thumb|300px|Bola de espejos, representativa de la época disco
La música disco, también conocida simplemente como disco, es un género de música de baile y una subcultura que surgió en la década de 1960 en la vida nocturna urbana de los Estados Unidos. Su sonido se caracteriza por un ritmo pulsante four-on-the-floor, líneas de bajo sincopadas, secciones de cuerdas, metales y trompetas, piano eléctrico, sintetizadores y guitarras rítmicas eléctricas.
La música disco comenzó como una mezcla de música en lugares populares entre los afroestadounidenses, los hispanos/latinoamericanos, la comunidad LGBTQ+ y los italoestadounidenses en Filadelfia y Nueva York desde finales de la década de 1960 hasta principios de la siguiente década. Disco puede verse como una reacción de la contracultura en la década de 1960 tanto al dominio de la música rock como a la estigmatización de la música de baile en ese momento. Se desarrollaron varios estilos de baile durante el período de popularidad de la música disco en los Estados Unidos, incluidos el "Bump" y el "Hustle".
En el transcurso de los 70, la música disco se desarrolló aún más, principalmente por artistas y agrupaciones de Estados Unidos y Europa. Entre los conocidos se encuentran los Bee Gees, ABBA, Donna Summer, Gloria Gaynor, Baccara, Silver Convention, Dan Hartman, Boney M., Giorgio Moroder, Earth Wind & Fire, Lipps Inc., Chic, KC & the Sunshine Band, Amii Stewart, Thelma Houston, Sister Sledge, Cerrone, Sylvester, Chaka Khan, The Trammps, Diana Ross, Michael Jackson, Kool & the Gang, Cheryl Lynn, Santa Esmeralda y los Village People. Si bien aquellos mencionados atrajeron la atención del público, los productores que trabajaban en el estudio jugaron un papel importante en el desarrollo del género. A finales de 1970, la mayoría de las principales ciudades de los Estados Unidos tenían prósperas escenas de discotecas y los disc jockeys mezclaban éxitos del género en centros nocturnos como Studio 54 en Manhattan, un lugar popular entre las celebridades. Los clientes de las discotecas a menudo usaban atuendos caros y extravagantes, que consistían predominantemente en pantalones o vestidos sueltos para facilitar el movimiento mientras bailaban. También había una próspera subcultura de drogas en la escena, particularmente de aquellas que mejorarían la experiencia de bailar con la música alta y las luces parpadeantes, como la cocaína y los quaaludes, siendo estos últimos tan comunes en la subcultura disco que fueron apodados "disco biscuits". Studio 54 también se asoció con la promiscuidad como reflejo de la revolución sexual de aquella época en la historia popular. Películas como Saturday Night Fever (1977) y Thank God It's Friday (1978) contribuyeron a la popularidad de la música disco.
Disco declinó como una tendencia importante en la música popular en los Estados Unidos después de la infame "Disco Demolition Night" en 1979, y su popularidad continuó disminuyendo drásticamente en dicho país a principios de la siguiente década; sin embargo, siguió siendo popular en Italia y algunos países europeos a lo largo de los años 1980, y durante este tiempo también comenzó a ponerse de moda en lugares como India y el Medio Oriente, donde los aspectos de la música disco se mezclaron con estilos folclóricos regionales como gazales y danza del vientre. Disco eventualmente se convertiría en una influencia clave en el desarrollo de la música de baile electrónica, el house, hip hop, new wave, dance punk y post-disco. El estilo ha tenido varios renacimientos desde los años 1990 y la influencia de la música disco sigue siendo fuerte en la música pop estadounidense y europea. Ha estado en marcha un renacimiento desde principios de los años 2010, alcanzando una gran popularidad a principios de los años 2020. Los álbumes que han contribuido a este renacimiento incluyen Confessions on a Dance Floor, Random Access Memories, The Slow Rush, Future Nostalgia, What's Your Pleasure?, Róisín Machine de Róisín Murphy, About Last Night... de Mabel, Special de Lizzo, Funk Wav Bounces Vol. 2 de Calvin Harris y el propio álbum de Kylie Minogue titulado Disco.
