Los Juegos Olímpicos de Amberes 1920, oficialmente Juegos de la VII Olimpiada, fueron la sexta edición de las olimpiadas modernas. Se celebraron en Amberes (Bélgica) del 20 de abril al 12 de septiembre de 1920. El Comité de la candidatura se creó el 9 de agosto de 1913 y en él figuraban el presidente del Comité Olímpico Belga Édouard de Laveleye y el miembro (y posteriormente presidente) del Comité Olímpico Internacional, Henri de Baillet-Latour. Los Juegos de Berlín de 1916 se habían cancelado debido a la Primera Guerra Mundial y, tras el armisticio de 1918, los de 1920 se concedieron a la ciudad flamenca el 5 de abril de 1919 como homenaje al sufrimiento y la valentía de los belgas durante la guerra. Las pruebas se celebraron en Amberes y en otras ciudades del país, como Bruselas y Ostende.
Derrotados y considerados responsables de la guerra, los grandes Imperios Centrales (Imperio alemán, Imperio austrohúngaro, Imperio otomano y el Reino de Bulgaria) no fueron invitados a los Juegos. A pesar de ello la participación alcanzó un por entonces récord de 29 países y 2626 deportistas. Se compitió en 22 deportes, con un total de 156 pruebas en 29 disciplinas. Seis delegaciones debutaron en los Juegos Olímpicos: Brasil, Estonia, Mónaco, Nueva Zelanda, Checoslovaquia y Yugoslavia.
En abril de 1920 se celebraron las pruebas de patinaje artístico y hockey sobre hielo, deporte que se incluyó por primera vez en los Juegos Olímpicos; ambos se integraron en los nuevos Juegos Olímpicos de Invierno a partir de 1924. Dos símbolos olímpicos hicieron su aparición por primera vez en la ceremonia de apertura del 14 de agosto: la bandera olímpica diseñada por el barón Pierre de Coubertin en 1913 y el juramento olímpico prestado por primera vez por el atleta belga Victor Boin. El korfbal se disputó el 22 de agosto como deporte de exhibición.
Al igual que en los Juegos de Estocolmo de 1912, los países que obtuvieron más medallas fueron Estados Unidos, Suecia, Reino Unido y Finlandia; Bélgica ganó treinta y seis, catorce de ellas de oro, y terminó en quinto lugar, el mejor resultado de su historia. El tirador estadounidense Willis Lee fue el deportista más laureado, con siete medallas, cinco de ellas de oro, mientras que el esgrimista italiano Nedo Nadi ganó las cinco pruebas en las que participó. El arquero Hubert van Innis, el belga más laureado de la historia olímpica, ganó seis medallas, cuatro de ellas de oro. En las pruebas de atletismo, el finlandés Paavo Nurmi ganó en esta edición los tres primeros de sus nueve títulos olímpicos. La nadadora estadounidense Ethelda Bleibtrey (tres medallas de oro en tres pruebas) y la tenista francesa Suzanne Lenglen (tres medallas, dos de ellas de oro) dominaron sus respectivas disciplinas y el nadador estadounidense Duke Kahanamoku retuvo el título olímpico en los 100 metros libres que había ganado en 1912. Dos suecos establecieron récords que, tras la disputa de los Juegos de Tokio 2020, siguen vigentes un siglo después: el saltador de trampolín Nils Skoglund se convirtió en el medallista olímpico más joven en una prueba individual masculina con 14 años, mientras que el tirador Oscar Swahn se convirtió en el medallista olímpico de mayor edad con 72 años.
Contexto Candidaturas miniatura|upright|250px|El barón Édouard de Laveleye anunció la candidatura de Bélgica ante el COI y posteriormente se incorporó al comité de la candidatura de Amberes. miniatura|upright|250px|El barón Pierre de Coubertin quería que Amberes acogiera los Juegos Olímpicos de 1920 (fotografía de 1912). En 1912, durante la 13.ª sesión del Comité Olímpico Internacional (COI) celebrada en Basilea (Suiza), el presidente del Comité Olímpico e Interfederal Belga, Édouard de Laveleye, presentó la candidatura de Bélgica para organizar los Juegos Olímpicos de 1920. En la siguiente sesión, celebrada en Estocolmo con motivo de los Juegos Olímpicos de 1912, se presentaron las candidaturas de Budapest, Ámsterdam y Bruselas.
