño y construcción en España de las series de pequeños submarinos de las clases Foca (S-40) y Tiburón (S-50), en España no se había llevado a cabo el desarrollo de submarinos de combate, aunque Navantia había colaborado con DCNS en el desarrollo y construcción, dentro del consorcio Scorpène de submarinos para las marinas de Chile, Malasia e India.

En consecuencia, el programa S-80 implica una importante apuesta para la Armada Española y un desafío para la industria de construcción naval española, liderada en este proyecto por Navantia.

El conflicto con DCNS

En la década de los 90 Navantia y la francesa DCNS (Dirección de Construcciones Navales), lanzaron de manera conjunta el Scorpène, un submarino para tratar de ganar cuota en el mercado de los submarinos convencionales.Navantia busca una solución negociada a la denuncia de plagio de la francesa DCNS, infodefensa.comÁlvarez Laita, Francisco Javier and Medina Arnáiz, María Luisa (julio 2010) «S-80, presente de un submarino para el futuro» .

El Scorpène fue comercializado entre ambas vendiéndose a Chile (dos unidades), Malasia (dos unidades) e India (seis unidades). Francia tenía mayor peso en la fabricación de la nave (un 30% más), pero la propiedad intelectual del submarino era de ambas empresas. Los problemas surgieron cuando España decidió desarrollar el S-80, en solitario con la colaboración tecnológica de Lockheed Martin, ya que la Armada buscaba un submarino de características superiores al Scorpène y hechos como que el sumergible hispano-francés apareciera en los stands de DCNS en ferias navales como un producto exclusivo de la empresa francesa, con las correspondientes reclamaciones por parte de Navantia.

Por ello Navantia prefirió embarcarse en el programa del S-80. Además, comenzó a acudir a concursos internacionales de otras armadas con su submarino, con gran expectación entre los potenciales compradores y disparando los temores de DCNS de que Navantia empezara a arrebatarle antiguos clientes, como ocurrió con la adjudicación del programa de buques anfibios a Navantia con su socio australiano, lo que en Francia se daba como un éxito de la exportación de su industria naval con la venta de dos LHD de la clase Mistral.

También influyó otro tema de mucha mayor trascendencia: la creación de la denominada «EADS Naval», los movimientos de Francia para controlar dicho proyecto y los miedos de la SEPI a que la creación de esa empresa acabaran de deshacer la industria naval militar española.

Por su parte, DCNS acusó sin fundamentos a Navantia de que el S-80 era una versión española del Scorpène, con un módulo de propulsión AIP intercalado en su estructura, con sónares y sistema de combate de Lockheed Martin.

En 2009 Navantia buscó llegar a un acuerdo y finalmente tanto los astilleros españoles como los franceses retiraron sus demandas del Tribunal de Arbitraje de París, poniendo fin a la demanda iniciada por DCNS, fabricando y comercializando los submarinos Scorpène y de igual manera, los submarinos S-80 serán fabricados y comercializados por Navantia con un sistema propulsor totalmente diferente al francés.

Cronología miniatura|Maqueta de un submarino clase S-80.

El programa de submarinos S-80 se inició después de la realización de estudios preliminares a finales del año 1991, se retomó el proyecto en 1997 para la consecución de los nuevos submarinos.

1997: Finaliza en noviembre la redacción del documento Concepto Preliminar de Objetivo de Estado Mayor (ONST), para la realización del primer submarino S-80.

1998: Viabilidad, iniciada tras la aprobación del documentación y finalizada con la redacción del documento Objetivo de Estado Mayor (NST) en el cual se definen las primeras características.

1999: Se define el proyecto para desarrollo a partir de la aprobación por el AJEMA participando el astillero IZAR de Cartagena en la consecución del prototipo del submarino en cuestión.

2001: Se define un prototipo de submarino apto para efectuar las misiones clásicas.

2002: Revisión del proyecto y de los requisitos operativos para adaptar el submarino a los nuevos escenarios y exigencias. Todo ello quedó reflejado en un nuevo documento aprobado por el AJEMA.

2003: Se redacta la documentación necesaria para acometer la fase de desarrollo y construcción: Especificaciones técnicas del proyecto, Planos de Contrato y Presupuesto del Programa.

2004: El Ministerio de Defensa ordena la ejecución a IZAR Construcciones Navales S.A. la construcción de cuatro buques submarinos multipropósito tipo S-80 SSK.

2005: Navantia comienza la construcción de los submarinos, con fecha de entrega prevista al Ministerio de Defensa en 2012.

2007: En diciembre, se inicia la construcción del S-82.

2008: Navantia fija como nueva fecha de entrega del primer S-80 a la Armada en 2013.

2009: Se inicia la construcción del S-83 en febrero.

2010: En enero, se inicia la construcción del S-84, en octubre, finaliza la construcción del casco resistente del S-81.