Características generales de la música disco miniaturadeimagen|Imagen de 1976 de Gloria Gaynor, una de las mayores exponentes de la música disco con canciones como "I Will Survive".
Estructura musical de la música disco Ritmo de la música La música pop dominó la escena musical hasta el comienzo del disco, en la primera mitad de los años 1970. Las canciones disco habitualmente estaban estructuradas sobre un compás de 4/4 repetitivo, marcado por una figura de hi hat, de ocho o dieciséis tiempos abierto en los tiempos libres, y una línea predominante de bajo sincopado, con voces fuertemente reverberadas. Son fácilmente reconocibles por sus ritmos repetitivos (generalmente entre 110 y 136 pulsaciones por minuto) y para ser exactos 125 pulsos por minuto hicieron de este ritmo el éxtasis con un sonido pegadizo, con frecuencia inspirados por ritmos de origen latino como merengue, rumba o samba. El uso del open hi-hat a un ritmo 4/4 es una característica que se percibe claramente y que se estableció en el tema "The Love I Lost", de Harold Melvin & The Blue Notes, en septiembre de 1973 (Philladelphia International Records), con el baterista Earl Young de la banda de sesión MFSB.
Armonías y arreglos El sonido orquestal usualmente conocido como sonido disco se fundamentaba en la presencia de secciones de cuerda (violines, violas, cellos) y metales, que desarrollaban frases lineales en unísono tras una base instrumental formada por el piano eléctrico y la guitarra eléctrica (con toques sincopados claramente tomados del funk). Al contrario del rock, la guitarra solista es inusual.
El resultado era una especie de muro de sonido, brillante, donde los grupos orquestales tomaban los papeles solistas y con un background armónico, fundamentado en una progresión de acordes bien definida (menor/séptima/menor), con predominio de los acordes de séptima mayor.
Ámbito temporal La música disco tuvo su etapa de mayor proyección en un periodo de ocho años comprendido entre 1974 y 1982, aproximadamente, con un revival en los años 1990.
Precisamente hacia la mitad de los años 1970, obtuvieron sus principales éxitos los intérpretes más característicos de la música disco, como MFSB, Gloria Gaynor, The Trammps, Donna Summer, The Jackson 5, Chic, Barry White, Kool & the Gang, The Bee Gees, KC and the Sunshine Band, Village People, Boney M, Earth, Wind and Fire, Baccara o ABBA. Otros muchos artistas, que habitualmente no trabajaban el género, grabaron canciones disco en la cima de su popularidad, como por ejemplo Leo Sayer (You Make me feel like dancing), Rod Stewart (Do you think i'm sexy?), Electric Light Orchestra (Last Train To London), Blondie (Heart Of Glass) e incluso Queen realizó un trabajo con influencias de música disco (Hot Space).
Diversas películas, como Saturday Night Fever y Thank God It's Friday, contribuyeron al despegue de la música disco entre el público. Aunque la popularidad de la música disco declinó a comienzo de los años 1980, mantuvo una importante influencia en el desarrollo de la música de baile electrónica de los años 1980 y 90, así como en géneros como el house o el techno.
Historia y orígenes Orígenes Soul de finales de los 1960 La música disco toma sus raíces del soul de finales de los años 1965, y en ese proceso de evolución toman parte un importante número de artistas del género, que van aportando paulatinamente los elementos que acabarán definiendo la música disco. Barry White es uno de estos nexos y el primero que resaltó el papel de un ritmo insistente acompañando a melodías y arreglos orquestales. Sin embargo, quizás sea el tema de Jerry Butler, Only the Strong Survive (1969), el primer ejemplo de combinación de los elementos que definirían la música disco. Este tema aunaba los sonidos del soul de Filadelfia y Nueva York, junto con las evoluciones del sonido Motown.