El vicepresidente de la Federación belga de esgrima, Charles Cnoops (que había participado en los Juegos de 1912) quería que se celebraran en su ciudad, Amberes, por lo que organizó una reunión en el Real Club Náutico de Amberes el 9 de agosto de 1913 y formó un comité de candidatura provisional, en el que también figuraban Édouard de Laveleye, el conde Henri de Baillet-Latour (hijo de un antiguo gobernador provincial y miembro del COI) y Robert Osterrieth (presidente del Real Club Náutico de Bélgica), además de 22 vicepresidentes. Se envió una declaración de candidatura al Comité Olímpico Belga y al COI. En septiembre de 1913, el comité de la candidatura y el barón Pierre de Coubertin, presidente del COI, visitaron el estadio del club de fútbol Beerschot y determinaron que, con algunas mejoras, podría utilizarse como estadio principal para los Juegos. La candidatura de Amberes fue apoyada por el gobierno belga y la ciudad y provincia de Amberes.
El Comité de la candidatura elaboró un informe de 109 páginas titulado «Aurons-nous la VIIe Olympiade à Anvers en 1920 ?» (¿Tendremos la VII Olimpiada en Amberes en 1920?) en el que se destacaba el patrimonio artístico de la ciudad. Se presentó al COI en la 16.ª sesión organizada del 15 al 23 de junio de 1914 en París para celebrar el XX aniversario de la restauración de los Juegos Olímpicos. La decisión sobre la elección de la sede se fijó para 1916, pero se realizó una votación orientativa y Budapest, la ciudad del miembro fundador del COI Ferenc Kemény, quedó ligeramente por delante de Amberes. Ámsterdam y Roma también eran candidatas.
La Primera Guerra Mundial estalló poco después de finalizar la sesión de París. Los Juegos de la VIOlimpiada previstos para Berlín en 1916 se cancelaron, pero el calendario no se modificó: los Juegos de 1920 siguieron siendo los de la VIIOlimpiada.
En octubre de 1914, mientras Coubertin recorría Francia en una misión del gobierno francés, visitó varias veces Lyon. El alcalde, Édouard Herriot, le mostró el estadio de la ciudad que estaba en construcción y le informó que Lyon estaba interesada en acoger los Juegos Olímpicos de 1920 o 1924. En 1915, Coubertin recibió una propuesta de Lyon para celebrar los Juegos de 1920, pero se retiró en favor de Amberes si ésta seguía manteniendo su candidatura, aplazándola hasta 1924. Confirmando el interés de Amberes por celebrar los Juegos, Baillet-Latour le escribió al barón de Coubertin el 23 de mayo de 1915:
El acuerdo entre Lyon y Amberes se formalizó en septiembre de 1915 con las firmas del alcalde de Lyon y del conde de Assche. En diciembre de 1915 el alcalde de La Habana le anunció a Coubertin, con el beneplácito del presidente cubano Mario García Menocal, su intención de organizar los Juegos. Las ciudades estadounidenses de Atlanta, Cleveland y Filadelfia también mostraron su interés.
Reanudación de los Juegos 250px|miniatura|En 1915 el barón Pierre de Coubertin estableció la sede del COI en el Casino de Montbenon en Lausana, Suiza (fotografía de 2020). Tras el armisticio de 1918, Coubertin se esforzó para que los Juegos se reanudaran rápidamente y volvieran a su ciclo cuatrienal. El barón van Tuyll van Serooskerken, que lideraba la candidatura de Ámsterdam, se retiró en favor de Amberes en reconocimiento al valor de los belgas durante la guerra, y Budapest dejó de considerarse porque Austria-Hungría era uno de los Imperios Centrales considerados responsables del conflicto mundial.
