miniaturadeimagen|Dialectos del idioma español hablados en Argentina según Berta Elena Vidal de Battini.Vidal de Battini, Berta (1964): El español de la Argentina: estudio destinado a los maestros de las escuelas primarias, cartografía de María Teresa Grondona. Buenos Aires: Consejo Nacional de Educación. miniaturadeimagen|La Torre de Babel de Libros, una obra de Marta Minujín Las lenguas de Argentina comprenden tanto el castellano como las lenguas autóctonas históricamente habladas por pueblos indígenas, o las lenguas alóctonas habladas de manera estable y por generaciones por comunidades de migrantes y sus descendientes, que las han conservado o usaron durante períodos históricos prolongados.
Actualmente, el castellano es la lengua predominante, entendido y hablado como primera o segunda lengua por casi toda la población de la Argentina, que según el censo de 2022 llega a 45.89 millones de habitantes. Es el único idioma de uso en la administración pública a nivel nacional. De todos los países del mundo donde el español o castellano tiene estatus predominante, la Argentina es el de mayor extensión territorial. La amplitud del país, la existencia de distintos sustratos lingüísticos producidos por la variedad de lenguas amerindias y las diferentes aportaciones de las lenguas vernáculas de los inmigrantes europeos de finales del siglo y comienzos del , han dado lugar a varias modalidades dialectales diferentes.
El inglés es la segunda lengua más conocida en el país, y su enseñanza es obligatoria desde la escuela primaria en varias provincias. Argentina es el único país latinoamericano calificado como país de «alta aptitud» en el inglés, ubicándose en el puesto 28 a nivel mundial y primero de Iberoamérica, según un informe del Índice de Aptitud en Inglés (EF EPI, 2024).
El guaraní y el quechua tienen más de un millón de hablantes en el Norte Grande. El idioma guaraní especialmente en el interior de la provincia de Corrientes, que en 2004 declaró su cooficialidad para la enseñanza y los actos de gobierno, aunque la ley no se encuentra reglamentada. Por su parte, el quechua cuenta con un elevado número de hablantes en la provincia de Santiago del Estero, donde se utiliza un dialecto muy diferenciado denominado quichua y también en zonas de la provincia de Jujuy, donde se usa una variedad de este idioma más similar a la que se habla en el suroeste de Bolivia. En la periferia de las grandes aglomeraciones urbanas, producto de constantes migraciones del noreste argentino, del NOA, de Paraguay, Bolivia y Perú, hay hablantes del guaraní, quechua y aimara.
Las lenguas indígenas vivas son el moqoit (mocoví), wichí (o mataco), qom (o toba) y pilagá del grupo mataco guaycurú, el guaraní que llegó al actual territorio argentino hacia los siglos y y luego fue propagado por los misioneros europeos jesuitas como lengua vehicular entre diversas etnias del Noreste y el Litoral y el quechua (junto con el aimara) que llegaron con la expansión de los estados andinos, en especial tras la conquista inca en el y fueron usados como lengua vehicular para la catequesis en Cuyo y el Noroeste a partir de la Conquista española en el . La provincia del Chaco estableció en la Ley 6.604 de 2010 (reglamentada por Decreto 257/2010) la cooficialidad de los idiomas qom, wichí y mocoví.
El mapudungun, lengua de los mapuches, también se considera vernácula pues hay testimonios etnohistóricos de su presencia al este de la cordillera de los Andes desde el . Hoy cuenta con hablantes en las provincias de la Patagonia, reflejando la larga y fuerte influencia de los mapuches, o araucanización, sobre los nativos argentinos de las áreas patagónicas y la llanura pampeana.
Otra lengua nativa es la lengua de señas argentina (LSA), lengua señalada por las comunidades sordas que surge claramente a partir de 1885 e influencia a muchas otras lenguas de señas de países limítrofes.
Diversas comunidades de inmigrantes e hijos de inmigrantes todavía mantienen las lenguas de su región de origen, aunque este uso se pierde a medida que avanzan las generaciones. Entre las lenguas no vernáculas están el italiano (incluyendo las lenguas regionales de Italia y los dialectos del italiano), el alemán (incluyendo el dialecto alemán del Volga y el plautdietsch), el árabe, el francés, el portugués, el ruso, el afrikáans, el euskera, el gallego, el catalán, el asturiano, el ídish, el ladino y el hebreo en las comunidades judías argentinas, el galés en Chubut, el polaco, el chino mandarín (principalmente de los dialectos de Fujian y de Taiwán), coreano, japonés (en su mayoría hablantes de okinawense), rumano, occitano, lituano, letón, estonio, ucraniano, bielorruso, croata, esloveno, checo, eslovaco, finés, sueco, danés, noruego, islandés, irlandés, neerlandés, húngaro, serbio, bosnio, albanés, griego, macedonio, búlgaro, turco, armenio y romaní vlax. Muchas de ellas son utilizadas cotidianamente en el ámbito comunitario y familiar, en algunos casos como lengua materna, y suelen ser utilizados en obras literarias y dramáticas, en los medios de comunicación y a veces también en la enseñanza escolar. En el caso de la colonia galesa del Chubut, llamada Y Wladfa, la población desarrolló una variedad propia del idioma llamada galés patagónico, que se habla comunitariamente y se enseña en escuelas bilingües, con apoyo oficial del gobierno provincial.