El soul de Filadelfia, precisamente, se caracterizaba por su mezcla de percusión repetitivamente hipnótica con arreglos de cuerdas, y su huella se ve claramente en temas como "K-Jee" (1971) de The Nite-Liters y "Love Is The Message" (1973) de MFSB. La producción "Soul Makossa" (1972), del saxofonista camerunés Manu Dibango, fue uno de los primeros éxitos disco. Sin embargo, el término disco no fue utilizado hasta que el crítico Vince Aletti lo incluyó en la revista Rolling Stone, en su artículo "Discotheque Rock '72: Paaaaarty!", sobre la nueva tendencia de clubes de baile que comenzaban a aflorar en Nueva York.
Studio 54 y otras salas thumb|left|The Jackson Five Si hubiese que identificar cada música con un lugar, el fortín de la música disco sería, sin duda, la célebre discoteca neoyorquina "Studio 54" donde los dj, con la finalidad de prolongar la diversión, y utilizando para ello dos platos con una misma canción, lograron extender considerablemente la duración de los temas de éxito. Eso dio como resultado las versiones de 12 pulgadas, donde se invitaba a bailar, y moverse disfrutando de la música, según el término definitorio del momento: Boogie.
Algunas otras salas de fiestas también obtuvieron prestigio: The Limelight, Magique, L'amour, Sanctuary, Paradise Garage, etc.
Primeros éxitos en las listas
El tema "Love's Theme", de Barry White & Love Unlimited Orchestra, fue n.º1 en los charts de sencillos en febrero de 1974 convirtiéndose así en el pionero de los grandes éxitos de la música disco. "Rock The Boat" de los californianos Hues Corporation también fue otro sencillo destacado que alcanzó el n.º1 (en julio de 1974) vendiendo además más de 2 millones de copias en los EE. UU.. También alcanzó este privilegiado estatus el mismo Barry White en septiembre de ese mismo año al imponer un nuevo éxito con "Can't Get Enough of Your Love, Babe". En diciembre de 1974 Carl Douglas con su sencillo "Kung Fu Fighting" logró llegar al número 1 de las listas de EE. UU. y vender más de 11 millones de copias. Por otra parte el 27 de octubre de 1974 Gloria Gaynor publicó su primer sencillo que era una versión de un tema de The Jackson 5: "Never Can Say Goodbye". El tema se convirtió en paradigma del género y además fue el primer sencillo de su primer álbum de vinilo con formato disco mix: Never Can Say Goodbye lanzado el 23 de enero de 1975.
En 1975, éxitos como "The Hustle", de Van McCoy o "Love to Love You, Baby", de Donna Summer, acabaron por consolidar la primacía de la música disco. Hubo otros muchos temas de gran éxito, a nivel mundial, entre 1974 y 1975: The Jackson 5 con "Dancing Machine" (1974), George McCrae con el tema "Rock Your Baby" (1974), "Lady Marmalade" (1974) del trío LaBelle, The Four Seasons y su "December, 1963 (Oh, What a Night)" (1975) o el proyecto alemán Silver Convention con "Fly Robin Fly" (1975) y "Get Up and Boogie" (1976), primeros ejemplos europeos del género o eurodisco.
Sin embargo, fueron los Bee Gees quienes pusieron la cara más visible a la música disco. El grupo había sido popular en la década anterior por sus baladas, e incluso habían competido con los Beatles en los charts, aunque habían desaparecido durante algún tiempo. La habilidad de Barry Gibb para cantar en falsete y la inmersión del grupo en el disco, le proporcionaron su primer n.º 1 después de muchos años con Jive Talkin (1975) y, sobre todo, con You Should be Dancing (1976). Ambos temas se incluyeron, posteriormente, en la banda sonora de la película Saturday night fever (1977) de John Badham y protagonizada por John Travolta.
1975-1979: la edad de oro