Como homenaje al sufrimiento y la valentía de los belgas durante la guerra, Coubertin transmitió al gobierno y al rey belgas «el deseo de poder designar Amberes como sede de los Juegos de la VII u VIII Olimpiada». Los belgas se mostraron inicialmente escépticos, pero el comité provisional prometió una garantía de un millón de francos belgas y el 29 de marzo de 1919 el Comité Olímpico Belga anunció que la ciudad estaría preparada para acoger los Juegos de 1920. El historiador francés especializado en el ámbito deportivo Paul Dietschy considera que el motivo de la elección de Amberes fue que «Bélgica aparecía como un país mártir, cuya neutralidad fue violada. Y Amberes resistió heroicamente a las tropas alemanas desde finales de agosto hasta principios de octubre de 1914. Y la ciudad contribuyó así a la victoria contra Alemania».
A la primera sesión del COI después de la guerra asistieron representantes de ocho países en Lausana, ciudad suiza que se había convertido en la sede del COI en 1915. Los tres miembros franceses, que estaban a favor de posponer los Juegos a 1921, estaban ausentes. El 5 de abril de 1919, dieciséis meses antes de la ceremonia de apertura, la propuesta de Coubertin fue confirmada por unanimidad y Amberes se convirtió oficialmente en la sede de los Juegos de la VII Olimpiada.
Organización Comité organizador miniatura|upright|250px|Henri de Baillet-Latour fue el presidente del Comité organizador de los Juegos de 1920 (fotografía de 1936). El 17 de abril de 1919 se reunió el Comité Olímpico Belga y se creó el Comité organizador de los Juegos. El «Comité belge des Jeux de la VIIe Olympiade» se creó bajo el alto patronazgo del rey Alberto I de Bélgica y la presidencia de honor del príncipe Leopoldo. Estaba presidido por el conde Henri de Baillet-Latour y sus miembros de honor eran políticos y representantes del ejército. El comité ejecutivo realizó la mayor parte del trabajo de organización; estaba formado por cuatro miembros del Comité Olímpico Belga y los cuatro presidentes del comité provisional creado en 1913. Alfred Verdyck y Rodolphe Seeldrayers, representantes de la Unión Belga de Fútbol, a la que no se había consultado, en un principio consideraron que sería imposible preparar un acontecimiento tan importante después de la guerra y en tan solo un año y medio; finalmente aceptaron los cargos de secretario general y secretario portavoz de esta comisión, que también presidía Henri de Baillet-Latour. El 24 de mayo de 1919 se convocó a los representantes de las federaciones deportivas belgas a una reunión general y se crearon comités técnicos para cada disciplina deportiva. A continuación se crean siete comités especiales: Finanzas, Vivienda, Prensa, Propaganda, Técnico y de Programa, Formas y medios de acceso y Fiestas y Recepciones.
Aspectos económicos El 9 de abril de 1913 se funda la «Société de l'Exposition» con un capital de tres millones de francos belgas con el fin de organizar una Exposición Universal en Amberes. Cuatro meses después se creó el Comité de candidatura para los Juegos Olímpicos y la Société se comprometió a contribuir con un millón de francos a la financiación de los Juegos. Sin embargo, este objetivo se vio frustrado a causa de la guerra y la sociedad se disolvió en junio de 1919. El 16 de junio de 1919 el conde de Baillet-Latour informó a la ciudad de Amberes de las dificultades financieras que esto suponía para el comité organizador. El 26 de junio se creó el «Comité des Fêtes d'Anvers» con el objetivo de recaudar el millón necesario para los Juegos Olímpicos y organizar una exposición más modesta de lo previsto inicialmente; estaba compuesta por propietarios de barcos, mercaderes y comerciantes de diamantes y contaba con un capital de . El Comité des Fêtes aprovecha este dinero para sus propios fines, privando a las Olimpiadas del millón previsto, y organiza eventos que socavan el interés y el dinero del público antes del comienzo de los Juegos.
El 5 de julio de 1919 se creó la «Société de la VIIe Olympiade» (Sociedad de la VII Olimpiada) estructurada como sociedad cooperativa compuesta por doce miembros, los ocho del Comité Ejecutivo y cuatro miembros del Comité de Finanzas, con el fin de conseguir subvenciones de los poderes públicos. Los Juegos Olímpicos recibieron 1,5 millones de francos del gobierno belga, de la provincia de Amberes, de la ciudad de Amberes y de la ciudad de Bruselas. La venta de entradas supuso de francos y los ingresos totales ascendieron a .