2011: En marzo, Navantia recibe la vela del S-81, y en abril, la pila de combustible.

2011: En septiembre, se anuncian actuaciones complementarias necesarias para dar servicio a los nuevos S-80. Estas incluyen a modificar y dragar los muelles de su base naval en Cartagena, alargándolos y aumentando el calado así como la construcción de instalaciones para el aprovisionamiento de combustible y oxígeno, entre otros.https://armada.defensa.gob.es/archivo/rgm/2011/09/cap12.pdf

2012: En enero, se decide el nombre de los cuatro submarinos.

2013: Se retrasa su entrega a la Armada de cada buque entre un año y medio y dos, debido a que los buques pesan más de lo que en un principio se creyó, por lo que Navantia deberá alargar los cuatro buques previstos para garantizar su flotabilidad. La Armada confirmó dicho retraso, pero lo enmarcó dentro de la normalidad que implica la complejidad del proyecto.

2014: Se aprueba una partida presupuestaria de 205 millones de euros destinados al desarrollo del submarino S-80, fijándose el 2018 como la fecha de entrega de la primera unidad.

2018: Se anuncia la previsión de aumentar el presupuesto entre 1500 y 1800 millones de euros y un nuevo calendario de entregas.

2018: En diciembre Defensa informa de que el techo de gasto sube a 3.906 millones de euros y la nueva fecha de la primera entrega es 2021-2022.

2021: El submarino líder de la clase, Isaac Peral (S-81), fue oficialmente finalizado y bendecido por el rey Felipe VI y su hija, la princesa Leonor, el 22 de abril de 2021 en los astilleros de Cartagena, con previsión de entrar en servicio activo en 2023.

2022: El submarino líder de la clase, Isaac Peral (S-81), inició sus primeras pruebas de puerto, pruebas de mar y pruebas finales a la espera de ser entregado a la armada española en 2023.La Armada adquiere a SAES minas de entrenamiento para las pruebas del submarino S-81 Infodefensa (10 de diciembre de 2022)

2023: El Isaac Peral (S-81) lleva a cabo con éxito las primeras pruebas de inmersiones estáticas previas a la fase final de pruebas para ser entregado. Además el sistema sistema AIP superó las pruebas de fabricación.El sistema AIP de Navantia para el submarino S-80 supera las pruebas de aceptación en fábrica Infodefensa (15 de septiembre de 2023) Finalmente el 30 de noviembre de ese año entra en servicio activo.

2024: Se anuncia un nuevo calendario de entregas para el S-82 (2026), S-83 (2028) y S-84 (2029). 2025: Botadura del Narciso Monutriol (S-82). 2025: En diciembre, el Gobierno de España aprobó una nueva partida de 432 millones de euros para el programa de construcción de los cuatro submarinos planificados.

Prolongación de la vida útil de la clase anterior

Debido a los persistentes retrasos del S-80, para mantener una fuerza submarina disuasiva, ha sido necesario realizar una gran carena adicional a los tres submarinos disponibles de la anterior clase Galerna, con el propósito de prolongar su vida útil. El coste de estos mantenimientos asciende a unos 115 millones de euros adicionales.

Ampliación de los muelles de la base de Cartagena Con nuevas dimensiones, los submarinos S-80 Plus no cabían en las fosas de la base de Cartagena, por lo que hubo que ampliarlas por un coste aproximado de 16 millones de euros.

Perfil de la misión miniatura|Submarino S-81 Isaac Peral en el puerto de Cartagena.

El submarino de la clase S-80, como componente de esa fuerza naval deberá afrontar los nuevos retos que se presentan en este siglo, con los últimos avances tecnológicos y experimentados en materia de armamento, comunicación, navegación submarina, propulsión eléctrica y AIP de nueva tecnología.

Las misiones que debe desempeñar el submarino S-80 son las que se detallan a continuación:

Proyección del poder naval sobre tierra. Protección de una fuerza desembarcada. Vigilancia litoral y oceánica. Ataque o protección de una fuerza naval. Disuasión de una fuerza naval hostil.

Los submarinos S-80 deberán hacer frente, tanto en teatros oceánicos como de litoral a amenazas de la índole que se relata a continuación:

Campos minados. Buques de superficie, con sonares activos y pasivos. Aeronaves antisubmarinas, con radar, sonoboyas activas y pasivas y sonar cable. Submarinos nucleares y convencionales de diseño avanzado.

Capacidades

Las capacidades con las que deberán contar serán aquellas que le permitan el mejor desarrollo de sus misiones dentro del escenario considerado frente a la amenaza descrita, destacando:

Movilidad operacional que permita actuar en zonas alejadas, haciendo un tránsito discreto a alta velocidad. Sistema de propulsión independiente del aire (AIP) que asegure la permanencia en zona de una manera discreta. Sistema de Combate. Capacidad de transporte de personal.