Lengua oficial
La República Argentina no ha establecido por norma legal ningún idioma oficial; con todo, el idioma castellano es el utilizado (desde la fundación del Estado argentino) por la administración de la república y en el que se imparte la educación en todos los establecimientos públicos, hasta tal punto que en los niveles básico y secundario existe como asignatura obligatoria la de la lengua castellana (asignatura llamada «Lengua» o «Prácticas del Lenguaje»). Tal obligatoriedad es una imposición que ha resultado en un factor de cohesión social entre los millones de habitantes de Argentina. Existe una Academia Argentina de Letras, fundada en 1931, que desde 1952 colabora regularmente con la Real Academia Española para el registro de las variantes locales.
Aunque la Constitución Nacional establece como competencia del Congreso Nacional «reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos», a éstos aún no se les ha reconocido la oficialidad de sus lenguas nativas, excepto en las provincias de Chaco y Corrientes.
El idioma castellano en Argentina se presenta principalmente a través del dialecto rioplatense. También existen otros dialectos como el dialecto cuyano y el dialecto cordobés. En el noroeste del país se habla un español con grandes influencias del español andino y en el nordeste argentino el español de esta región tiene grandes influencias del español paraguayo.
Dialectos Para Francisco Moreno Fernández, todos los dialectos y variantes del español en la Argentina se engloban dentro de un macrodialecto que él denomina "español austral", que también abarca las hablas del castellano en Uruguay y Paraguay.
El dialecto rioplatense es el dialecto de prestigio en todo el territorio y el más reconocido como variante argentina fuera del país; está fuertemente influido por el italiano y presenta la particularidad de ser voseante incluso en los registros más formales de la lengua.
La región patagónica ―poblada mayoritariamente por inmigrantes provenientes de la región central del país― adoptó también el uso de esta variante, con ligeras variantes fonológicas, probablemente por influjo de la inmigración chilena del .
En el noroeste del país, por un lado y en el nordeste argentino, por otro, la influencia del cacán, del quechua y del guaraní, respectivamente, ha dado origen a dialectos algo distintos, que a su vez presentan variaciones subdialectales regionales. El fonema vibrante alveolar múltiple /r/ se asibila pronunciándose como una fricativa retrofleja [ʐ], de manera similar al español andino.
En las provincias de San Juan, Mendoza y, en menor proporción, en las provincias de San Luis y La Rioja, se da la intersección entre vestigios del español chileno y el rioplatense, presentándose modismos y una pronunciación similar a la chilena, donde se pronuncia «ll» e «y» como [ʝ].
Cuyo, por su antigua dependencia y vecindad geográfica con Chile, posee un limitado número de voces que señala esos contactos; también se incorporaron voces mapuches en el caudal de los chilenismos. Hay zonas de Cuyo que denotan mayor cercanía a Chile (Malargüe, Calingasta), otras más influidas desde el Río de la Plata, sea en la entonación o en algunas pronunciaciones. Esta influencia se remonta al lunfardo porteño, que cabalgando en el flujo cultural rioplatense, asentó en la sociedad cuyana improntas más seguras, desde las clases altas (por los estudiantes y el tango) y que luego se perpetra hasta hoy con los medios de comunicación. Son manifestaciones que integran los capítulos de una dialectología regional, pero de ninguna manera la gramática.
En el noroeste argentino, el español andino se fusiona con el dialecto de rioplatense. La provincia de Córdoba y en especial su capital provincial, posee una curva de la entonación singular, distintiva a primera oída.
Otros rasgos significativos del español hablado en la Argentina, aparte de los lexicales (en los que abundan italianismos, quechuismos, guaranismos y araucanismos), son el yeísmo con rehilamiento y el uso de vocablos del guaraní como en la expresión che. El yeísmo, pronunciación de la ll y de la y como una fricativa postalveolar sonora [ʒ], muy extendido en el habla culta, con la excepción más notable del nordeste argentino. Y, desde la década de 1980, en el dialecto rioplatense cada vez más se realiza como una fricativa postalveolar sorda [ʃ], sobre todo en el habla informal y de hablantes jóvenes.
En algunas zonas limítrofes con el Brasil, es habitual el uso del portuñol, hibridación del español de la Argentina con el portugués de Brasil, dado sobre todo en la provincia de Misiones y en menor medida en Corrientes y Entre Ríos.
Algunas jergas se han extendido tanto que han merecido tratamientos especiales, como el lunfardo y el rosarigasino. El primero se halla muy difundido por su uso en las letras del tango, pero ha perdido buena parte de su influencia en el habla corriente, por el cambio generacional.
Lenguas más o menos oficiales en Argentina Español Lengua de señas argentina Lenguas indígenas: Mapuche Quechua (Cuzco-Collao norte de Argentina)